Cierre del plenario del Movimiento Evita en Florencio Varela
Compañeros, compañeras, primero agradecerles por la invitación a este plenario. Agradecerte Emilio, Cholo, Chino, Gildo, Jonathan, bueno, a todos los compañeros y compañeras del Movimiento Evita, muchas gracias. Pero quiero decir algo, quiero decir algo porque estamos atravesando un momento histórico turbulento, decía Emilio, una crisis a escala internacional, una crisis a escala regional, una crisis a escala nacional.
A mí me ha tocado gobernar ya casi hace seis años y saben que hemos tenido experiencias complicadas con nuestro Gobierno nacional, que hemos tenido discusiones internas, que hemos tenido grandes debates, a veces visibles, a veces puertas adentro, yo quiero decir y hoy rendir homenaje a los compañeros y compañeras que en los 135 distritos, desde el día que asumí y en la campaña, me acompañaron. El Movimiento Evita ni una agachada en estos seis años, siempre del lado correcto, siempre cuando hay confusión, hay interna y discusión, siempre del lado correcto, que es muy fácil, no se necesita un manual, no se necesita una brújula, hay que levantar la mirada y ponerse siempre del lado del pueblo.
Gracias, compañeros, compañeras. Me han acompañado todo este tiempo y creo que hoy todos sentimos, todos olemos que estamos en un momento bisagra, en un momento de fuerte discusión y disputa, pero sobre todo en un momento decisivo en estas elecciones en la provincia de Buenos Aires, en estas elecciones en la Argentina.
Voy a hacer unos pocos comentarios. El primero, que me parece que es una clave importante para leer lo que está pasando, es que el gobierno de Milei, que este experimento, esta bizarreada que estamos viviendo en la Argentina, aparece, surge por una serie de situaciones que todos hemos transitado, que todos hemos vivido, pero que hoy están llegando a un punto de definición, yo digo siempre que Milei no sería presidente si no hubiéramos tenido primero un gobierno endeudador, un gobierno hambreador como el de Macri, un gobierno de todo el antiperonismo y la derecha que se unió para terminar con los 12 años de Néstor y Cristina. Se unieron, armaron una propuesta encabezada por Macri e hicieron del gobierno una estafa electoral; una verdadera vergüenza, un escándalo, nos endeudaron para 100 años. Y, además, al mismo tiempo, fue un gobierno que ni siquiera logró satisfacer a la propia clase social y a los sectores que representaba, un gobierno miserable y canalla que atacó al laburante, atacó al campo popular, pero además cometió todos los errores posibles y nos dejó con un nivel de endeudamiento y con un nivel de compromiso al tejido industrial que todavía estamos pagando.
Y luego, se tomó la sabia decisión de hacer un frente de todos los sectores del campo popular, también los que veníamos discutiendo, los que veníamos enfrentados, un solo frente que consiguió arrebatarle el gobierno a Macri, que venía por su reelección y que venía con Vidal. En aquel momento, cuando llegamos al gobierno, en el 2019, había una expectativa, había una esperanza depositada; y hoy estamos acá porque no se pudo cumplir con esas promesas, porque se generó, por mil motivos, pero una situación de desencanto, de decepción de mucha de nuestra propia militancia y de mucho de lo que habíamos representado.
Hay que entenderlo, compañeros y compañeras, Milei es producto de dos experiencias fallidas, la del antiperonismo de Macri y la de nuestro gobierno después. Hay que entenderlo y ser muy frontal y muy claro.
Algunos dicen, ¿por qué discutimos? ¿Por qué nos peleamos? ¿Por qué miramos toda esta experiencia? ¿Por qué analizamos? Miren, compañeros y compañeras, si no somos capaces de reconocer nuestros errores, nunca vamos a poder recuperar la confianza del acompañamiento que necesitamos.
Hay quienes habían votado al peronismo, hay pibes y pibas, hay trabajadores y trabajadoras que terminaron votando a Milei, y no me digan que esto es producto de las maravillosas propuestas que traía; se lo votó Milei porque se fue a buscar, aunque sea en algo que aparecía como un engendro, como algo incomprensible, se fue a buscar a ver si había una solución.
Tenemos que entender eso porque es necesario de cara a lo que se viene. Milei viene a representar, como hijo de estas dos experiencias fallidas, algo que apareció y cuanto más incoherente y cuanto más estrafalario era lo que proponía, parecía novedoso, parecía nuevo, parecía original. Tenemos que entenderlo, compañeros y compañeras, porque es la clave de esta elección y de lo que viene después.
El que votó a Milei probablemente lo haya votado porque no encontraba algo más propio, más genuino, más de su trayectoria, de su sensibilidad que lo expresara y terminaron votando a Milei. Así que lo que estamos viendo hoy es cómo el gobierno de Milei, basado en un verdadero fraude de marketing, engaño absoluto, mentira, dijo que venía a ajustar pero que era un ajuste distinto, que esta vez el ajuste iba a ser para la casta y los poderosos.
El otro día lo dije y lo repito, Milei, te descubrimos, tu ajuste y tu motosierra era para los sectores populares, era para los laburantes, era para los jubilados, era para los que tienen discapacidad, era para los más vulnerables, era para los barrios populares, era para la industria nacional, es la estafa electoral más grande de la que se tenga memoria. Es ahí, compañeros, compañeras, que hay una oportunidad pero un enorme desafío y lo quiero dejar en claro, porque viene en la línea de lo que planteaban el Cholo y Emilio. Miren, la historia argentina, decía Emilio, que a veces parece un serrucho, que suben y bajan las experiencias populares, que gobierna el campo popular y, después, viene la derecha, nos endeuda, nos arruina, después de nuevo a arrepechar con todas las dificultades que esto tiene.
Yo sé que en la lucha política, sé que en la historia de los pueblos hay momentos de avance, momentos de retroceso, pero nosotros tenemos que convertir si eso es un serrucho en una escalera que nos lleve para arriba. Habrá momentos de estancamiento y habrá momentos de avance y tenemos una enorme oportunidad, porque con Milei a la derecha argentina, a los sectores de poder, al famoso círculo rojo, a esa derecha internacional, a esa internacional de fachos y ultraderechistas, con Milei se les pincha la posibilidad que tenían de hacer pie en América Latina. Se les pincha y se les cae, como un piano, eso que habían invertido porque que nadie se crea que Milei llega a presidente por su talento, sus capacidades, por ser ingenioso o ser simpático.
Descubrimos eso también. Nada de espontáneo, nada de nuevo hay en Milei. Es un producto que construyó la derecha nacional, internacional, el poder económico para estafar y engañar al pueblo argentino.
Hoy se le ven las costuras por todos lados a ese Frankenstein que armaron, lleno de propuestas mentirosas y lleno de pauta y acompañamiento económico.
Eso que parecía espontáneo, hoy queda claro que no es ni espontaneidad ni novedad, que estamos ante un empleado y un payaso de los sectores de poder, que viene a llevar adelante un proyecto de hambre, un proyecto de entrega y esto nos abre un campo inmenso pero que hay que saber aprovechar. Y por eso quiero decir algo más, en estas elecciones, las que vienen ahora en septiembre y las que vienen después en octubre, son elecciones donde se tomó una decisión complicada, pero que yo caracterizo como sabia y de mucha madurez de todos los sectores del campo popular.
No estamos diciendo que esté todo resuelto, que estemos todos de acuerdo. Lo que estamos diciendo es que había que sumar fuerza para ponerle un freno a Milei. Nos pidieron eso en todos los rincones de la provincia de Buenos Aires, y aquí estamos con Fuerza Patria, una boleta que este domingo va a servir para decirle a Milei que hasta acá llegó la mentira y la estafa, que hasta acá llegó el engaño.
Miren, algunos dicen que si Milei es derrotado en esta elección, lo dicen los mercados, los analistas, va a haber un montón de problemas económicos. Quieren agitar ese fantasma de que si pierde Milei, entonces va a haber un hecatombe, un terremoto, un sacudón y nos vamos a ir todos para abajo. Dos comentarios, primero, el problema que tenemos, lo que nos va a llevar a hundirnos como país no es si Milei recibe un cachetazo en las urnas, sino si continúa con esta política, si sigue profundizando en la dirección del ajuste, de bajar salarios, de quitar derechos, de destruir la educación pública, la salud pública. De ahí es de donde no volvemos. De ahí es de donde no volvemos.
Por eso, esta elección es exactamente al revés, es una elección legislativa. Lo dijo bien Emilio, acá lo que importa es una boleta que sirve de escudo y de freno para decirle a Milei que se acabó lo que se daba. Milei perdiendo las elecciones en septiembre y octubre. Miren, no sé y no estoy seguro, pero si hay una posibilidad de que afloje, de que pare, de que recalcule y reconsidere, es llenarle las urnas de votos peronistas. Se hace el tonto, el distraído y el indiferente con las marchas, nos encontramos con los compañeros y compañeras en cada una de las marchas de resistencia acompañando a los sectores que luchan, pero Milei ni bola y represión.
Cuando le discutimos, cuando hacemos las políticas, porque yo decía, un freno a Milei. Un freno a Milei, eso significa el voto, pero el voto significa también defender lo que somos y lo que queremos y, también, lo que tenemos. Acá, en el Gobierno de la Provincia, cuando Milei paraba las obras, lo saben ustedes en los 135 municipios, con esfuerzo, con creatividad, con laburo continuamos todas las obras y seguimos abriendo escuelas, seguimos haciendo centros de salud, seguimos con las cloacas, con el agua, seguimos y reemplazamos hasta donde podemos lo que Milei destruye y abandona.
Milei cortó los remedios para aquellos que tienen enfermedades oncológicas, ampliamos el vademécum en la Provincia para cubrir parte de esos remedios, pero además, lanzamos el programa de Medicamentos Bonaerenses, producción estatal para darle a aquellos que ya no pueden ni comprar el blíster del remedio para tratamientos crónicos.
Entonces, tenemos que ponerle un freno. Entonces, tenemos que defender lo que estamos haciendo en cada municipio, en cada club de barrio, en cada organización, en cada olla, en cada comedor, lo que hacemos hay que defenderlo con el voto.
Y en tercer lugar, lo más importante, compañeros y compañeras, este 7 de septiembre el pueblo tiene que definir si sigue con el retrovisor tratando de volver al modelo oligárquico, agroexportador o si piensa ir para adelante y crear una alternativa, si piensa avanzar en un modelo y en un país que respete la soberanía, su cultura, su arte, su ciencia, su universidad y, sobre todo, su tradición y su gente y su historia. Así que, eso está en juego.
Y miren cuál es en este momento, como fue en los 90, Emilio, cuál es el principal instrumento de la derecha: la antipolítica, la desmovilización. No crean que esto es algo espontáneo únicamente, está provocado, producido, es una campaña, quieren convencer a cada uno y cada una que esta elección no importa, que la democracia no importa, que ir a las urnas no importa, que se queden en su casa. Fíjense la perversión cuando defienden todos los días los republicanos estos, los republicanos mentirosos, defienden que hay que votar, que la democracia, y después están haciendo campañas para desmovilizar y que la gente se quede en su casa.
La mitad de esta elección depende de que tengamos la capacidad de explicar, de convencer, de persuadir y de empujar a nuestro pueblo para que llene las urnas de votos. Esta elección nadie se quede en la casa, quedarse en la casa es votar a Milei, quedarse en la casa es hacerle el juego a la derecha. Y dicen eso porque saben que hay muchísimos ya, decepcionados, desilusionados, porque Milei les mintió y no les dio la respuesta que esperaban.
Es a esos que hoy tienen bronca, que hoy tienen angustia, que hoy tienen enojos, hay que convidarles e invitarlos a convertir la angustia, el enojo en acción y en voto. La única forma de parar a Milei, la única forma de parar esta locura, es a través de una enorme movilización. Por eso, estas elecciones tienen esa dificultad, nos quieren decir que hay una debilidad democrática, que a la gente no le importa votar, y esa es una forma como lo fue también, y aprovecho porque hoy se cumple en tres años, como fue también el bombear, el no avanzar con la investigación, de quiénes fueron los responsables intelectuales y financieros del atentado a Cristina.
Es lo mismo, es lo mismo, es lo mismo, quieren que el pueblo baje los brazos, que delegue, que entregue para gobernar ellos. Por eso, esta reunión y este plenario, compañeros y compañeras, me parece acertado, me parece oportuno, es el momento, quedan pocos días, pero no nos podemos dar un segundo de respiro. Yo sé que han venido de toda la Provincia, necesitamos que cada uno, luego de esto, en todos los movimientos, en todas las organizaciones, esté en su pueblo, esté en su barrio, esté con los vecinos, esté con los familiares, esté con los amigos, y les explique que en esta elección nos jugamos los próximos años. Si gana Milei vamos a tener más ajuste, más endeudamiento, más ruptura del tejido productivo nacional, más entrega de la soberanía. Viene a buscar un cheque en blanco y se va a llevar un cachetazo electoral.
Así que, compañeros, compañeras, para terminar, el enorme agradecimiento y la convocatoria para que en este domingo demos una gran demostración de fuerza, pero la convocatoria para después seguir trabajando para octubre y, después, seguir trabajando para devolverle a este país una alternativa, para devolverle a nuestra Provincia y al país una posibilidad, una esperanza y un sueño. Así que, compañeros y compañeras, termino con la palabra que expresa lo que siento con el Movimiento Evita. Muchísimas gracias, compañeros y compañeras. Muchas gracias.