Lanzamiento MDF Juventudes

Qué hermosura. Qué emoción. Muchas gracias, muchísimas gracias. Gracias por este encuentro. Gracias. Gracias. Gracias por creer en la solidaridad, gracias por creer en lo colectivo, gracias por participar con esta fuerza, con esta energía, con esta alegría, con este compromiso. Gracias por rechazar el ‘sálvese quien pueda’. Gracias por esto, tan federal. 

Acá, compañeros, compañeras, acá se respira algo nuevo, se respiran ganas de construir un nuevo camino. Muchas gracias.

Por eso quería empezar con algo de historia. ¿Cómo llegamos hasta acá? Podríamos decir muchísimas cosas, pero quiero recordar, allá por julio del ‘24, un plenario, Vero, en Varela, un plenario multisectorial, julio del ‘24, empezaba recién el gobierno de Milei. Luego, 31 de mayo del año pasado, organizamos algo que creíamos que iba a ser pequeño. Nos organizamos para juntarnos en Los Hornos, ahí, en La Plata. Por un caminito de tierra estaba, parecía imposible llegar, 30.000 compañeros y compañeras en el plenario de lanzamiento del MDF. Y después nos dimos una ruta, un trabajo, y después de ahí se formó el MDF Cultura, el MDF de CABA, el MDF de las Mujeres, el MDF de Educación en Avellaneda. Lanzamos el MDF Salud en La Plata, el MDF Ciencia y Universidad, el MDF de las Organizaciones. 

Compañeros y compañeras recorrieron y visitaron toda la provincia de Argentina en nombre de este proyecto. Y venimos hace un tiempo, vienen, la comisión organizadora preparando el plenario de lanzamiento del MDF de los pibes y las pibas, MDF Juventudes. Estuvimos reunidos con varios compañeros y compañeras de la organización. Estuvimos charlando, yo estuve, voy a decir la verdad, estuve escuchando qué era lo que habían recogido de preocupaciones, de problemas, de ideas, Y habíamos pensado hacer este plenario el día que luego se transformó a la vez en un día trágico y triste, pero también en la manifestación de una semilla que quedó plantada en la Argentina. Tuvimos que suspender nuestro encuentro por lo que fueron los funerales del Indio Solari. El Indio no se murió, está acá con nosotros. 

Y hoy agradecer a Fernando, a Kato, acá, del municipio de San Martín, por darnos este lugar. Debe de haber estado escrito en algún lado que íbamos a hacer este plenario de lanzamiento del MF de los pibes y las pibas acá en José León Suárez, acá donde ocurrió durante la revolución esa que ellos llaman Libertadora. Miren cómo usan cuando quieren la palabra libertad para engañar y para mentir. No es la primera vez esta que gritan ‘libertad’, y en nombre de la libertad vienen a sacarle todo al pueblo trabajador, a nuestra patria. Esa revolución, ese golpe de Estado que en realidad se quiso poner de nombre Libertadora, fue, es y será la revolución fusiladora, y venimos a rendir homenaje hoy. Rodolfo Walsh dijo, ¿recuerdan? ‘Hay un fusilado que vive’. Bueno, todos los fusilados, todos los desaparecidos, todos viven en nuestro pueblo, así que… Yo quiero agradecer, agradecerles a ustedes, a quienes organizaron, pero estos miles de pibes y pibas que están desde temprano a la mañana y están reunidos, estuvieron en comisiones, reflexionando, intercambiando, discutiendo, mirándose las caras. Puede parecer un hecho solamente de encuentro y discusión. Créanme que es un encuentro fundacional para construir la Argentina que se viene. Así que, muchísimas gracias.

Y también, porque sé que algunos, muchos vienen de nuestra provincia de Buenos Aires, algunos vienen de acá cerca, pero con este tiempo que nos dio la postergación, me pidieron que tomáramos un tiempo también para construir. Me habían dicho, un plenario donde estén representados los jóvenes, los pibes y las pibas de casi todos los puntos de la Argentina. Me dijeron un plenario que sea, además, federal. Y hoy tenemos compañeros y compañeras que vinieron del Chaco, de Entre Ríos, de Santa Fe, de Corrientes, de Tierra del Fuego, de Chubut, de Mendoza, de San Juan, de La Rioja, de Santa Fe, de Córdoba. Compañeros y compañeras, qué fiesta hoy. Muchas gracias.

Enorme. Nos llamamos… De La Matanza, de Tornquist. Bueno, estaríamos toda la tarde, me parece, así que, no? Toda la tarde. Los 135… Claro, resume Verónica, 135 municipios, 23 provincias, toda la Argentina organizándose. Le pusimos a esto, quiero decirles, porque recién recorríamos las diferentes ramas que se fueron conformando, pero quiero decirles que le pusimos a este movimiento, le pusimos Movimiento Derecho al Futuro. Y fíjense, si esto es así, las juventudes, los pibes, las pibas no pueden ser un sector más dentro de nuestro movimiento, tienen que ser los protagonistas del MDF, tienen que ser lo que nos empuje, lo que nos impulse y lo que nos muestre siempre el norte para dónde ir. 

Por eso quería compartir, recibí un adelanto de temas que estuvieron discutiendo, pero ya voy a tener, ya vamos a tener todos los que conformamos el Movimiento Derecho al Futuro, las conclusiones a las que llegaron. Les digo desde ya, son discusiones, son ideas, son conclusiones, pero para nosotros lo que se decide en nuestros plenarios es un mandato y es un programa. Así que… Quería igual compartir. Sí, sí. ¿Cómo lo extrañamos a Mussi de Berazategui? Pero tenemos al Turco, ¿no?

Así que quería compartir algunas ideas con ustedes que tienen que ver con lo que estamos haciendo hoy, pero también con lo que se está viviendo y con lo que, desde mi punto de vista, representa nuestro desafío y lo que se nos viene. A veces se habla de los jóvenes, de las juventudes, como si fueran un misterio, algo poco menos que incomprensible, y se hace un intento que hemos visto varias veces, de echarle a los pibes y a las pibas la culpa de todo. Me acuerdo en la pandemia que decían que eran ustedes, los pibes, las pibas, los que no cumplían, los que contagiaban. Quiero decirles, en nuestra tarea, en lo difícil que fue. Como Gobernador, quiero tirar abajo esa estupidez que dicen. Yo quiero agradecerles a los pibes y a las pibas que siendo los que menos riesgo corrían, se pusieron las pilas, actuaron con responsabilidad y nos cuidaron a nosotros, a los mayores, a los más grandes, pusieron todo. Miren que son tiempos difíciles para aceptar estar aislado, para aceptar perderse cosas. Así que, contra los que les echan la culpa, reivindicar lo que hicieron los pibes y las pibas en los momentos más difíciles. 

No me voy a arrogar, ni ser el intérprete, ni representar perfectamente lo que ustedes piensan, lo que ustedes quieren. Por eso estamos reunidos hoy, porque somos un movimiento, pero la propuesta nuestra no es sólo es que nos cuenten, que nos digan, no es sólo que formen parte, sino que la propuesta es darle la voz y el bastón de mando a los pibes y a las pibas de toda la Argentina. 

Y yo pienso que siempre se usa esa imagen de los jóvenes para echarles la culpa. Yo creo que hay mucho para decir y para reflexionar, pero hay un punto que es muy claro, los pibes y las pibas quieren, entre tantas cosas, pero algo a veces más sencillo, más simple de entender, y que quisieron también otras generaciones: quieren un salario, un ingreso que les alcance, digno, que les sirva. Quieren un laburo, un laburo digno, un laburo estable, un laburo en donde se lo respete. Quieren poder independizarse, quieren poder acceder a una casa, a una vivienda, a la tecnología, a lo que necesitan. Quieren poder formarse, poder estudiar, quieren poder también desarrollar un proyecto, quieren, si quieren formar una familia, quieren cosas más simples más sencillas en apariencia, pero que hace mucho que en la Argentina se han vuelto prácticamente imposibles.

Miren, vinimos acá a decirles que no es imposible, que no es imposible tener un título, tener dignidad, tener una casa, que no es imposible acceder a un laburo digno. Les quieren hacer creer que no se puede, vamos a demostrar que en la Argentina se puede volver a soñar.

Y por eso… Porque hace mucho que en Argentina esas perspectivas son muy difíciles. Quiero reconocer que hay malestares y hay frustraciones, indudablemente. Y quiero decir también que en la elección pasada muchos jóvenes votaron a Milei, votaron a Milei, muchos jóvenes votaron a Milei. Y yo quiero decir, tengo, no… no están acá, ya sé, pero… Pero quiero reconocer algo que me parece que es una clave política para esta etapa. Probablemente los que votaron a Milei en aquel momento hoy estén reflexionando y estén pensando y estén observando y mirando lo que pasa, pero yo no creo que sea bueno que nos dediquemos nosotros a señalar y a echar la culpa. Me parece un error.

Porque lo que pasó en la Argentina es que ni sólo ni de manera espontánea apareció un Milei. Apareció un Milei porque intentaron crear alguien que canalizara ese enojo, esa frustración de muchos, tal vez de millones. Y entonces aparecía como lo nuevo, como lo distinto, como lo rebelde, como lo original. Aparecía como trayendo respuestas a problemas que no se habían resuelto por mucho tiempo.

Por eso, yo quiero decir que a 2 años y medio, más de 2 años y medio, casi 3, no tengo ninguna duda que muchos de los que depositaron su esperanza y que decidieron en aquel momento apoyar a Milei, hoy se dan cuenta que Milei es una mentira, es un fiasco, y que nos sometieron a la estafa electoral, probablemente, más grande de nuestra historia. Ni era nuevo, ni era original, ni venía a combatir a la casta.

Comparto estas ideas porque también nosotros tenemos que asumir lo que hicimos mal o lo que no supimos hacer para que muchos pensaran que no había otro camino, que no había otra posibilidad y que entonces había que ir a buscar curanderos, como decía el Papa Francisco, ‘falsos profetas’. Por eso, creo que es momento de reflexionar sobre todo el dispositivo que armaron para conducirnos a ese callejón sin salida como sociedad. A eso que hoy se ve como un despojo y como un saqueo.

Miren, la derecha, históricamente, la ultraderecha hoy intenta darle, con un discurso sencillo, darle sentido al malestar. ‘Si no conseguís trabajo’, te dicen, te dice Milei, ‘es culpa tuya’. ‘Si no te alcanza la guita, es culpa tuya’. ‘Si no podés terminar los estudios, es culpa tuya’. ‘Si no podés alquilar, es culpa tuya’. ‘Si te endeudaste’, lo escuchábamos ayer, ‘es culpa tuya’. Va a quedar inscripto como uno de los insultos más grandes a nuestro pueblo lo que está diciendo Milei, lo que está diciendo Caputo, ‘es culpa tuya’. ‘El problema sos vos’, y lo decimos desde acá, el problema no es la Argentina, el problema no sos vos, el problema es Milei.

El problema es su política económica. Es una infamia, y con esa filosofía extravagante, extraña a nuestra cultura, a nuestra historia, a lo que hizo a nuestra Argentina un país especial… Nos vienen a decir que nada, pero nada, tiene que hacer el Estado. Que no tiene que haber salud pública, que no tiene que haber educación pública, que no tiene que haber universidad pública. Le digo a Milei, lo que tenemos es producto de nuestro esfuerzo, de nuestras luchas y no se lo vamos a regalar a una manga de vende patrias.

Y así, vienen a lavarse las manos. Y es el modelo de Milei. Y les digo que es un modelo que se aplicó varias veces en nuestro país. A mí me tocó estar en la universidad en la década de los 90. A mí me tocó, tal vez, en un paralelo con lo que pasa hoy, que el discurso oficial, el discurso hegemónico, era que el Estado tenía que desaparecer, era que todo era responsabilidad de las víctimas, de los modelos de este tipo. Me tocó una época donde trataban de que imperara la desmovilización y la antipolítica. En aquel entonces, muchos, pero muchos nos resistimos a eso, luchamos en las calles, nos organizamos, discutimos, disputamos, pero esa oleada duró 10 años. 

Es nuestra responsabilidad que esta, la era de Milei se termine en el 2027… Por eso les quiero contar, les quiero contar que la tarea y la responsabilidad de gobernar la provincia más grande de la Argentina en tiempos de Milei, que quiere asfixiar a cada una de las provincias, que quiere asfixiar a cada uno de los municipios. Se hace complicado y difícil. Quiere asfixiarlos para después extorsionar y conseguir los votos, para que se impongan leyes, como hace poquito la ley que extranjerizaba las tierras de nuestro país, ahora las que vienen del Banco Central o las que planteó el principio, la Ley Bases, quieren extorsionar, quieren apretar. 

En la provincia de Buenos Aires nos han robado los fondos, los recursos, pero la provincia de Buenos Aires nunca se arrodilló al proyecto de Milei. Nunca entregó lo que pensábamos, y cada vez que se movilizaron los estudiantes, las universidades, los jubilados, los trabajadores, cada vez que hubo una movilización, ahí estuvo el Gobierno de la Provincia, ahí estuvimos junto a la gente en la calle, en la lucha.. Por eso, también estuvimos, cada vez que nos tocó reemplazar, sustituir o compensar alguno de los desastres que generó Milei. Escudo y red, dijimos en la provincia de Buenos Aires.

Así que, cuando Milei empezó a ajustar a la ciencia, a la investigación, a las universidades con lo que tenemos, haciendo los esfuerzos que hay que hacer, nos pusimos a terminar las obras en las universidades que paró Milei. Pusimos becas para investigación, para proyectos, levantando la bandera, aquella histórica de La Noche de los Lápices. Acá está el Boleto Estudiantil en nuestra provincia de Buenos Aires. Cuando le cortan los recursos, cuando el Gobierno desregula, abandona, ahí está la Cuenta DNI para los pibes y las pibas.

Cortan y desfinancian los juegos nacionales, los Evita. Este año récord de inscriptos en los Juegos Bonaerenses. Puedo seguir, pero quiero decir que cuando llegamos con Vero, con los compañeros y compañeras a la provincia de Buenos Aires, la salud mental no era un problema para el gobierno provincial anteriormente. Hoy podemos decir que inauguramos 210 centros en la provincia de Buenos Aires para acompañar, para ayudar, para tender la mano al que sufre, al que padece. Y también llevamos la salud mental, por pedido de ustedes, a medio millón de pibes y pibas en las escuelas bonaerenses.

Miren, no alcanza. No alcanza. Puedo seguir, pero no alcanza. ¿Saben por qué? ¿Saben por qué? Porque así como no hay solución individual cuando los problemas son sociales y colectivos, tampoco hay una solución provincial cuando los problemas son nacionales. Tampoco hay, por eso hoy están acá, de todas las provincias argentinas, porque el problema no se resuelve cuando hay una tragedia nacional. Estamos orgullosos, pero no alcanza. ¿Y saben qué? Me ha funcionado y lo han comprendido, por supuesto, trabajadores, jubilados, pero también empresarios, emprendedores, han comprendido cuando les decimos que no se aguanta cuatro años más de esto, que no se puede aguantar y que no nos podemos resignar a cuatro años más.

Así que nos hemos organizado, hemos resistido, hemos luchado, pero hoy la sociedad argentina no necesita solamente una oposición, necesita una opción que pretenda y que se ponga al frente de poner en marcha una Argentina distinta. Necesitamos una alternativa, necesitamos construir y consolidar otro camino, y les digo, estoy seguro de que otro camino, una alternativa que sea fuerte no va a surgir ni de un laboratorio ni de una rosca política ni de un encuentro entre 4 paredes. Una alternativa creíble, potente para nuestro país va a surgir de la militancia, va a surgir de la participación. La alternativa, compañeros, compañeras, se construye desde abajo para arriba, se construye en cada colegio, en cada universidad, en cada barrio, en cada fábrica, en cada taller.

Tenemos que escuchar, tenemos que debatir y sabemos también que somos peronistas, pero que esto requiere del peronismo, requiere de nuestra doctrina, nuestra historia, pero requiere de todos los argentinos y argentinas. Es más grande, es mayor, tiene que ser más fuerte, por eso hay que ser amplios, invitar, sumar, no dividir, no estar todo el tiempo especulando. Y por eso hay que ver también que en momentos donde campea, a veces, el pesimismo, donde se instala la idea de que está todo mal, quiero decirles que el otro día con una bandera, nuestra selección nacional vino a ponerle cuerpo a algo que tenemos en nuestros corazones y que sin duda, sin duda que las Malvinas son argentinas, pero sin duda también que la patria no se vende, no se regala, no se alquila.

Tenemos un gobierno que admira a Margaret Thatcher, no alcanzan las palabras para describir lo triste y lo doloroso. Tenemos un gobierno que en política exterior decidió subordinarse a potencias extranjeras, a intereses ajenos, y que nos quiere meter en guerras que no son nuestras. Compañeros, compañeras, lo saben los pibes, se sabe en toda la Argentina, nosotros tenemos una historia y una tradición de paz, de neutralidad, y en Argentina no puede haber ningún otro interés que lo dirija al gobierno que no sea el interés nacional y el interés de nuestra patria. Argentina para los argentinos, Argentina para nuestros pibes. 

Dicen que pasó de moda, que pasaron de moda algunas palabras como ‘soberanía’, dicen que pasaron algunas palabras de moda como ‘patria’. Miren, está en Argentina naciendo y empujando la hora de la soberanía, la hora de la patria y la hora de la justicia social. Y vuelve fuerte porque viene de adentro, y vuelve con toda porque viene de abajo.

Quiero compartir unas ideas también, porque vieron que estamos viviendo a escala internacional, un momento de muchos cambios, una nueva era, dicen geopolítica, donde antes había una sola potencia y ahora hay una discusión, una disputa. No sé, no sabemos qué camino y qué rumbo va a tomar, cómo termina esta historia. Lo que sí sabemos es que cuando hay potencias poderosas que están peleando por la hegemonía, que están peleando por los recursos, que están peleando por predominar en la Argentina. Desde Perón hasta hoy tenemos una teoría que hay que aplicar, que es la de la tercera posición, la del interés nacional, la de la unidad latinoamericana. ¿Dónde vamos a ir a buscar, si no es acá al lado con los que piensan igual, con los que sienten igual? Así que nuestro repudio a los insultos que hizo Milei a tantos presidentes, pero particularmente nuestro apoyo al compañero Lula en Brasil. 

Y miren y miren, creo que hay otro aprendizaje de esta época. Por eso, creo que también hay otro aprendizaje de esta época es que no hay que enamorarse ni de los modos, ni de las sentencias, ni de las ideas de quienes vinieron a destruir la Argentina. Hemos visto una época donde parecía que con insultos, por TikTok, por las redes sociales, se podía construir algo distinto o algo mejor. Compañeros, compañeras, por supuesto que tenemos que usar redes sociales, tecnologías digitales, por supuesto que hay que valerse de todos los medios y todos los recursos, pero nuestra fuerza, nuestra potencia, lo que nadie va a poder parar es lo que se construye cara a cara, lo que se construye en territorio, lo que se construye con el arma secreta que tiene el peronismo, que se llama militancia. No vamos a entusiasmar a nadie con odio y con insultos. No vamos a convocar a nadie con falta de respeto y sin comprender. 

¿Saben cómo vamos a convocar y cómo vamos a convencer? Con un proyecto nacional que rescate los sueños, con ideas que entusiasmen, que interesen, que contengan, que abracen, que sumen, que empujen. En épocas de cambios geopolíticos, momentos… Miren, nos hemos puesto como nombre, pero también como meta, esto de Movimiento Derecho al Futuro. A mí me preocupa que con los cambios tecnológicos, geopolíticos, con las guerras, nos quieran presentar al futuro como una amenaza, que vivamos el futuro con miedo, con incertidumbre, ¿de qué se va a laburar? ¿De qué vamos a vivir? ¿Qué vamos a hacer en la Argentina? Compañeros y compañeras, tenemos que volver a tener como meta un futuro que sea una promesa, un futuro que sea luminoso, y para hacerlo no podemos ni quedarnos en la inacción ni en el miedo, y menos todavía como meros observadores. Me dicen, ¿qué va a pasar? ¿Qué tenemos por delante? Mi respuesta es, esa historia no está escrita, esa historia no está en un manual de uso de alguna aplicación ni en los términos y condiciones de una billetera digital. Esa historia y ese futuro hay que construirlo, es nuestra obligación, es nuestra responsabilidad pero es, sobre todo, nuestra tarea. Es nuestra tarea.

Por eso, y para terminar, les digo, hoy no vengo solamente a invitarlos a organizarse para ganarle a Milei. Hay que ganarle a Milei, pero hay una tarea más complicada y más profunda, tenemos que terminar con este capítulo horrible y oscuro de la ultraderecha en Argentina y en América Latina. 

Pero no es solo terminar con esto, también vengo a invitarlos a empezar. Vengo a invitarlos a empezar una historia nueva, una historia distinta, convocando lo mejor de nuestra tradición, convocando los 12 años de Néstor y Cristina, convocando nuestra doctrina. Pero les digo también que no queremos simplemente restaurar el pasado, lo que queremos es construir y crear entre todos y todas un futuro distinto, un futuro mejor, un futuro para todos. Y ese futuro no lo puede construir solamente un dirigente, ese futuro lo tiene que construir, una fuerza política que convoque al pueblo entero a luchar por sus derechos. Es un futuro con democracia, es un futuro con producción, con trabajo. Es un futuro con universidad pública, con ciencia, con tecnología. Es un futuro con soberanía, es un futuro digno y es un futuro en paz. 

Por eso, compañeros, compañeras, lo último que digo, mi compromiso, estoy con ustedes, derecho al futuro. Muchas gracias.

Privacy Preference Center