Habilitación del Acueducto Norte de La Plata
En primer lugar, agradecerle a Julio por recibirnos de nuevo en este Salón Dorado de la Municipalidad. Nosotros tenemos allá también nuestro Salón Dorado de la Gobernación, pero yo recuerdo haber venido por primera vez al Salón Dorado de la Municipalidad de la ciudad cuando asumía Julio, o esos días, creo que unos días antes incluso de hacerlo formal y esto era una ruina. Esto era una ruina. Esto era una ruina. Todos los cristales, todo lo que son los vitrales, rotos, destruidos. Un patrimonio histórico, un lugar emblemático, cultural. Y yo lo digo siempre y lo repito hoy, cuando mejora la ciudad de La Plata vale doble, porque mejora la ciudad de la Plata, pero mejora también la capital de nuestra provincia de Buenos Aires. Es algo que disfrutamos todos los bonaerenses.
Así que, bueno, hablar desde acá y contar tantas cosas que se están haciendo, y no quiero ponerme a hablar del pasado, pero la verdad es que mi primer mandato, la primera gestión, convivimos con un intendente, acá en la ciudad de La Plata, que la verdad que, de nuevo, por eso, no quiero ponerme hoy a repartir culpas, ni menos todavía chicanas, pero hay que decirlo, le interesaba cero la ciudad. Le interesaba cero la ciudad. Andaría o en negocios inmobiliarios o en otras preocupaciones, pero le interesaba muy poco la ciudad.
Y no es algo que yo pueda contribuir a explicar, simplemente contando que nunca, pero nunca, pudimos tener una reunión de trabajo, el Gobernador de la Provincia, nunca, eh. Él no la pidió y cuando le pedíamos no la hacía, para colaborar, para contribuir desde la Provincia, pero peor que eso, no había un plan, no había una idea fuera de habilitar lugares que además no eran convenientes, no eran razonables para construcciones que significaban luego enormes desgracias en materia de uso del suelo, en materia ambiental. Bueno, fuera de eso, nunca pudimos hablar de cómo poner en valor la capital de la provincia de Buenos Aires, lamentablemente. Y mientras tanto, Julio se desempeñaba, durante ese primer mandato, como ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires. Nuestro ministro de Justicia durante el primer mandato.
Claro, claro, el sistema penitenciario, sí. Pero bueno, simplemente voy a decir que teníamos reuniones en la Gobernación, teníamos reuniones de trabajo, de gestión, él como ministro, y compartíamos la preocupación, compartíamos las penas. Penábamos. Penábamos por la situación en la que estaba la capital de la Provincia porque Julio tiene en su haber, en su recorrido, una historia asociada a esta ciudad. Entonces, era muy difícil recorrer, mientras estábamos haciendo tanto desde el Gobierno de la Provincia, en el Ministerio de Justicia, en obra pública, en toda la provincia de Buenos Aires, ver cómo la ciudad de La Plata seguía profundizando una situación de abandono, de decadencia, de olvido, de indolencia.
Así que bueno, la verdad que Julio, la verdad que mientras trabajaba en la gestión de ministro, mientras lamentábamos lo que pasaba en la Provincia, me contaba y me describía el plan de lo que había que hacer para, de nuevo, recuperar y reconstruir la capital de la provincia de Buenos Aires, en cuanto monumento histórico, en cuanto hito. Y también lo dijo Julio de una manera muy sencilla, muy simple, muy lineal, como gobernador de la provincia de Buenos Aires, observar con dolor y con un poco de envidia también que cada gobernador de otras provincias más pequeñas, no menos importantes, pero sí más pequeñas, sin la relevancia estadística y la significación que tiene nuestra provincia, tenían sus capitales provinciales en condiciones y, bueno, puestas, realmente a veces, desde el punto de vista también del orgullo de sus provincias, poder mostrar su capital provincial como una verdadera joya y como un verdadero elemento de pujanza de la provincia. Y tener nuestra capital provincial en abandono y decadencia.
Por eso, el plan que está llevando adelante hoy Julio Alak como Intendente de La Plata, es un plan que viene a continuar aquello que empezó a hacer cuando fue tantas veces intendente, y sobre todo a recuperar lo que se perdió durante el tiempo en que no lo fue, lamentablemente. Así que, entre otras tantas cosas, haber podido, con Julio, llevar adelante una reivindicación histórica de La Plata como ciudad, que es poner en marcha la Ley de Capitalidad. O sea, que se le reconozca a La Plata ese carácter y que se haga a través de un convenio, que no fue darle recursos, sino darle obras. Sino darle obras, que es lo que estamos viendo hoy en marcha en La Plata.
Luego, un breve comentario. Esto era con respecto a La Plata y su vínculo con la provincia de Buenos Aires y con el Gobierno de la provincia de Buenos Aires. Hay mucho más que decir, lo que se ha hecho en materia de turismo, en materia cultural, lo que se ha hecho con los teatros, con los centros culturales, lo que podemos hacer en conjunto, también, por el Teatro Argentino. Ya tendremos otras novedades, pero nos las guardamos a modo de misterio para contar en algunos días.
Pero también estoy obligado a marcar que esto ocurre en un contexto muy desfavorable, ¿no? En un contexto, ya podríamos decir, dramático. En un contexto donde hay un Presidente de la Nación, donde Javier Milei, como Presidente de la Nación, planteó que no iba a hacer ninguna obra pública, cero obra pública. Yo los veía aplaudir y los veía de los diferentes barrios, como ciudadanos, como habitantes, como vecinos de La Plata, decir, bueno, ‘el agua’, ‘la avenida’, ‘la bajada’. Bueno, todo eso, quiero decir también, hay que resaltarlo más. Yo decía, vale doble porque una obra en La Plata es en La Plata y en la capital de la Provincia. Vale triple, vale cuádruple porque lo hacemos en una Argentina donde lo tenemos como Presidente de la Nación a un irresponsable que le ha robado los recursos a la Provincia, a los municipios, que le ha robado el futuro a la Argentina y que ha hecho un desastre en todos los planos. En todos los planos.
Entonces hoy, poder venir acá, Julio, a inaugurar, a inaugurar porque lo estamos haciendo desde acá porque era importante mostrar que no es una obra el Acueducto Norte que está terminado, sino que es una obra en el marco de un plan hídrico para la ciudad de La Plata que viene esperando, digo yo y creo que no me equivoco, prácticamente 80 años. Viene esperando un nuevo plan hídrico para la ciudad de La Plata, porque es así. Porque es así. Lo decía recién Néstor Álvarez y lo hablábamos con Kato, que es un poco el alma mater de este trabajo desde la provincia de Buenos Aires, pero estamos llevando adelante obras que están pendientes hace muchísimo tiempo. Y yo sé, si me permiten traerlo a lo terrenal, que cuando en verano, cuando hay altas temperaturas y alguien abre la canilla y no sale una gota de agua, eso es lo que observa, eso es lo que ve. Y obviamente tiene derecho, casi obligación, porque ¿cómo puede ser que en la capital de la provincia de Buenos Aires no tengamos agua? Ocurría también en la ciudad de La Plata… Perdón, de Bahía. En la ciudad de Bahía. Tenemos problemas graves de infraestructura, graves, que llevan décadas de postergación. Y yo siempre digo, cuando no te sale el agua obviamente es la desesperación, pero si uno pregunta por qué no sale agua, bueno, ahí hay que ir a una enciclopedia para entender qué es lo que hace falta, todo lo que hace falta para revertir ese problema.
Y es fácil de explicar si uno lo mira en perspectiva histórica. Lo decía recién Néstor, cuando se inaugura la planta potabilizadora, que inaugura Perón allá en Ensenada, esa vieja planta, creo que todos la conocen. Es una obra ingenieril y una obra también de servicio público, la verdad que de esas faraónicas que tiene nuestra provincia de Buenos Aires, nuestro país. Siempre que uno dice en algún pueblo de la provincia de Buenos Aires, ‘che, hay problemas con las cañerías’, ‘hay problemas con agua’, ‘hay problemas con cloacas’, ‘hay problemas con generación eléctrica’, bueno, con el ferrocarril, ni hablar. Cuando uno dice: ‘bueno, pero ¿cuándo fue que se hizo la obra estructural, la última obra?’ Bueno, yo les quiero decir, siempre el mismo nombre: Juan Domingo Perón. Después hay radicales, hay socialistas, hay del PRO, pero bueno, hay que reconocer cómo son las cosas.
Ahora, esta obra, planta potabilizadora. Bueno, la ciudad de La Plata, ustedes saben, es una ciudad que tiene una historia también particular, que tiene que ver con la mudanza de la capital de nuestra provincia, a una ciudad que tiene la particularidad de ser una ciudad planificada, pensada al efecto de funcionar como capital provincial; cuando en aquel momento, a sangre y fuego, en combate, se signó y se resolvió el tema de la capitalidad, el tema de la federalización de la ciudad de Buenos Aires, bueno, esa historia que no voy a repasar, que es extensa, importante, y que como siempre la historia explica, de una manera que no puede reemplazarse, dónde estamos parados hoy. Aunque sea una historia que remite a la década del 80 del siglo XIX, es así, fue así. Y bueno, y alguien planificó, ‘bueno, tiene que haber agua y entonces hace falta. ¿Cuántos habitantes van a vivir ahí? ¿Cuánta gente va a vivir en La Plata? ¿Y cuánta gente va a vivir en La Plata y en la región?’. Porque en aquel momento, esto eran los Altos del Ensenada. Así como todavía el puerto era el puerto de la Ensenada de Barragán. Entonces, bueno, esa historia, ¿cuánta gente va a vivir ahí? Les digo, en el año, en la década del 50, vivía en La Plata y en la región de La Plata, juntando Berisso, Ensenada, 150.000 personas, 155.000 personas. Y bueno, abastecer agua para esa cantidad de gente requiere determinada infraestructura, inversiones multimillonarias, inversiones importantísimas, muy relevantes, pero para abastecer a ese volumen de población ha cambiado mucho en todo este tiempo.
Hoy entre La Plata, Gran La Plata, Berisso, Ensenada, toda la región capital, digamos, la estrecha, no la que incluye Magdalena, Brandsen, sino la estrecha, el conglomerado urbano que hoy es un continuo, porque hoy los límites entre Berisso, Ensenada, o Berisso, Ensenada y La Plata, son límites que hay que marcar en el mapa, porque ya no están separados a través de las viviendas, sino que hoy es un continuo. Y en ese continuo, hoy habitan 1.100.000 habitantes prácticamente. Entonces, ¿cómo abastecer de agua? Bueno, con el tema cloacal tenemos un problema parecido. Pero entre que ha quedado chica y ha quedado vieja. Y cuando se hace una obra y se inaugura una obra, como estamos haciendo con grandes obras en la provincia de Buenos Aires, uno después duerme tranquilo y, además, está habitado por el orgullo, porque uno inaugura una obra que uno sabe que va a durar 30 años, 40 años, 50 años, es un montón. Es difícil imaginarse lo que va a ocurrir en Argentina, en el mundo, dentro de 40, 50 años. Y estás inaugurando una obra que va a servir, a veces, para varias generaciones, por decirlo así.
Pero, ¿saben qué pasa después? Que transcurre… esos periodos inimaginables transcurren. Entonces se inauguró aquella planta potabilizadora que iba a durar, supongo que en aquel momento se pensaba 30, 40 años, y bueno, ya van 70, 80 años, y está la misma planta y en todo ese tiempo nadie previó, nadie pudo abordar, nadie pudo afrontar la construcción, la ampliación que se necesitaba y también la puesta en valor, sería a veces prácticamente la reconstrucción de obras que se van poniendo viejas, que se van poniendo obsoletas, que se van amortizando y que en un momento son cañerías pinchadas, con pérdidas, acueductos que ya no funcionan o que ha cambiado incluso —también para un mensaje para el Gobierno nacional— ha cambiado la situación climática porque el cambio climático hace que vivamos sequía. Bueno, ahora en el norte de la provincia de Buenos Aires, donde tuvimos inundación hace unos pocos meses, estamos transitando de nuevo una sequía. O sea que eso es el cambio climático. Y es fácil de entender, me parece, mis hijos que ya están un poco más grandes, acá también platenses, lo entienden fácil, pero cuando eran más chiquitos lo entendían también, que el cambio climático no significa que es todo sequía o todo inundación, es que ocurren eventos climáticos extremos de manera periódica e impredecible, por lo tanto, lo que tenía que aguantar precipitación a determinado nivel, en términos de infraestructura urbana, ahora tiene que aguantar el doble de precipitaciones, que además ni sabemos cuándo van a ocurrir. Lo entienden mis hijos pequeños, lo entienden, se explica en la primaria, el único que no lo entiende se llama Javier Milei, el único que no lo entiende. Entonces cree que es muy vivo cortando las inversiones, los créditos que se están usando en todo el mundo para prepararnos para los eventos climáticos que nos depara la situación que se ha generado.
Y después, ¿por qué no se hace la obra hidráulica? ¿Por qué en general no se hace? ¿Por qué no se lleva adelante? Lo voy a explicar, y es fácil, porque son obras multimillonarias. Estamos hablando de, por ejemplo, la obra que tiene que ver con la planta potabilizadora, ahí en Ensenada, que la estuvimos recorriendo hace poco, que sigue a toda marcha, pero es una obra que sale 100 millones de dólares aproximadamente. Son multimillonarias. No es hacer un paso bajo nivel, no es hacer un cordón cuneta, es hacer una obra de 100 millones de dólares.
Segundo, tardan mucho. Fíjense, buena parte del plan hidráulico que estamos presentando hoy en sus avances, lo armamos con Julio, en aquel momento, pero durante la primera gestión. Y estamos ya en la segunda gestión, porque son obras que muchas veces tardan 4 años, 5 años, entonces uno la larga y probablemente no la va a poder inaugurar. Muy cara, requiere recursos multimillonarios. ¿Cuántas cuadras de asfalto se pueden hacer? ¿Cuánto se puede hacer en ruta con obras de esta magnitud? Entonces hay que usar recursos, utilizar recursos cuantiosos para una obra que es importante, que es fundamental, pero tarda mucho. Probablemente quien la lanza, quien la anuncia, no la puede inaugurar.
Entonces hay algo de la lógica política, de los periodos políticos, que también quiero decir, que también esta cosa de recortar los periodos en los que se puede gobernar, genera estos problemas. Genera estos problemas, porque entonces después hay una duda, no solo por la cuestión que uno podría decir mezquina: ‘bueno, la hago yo, la pago yo y la va a inaugurar otro’, no es sólo eso, sino que uno lanza la obra, que después viene un libertario a gobernar la ciudad de la Plata, dice ‘cero obra pública’ o la Provincia de Buenos Aires, y les aviso, y no es ni una advertencia ni una amenaza, pero las obras que empezamos nosotros, si vienen los libertarios, si vienen a veces otros liberales: no las van a terminar; como está pasando en toda la Argentina, de manera criminal, pero es así y no es una amenaza, es la realidad que tenemos. 16.000 viviendas nos dejaron paradas, 1.000 obras públicas que dejaron a medio hacer, o a veces a 20%, a 5% de terminar. Entonces uno lanza una obra, utiliza los recursos, después viene otro, a veces un papanata o un irresponsable, y la para o no la termina o hace otra cosa. Entonces hay un problema con la prolongación de las obras.
Y tercera cuestión, en el caso particular de la obra hidráulica, va enterrada. Hoy estamos inaugurando un acueducto que nadie ve, casi me animo a decir, tal vez lo vea cuando prende la canilla, pero ni va a saber que tiene que ver con esta obra que estamos inaugurando hoy, que salió 10.000 millones de pesos, la anunciamos, la empezamos, la terminamos. Parte de un plan histórico hidráulico para la ciudad de La Plata. Y es diferente que estos libertarios, que lo único que les interesa es la timba financiera, las criptomonedas, el 3% y vaya a saber qué cosa que no tiene nada que ver con la necesidad de los vecinos y vecinas y con los 17 millones de bonaerenses que se están quedando sin laburo. Y además, sobre eso, tienen que ver como con desparpajo, andan recorriendo el mundo diciendo ‘gran éxito de Milei’. ¿Qué éxito si se pierde un puesto de trabajo cada 4 minutos? ¿Qué éxito es que se cierran 40 empresas por día en la provincia de Buenos Aires? Esa es la situación que tenemos.
Entonces la obra hidráulica tiene estas características, tarda mucho, va enterrada y sale carísima. Por eso quiero decir que a mí me da muchísima tranquilidad y muchísima satisfacción que planteamos un plan hidráulico para el Gran La Plata que recién mostraba Néstor, que es lo que va a permitir que después, los que vienen después, no les pase algo que tiene que ver con un problema central, estructural, de basamento de la ciudad de La Plata que es que no tenían su planta potabilizadora y que después para que ese agua llegue a la canilla hacen falta los acueductos, estamos hablando hoy del Acueducto Norte, pero estamos hablando también del acueducto que viene desde la planta potabilizadora y estamos hablando también de algo que quiero ponerle responsabilidad política, el Fondo Kuwaití nos va a permitir hacer las cisternas que necesita La Plata. Desde el ‘18 estaba lo del Fondo Kuwaití, lo que pasa es que había unos inútiles gobernando la Provincia y gobernando la Municipalidad, había unos inútiles. Así que, es un fondo de 70.000 millones de pesos, 70.000 millones de pesos, el Fondo Kuwaití, y después, y después, por eso digo, potabilizamos el agua, porque ya no somos 150.000, somos 1.100.000.
Estamos duplicando la capacidad de agua potable para La Plata y para todo el Gran La Plata y para, también, Berisso y Ensenada. Por eso, también, el acueducto que va a Punta Lara que estaba sin agua y ahora lo que trae el agua para acá y luego, por supuesto, lo que lleva para los barrios. Pero después también hay que cambiar las cañerías, cañerías que están obsoletas, que están rotas… Me olvidé de decir algo más de por qué no se hacen estas obras, porque cuando se inaugura no se ven, pero cuando se hacen molesta, ¿se dan cuenta? Lo voy a decir en criollo: nos putean porque no sale agua, pero también nos putean porque después rompés la vereda. Y levantás las cañerías y cortás la calle. Y después cuando viene el resultado es que sale agua de la canilla y piensan que es, perdón, por la Santísima Trinidad o porque ocurrió algo atmosférico. Y no, es porque se han hecho las obras que había que hacer. Porque se han hecho las obras que había que hacer. A pesar de todas estas dificultades.
Entonces, 140.000 millones de pesos para duplicar la capacidad de la planta potabilizadora, hacer una nueva, el Acueducto Norte que tenemos terminado, las 1.900 cuadras de cambio de cañería para que lleguen correctamente. Y luego… llego hasta acá porque después hay que hablar del plan que tiene que ver con la cuestión de la inundación. Porque como pasa en Bahía, falta agua por un lado y sobra por el otro y genera inundaciones trágicas. Entonces, estamos con el arroyo Regimiento, estamos con el Puente El Gato; lo contó Julio porque fue después de la inundación que el arroyo El Gato necesitaba una obra enorme, en aquel momento yo era ministro de Economía de Cristina, hacía falta conseguir un crédito enorme, poner los recursos, eso es lo que estamos terminando. Ese plan de aquel momento lo estamos terminando ahora, tuvimos que hacerlo en Nación, después gobernaron otros, pararon todo, después volvimos a la Provincia y terminamos lo que empezamos trece años después.
Luego, y para terminar. Lo tenemos acá a el arzobispo auxiliar, Jorge González, yo le quiero agradecer a él, a través de él, a Jorge Carrara, a Gustavo Carrara, quiero agradecerle el trabajo que hacen junto con nosotros en una situación tan compleja en lo social, el trabajo que hacen los diferentes cultos, las diferentes congregaciones, bueno, pero el que hacemos acá en La Plata, pero quiero decir también que tenemos una catedral que es un orgullo. Me pasó ir a visitarlo al Papa Francisco cuando todavía estaba ahí en el Vaticano, hoy también nos acompaña desde otro lado, así que también un aplauso. Y cuando uno va ahí, a la ciudad vaticana, lo que observa es que están representados en San Pedro, están representados en diferentes catedrales en el mundo, y una de ellas es nuestra catedral acá de La Plata. Así que… Es la quinta, la quinta de altura, bueno, así que muy importante, pero bueno, tenemos las cubiertas, los techos, las verjas en mal estado, en mala situación de conservación, así que vengo a decir también que vamos a hacer esas obras que tenemos pendientes, Jorge, decile a Gustavo, el sistema antincendios, la iluminación, los campanarios, bueno, la verdad, una puesta en valor.
Volver no solo a que la ciudad de La Plata sea ese emblema tan importante de toda la provincia de Buenos Aires, sino también un monumento histórico para toda la Argentina, que la vengan a visitar, el plan, Julio, este de turismo en La Plata, importantísimo, me han comentado; la Semana de la Música, bueno… Pero muy cortita, un conocido que era de La Plata, que no viene muy a menudo, me decía el otro día que estuvo durante la etapa anterior, y que vino estos días, dice, iba a visitar, no sé, unos parientes, no sé qué, me dice, ‘tardé como dos horas más porque estuve recorriendo todas las obras que está haciendo el intendente Alak en La Plata’. Y si viniera en unos… en unos días más, tal vez en unos meses más, en un tiempo más, tendría que dedicar más tiempo para recorrer la obra, porque venimos a hacer algunos anuncios hoy. Un primer anuncio tiene que ver con algo muy, pero muy necesario, muy solicitado, porque allá por el lado de Villa Elisa, el problema que hay de tránsito, que tiene que ver con la salida de La Plata, lo que tarda, lo que cuesta hacerlo, así que es muy importante, nos acompaña acá Juan Ramón, que es… Perdón, José Ramón, que es el que dirige AUBASA, yo quiero agradecerle también por la gestión.
José nos trae hoy algo muy importante para quienes vivimos en La Plata, que es el anuncio de la bajada en City Bell. Así que, ya se firmó el contrato, la obra arrancará en 30 días y ahí vemos, todos los que vamos y venimos a veces a la capital, vemos el cuarto carril que se está haciendo en la autopista Buenos Aires – La Plata, también cómo han rescatado AUBASA, cómo la han puesto a trabajar. Pero también otro anuncio más, que tiene que ver con una necesidad, esto que hace a la vida cotidiana, pero también a la infraestructura básica, a la logística, a la circulación, es el anuncio de la avenida 155 entre 32 y 66. Es una obra de 7.000 millones de pesos, es la puesta en valor completa, como lo hemos hecho también… que une San Carlos con Los Hornos, que es una obra muy esperada. Así que, para terminar, la catedral, la bajada en City Bell, la avenida 155, todas obras necesarias, todas obras importantes, todas obras que marcan también que en la provincia de Buenos Aires y acá, en la ciudad de La Plata, entendemos de otra manera lo que es gobernar, gobernar es llevarle una mejora de calidad de vida y al bienestar de los vecinos y vecinas de la provincia de Buenos Aires, es trabajar para la gente, no para las corporaciones, no para los yanquis, sino para los y las bonaerenses. Muchísimas gracias.