Aniversario de la localidad de San Francisco de Asís – Almirante Brown

Muchas gracias a todos y a todas. La verdad, Mariano, una jornada intensa, venimos recorriendo. Ustedes saben que no podemos hacer inauguraciones, lo cual es difícil para este intendente de Almirante Brown, porque cada vez que vengo a Brown, y he venido varias veces, cada vez que vengo me sorprendo y me lleno de alegría y de orgullo por todo lo que está haciendo por su pueblo. Gracias, Mariano.

Hoy veíamos la universidad. Anduvimos por el Camino de Cintura, por Ruta 4, también hecha a nuevo. Estamos en este parque, que cuando teníamos a Kato de ministro de Infraestructura nacional le dio a la provincia de Buenos Aires tantas obras importantes se enfrenta. Y ahora lo que decidimos, cuando cambió el gobierno, es que siga dándole obras a la Provincia como ministro de Infraestructura. Gracias, Kato, esta obra, la de allá atrás.

Bueno, dos cosas. La primera es que vemos mucho que se ha hecho, pero falta mucho también. Y tengo que compartir con ustedes la sensación mixta que genera esta realidad.

Nosotros seguimos trabajando acá en la provincia de Buenos Aires, seguimos haciendo obra, infraestructura, seguimos invirtiendo en educación, en salud, en seguridad. Y en el Gobierno nacional, lo que anda dando vueltas, lo que anda rondando es un gobierno, decía Vero, de crueldad, yo le agrego de abandono, de deserción, un gobierno de insensibilidad.

La escuchaba ayer a alguien con la que no comparto casi nada, Carrió, no comparto casi nada, pero decía, ‘no es crueldad, es perversión’. Es perversión también, ¿no?

Nos estamos acostumbrando a que quien tiene la responsabilidad de presidir el país, que lleva la banda de Presidente de la Nación, tiene ese bastón de Presidente, ocupa la Quinta de Olivos, ocupa el sillón de Rivadavia, se la pasa el día insultando, se la pasa el día despreciando, se la pasa el día ninguneando a nuestros trabajadores del Estado, a los médicos, a las enfermeras, lo hizo con el Garrahan a los investigadores del CONICET, a los artistas populares.

La verdad que yo creo que de alguna manera, con tantas cosas que ocurren, a algunos se les anestesió el órgano, el músculo de la indignación, el del enojo. Es como que empezó a naturalizarse que quien tiene la responsabilidad de presidir nuestro país puede insultar a presidentes de países de la región, a Lula, lo hizo después de que murió el Pepe Mujica, insultando al pueblo uruguayo, a quienes lo respetan, a quienes lo quieren a Mujica. 

La verdad que yo a esta altura tengo que decir que con estos sucesos de estos últimos días, lo de las cometas, lo de la intermediación, después de quitarle la plata a los discapacitados, nos enteramos de que están haciendo un negocio con la plata de los remedios. Hasta ahora veníamos diciendo, ‘hay que decirle que no a Milei, hay que decirle, basta a Milei’. Yo lo digo de otra manera, en las urnas, el 7 de septiembre, le vamos a decir a Milei que nos tiene podridos, que nos tiene hartos.

Que no, en el nombre de la provincia de Buenos Aires, no en el nombre de los trabajadores, no en el nombre de los jubilados, los discapacitados, no queremos una represión más de los miércoles, no queremos un insulto más, no queremos una falta de respeto más a los héroes de Malvinas.

Creo que hay un estado de descomposición, de podredumbre que se empieza a ver, que nos lleva a decir que el 7 de septiembre es mucho más, es mucho más que discutir el gasto público, es mucho más que discutir cuestiones generales, universales. Estamos discutiendo ya la vida de la gente.

Me vino a ver recién, como pasa todos los días, me vino a ver acá un compañero que perdió el laburo, que le cerró la empresa Y no son fenómenos atmosféricos, meteorológicos. Acá hay que decir las cosas con todas las letras. Cada empresa que cierra, cada puesto de trabajo que se pierde, cada jubilado que no puede comprar los remedios, cada discapacitado que perdió la asistencia del Estado tiene un responsable, un culpable, se llama Javier Milei. Y esto hay que decirlo con todas las letras, porque sé que algunos andaban tímidos, dudosos, prudentes. Hay que decirlo. Basta, Milei, de reprimir a los jubilados, lo que se merecen los jubilados son sus remedios y una jubilación digna. Basta de disfrutar cuando se pierde un puesto de trabajo. 

Estas cosas son muy graves y está en riesgo la universidad pública, está en riesgo la investigación, está en riesgo la soberanía, está en riesgo, por supuesto, que la vida de los más chiquitos y de los más grandes en nuestra sociedad.

Por eso es importante que este 7 de septiembre, para aquel que todavía duda o no se da cuenta de la importancia que tiene, que empiecen a comprender que los que quieren que no vaya a votar el pueblo son precisamente los que gobiernan la Nación, es Milei. Es Milei, que quiere generar esa apatía, ese desinterés, que parte de una impresión, un sentimiento de impotencia, ‘no, ¿para qué sirve? Si es igual aunque nos manifestemos, aunque critiquemos, aunque pataleemos, siguen haciendo lo mismo’. ¿Saben qué? ¿Saben qué? Milei es indiferente y lo ha tratado de hacer a las marchas, a las movilizaciones de universitarios, de jubilados, de laburantes, de todos los sectores que sufren.

Se manifiesta como indiferente o que no le importa lo que decimos los dirigentes de la oposición, por lo menos a los que nos animamos, ¿no? Porque hay varios que han ido ahí a firmarle cualquier cosa a Milei y que le votan las leyes. Bueno, esta es la hora de la verdad. Hay algo a lo que Milei no va a poder ser indiferente, que es a los millones de votos de Fuerza Patria que el 7 de septiembre, y después en octubre, le van a decir a Milei que no le es lo mismo, no les da lo mismo si tenemos o no universidad, si tenemos laburo, si tenemos alimento para los que hoy están con dificultades. Bueno, la verdad que tenemos una oportunidad enorme, es responsabilidad nuestra.

Yo le quiero agradecer a Mariano Cascallares, a sus candidatos acá de Almirante Brown. Le quiero agradecer, por supuesto, a quienes presiden la Primera y la Tercera sección electoral, a Vero Magario, a Gabriel Katopodis, al compañero Fagioli, y a cada uno de los compañeros y compañeras que nos acompañan, a María Rosa, a todos los que dan la cara, los que nos acompañan.

Pero creo que hemos hecho bien o mal todo lo que nos parecía, todo lo que podíamos, ahora necesitamos que nos den una mano, que nos acompañen.

Muchas gracias, pero ahora vengo a pedirles yo, falta un tramito corto para el día de las elecciones, ¿no? Es un esfuerzo más que les vengo a pedir a cada uno de ustedes, a cada una de ustedes. 

Les quiero agradecer también a los representantes de la Iglesia Católica, le quiero agradecer al padre que nos acompaña acá. Yo quiero decirles que es muy importante lo que están haciendo las congregaciones religiosas, lo que está haciendo la Iglesia Católica, pero que está siguiendo la palabra de alguien que nos guía hoy, que es el Papa Francisco, que donde esté está mirando que estamos haciendo lo que tenemos que hacer. 

Quiero pedirle a todos ustedes, porque nadie los puede sustituir en el momento sagrado en donde se va a votar, en la urna, ¿no? Es ahí donde cada voto vale uno, cada persona vale una. Yo sé que nos quieren hacer creer que esta elección no importa, que es una más, que es intermedia, que es legislativa. Es todo mentira.

Es crucial el 7 de septiembre y el 26 de octubre son dos días cruciales donde tenemos la oportunidad, en el marco del proceso democrático, de hacer valer nuestra voz y nuestra palabra. Nosotros hicimos lo que teníamos que hacer.

Hay una boleta que representa a todo el campo popular, que representa el peronismo, una boleta que le viene a decir, por un lado, que no a Milei y al mismo tiempo que viene a defender a estos pibes y estas pibas que van a la escuela pública, a ustedes, a los que necesitan el hospital, a los que esperan la obra la que todavía no llegó.

Es esa boleta, la de Fuerza Patria, la que va a llenar las urnas en la provincia de Buenos Aires y que le va a dejar a Milei claro que no es todo lo mismo, que no se puede gobernar con una motosierra, que no se puede gobernar con odio, que no se puede gobernar con insultos, que no se puede gobernar con discriminación, que no se puede gobernar con mal gusto y falta de respeto, que esto no es así. Así que simplemente, le vengo a decir a la comunidad feliz aniversario hoy. A su intendente, feliz cumpleaños hoy.

Vamos a honrar todo el esfuerzo que ustedes hacen en las urnas el 7 de septiembre. Muchísimas gracias.

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