Homenaje al Papa Francisco en Luján

Bueno, me acabo de comprometer con el arzobispo a hablar muy breve porque tenemos que salir para la misa, saben que me cuesta, es un, no digo un sacrificio, pero un esfuerzo, ya estoy perdiendo tiempo, además. Bueno, vamos al grano. Primero, gracias Leo por recibirnos. Gracias Luján por recibirnos. Gracias también al Tano, a Mariel, a Fede, intendente de la provincia de Buenos Aires. Fede, recién había una señorita en vez de vos, pero dije que estaba Fede. Gracias por venir acá, gracias a los vecinos, vecinas. 

Venir acá, a este lugar, este lugar lo inauguramos junto con el intendente, con Leo, este centro cultural, bueno más que eso, un lugar que está además al lado de algo que vamos a inaugurar, supongo que pronto, es raro, pero tengo para mí la alegría, la satisfacción, la verdad el orgullo de decir que vamos a inaugurar el río Luján.

Es una obra que cambia, cambia el comportamiento del río, cambia, decíamos con Leo, cada vez que llueve yo leo por esta zona, me acuerdo de las cosas horribles que pasaron vinculadas al desborde del río y también de todo lo que hemos trabajado. Es una obra de 100 millones de dólares aproximadamente, es una obra muy importante que abarca toda la cuenca, su manejo, que además tiene obras de agua y saneamiento, que tiene además obras paisajísticas, obras de esparcimiento. Se está recuperando el río Luján y toda la región está recuperando el río, es más de un millón y medio de personas, son 15 municipios, junto con el río Salado, son de las obras hidráulicas más importantes que se están haciendo en la historia reciente de la Argentina.

Así que, los invito hoy también a celebrar al Papa Francisco, mirando cómo se puede cuidar el ambiente, recuperar el río y recuperar el bienestar de los vecinos y vecinas de Luján. 

Así que, esto para mí es importante, quiero ser breve también, porque a un año de su fallecimiento estamos recordándolo con familiares, con amigos, con gente cercana, pero estamos recordándolo en un día que en Argentina se reproducen los homenajes al Papa Francisco. Sabemos que el problema con estas personas, con estos individuos, con estos seres tan importantes, es que se pueden, como se dice, volver remera, ¿no? Y si se vuelven remera y se vuelve en frases, se olvida un poco cuál fue su obra, cuál fue su motivo, cuál fue su intención, cuál fue su trabajo, cuál fue su enseñanza. Yo creo que a un año estamos ya corriendo el riesgo de que el Papa Francisco sea solamente un argentino famoso en la historia, el más famoso, pero que el contenido, que sus palabras y sus enseñanzas, por las que tanto trabajó, se nos pierdan o se les pierdan algunos. 

Yo creo que no alcanza con recordarlo solamente, su figura, ni siquiera sus palabras, hay que contribuir a esa obra. Entonces yo quiero leer dos breves frases porque hoy también vamos a compartir este homenaje con otros sectores, pero quiero decir que Francisco dijo que ‘El mercado solo no lo resuelve todo. Aunque otra vez nos quieren hacer creer este dogma de fe neoliberal. Se trata de un pensamiento pobre, repetitivo, que propone siempre las mismas recetas frente a cualquier desafío que se presente. A la derecha’, dijo Francisco, ‘se la combate con justicia social, que se presenta como el antídoto contra el avance de la ultraderecha’. 

Miren, de Francisco recordamos algunas ideas fuertes, creo que todas las mencionamos porque están tan presentes en su prédica que es imposible no asociar a Francisco estas ideas: justicia social, la dije recién, la justicia social quiero decir que en este mundo de hoy no es un valor o una práctica que esté universalmente difundida. Estamos en una lucha, estamos en una disputa. Hay hoy fuerzas del mundo, en todo el planeta, que consideran que la justicia social es una aberración, que la justicia social es lo contrario a lo que debemos practicar. Así que recordemos al Papa argentino, al primer Papa latinoamericano, recordemos siempre que no hay libertad sin justicia social.

En Francisco, también, esta cultura del encuentro. La cultura del encuentro y del otro lado la cultura de la cancelación, que hoy a veces la vemos a la cultura de la cancelación expresada en palabras de agresión, de odio, en insulto, en desconocer, perseguir, al que no piensa igual. Bueno, creo que seguir a Francisco, recordar a Francisco sería realmente una aberración si lo hiciéramos sin tener en cuenta lo que nos enseñó sobre la necesidad, el imperativo de fomentar la cultura del encuentro. 

Y por último la paz, y acá para terminar, porque a mí me tocó en esa visita al Vaticano, tuve la suerte, el honor, el recuerdo maravilloso de poder compartir largas horas con él en su residencia. Y como decía recién, esta cuestión de Francisco y su velocidad, Francisco y su atención y su sensibilidad. Bueno, Francisco dijo ‘no nos interrumpan’, pero en un momento me pidió un minuto, me pidió disculpas, me dijo ‘mirá, a esta hora yo tengo que hacer una llamada’, que él hacía todos los días a un cura que estaba en la Franja de Gaza. Yo fui testigo, y fui testigo también de la humanidad, porque le hablaba, le preguntaba por los refugiados, le preguntaba por cómo estaban, por el alimento. La verdad que hizo también gran esfuerzo para enviar ayuda a quienes estaban sufriendo estas situaciones de guerra. Yo creo que perdemos la dimensión, porque hoy la guerra está todos los días en los medios de comunicación. Ya es como que nos hemos acostumbrado a que sigue la guerra, para la guerra, a que bombardearon en tal lugar, y de repente nos encontramos que mataron cientos de chicos o que bombardearon universidades, o que están destruyendo puertos, instalaciones, calles, edificios, que hay persecución. 

La verdad que estamos viviendo un tiempo muy difícil, donde parece que la guerra se convirtió en moneda corriente, creo que para recordar a Francisco lo que debemos hacer es concentrarnos y ver qué podemos hacer todos los días para contribuir a la paz. Muchas gracias.

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