Respuesta progresista local: la primera línea de la democracia | Movilización Global Progresista en Barcelona
Muchas gracias. Muchas gracias. Bueno, voy a hablar en castellano, porque además hay que hacerlo brevemente.
Soy Gobernador de la provincia de Buenos Aires hace más de seis años ya. La provincia de Buenos Aires es la más grande de Argentina; representa, contiene cerca del 40% de la población del país, es casi medio país. Venimos de llevar adelante los primeros cuatro años de gobierno, políticas locales que tienen que ver con transformar, mejorar la salud, la educación, la infraestructura, con darle a quienes viven en lugares distantes acceso a la educación universitaria, una vida mejor. Y veníamos avanzando en planes quinquenales de manera muy contundente y, además, con mucho apoyo en las urnas.
¿Qué es lo que cambió? Llegó al Gobierno nacional uno de los líderes de la ultraderecha más extrema, Javier Milei. Desde que llegó Milei, se ha intentado explicar que la Argentina mejoró todo, que las políticas que proponían han logrado estabilidad económica, inversiones, inserción en el mundo. La verdad es lo contrario, exactamente lo contrario: la política que está llevando adelante en la Argentina Javier Milei no está funcionando, es un fracaso. Está destruyendo el aparato productivo, está destruyendo salarios, está destruyendo, de manera elocuentemente también frontal, la salud, la educación, la justicia social. Lo de Milei es un desastre, y ese desastre recae sobre intendentes, alcaldes, sobre gobernadores, que nos hemos tenido que convertir en un escudo y en una red para sostener la vida cotidiana de nuestro pueblo. A partir del cambio de gobierno, hemos tenido que actuar no sólo con convicción, no sólo con transparencia, sino con mucha decisión y mucha valentía para oponernos a esas políticas. ¿Dónde? En lo que ocurre con cada uno y cada una de los que tenemos responsabilidades a nivel local. No podemos escaparnos, no podemos hacernos los distraídos, tenemos que darle respuestas a nuestra gente.
Por eso, hoy quiero decir que además de responder con alimentos, con recursos, con remedios, con salud y educación, tenemos que responder con certezas y con perspectiva de futuro. A nuestro pueblo no le alcanza con que le demos soluciones materiales. Tenemos que decirle también que hay otro camino, que no es el de la guerra, no es el de la crueldad y no es el del abandono.
Por eso, desde la provincia de Buenos Aires, y en representación del pueblo de la Argentina, decimos que estamos en contra de las matanzas, en contra de la persecución, y a favor de la justicia social y del bienestar de nuestros pueblos. Milei no representa lo que siente y lo que piensa el pueblo bonaerense y el pueblo argentino.
Para terminar, quiero decir que hoy entendemos, y en esta cumbre, en este encuentro tan multitudinario, en el que agradezco poder decir estas palabras, quiero decir que la respuesta a los problemas de nuestros pueblos no es local, bonaerense, y no es tampoco ni puede ser sólo argentina. Es fundamental, es esencial que expliquemos a los pueblos de todo el planeta que no es por el camino que está tomando la ultraderecha internacional que van a tener soluciones reales y verdaderas a los problemas que tienen. La solución ante estas políticas, la solución ante esta ideología tiene que ser también internacional. Acá la estamos construyendo. Gracias.