Inauguración del viaducto “Papa Francisco” en la Ruta Provincial N° 4
Muchas gracias, muchísimas gracias. Me parece que por varios motivos no se me ocurre una mejor manera de pasar un 25 de mayo, un Día de la Patria, lleno de banderas argentinas, lleno de pueblo, lleno de derechos para traerle ese pueblo. Acompañados de esto, de ese entusiasmo, de esa fuerza que tiene que ver con, bueno, con las cosas que nos pasan, los contrastes que estamos viendo. Voy a empezar hablando, Mariano, de esta obra, voy a empezar hablando de esta obra y de un conjunto de obras que están vinculadas a estas, que también estamos llevando adelante. Miren, lo decía recién el Obispo, esta era una rotonda, que era un incordio, que generaba crispación, enojo, demora. ¿Quieren ponerlo en otros términos? Caída de la productividad, pérdida de tiempo, malestar, mal humor. Era un lugar disfuncional. Lo que pasa es que se trataba de una obra faraónica. Yo no sé, Mariano, si es la obra más importante de la historia de Brown. No sé, no tengo el registro. Lo que sí sé es que te merecés, Mariano, que lo sea, por lo que peleaste porque esto se pudiera abrir hoy. Probablemente de las que más costaron, no sé si es la más grande, pero sí, de las que más costaron, de las que más empeño, voluntad, decisión y sentido estratégico y sentido popular… Porque la verdad que hay mil obras para hacer, pero esta obra tiene que ver con una refuncionalización, con un reacomodamiento del flujo del tráfico, acá en Brown y en buena parte del conurbano. Ahora lo explico bien.
Es un viaducto por el que transitan 120.000 vehículos por día. Es un cruce central para el movimiento de los vecinos, vecinas, para su vida cotidiana, pero también para la producción de la provincia de Buenos Aires y en Almirante Brown. Voy a repetir, pero simplemente para dejar clavada la cuestión que estamos discutiendo hoy en la Argentina y hacerlo a través de algo que no es ni palabras, ni teoría económica incomprensible. Es esto, es un hecho, es una realidad. Ustedes saben que para los peronistas mejor que decir es hacer y además cuando discutimos, sabemos que la única verdad es la realidad. Y esta, Mariano, es la realidad que junto con Kato, junto con Vialidad, junto con los laburantes transformaron para Almirante Brown y está acá y es real. No vamos a hablar de teorías, de anarcocapitalismo, de escuela austríaca. Vamos a hablar de hechos reales, de problemas reales, de la vida cotidiana.
Esta obra es una obra realmente histórica por su envergadura, por lo que representa, pero además por el costo de la inversión. 120.000 vehículos por día, 24 millones de dólares más o menos esta obra, 24 millones de dólares. Y yo escuchaba, yo escuchaba… Perdón, vamos a tratar de hacerlo con respeto. Escuchaba al Presidente… Ya escuché yo lo que opina, ya me quedó claro lo que opina Almirante Brown, ya me quedó claro. Pero escuchaba la palabra del Presidente cuando justificaba una decisión absolutamente inexplicable. Además de cruel, además de cargada de falta de humanidad, de falta de comprensión, absolutamente inexplicable. Un argumento, un argumento falaz, mentiroso. Como aquellos que utilizan para justificar cada una de las medidas de crueldad y de abandono que aplican.
Decía Milei que abandonó toda la obra pública en la Argentina porque la obra pública, dijo, no le sirve a las personas de bien. Bueno, Milei, vení acá Almirante Brown a fijarte si le sirve o no a la obra pública al pueblo de la Provincia de Buenos Aires, a los vecinos y vecinas de Brown. ¿De qué estás hablando, en qué idioma, para quién? Cuando decís que la obra pública no sirve… Hasta hace poquitos días y por años y años, esto era un desmadre, era un despelote de enojo, de demora. Y hoy estamos acá y a mí me llena de orgullo viendo cómo lo que el Gobierno Nacional con crueldad, sin justificación, abandonó, nosotros lo seguimos, nosotros lo terminamos, porque les sirve, le sirve al pueblo de la Provincia. No tenemos otro jefe, no tenemos otro dueño de nuestras acciones, no son ni millonarios norteamericanos, ni Wall Street, ni presidentes extranjeros, el único que decide acá es el pueblo de la Provincia de Buenos Aires. Por eso, al único que servimos y la única opinión que nos importa, es la de este pueblo que tomá nota, se va a presentar el día de las elecciones y va a decir si prefiere obras paradas u obras que se terminan, si prefiere desfinanciar las escuelas o escuelas que se abren, se crean, se expanden. Si prefiere Universidad pública, gratuita y para todos, si prefiere Cultura, Ciencia y Tecnología, o prefiere criptomonedas, bicicleta financiera, especulación.
Yo creo que esta obra, decía, es importante, se muestra sola. Pero el día viernes acá cerca, en Lomas de Zamora, en Temperley, estaba el Intendente Federico Otermín abriendo otro viaducto que inauguramos con recursos de la Provincia, y nos dejó plantado Milei. Diez pasos bajo nivel, diez obras de envergadura que facilitan el tránsito, que hacen mejor la vida de cada uno, que evitan los accidentes y las muertes. Esos diez que nos dejó plantados, también los vamos a terminar porque no podemos ver un pueblo parado con obras paradas, un pueblo que sufre con cosas que no se hacen y no se terminan. Esta faltaba nada y la abandonó. Y forma parte también de una obra histórica, yo dije, 24 millones de dólares, este inmenso viaducto, pero forma parte también de un plan integral de mejoramiento con luminaria, con ensanchamiento del camino de cintura de la Ruta 4 que venimos haciendo en 28 kilómetros, en 6 municipios, todos los frentes de obra trabajando. 100 millones de dólares de la Provincia, del pueblo de la Provincia, puestas en obras para el pueblo de la Provincia.
Y me parece importante en esto también, aprovechar para dar una discusión parado sobre las obras que se inauguran. Nos dicen que estas obras no se pueden hacer porque no hay plata. Es mentira, es mentira. Es mentira que el Gobierno Nacional no tiene y utiliza recursos. Fíjense, le acaba de pedir 20.000 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional y ni uno de esos dólares para vivienda, para educación, para salud. Ni uno de esos dólares para la obra pública, para la vialidad, ni uno de esos dólares. ¿A dónde van esos recursos, esos que pidió prestados? ¿A dónde van también los recursos que el Gobierno Nacional utiliza como si fueran propios, como si fueran decisión y resorte solo del Gobierno Nacional? Yo aprovecho hoy, que estamos homenajeando a los patriotas que fundaron la Patria y que quisieron que fuera una Patria para todos, una Patria federal con las provincias como la nuestra… La provincia de Buenos Aires, acá veo a otros intendentes también de la región y digo, la provincia de Buenos Aires aporta de cada 100 pesos de recaudación que cobra la AFIP o ARCA, de cada 100 nuestra provincia con su trabajo, con el trabajo de su pueblo, con el consumo, con el patrimonio, de cada 100 aporta 40. De cada 100 aporta 40 y esos 40 van a la recaudación. Y el 60% de eso, se lo queda el Gobierno Nacional, de lo que producimos nosotros, de lo que ayudamos nosotros. ¿Y cuánto vuelve como coparticipación de los 100 a la provincia de Buenos Aires, sólo 7? Aportamos 40, vuelven 7. ¿Y para qué se usan todos esos recursos? En un día de la corrida a cambiaria, y antes de que llegue la plata del Fondo, en un día se gastaron para sostener un esquema que solo favorece a la timba, en un día 400 millones de dólares, 3.500 millones de dólares en poco tiempo antes de que viniera la plata del Fondo.
No es verdad que no hay plata, el problema es para qué se usa, a quién se sirve, qué hacen con esos recursos. Y yo le digo al Presidente Milei, los recursos salen del pueblo, tienen que volver al pueblo, ni a la timba, ni a la criptomoneda, ni a la especulación, ni a Wall Street. A la provincia de Buenos Aires le hacen falta sus recursos, ¿y saben qué? Me queda claro que cuando vayamos a estas elecciones, también vamos a ir a decirle a Milei, ‘devolvele a la Provincia lo que le corresponde al pueblo de la Provincia’. Porque además, la que llevan para allá, la que retiene el Gobierno Nacional, y hoy un día patrio, hay que decirlo también, no es que puede utilizar los recursos para lo que quiera o para su ideología trasnochada o para los intereses extranjeros concentrados que representa, los que como decía Kato, lo aplauden a cuatro manos por los negocios que hacen. No es así.
La provincia de Buenos Aires, todas las provincias, cedemos recursos al gobierno nacional para que cumpla con sus obligaciones, para que cumpla con la Constitución. Escuchaba el otro día al Ministro de Salud diciendo lo mismo que había dicho Milei, que el Estado no está para reconocer los derechos, que el Estado no está para cumplir los sueños. Yo le digo a Milei un 25 de mayo, que agarre la Constitución Nacional y lea para qué está un Presidente en la Argentina, que lea lo que dice, que habla de Derecho a Educación, a Salud, a Vivienda, que él y sus economistas piensen como quieran, pero juró cumplir una Constitución que está incumpliendo, que está incumpliendo.
Por eso, y los jubilados, por supuesto, ¿quién quiere un país donde a los jubilados no les alcanza, les sacan los remedios, les ajustan, no les dan sus derechos y además si protestan, les contestan con palos. Ese no es el país que quiere, no yo solo, sino que no es el país que quiere la provincia de Buenos Aires. Este es un pueblo solidario, este es un pueblo que respeta a nuestros mayores, este es un pueblo que nos dio un mandato completamente distinto y por eso yo creo que además hoy, iba a preguntar quién tuvo el acierto de llamar a este puente como se llama y me comentaba Mariano, lo decidieron los vecinos y vecinas, votaron y decidieron llamar a este lugar, a este viaducto ‘Papa Francisco’.
Es un homenaje a nuestros patriotas, es un homenaje también al Papa argentino que estaba en contra de la cultura del descarte y estaba a favor Monseñor, de la cultura del encuentro. Qué mejor podíamos hacer que inaugurar hoy un viaducto que une a los vecinos, que une a las localidades, que une producción, consumo, trabajo, que une trabajadores y empresarios, que nos une.
Por eso Papa Francisco se llama a este puente Milei, te guste o no te guste.
Bueno, por eso y ya para terminar y ya para terminar, agradecerte Mariano, agradecer a tu equipo, a los intendentes, a Kato, a Vialidad, agradecer a todos los que nos acompañan de universidades, de empresas, del parque industrial, agradecer a los vecinos y vecinas, al pueblo de Brown y de la provincia por estar acá y darse cuenta un domingo de la importancia que tiene darnos un abrazo y acompañarnos en momentos tan difíciles, pero quiero terminar diciendo que la Revolución de Mayo luchó por la libertad, nuestros revolucionarios, nuestros patriotas, vinieron a romper los vínculos de colonia y dominación que tenía a nuestro país y a nuestro pueblo atrapados.
Por eso hoy, 25 de mayo, honrar la libertad es decir que la Argentina es independiente y soberana, que no puede venir ni un Fondo Monetario ni ningún país, por rico y poderoso que sea, a ponernos bases militares, a poner en riesgo nuestra Patagonia, nuestras islas, nuestra Antártida. No es así, no es para eso que dieron su vida nuestros patriotas y que también la libertad por la que luchaban era una libertad de una vida no sometida a la precariedad ni a la injusticia.
No existe la libertad si no hay igualdad de oportunidades, no existe la libertad si no hay justicia social, no existe la libertad si no hay igualdad entre unos y otros, no existe la libertad si no hay solidaridad y fraternidad, no existe la libertad si no nos damos las manos y sobre todo al que más necesita. Por eso hoy, este Día de la Patria, para honrar a nuestros patriotas, lo que vamos a decir es ‘viva la Patria, viva la libertad, viva la soberanía, viva la educación pública, viva el trabajo nacional, viva la producción argentina, viva el pueblo de la Nación’. Muchísimas gracias.
