Nueva escuela en General Rodríguez
La verdad qué alegría, qué emoción. Varias cosas para decir. Primero, contarles que hoy, hace un ratito, estuvimos también con el intendente, con Mauro, que es permanente, me escribe, me pide, recorre los ministerios, llama, busca ayuda, busca acompañamiento y como resultado de esa gestión, que no la hace por él ni por una cuestión personal ni de su carácter, la hace por todos ustedes, la hace por su pueblo de General Rodríguez.
Hoy en la mañana estuvimos inaugurando algo que parece muy distante, muy distinto, pero no lo es. Estuvimos inaugurando acá cerquita una nueva base del área de la policía, la Fuerza Barrial de Aproximación, la FBA. Es una base, la número 31, Mauro, con 85 agentes de la Policía bonaerense que va a estar recorriendo acá la zona con 5 motos que puso Mauro, 6 patrulleros, también aportó la Provincia. Y por eso, digo, para algunos es muy diferente, porque ven a la policía solamente como una cuestión que llega cuando suena el 911, que tiene que ver con, bueno, la presencia de las fuerzas del orden y dice, bueno, hace falta policía. Sí, hace falta una base de la FBA, pero hace falta tanto o más, una escuela para que vengan los pibes y las pibas del barrio.
Así que hoy muy orgulloso, además viendo el trabajo que se viene haciendo y viendo todo lo que falta acá en Rodríguez. Bueno, Rodríguez forma parte de una región geográfica de la provincia de Buenos Aires que es donde más creció, donde más creció, de toda la Argentina, la población. Son zonas que, alimentadas por la migración interna desde otras provincias o desde otros lugares de la provincia, alimentadas también por las oportunidades laborales, se han venido a radicar muchísimas, pero muchísimas, muchísimas familias que vinieron a vivir a Rodríguez, que… lugares que antes eran prácticamente campo o descampado, hoy tienen barrios enteros.
Estamos hablando de decenas de miles de personas, de muchísimas nuevas familias, que toman la decisión de radicarse en búsqueda de un terreno, en búsqueda de trabajo, en búsqueda de una oportunidad. Y eso nos ha pasado en nuestra provincia de Buenos Aires, con gente que viene de países vecinos, dice nuestra Constitución, dice nuestra Constitución en el preámbulo, que nuestro país espera y nuestro país abraza a todos los hombres y mujeres del mundo que quieran poblar el suelo argentino, que vengan a laburar, pero también de otras provincias y también de distritos vecinos.
Muchísimas familias que vienen a radicarse, que empiezan a generar su proyecto, su casita, que tienen y forman una familia, que tienen hijos, a veces familias con varios hijos. Y, luego de que esto ocurre, que esto llamémoslo, si me permiten, una decisión familiar, privada, privada, adquieren su terreno, arman su casa, buscan su laburo, tienen los hijos, pero después, ahí donde se va poblando y donde va creciendo demográficamente, los barrios, después falta todo, después falta todo: no hay asfalto, no hay pavimento, a veces no hay cordón cuneta, no hay iluminación, no hay agua, no hay cloacas, no hay escuela, no hay estación de bomberos, no hay comisaría, falta todo. Y las familias se organizan, lógicamente, porque lo necesitan, y empiezan a solicitarlo, a pedirlo o a reclamarlo. ¿Y a quién se lo piden? Lo digo para nuestro Presidente que anda por ahí, por el mundo, vendiendo inversiones, amigo de los ricos, pero nunca vino a General Rodríguez a ver qué necesitaba el pueblo bonaerense. Nunca pisó una calle de tierra, nunca pisó una escuela pública, no sé para quién gobierna, no sé para quién gobierna, ¿para los ricos, para los que se vienen a llevar el petróleo, la minería?
Acá en la provincia de Buenos Aires tenemos gente dedicada, gente esforzada, familias de laburo, pero no tenemos petróleo, ni oro, ni litio. Tenemos trabajo, tenemos mucho trabajo para ofrecer; y efectivamente lo hacen las familias, ahora en condiciones muy complicadas económicas. ¿Pero qué es lo que ocurre? Una vez que se instalan, necesitan que aparezca el asfalto, necesitan que aparezca el agua potable, necesitan la escuela primaria. Y, sin embargo, no se lo pueden ir a pedir ni a Nueva York, ni a los grandes empresarios. Se lo vienen a pedir al intendente, se lo piden al Gobierno provincial, se lo piden al Estado.
Miren, algo que Milei no llegó a entender todavía, estas cuestiones: educación, salud, seguridad, también infraestructura pública; o las resuelve el Estado o no las resuelve nadie. Y acá estamos. Cuando nos quieren fundir, cuando las papas queman, cuando, como me decía Mauro, está muy complicado vivir, laburar. Está difícil gobernar también en términos de recursos. Pero hoy estamos acá, hicimos algo muy importante para mí, junto con la ministra, junto con el intendente. Conocimos la escuela junto y al mismo tiempo que la conocieron los chicos y chicas. Yo les quiero agradecer porque me acompañaron y porque le hicieron entender, seguramente cuando se vean las filmaciones, lo importante que es para los pibes, las pibas y también estaban ahí algunas de las madres, de las familias, contándonos un poco cuál era el drama de no tener esta escuela. Porque cuando las cosas no están, a veces no es fácil comprender la diferencia entre la presencia o la ausencia. Pero hoy que tenemos la escuela, te empiezan a contar, caminar 10 cuadras, 20 cuadras, 30 cuadras, 40 cuadras, para llevar a los chiquitos a la escuela primaria que está distante. Yo, hoy que tenemos esta escuela, que está a poquito, a media cuadra, a dos cuadras de la casa, o tres cuadras de la casa de todos ustedes que ahora van a poder mandar a sus hijos a una escuela de doble jornada, quiero agradecerles el esfuerzo que hicieron, quiero agradecerles la comprensión que tuvieron de a pesar de que estaba lejos y era difícil llevar a los chicos todos los días a la escuela.
Estamos hoy honrando una deuda que tenía con ustedes toda la provincia de Buenos Aires, que teníamos nosotros como dirigentes políticos, que la escuela esté cerquita de la casa, que le facilite las cosas, que les permita además estar tranquilos. Yo soy papá y los hijos de uno es difícil que se los deje a alguien. La escuela en la provincia de Buenos Aires, siempre nos marcan los problemas, los defectos, todo lo que falta, pero la escuela en la provincia de Buenos Aires es el lugar donde las familias llevan todos los días y le entregan lo más preciado que tienen, sus hijos. Cinco millones de pibes y pibas que van a la escuela estatal, pública en la provincia de Buenos Aires. Es una función que no hace el mercado, que no hace la mano invisible, que es un verso que se va a solucionar de otra manera, que necesita presencia, que necesita inversión. Recorrimos la escuela, la vimos, la verdad que hermosa escuela, un enorme orgullo. No sólo para nosotros sino para toda la provincia de Buenos Aires.
En la provincia de Buenos Aires, marcaba el intendente Mauro, en épocas donde dicen el ‘sálvese quien pueda’, el individualismo, el egoísmo. Todos sabemos que así no vamos a ningún lado. Acá en nuestra provincia de Buenos Aires, con egoísmo, con individualismo, no vamos a ningún lado. Hace falta tener una idea de solidaridad, de comunidad, por eso también quiero agradecerle a las familias que se organizaron, que pelearon para tener esta escuela, hoy acá está y es de ustedes. Tiene su comedor porque es jornada completa también, lo tienen todas las demás, pero van a poder traer a los chicos.
Muchas gracias también a la directora, pero a los maestros, maestras, a los auxiliares. Me decía Mauro, también, esto que estamos haciendo les da también a quienes trabajan en nuestro sistema educativo estabilidad laboral. Estamos creando puestos de trabajo en momentos tan difíciles y le estamos dando algo que es obvio, que parece evidente, pero que algunos no ven: le estamos dando dignidad a las familias. Le estamos dando dignidad a nuestro sistema educativo. Les estamos dando dignidad a todos los chicos y chicas que a partir de hoy tienen una hermosa escuela más en General Rodríguez para disfrutarla, para vivirla y para que les abra puertas, para que tengan más oportunidades.
Acá estaba viendo, algunos todavía no la conocieron a la escuela, 12 salones, un SUM hermoso, la cocina, ahí arriba un salón para arte, bueno. Y Mauro, que es profe también, yo también me dediqué mucho tiempo en la docencia, sabe reconocer esto que es tan importante porque es lo que les permite a ustedes tener oportunidades, a nuestros chicos, a nuestras chicas, poder ir a la escuela pública, gratuita y de calidad. Muchísimas gracias.