Inicio de obras de refacción integral del Teatro del Lago en La Plata

Muchas gracias a todos, a todas. La verdad que un momento emotivo, no sólo porque estamos finalmente dando inicio a esta obra con la que yo, Julio, debo decirte que me había obsesionado, como tantas otras obras de la Provincia y como tantas obras de La Plata. Obras pendientes, obras que a veces no se hacen por un motivo o por otro, como decía Julio, ‘por necedad’, a veces por interés político, a veces por mezquindad, a veces por tener otras prioridades, a veces por incapacidad también, a veces por buscar un provecho. Pero finalmente, los vecinos y vecinas de La Plata, los y las bonaerenses que visitan cada vez más seguido, con todos los trabajos que se están haciendo y todas las novedades que hay, nuestra capital de la provincia. Y bueno, cuando pasan por acá, cuando lo ven, cuando lo vemos, porque yo hace seis años que soy platense, así que, y vengo muchísimo al bosque, y cada vez que veía el Teatro del Lago sin hacer, y la verdad que era un dolor. Era un dolor porque hemos avanzado con muchísimas de las obras que había pendientes, faltan todavía muchas, pero este era un dolor por su significación histórica, ¿no? Esto tiene que ver con La Plata como capital de la provincia en su etapa fundacional, tiene que ver, me contaba recién Tristán resumidamente la historia enorme, inmensa que tiene el Teatro Argentino, como pasa muchas veces con la infraestructura en la Argentina, está marcado materialmente, cada una de las etapas, lo que pasó, lo que avanzó, lo que retrocedió y aquí lo que vemos es que en la etapa fundacional, un emprendimiento privado le da vida a un cine-teatro, acá en la isla y que entonces era encomiable, era importante, que cuando se prende fuego el Teatro Argentino, ésta se convierte en la casa. Así que quiero dejar hoy constancia de un especial y sentido agradecimiento a los cuerpos, bueno, en este caso a la orquesta, pero a los cuerpos del Teatro Argentino, porque estamos recuperando parte de esa identidad, parte de esa historia. Lo hicimos con la Sala Ginastera, lo hicimos en momentos donde la economía apretaba menos, donde no nos querían asfixiar, pero seguimos empujando y seguimos avanzando. 

También, yo quiero decir que lo peor que nos puede pasar es que si al Gobierno nacional no le interesa el federalismo, no le interesa la cultura, no le interesan los teatros, no le interesa la cultura, no le interesa el bienestar del pueblo bonaerense y del pueblo argentino, que nosotros entremos en un estado de incertidumbre o acaso de resignación, y que entonces dejemos de hacer las cosas que hay que hacer y cuando hay que hacerlas. Así que a mí me llena de orgullo estar hoy poniendo un mojón más en esa historia, esto que fue primero algo privado y que luego vinieron Perón y Evita y lo abrieron para todo el mundo, lo ampliaron y lo convirtieron en un verdadero hito, en una verdadera muestra de una cultura abierta al pueblo, en una cultura pública, gratuita, en una cultura que como en todos los países del mundo que no están viviendo una etapa tan absurda como esta, una cultura nacional de la que se ocupa el Estado nacional. Solo acá este abandono, esta desidia, este ataque. 

Así que, importante también, después cuando te cuentan que acá estuvieron sentados Perón, Evita, Mercante, Cámpora, cuando, me contaba Tristán recién, que no podían entrar por la gente, vinieron en bote. Cosas lindas de la historia para los peronistas, para los no peronistas, porque hace al bienestar general, hace a la grandeza de nuestra provincia y de nuestra ciudad. Me obstiné con que esto se hiciera, me obstiné, pero así como digo que me obstiné, no es un capricho, venimos, como decía, de recuperar la Sala Ginastera, un verdadero emblema de la cultura bonaerense, algo que es un orgullo enorme y que estaba cerrada, como estaba cerrado este teatro, como estaban destruidas las plazas, como estaban destruidos los accesos, el Teatro Coliseo, tantas cosas que hemos hecho y al mirar atrás, conformes y tanto que falta. 

Esta obra es una obra muy compleja. Lo venimos hablando, tenía un por qué, yo lo intenté cuando había otro intendente, que la verdad cuando uno lo pone sintéticamente no le importaba, no le interesaba, no quería, estaba en otras cosas, en otro business que no era en esto, vinculado a la cultura, vinculado a la infraestructura, vinculado a la historia de La Plata. Así que, bueno, no he venido a criticar, solo a contar y a narrar que fue muy complicado, que para que esto fuera posible tuvieron que trabajar varios ministerios, tuvo que trabajar también, y le quiero agradecer al Fiscal de Estado también, Hernán Gómez, me iba a salir ‘Negro’. Muchas gracias, porque todos pusieron un esfuerzo, porque estaba judicializado, porque además lo decía recién Kato, es una obra complicada. Es una obra complicada porque son esas obras, bueno, ya se ha hecho mucho, yo la recorrí varias veces y la veía de allá enfrente y esto abandonado con árboles, con escombros, con suciedad. Hoy ya con lo que se hizo empezó un trabajo para que recupere su identidad, para que recupere su esplendor, pero la verdad es que para mí lo importante tiene que ver con el conjunto de lo que estamos haciendo y todo ese esfuerzo es una obra que está programada, bueno, tendría que llevar más de dos años, que va a haber un esfuerzo de terminarla antes, que vamos a hacer, depende de tantas cosas, ¿no? Porque el Gobierno nacional nos quiere ahogar, nos roba recursos, porque la economía se desinfla y así como le resulta muy difícil a cada familia, a cada comercio, a cada industria, a cada laburante, el Estado que recibe sus recursos de la actividad, también está sufriendo financieramente, el Municipio también, así que estamos en un momento donde yo tiendo a decir que hacer una obra más, que continuar con las obras, teniendo que terminar también algunas que abandona el Gobierno nacional, las que empezamos nosotros. Ya continuar es difícil, empezar obra nueva ya es complicadísimo, entonces yo tiendo a decir que vale doble ya hacer esto. Y me animo a decir que por la historia de esta obra vale por tres, vale por cuatro, porque requirió una ingeniería jurídica y de colaboración, así que la verdad que una obra muy importante, que se va a recuperar y después también, yo sé que en la historia pasan estas cosas, hablaba Julio, la ciudad de La Plata tiene problemas históricos que venimos a solucionar y que seguimos haciendo, a pesar del problema económico, que tiene que ver con los arroyos, que tiene que ver con el drenaje del agua, con una historia que tuvo episodios tremendos. Tampoco tiene agua corriente suficiente, esta ciudad, cuando se la diseñó, su sistema de agua potable era para 300.000 personas y hoy en la Región Capital, en La Plata, Gran La Plata, Berisso, Ensenada están viviendo más de un millón de personas. Así que esa infraestructura que también, a veces improvisar alcanza, pero siempre le pegás, la hizo Perón la planta potabilizadora que está en Ensenada, venimos de ahí. Y ahora duplicar su capacidad que nos va a permitir afrontar la actualidad y el crecimiento, pero son obras multimillonarias, como esta, es una obra calculada en 9.000, 10.000 millones de pesos. 

Yo creo que tenemos que volver a discutir estas cosas, para Milei y para su motosierra esto sería un despilfarro, vengo a afirmar que está equivocado, que es un error, que es una bestialidad, que obras como ésta hacen a nuestra historia, a nuestro presente, a nuestra identidad, a nuestra importancia como provincia, pero hacen también a nuestra dignidad y a lo que queremos ser, y a nuestro futuro. Porque, ¿dónde tocarían nuestros artistas? ¿Dónde mostrarían lo que hacen? ¿Dónde disfrutarían nuestros vecinos y vecinas? Bueno, la verdad que lo que se pierde es incalculable cuando aplican la motosierra, ni hablar del estado de la infraestructura nacional, ni hablar de las obras, 1.000 obras nos abandonaron, 16.000 viviendas, que lo ve la gente y pasa y le falta un 10% y está ahí, está inalcanzable y cada vez va para atrás. Por cada año que no se mantiene una ruta, en plata y en tiempo es como siete años para recuperar, es por siete o por seis que hay que multiplicar el esfuerzo para recuperar lo que abandonan. No están ahorrando plata, están despilfarrando, porque después de que esto termine, va a tener que venir alguien y muchos a reconstruir el desastre que están dejando, después de que esto… Pero mientras tanto, no hay que bajar los brazos, no nos tiene que ganar el desánimo, no nos tiene que ganar el desinterés, no nos tiene que ganar el individualismo. 

La verdad, Tristán, también, te agradezco porque cuando Tristán aceptó encarar la dirección del Teatro del Lago no había, no había certeza, no había certeza. Y acá estamos, empujando, así que son muchos y muchas los que han dado una mano, así que creo que hoy, como todas las cosas que representan un logro colectivo, no son las personas, los individuos, es lo que representan, lo que demuestran, los compromisos que tienen. Así que esta obra, el Teatro del Lago, es una obra que es para el pueblo y se hace gracias, gracias al pueblo. 

Lo último que digo, es una aventura también porque estamos en una situación muy incierta, muy loca, ¿no? Muy loca. Donde no se sabe qué va a pasar mañana. Ahí en Ushuaia intervinieron el Puerto sin ninguna, es decir, estamos ante un gobierno que amenazó con la intervención a la provincia de Buenos Aires. Después dijeron, ‘no, era una joda’, pero bueno, las palabras de esa magnitud yo no creo que sean ni casuales, ni una joda, ni una amenaza simplemente vana, sino que hay que tomarlas muy en serio en situaciones como las actuales. Así que creo que lo que hay que hacer es permanecer unidos, saber para dónde vamos, no bajar los brazos, seguir empujando y saber que falta menos de dos años para que cambie de nuevo la Argentina. 

Así que muchísimas gracias, Florencia, Julio. Muchísimas gracias, Tristán. Muchísimas gracias, Kato. Gracias a todos y a todas. Y, sobre todo, a ustedes que son los dueños temporarios pero históricos también de lo que va a ser de nuevo el glorioso Teatro del Lago. Gracias.

Privacy Preference Center