Recorrida por las obras del Plan Hídrico y entrega de viviendas en Bahía Blanca

Bueno, muchísimas gracias a todos, a todas. Quiero empezar agradeciéndole a Luis, a Luli, y por su intermedio, que sé que está pasando un momento familiar complicado, a Federico, que no pudo estar, me llamó ayer. Me dice ‘es al primero que le aviso’, porque habíamos quedado a hacer este acto. Decidimos no suspenderlo, porque están las familias esperando, porque había que darle curso, porque ya estaba convocado. Así que bueno, acá estamos hoy, haciendo algo que no tiene tanto que ver, si bien para las familias que reciben hoy sus casas, sus viviendas, es un día histórico, un día muy importante. Yo le asigno una importancia aún mayor, porque hoy estamos cerrando un ciclo, hoy estamos culminando una etapa. Hoy estamos terminando lo que se empezó, que costó muchísimo. Hoy estamos entregando el final, las últimas de 1.050 viviendas para los trabajadores y trabajadoras de Bahía. Concretamente, hace un tiempo estuve entregando 54 más, hoy estas 8, pero bueno, pasó de todo, ¿no? También pasó de todo. Desde gobiernos como el que me precedió, que no hicieron nada en materia de vivienda, a situaciones que sufrió Bahía, de estas casas, estas últimas cuando las estábamos haciendo, en medio de la obra se nos volaron los techos y hubo que reponerlos. Porque eso fue la primera de las tragedias, la que fue vinculada al tornado. Y bueno, y acá estamos, yo creo que es un momento para agradecer a todos los que trabajaron, pero felicitar a los funcionarios del Gobierno, a los funcionarios del Municipio, a las familias por la paciencia y a las empresas por haber cumplido. Muchísimas gracias a todos, a todas.

Es muy lindo empezar obras importantes, pero casi tan lindo como eso es poder terminarlas y cumplir una meta que nos habíamos propuesto. Yo también le quiero agradecer a la UOM. Estos terrenos, originalmente, provienen de decisiones de los sindicatos y, por supuesto, la insistencia, ¿no? Porque quedaban unas pocas por hacer, a veces firmar un convenio para una cantidad reducida es más difícil que hacerlo para una cantidad mayor, paradójicamente. Porque hay que encontrar la empresa que quiera hacerse cargo de todo lo que significa iniciar una obra, con montos que son proporcionales a menos viviendas.

Así que, no voy a dar vueltas por eso. Quiero decir de qué se trata. ¿De qué se trata? Hoy le preguntaba a una de las familias dónde están viviendo, una de las que recibieron las viviendas hoy. Ustedes saben que desde que asumió el gobierno actual, el de Milei, desreguló los alquileres. Si me permiten, un poco como con la misma filosofía que ahora tiene su reforma laboral, que la quieren llamar modernización, no sé en qué país del mundo llevarte a la época de las cavernas se llama modernización. No sé en qué lugar del mundo llevarte décadas atrás, en materia de derechos sociales, se llama modernización, yo le pongo este nombre porque creo que es más expresivo y más preciso: precarización laboral es la reforma que intenta hacer el gobierno de Milei. Empobrecimiento, desprotección. 

Y con los alquileres hizo lo mismo, dijo ‘vamos a desregular el mercado de los alquileres. ¿Por qué proteger al inquilino? Si ahí es un contrato voluntario, libre entre dos partes’. Bueno, ¿qué es lo que vemos? Que los contratos de alquiler se actualizan mucho más rápido, que se han encarecido muchísimo. Y no estoy en contra de los propietarios, lo que quiero decir es que gobernar a nivel de una sociedad, incluso en la economía misma, se trata de encontrar equilibrios, ni tanto ni tan poco, ni todo para uno ni nada para los otros, hay que encontrar equilibrios.

Y la verdad que le preguntaba a una de las familias trabajadoras cuánto pagan de alquiler, porque le pregunté cómo viven, dónde viven: ‘alquilando en la otra punta de Bahía’. Y me decía, ‘¿cuánto estamos pagando de alquiler? 500.000 pesos, ahora se va a firmar de nuevo y actualizar el contrato a 800.000 pesos’. Ustedes saben que los salarios en la Argentina no están para pagar alquileres de 800.000 pesos, ni del sector privado ni del sector público, así que el alquiler ha pasado a componer un porcentaje que a veces se lleva más de la mitad, 60% del sueldo de los trabajadores. Bueno, yo quiero decir que hacer vivienda no sólo hace que las familias que la recibieron, las 1.050, las de hoy, pero las 1.050 sean propietarias. Quiero decirles también para el que dicen ‘andan regalando casas’, no es así, van a pagar el costo de la vivienda, las familias que llegan van a tener una cuota pero accesible, aproximadamente de 300.000 pesos. Y al mismo tiempo, si se construyen viviendas más rápidamente, obviamente hay más disponibilidad y los alquileres también se regulan a la baja. Porque uno de los problemas que hay es que hay mucha demanda y poca oferta. Ni hablar de los que hacen alquileres temporarios, Airbnb, entonces son viviendas desocupadas buena parte del año y que no se alquilan, se alquilan temporariamente. 

Así que el mercado, para ponerlo así, de la vivienda, de las casas, de los alquileres, hace que sin ningún tipo de protección a quien tiene que alquilar, mucha gente ande mudándose todo el tiempo, no pueda pagar el alquiler, vaya a lugares marginales. Lo voy a decir con toda claridad: nuestro gobierno cree en el derecho a la vivienda. Nuestro gobierno ejerce, garantiza, en la medida de lo posible, el derecho a la vivienda. Que no es nada del otro mundo, que cada uno pague, pero que nadie se quede sin casa, que nadie viva en condiciones de incertidumbre y precariedad.

Es algo que corresponde y creo que hoy lo estamos honrando. Yo le quiero agradecer también al movimiento obrero, pero particularmente hoy a la Unión de Obreros Metalúrgicos. Le quiero agradecer a quien la encabeza, a su secretario general, Abel Furlan, y a todos los compañeros de toda la provincia de Buenos Aires, porque sé que se viene una etapa complicada.

Yo estuve leyendo la presunta modernización, le cambiaron el nombre, el nombre es reforma, y estas reformas, yo como economista, y ya con mucha experiencia también en política y en este tipo de discusiones, esta reforma la vi mil veces, con los mismos renglones, con los mismos objetivos, no tiene nada de nuevo, no hay un átomo, no hay una molécula de novedad en la reforma laboral que trajo Javier Milei. Uno podría decir, si esto fuera en los ‘90 y fuera el Consenso de Washington, esta es una reforma de aquella época, desregulación, privatizaciones, y se llama, no modernización, flexibilización. 

Y lo hablábamos con algunos compañeros, estamos en un momento, lo dijo también Abel, estamos en un momento donde todos los días nos enteramos de cierres, despidos y suspensiones en toda la provincia de Buenos Aires, porque tenemos una provincia productiva y tenemos una provincia que aloja el 50% del tejido industrial de la República Argentina. Y estamos transitando en un modelo, el de Milei, de desindustrialización del país, explícita, obscena. Claro, abren las importaciones, un tipo de cambio desfavorable. La tasa de interés ya lo vemos, complicada, los costos financieros complicados, el precio de los servicios dolarizados, de los combustibles, el petróleo del subsuelo argentino, pero que se vende internamente, a valor internacional. Por eso, las tarifas que han subido. 

Bueno, es un modelo que comprime las ganancias empresariales, a punto tal que cierran y cierran empresas, firmas, pequeñas, medianas, otras se van del país, esto pasa todos los días. Tenemos ya para contabilizar un cuarto de millón de despedidos durante estos dos años del gobierno de Milei. Un cuarto de millón de despedidos. Son los puestos de trabajo perdidos, después están sus familias, quienes dependen de ellos, salarios y jubilaciones por el piso. 

Yo, inspirándome en algo que decía un compañero, voy a decir de qué se trata esta reforma laboral de Milei. De transferirle, de trasladarle el costo de la desindustrialización, el costo del achicamiento de la economía argentina a los trabajadores, trabajadoras, jubilados y jubiladas. Esto es descargar el costo de este ajuste feroz sobre los que más complicado la tienen, sobre los que menos tienen y liberar rentabilidad para aquellos que empiezan a estar pasándola mal. Yo creo que es importante decirlo.

Después me dicen, ‘bueno, pero ustedes son…’ Por eso hablaba de precámbrica, hablaba de una reforma, la verdad que con olor a naftalina, antigua, que se escribió mil veces, se empezó a escribir allá por mediados de la década de los ‘70, se escribió de nuevo en los ‘90, se escribió durante el gobierno de Macri, son las mismas cosas. Ni una novedad. Mismo líquido, misma bebida en otras botellas distintas, pero lo mismo. Te cambian la etiqueta del envase y dicen, ‘miren, esta es la novedad, esta es la modernización’. La verdad que no tiene nada de nuevo, no tiene nada de original, son ideas viejas, vetustas y fracasadas, y fracasadas. Lo dicen algunos funcionarios de ellos, ‘esto no va a crear puestos de trabajo’.

Facilita los despidos, quita derechos, abarata tal cosa, tal otra para el sector que en la negociación salarial tiene más fuerza. Claro, es difícil hoy porque también nos toca defender a los empresarios y a los industriales. Quieren hacer una especie de… Cuando hablan de guerra de pobres contra pobres, no sé cómo lo llaman acá, quieren que se descargue el costo de la caída de la venta, de la caída de la rentabilidad en un eslabón y el más débil del proceso de trabajo, del proceso productivo. 

Por eso, yo quiero agradecerle a la UOM, quiero agradecerle a los sindicatos que nos acompañan hoy. Sepan que nosotros también los vamos a estar acompañando en estas discusiones. Quieren convencer a la sociedad de que nosotros representamos lo viejo, y nos traen teorías, la teoría austríaca, 1870. 1870, la teoría austríaca.

Son ideas perimidas, que no se aplican en ningún lado, pero quiero decir también que nosotros estamos de acuerdo con aggiornar, con poner a tiro, con poner la legislación laboral, o cualquiera que sea, a tono con los cambios tecnológicos, con la nueva modalidad del trabajo, con la nueva forma de contratación. Todo eso estamos de acuerdo, y hace falta para los trabajos de plataforma pensar una normativa, la hemos pensado. Lo que no sabíamos es que con ese discurso y con esa cobertura, con ese maquillaje, nos iban a traer la reforma de Martínez de Hoz, la reforma de Cavallo, laboral, la que ya no funcionó, la que no creó trabajo, la que empeoró los salarios, la que empobreció a la gente, la que la dejó sin nada.

Y en épocas de achicamiento, y esto creo que lo sabe cualquier economista, hasta los que mienten desde los micrófonos gubernamentales, saben que crear trabajo no es algo de la normativa laboral, para crear trabajo tiene que estar creciendo la economía, tiene que haber un modelo productivo. Todos los países del mundo tratando de proteger su fuente de trabajo y su industria. Milei poniéndole la latita para la venta y regalándola. Eso es lo que estamos viviendo hoy. 

Y en esto hay que ser crudo. Nosotros tenemos propuestas, tenemos proyectos. Ahora, cuando se trata de empobrecer, de quitar, de achicar, de generar timba financiera y crean un fondo como fue las AFJP también, un fondo para despidos, hasta los propios empresarios están viendo, y tienen el mal gusto de que sea el 3%. Este gobierno quiere llevarse de nuevo un 3%, pero ahora sacárselo a los trabajadores y trabajadoras de todo el país, en todos los laburos, para algo que ni los empresarios, diría, están de acuerdo.

Así que, esta es la situación que estamos viviendo. Va a haber mucho para hablar, lo vamos a hacer, pero no quería dejar de referirme a este tema porque es de actualidad, porque se conoció el otro día el texto, porque estamos hoy entregando viviendas a familias de trabajadores y trabajadoras, reconociendo el derecho a la vivienda, que es lo que le corresponde a un gobierno, es constitucional. Y acá estamos cumpliendo la Constitución.

Luego, algunas cosas más, Luli, que estábamos recorriendo recién algunas de las obras, me lo recordaba Feliú recién, que estuvo ahí en la discusión del presupuesto el compañero, y me decía, ‘está la lista de los municipios que van a recibir obras cuantificadas’. 

Creo, si no me equivoco, que estamos hablando de 93.000 millones de pesos en el presupuesto para Bahía. Le digo a los y las habitantes de Bahía, nunca en la historia Bahía apuesta ahí, en el presupuesto.

Después, y no vengo porque no estamos en campaña electoral, votan a los que están en contra de este presupuesto, votan a los que están en contra de las obras de Bahía, y no les vengo a pedir el voto, les vengo a pedir que piensen en defensa propia. Nunca se hizo tanta obra en Bahía. Y no vengo ni de despechado, ni de resentido, porque estoy acá poniendo la cara para continuar las obras que prometimos. Y se lo digo a la gente de Bahía, lo hicimos en el ‘21. Les prometieron cosas que no cumplieron, nosotros cumplimos sin prometer. Y estamos de nuevo acá.

Y las obras de ese plan hídrico, histórico, lo decía recién Luis, nunca en Bahía hubo un depositorio, una cisterna para tener agua con los problemas de agua, era obvio, era evidente, nunca se había hecho. Hoy estuvimos recorriendo las obras de una de las dos cisternas, la otra vez estuvimos en la otra. Nosotros estamos hablando de 30 millones de litros, unos allá en Planta Patagonia, la que estuvimos recorriendo hoy, es una obra que sale, lo digo porque votaron, los que votaron violeta, yo lo digo con mucho respeto, porque nunca he discutido el voto de nadie, es una cuestión personal, no lo vengo a discutir. Pero lo dicen claramente, ‘cero obra pública’.

Si yo tuviera uniforme violeta, acá no estaríamos recorriendo obras ni entregando viviendas, y hubiéramos parado la obra, porque Milei nos paró 1.000 obras. Paran las obras que están empezadas, aún con financiamiento internacional, las paran igual, las paran igual. Entonces, vinimos a recorrer las obras que se están llevando adelante, ese plan hídrico que también lanzamos en la planta de ABSA durante la pandemia, y que si el viento me ayuda y no me hace volar los papeles, porque no quiero olvidarme de nada, que tenía, la verdad, algo que me decían, ‘esto es faraónico, cómo se va a hacer, cuándo se va a hacer’, a mí me parece muy importante recorrerlo, dijimos que iba a haber un nuevo módulo de potabilización de agua en la Planta Patagonia, Bahía Blanca, por 11.000 millones de pesos de aquel momento, terminada, entregada. 

Dijimos que después de décadas y décadas íbamos a trabajar en el Acueducto de Impulsión Altos de Bahía, obra finalizada y entregada. Dijimos, porque lo vimos también, 11.000 millones de pesos, que el acueducto que viene del dique, el Paso de las Piedras era un colador, no un acueducto, estaba todo perforado, perdía capacidad; recambio del Acueducto dique Paso de las Piedras, planta Grünbein terminado, finalizado, entregado. 

Y hoy estamos haciendo el acondicionamiento y el recambio de redes de agua potable, Gustavo, ¿cuántos kilómetros son? 85 kilómetros de recambio de cañerías que estaban destruidas, que estaban viejos, porque en Bahía, y lo quiero decir con toda humildad, desde época de Mercantes que no se hace un plan de obra de esta envergadura, y acá estamos, 19.000 millones de pesos. 

Son valores extraordinarios en un país donde hoy no hay obra pública. Es a lo largo y a lo ancho de la Argentina, exceptuando la provincia de Buenos Aires. Pero si tengo que marcar en la provincia de Buenos Aires en qué lugar está focalizado hoy uno de los planes, junto con el Salado, junto con el Río Luján, pero uno de los planes más importantes que se lleva adelante en la República Argentina y a mí me llena de orgullo, es en una ciudad, es en una localidad que fue olvidada durante tanto tiempo, es en una localidad que nunca figuraba en ningún lado, y hoy estamos acá, no sé por vez cuánta, pero de vuelta en Bahía, recorriendo obras, trayendo viviendas.

Y también vengo a decir que lo que firmamos recién, que tiene que ver con obras en barrios populares, que son obras que anunciamos, que anunció el ministro Bianco, Romina lo anunció cuando fue la catástrofe más reciente, dijimos vamos a poner 10.000 millones de pesos en obras con estos convenios, estamos completando los 10.000 millones de pesos en obras que tienen que ver con cloacas, que tienen que ver con limpieza de arroyos, bueno tiene que ver con lo que nos habíamos comprometido. 

Pero quiero decir varias cosas más, sobre los puentes, los 16 puentes, hay 3 que están en obras ya. Eso lo iniciamos casi inmediatamente. Pero también está la reconstrucción de cañerías, pavimentos, sumideros por 21.000 millones de pesos en obra. En obra. Digo de nuevo, escuchan a Milei, cero obra pública, escuchan a este gobernador, a este intendente, hacer lo que Bahía necesita y a terminarlo. Y después, lo más importante, ya vamos a poder hacerlo con más precisión, porque hace unos pocos días, el 5 de diciembre, abrimos los sobres para la licitación de lo que va a ser una obra histórica para Bahía, en varios aspectos, yo voy a ser muy breve, que es el Canal Maldonado.

El Canal Maldonado, que fue el que se desbordó, fue el que no dio abasto, requería replantearlo, es una obra que se trabajó también con recursos del CFI, que lleva adelante Cristina Álvarez Rodríguez, acá en la provincia de Buenos Aires. Se planificó un nuevo canal que triplica el caudal de agua, un nuevo canal que además integra las dos veras, que va a poner plazas, que va a poner espacios verdes, que lo va a convertir en una zona urbana absolutamente distinta, embellecida. Es una obra de 109.000 millones de pesos. Yo digo, estos sobres que se abrieron, es la primera etapa, 35.000 millones de pesos. Esto ya pronto vamos a poder verla en marcha, la obra. Y digo, porque no vine a polemizar, no vine a discutir, pero vengo con bronca.

Me enteré de que el puente que les puso Nación, que tanto nos costó, se lo alquilan a Bahía, se lo alquilan, ¿es verdad? O sea que el gobierno de Milei no sólo no hace obra, les alquila el puente. Bueno, me siento orgulloso, me siento feliz, eso solo digo por convicción, por certeza, por compromiso y por mandato, somos muy distintos. Venimos a anunciar la obra que Bahía necesita. Muchísimas gracias.

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