Día de la Lealtad
Compañeros, compañeras, primero compartir con ustedes lo que nos invade a todos hoy que es la alegría y la fuerza de la militancia organizada. Muchísimas gracias por venir, por desbordar el acto. Muchísimas gracias a los compañeros y compañeras, intendentes, dirigentes sindicales, dirigentes sociales, muchísimas gracias al Consejo del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires. Escuchen bien: muchísimas gracias a todos los que hoy, a lo largo y a lo ancho de la Argentina, están celebrando el Día de la Lealtad. Somos miles y miles en Matanza y en todo el país. A celebrarlo, compañeros. Nos querían callar, nos querían esconder, nos querían terminar, y acá estamos celebrando el Día de la Lealtad, celebrando a Perón y Evita.
Estamos hoy, a lo largo y a lo ancho de nuestro país, celebrando otro 17 de octubre. Quiero agradecer, y no puedo dejar de hacerlo, a quienes organizaron este acto, Fernando, Verónica, gracias Matanza, gracias al peronismo, el partido, la intendencia y la militancia de La Matanza, capital nacional del peronismo, vamos.
¿Por qué 81 años después de ese 17 de octubre lo seguimos celebrando, conmemorando? ¿Por qué nos reunimos, pensamos, reflexionamos? ¿Por qué? Porque ese 17 de octubre se produjo en nuestro país, en la Argentina, una gesta histórica que cambió para siempre el país. Le dio voz a los que no tenían voz, le dio derechos a los que no le respetaban los derechos, y le dio participación política a aquellos que habían marginado y excluido. Después del 17 de octubre, la Argentina es otra, y es otra porque hubo, a partir de ahí, una revolución económica, política y social. Pero hubo también, y lo quiero traer hoy acá, hubo también una revolución de las conciencias, una revolución de la cultura nacional y popular.
En Argentina, desde el peronismo quedó claro, aún para los que no se sienten y no participan del peronismo, quedó claro que en Argentina nadie es más que nadie, que nadie agacha la cabeza, que nadie se arrodilla ante el poderoso. Y es algo que reconocen los que observan nuestro país.
Perón, el peronismo le dio dignidad a nuestro pueblo, pero Perón también nos enseñó una forma de gobernar. Dijo Perón: ‘todos les prometían todo y no les daban nada y yo encontré una novedad sencilla, no les prometí nada, pero les di absolutamente todo’.
Perón enseñó también, compañeros y compañeras, algo que está más vigente que nunca. ¿De qué se trata la verdadera libertad? La libertad que está en nuestro himno, la libertad que nos convirtió en un país independiente. ¿Pero dónde está la verdadera libertad? Lo vuelvo a decir, lo vuelvo a repetir, y el que dudaba hoy después de tres años de este experimento ya lo sabe bien: sin justicia social no hay libertad verdadera, sin justicia social hay privilegios, sin justicia social hay explotación y hay desigualdad, y eso no es libertad.
El peronismo, desde aquel 17 de octubre, se convirtió en la fuerza transformadora de la Argentina. Lo fue en el siglo XX y volvió a serlo en el siglo XXI con Néstor y Cristina, hoy injustamente presa precisamente por defender nuestras banderas. Pero el peronismo se convirtió en parte constitutiva de nuestra cultura nacional.
Cada 17 de octubre es distinto. Porque es distinto el contexto, porque es distinta la situación, porque son distintos los desafíos y las tareas a las que nos convoca.
Este 17 de octubre nos toca vivirlo en una Argentina gobernada por una expresión, probablemente la más payasesca de la ultraderecha internacional. Hoy nos toca este 17 de octubre vivir en un país donde quien lo gobierna dice que la justicia social es un robo y una aberración.
Hoy a la mañana leía que el Papa León se levantó y ya salió a dar la misa y hacer sus tareas. Yo quiero decir que cuando venga el Papa León, si lo logra, y esperamos que se recupere, me gustaría que alguien se anime a decirle que la justicia social es un robo. La justicia social es eso, es justicia y es para todos.
Vivimos en un país donde nos quieren cambiar la independencia económica por la receta de la dependencia, de la extranjerización, de las finanzas. Nos quieren cambiar la independencia económica por el colonialismo. Nos quieren cambiar la soberanía política que nuestro pueblo comprende y siente, y como decía Perón, decía que si nuestros adversarios se ponen en contra de lo que son banderas del peronismo, pero también de la Argentina, lo que se van a encontrar enfrente es un pueblo que lucha y que resiste. Argentina no va a recibir y no puede recibir órdenes del extranjero, de Estados Unidos, de Israel. Argentina no puede tener, en vez de un presidente, un che pibe de los mandados del presidente de los Estados Unidos.
Decía que lo que enfrentamos es grande, poderoso, transnacional. Por eso acá, un 17 de octubre, el peronismo de la provincia de Buenos Aires le dice al compañero Lula, ¡fuerza, Lula, bora Lula, estamos con vos! Y quiero decir que ante esta situación, acá, desde el PJ bonaerense, acá desde el Gobierno de la provincia de Buenos Aires, no esperamos un minuto, no esperamos un segundo, no dudamos, no nos escondimos, no nos ocultamos. Desde el día 1 del gobierno de Milei estuvimos en la calle acompañando a los que luchan, acompañando a los trabajadores, acompañando a las mujeres, acompañando a los empresarios, a los estudiantes, a los investigadores, a los docentes. No nos escondimos un minuto.
Eso hicimos en la calle, pero también tenemos una enorme responsabilidad en el Gobierno de la Provincia, en cada uno de estos municipios, en cada uno de los gobiernos de nuestra Provincia. ¿Y qué dijimos? Ante el ataque, ante las políticas de Milei, escudo y red, para proteger y para cuidar a nuestro pueblo.
Y ahí estuvimos al lado de los trabajadores, ahí estuvimos reponiendo los remedios que sacaba Milei, ahí estuvimos abriendo los centros universitarios, ahí estuvimos con la obra pública, ahí estuvimos abriendo escuelas al lado de los docentes, al lado de los estudiantes. Estuvimos resistiendo en la calle y cuidando del Gobierno. Pero quiero decir, con eso no alcanza, no alcanza con ser oposición, no alcanza con luchar, no alcanza sólo con eso. Lo he dicho muchísimas veces y desde el comienzo. Los problemas nacionales no pueden tener una solución en una sola provincia o en un gobierno local. Acá lo que tenemos que hacer es cambiar la política económica que lleva adelante el Gobierno nacional. Acá lo que tenemos que hacer es dar vuelta este desastre que están generando.
Por eso uno se pregunta de nuevo, todos los días, cuáles son las tareas, cuáles son las obligaciones, Y yo les voy a decir cuál es la obligación, cuál es el legado que nos deja el general Perón, cuál es la lealtad que tenemos que tener con el pueblo hoy. Es construir una alternativa que el año que viene y en las urnas termine con la pesadilla que gobierna. Y creo, no tengo no tengo ninguna duda, como dijo Fernando, que hoy podemos tomar este nuevo 17 de octubre, 81 años después de aquel glorioso levantamiento popular que desencadenó luego la victoria y el triunfo de Perón, hoy podemos decir que se dio la largada para ese triunfo que nos espera en el año ‘27.
Pero hay, compañeros y compañeras, muchas tareas. Venimos de derrotas, nos equivocamos. Por eso tenemos una tarea que también nos deja Perón escrito en ‘Conducción política’. Decía Perón que nosotros tenemos una doctrina, que nosotros tenemos unos principios, pero es la obligación del peronismo actualizar la doctrina y seguir con los principios. Es la obligación del peronismo estar a la altura de los tiempos. Vamos a responder a los desafíos de esta época. Pero sabemos también, con los oídos y con el corazón, escuchando y recorriendo, que hay muchos que la pasan mal y que sufren, muchos aún que depositaron su confianza en este gobierno espantoso que tenemos hoy, pero depositaron su confianza y que hoy la ven defraudada. Es nuestra obligación como peronistas, como argentinos, ante ese intento de desmovilizar, ese intento de desmoralizar, buscar a cada uno de ellos, sectores que hoy se ven defraudados, decepcionados, argentinos y argentinas que están pasando por esta crisis y no encuentran respuesta.
Tenemos la obligación de crear esa alternativa que les permita recuperar un camino hacia el futuro. Tenemos que hacer el esfuerzo de buscar a todos, de hablar con todos.
Y quiero también decirle a los compañeros y compañeras de nuestro espacio: tenemos un adversario poderoso, tenemos un adversario internacional con recursos, con apoyos, tenemos un adversario que quiere instaurar en Argentina una vuelta a la dependencia absoluta. Y entonces, ante eso, vengo a recordar y a practicar una de las más importantes de las 20 verdades del peronismo, el adversario está allá, es contra ellos. Para un peronista no hay nada mejor que otro peronista. Hay que recordarlo, hay que abrazarse y hay que practicarlo. Por eso, el otro día dije, para esas tareas…
Por eso, tenemos que ser capaces de interpretar estos nuevos tiempos, estas necesidades, de generar la confianza para nuestro pueblo, de representar. Y dije el otro día: tareas difíciles, adversario enorme. Dije el otro día, y lo digo hoy, cuenten conmigo para poner el cuerpo, cuenten conmigo para recorrer el país, cuenten conmigo para asumir las responsabilidades que tocan en esta hora. Por eso, compañeros, 17 de octubre, Día de la Lealtad.
Compañeros, compañeras, este 17 de octubre digo: al peronismo no hay desafío que le quede grande. El peronismo va a volver a gobernar la Argentina el año que viene, y nuestra tarea es construir una alternativa. Nuestra tarea es representar a nuestro pueblo; nuestra tarea es recuperar la Argentina para los argentinos.
Por eso, compañeros y compañeras, feliz Día de la Lealtad. Pongamos fuerza, pongamos militancia, pongamos todo.
¡Viva Perón! ¡Viva Evita! ¡Viva Néstor! ¡Viva Cristina!
¡Viva el pueblo argentino! ¡Viva la Argentina! Y lo decimos con la autoridad de todo este tiempo: Las Malvinas fueron, son y serán argentinas.
Muchas gracias.
¡Feliz día! ¡Mucha fuerza!
Muchas gracias.
