Encuentro cultural y literario en Ramallo
Muchísimas gracias a todos, a todas. Gracias, Mumi, primero que nada por recibirme acá en Ramallo. La verdad que, uno cuando le tocan responsabilidades de gobierno, cuando le toca gestionar, se la pasa mirando, estudiando, recibiendo propuestas, proyectos e ideas.
Y a mí una de las circunstancias, uno de los momentos que más me emocionan y que más disfruto es cuando uno puede venir al tiempo o volver y, a donde había una idea, encontrarse actividades, encontrarse a nuestra sociedad, a nuestro pueblo disfrutando, pasándola bien, aprovechando, aprendiendo.
Así que, yo quiero decir que este Centro Universitario que efectivamente lo vine a hacer, luego por insistencia de Mumi, por perseverancia de Mumi, se convirtió en una realidad. Este Centro Universitario, como los tantos que se han abierto en la Provincia, pero este especialmente porque para su intendente era una suerte de emblema, una suerte de obsesión, una suerte de meta, así que venir hoy y verlo vivo, verlo lleno de pueblo y verlo lleno de arte, a mí la verdad que me emociona.
Así que, después, gracias a las organizadoras, a Las Libélulas, la verdad que nuestra provincia de Buenos Aires es una caja de sorpresas, ¿no? Es una caja de sorpresas.
Saben que nuestra provincia Buenos Aires, todos saben, algunos lo niegan, que es la provincia más poblada, que es la provincia que más industrias tiene, que es la provincia que más campo tiene, más agro tiene, que es la provincia también que tiene mayor turismo, mayor comercio, más minería.
Esas estadísticas son bastante conocidas, pero a mi siempre me llamó la atención, recorriendo toda la provincia de Buenos Aires, antes de ser gobernador y después ya desde el cargo de gobernador recorriendo la provincia de Buenos Aires, siempre tuve un propósito, una meta que era recuperar o llamémoslo mejor, construir entre todos, construir una identidad bonaerense.
Buenos Aires es una provincia tan vasta, tan diversa, tan heterogénea, que uno habla de ‘lo bonaerense’ y se va chocando con diferentes subculturas, con diferentes idiosincrasias, con diferentes realidades y hay quienes piensan que, entonces, una identidad única es una especie de exageración, ¿no? Una suerte de meta inalcanzable.
Yo, sin embargo, vi desde el comienzo de la gestión como algo muy importante de rescatar, la identidad bonaerense. Me ponía muy nervioso, muy nervioso, por decir lo menos, el hecho de que hay otras provincias, casi todas, casi todas las provincias donde también hay diferencias geográficas, culturales, incluso rivalidades entre diferentes ciudades de una misma provincia, provincias más pequeñas que la nuestra, ¿no? Y que, sin embargo, cuando salen de la provincia, o cuando se refieren ante un tercero, un extranjero de dónde son, dice, ‘yo soy entrerriano, yo soy santafesino, yo soy sanjuanino’. Es decir que, y esto más allá de que los de Santa Fe no son lo mismo que los de Rosario, los de Córdoba no son… Y así podemos seguir. Los de Córdoba capital tienen diferencias con otras localidades y sin embargo, en un momento prima lo identitario, prima lo común.
Y a mí me ponía realmente, me entristecía bastante que en la provincia de Buenos Aires decir, ‘soy bonaerense’, o referirse a eso que tenemos como propio, es algo que no solo está pasado de moda, yo no lo atribuyo que esté pasado de moda, sino que hubo un ataque contra la provincia de Buenos Aires, históricamente. Tampoco me quiero poner demasiado extenso en estas cuestiones. Pero la verdad que la provincia de Buenos Aires tuvo mucho que ver siempre con la historia argentina. Y fíjense otro detalle. Otro detalle que llama la atención.
En cualquier provincia, Chaco, por ejemplo, doy un caso porque conozco bien porque soy muy amigo de Coqui Capitanich, he ido muchas veces o Formosa por Gildo Insfrán, por vínculos, en cada una de esas provincias hay dos o tres o cuatro historias de la provincia; historia de la provincia de Chaco, historia de Formosa, se van renovando y sin embargo historia de la provincia de Buenos Aires no hay demasiadas.
Que yo que yo conozca y que sean significativas hay dos, una de hace poco del 2005, que es una historia de la provincia de Buenos Aires en tomo, que en realidad no es una historia única de un autor, sino que es una historia de capítulos y de papers de diferentes autores, reunidos en volúmenes, dividido por temas, geografía, historia, bueno, el conurbano, todo así. Y después, hay una historia clásica que es de los ‘40, que es la de Levene, que creo que se llama ‘Historia de la provincia de Buenos Aires y sus pueblos’, o ‘El origen de sus pueblos’. Es una historia más bien de cómo fueron surgiendo las ciudades. Es una obra fundacional porque, más bien, busca Levene historiadores locales que cuentan la historia de su pueblo o de su localidad o de lo que sería su partido y su municipio, y en realidad es una especie de rompecabezas de diferentes historias.
Pero fíjense qué particularidad, qué anomalía que la provincia de Buenos Aires, claramente una protagonista indiscutida, la madre de todas las batallas dicen cuando vamos a las elecciones, ¿no? Y sin embargo, su identidad, su historia están desdibujadas. Yo lo atribuyo a varias cuestiones que quería compartir porque me parece que hace lo que está pasando acá.
Una de esas cuestiones tiene que ver con su tamaño. Es demasiado grande la provincia de Buenos Aires y es demasiado central. Entonces, muchas veces yo creo que se omitió escribir la historia de la provincia de Buenos Aires, porque la historia de la provincia de Buenos Aires coincide o es casi lo mismo en buena parte de sus tramos con la historia argentina. O sea, escribir una historia de la provincia de Buenos Aires, y no es para menospreciar otras provincias, pero la historia política de la provincia de Buenos Aires es muy parecida a escribir la historia argentina. Entonces no se escribía la historia propia de la Provincia.
Y por otro lado, porque la formación de la unidad nacional, la formación de nuestra unidad nacional de Argentina como país, incluye un renunciamiento, por no decir una derrota y un menoscabo de la provincia de Buenos Aires. La unidad nacional se hace a costa de la provincia de Buenos Aires. La unidad nacional tiene que ver con que había una capital, que era la capital de la Provincia, la ciudad de Buenos Aires y que tenía el puerto, que era la fuente de todos los recursos o de la buena parte de los recursos, con lo cual para generar la unidad nacional entre todas las provincias hizo falta quitarle a la provincia de Buenos Aires su capital, esto es 1880 ya, quitarle su puerto y sus fuentes de ingreso en lo que sería la aduana. Y entonces, la provincia de Buenos Aires quedó, de alguna manera, lateralizada. Hubo un intento de menoscabar el poder de la provincia de Buenos Aires y la importancia de la provincia de Buenos Aires para darle más equilibrio al país. Era tan grande, imagínense la provincia de Buenos Aires más la Ciudad de Buenos Aires, ya estamos hablando, en términos de producto bruto, ya la Provincia sola es 40% de la población, si le agregas 3 millones más, si le agregas también su valor económico era demasiado grande. Entonces, para generar la unidad nacional se le sacó a la Provincia de su capital, se le creó una nueva que es la de La Plata, pero que tiene, incluso históricamente, geográficamente, particularidades, son pocas las capitales de un país o de una provincia tan importante que son creadas de la nada.
La capital de nuestra Provincia es prácticamente una indemnización al pueblo de la provincia de Buenos Aires por sacarle lo que fue históricamente su capital. Y además no fue un hecho pacífico y consensuado, fue a través de batallas, de guerras, de enfrentamientos. Nos llevó seguramente, alguien que recuerde la historia, nos llevó prácticamente desde la Revolución de Mayo hasta 1880, pasando por la década del ‘20, la anarquía del año ‘20 y las guerras posteriores y la separación que condiciona nuestra Provincia en un país, después de Caseros. Los unitarios pensaban, porque hace poco estuvo Milei reivindicando la Batalla de Caseros, bueno, yo de paso, y nota al pie, vengo a reivindicar a Juan Manuel de Rosas.
Tan importante también en estas zonas, en San Pedro, la soberanía nacional defendida desde la provincia de Buenos Aires. Pero a lo que me refiero es que la provincia de Buenos Aires, de alguna manera, tiene que revalorizar y poner en el centro de sus preocupaciones su identidad. Y es una identidad muy peculiar.
Se sabe que la provincia de Buenos Aires tiene mar, tiene sierra, tiene ríos, tiene lagunas, tiene lagos, tiene turismo, pero paisajes que tienen que ver con lo agropecuario, tiene el delta. O sea, tenemos una enorme diversidad. Y tenemos industria y tenemos campo. Y tenemos interior y tenemos conurbano. Es un mundo la provincia de Buenos Aires. Es más grande que muchos de los países.
A veces nos hablan de Uruguay, tiene 3 millones de habitantes, nosotros solos tenemos 17 millones de habitantes. Es decir que tiene una inmensidad enorme. Y cuando uno recorre la provincia de Buenos Aires… No, pero no es para menospreciar, che. Vamo’ Uruguay, vamo’ arriba, ¿no?
Por eso, lo que quiero decir es que la provincia de Buenos Aires tiene una tarea que probablemente sea la más importante y la más difícil que por lo menos yo me propuse en estos años de gestión.
Ustedes saben que, decía, varios signos, no hay una historia de la provincia de Buenos Aires consagrada, porque en parte es la historia de la Nación y en parte porque es demasiado ponerla como historia propia la que termina siendo una historia común.
Segundo, en todas las provincias se habla de la identidad provincial y en la provincia de Buenos Aires, alguien dice, ‘yo soy de San Pedro, soy de Ramallo’. Rara vez dice, ‘soy de la provincia de Buenos Aires, soy bonaerense’. Y en tercer lugar, me parece que la provincia de Buenos Aires está castigada, lo más importante. Está castigada con esta cuestión de haber perdido su capital, yo reivindico, por supuesto, nuestra capital provincial, La Plata, pero también digo que el acervo cultural, el acervo histórico de la Ciudad de Buenos Aires es, en buena medida, bonaerense. Saben ustedes que la Universidad de Buenos Aires es la universidad provincial de Buenos Aires que luego se nacionaliza. Y así sucesivamente.
Es decir, nos han sacado varias cosas, nos han competido con otras, nos han tratado de disminuir con otras tantas y, sobre todo, con la cuestión de los recursos. La provincia de Buenos Aires es la que menos recursos tiene por habitantes, la que menos Estado tiene por habitantes, con todo lo que no dicen y con todo lo que mienten. La que menos trabajadores estatales tiene por habitantes porque es muy grande y hay una disparidad y una inequidad en la distribución de los recursos que es notoria y llamativa.
La coparticipación, en realidad, oculta una disparidad, una inequidad enorme que desfavorece claramente a la provincia de Buenos Aires. Un bonaerense es un discriminado en los recursos. Recibimos menos que cualquier otro argentino de los recursos que, sin embargo, somos los que más aportamos.
La provincia de Buenos Aires aporta el 40% de los recursos que van al Tesoro Nacional y luego una parte de eso se lo queda el Tesoro nacional, otra parte la distribuye entre las demás provincias, de lo que se distribuyen las demás provincias, recibimos aportando el 40, solo el 20. Es decir, que tenemos una disparidad entre lo que producimos, lo que aportamos y lo que nos vuelve.
Y si le agregamos el Gobierno nacional en esa cuenta, de los 40 que aportamos en total, nos vuelve el 7%. Y acá, otra nota al pie, en general las provincias aportan recursos porque el Gobierno nacional se ocupa de cuestiones importantes. Se ocupa de la educación, el
Gobierno nacional se ocupa de remedios, de discapacidad, se ocupa de universidades, se ocupa de salud. Entonces, el aporte y dejar una parte de eso en el Gobierno nacional tiene una lógica federal también. O sea, que aprovecho también para protestar por esto.
Hoy estamos ante un Gobierno nacional que los recursos que aportamos y producimos en la provincia de Buenos Aires se los queda para la timba financiera. Milei lo reparte entre los amigos, entre las grandes corporaciones, entre las potencias, y no se ocupa de la salud, no se ocupa de la educación, no se ocupa de generar trabajo, como decía Mumi, no se ocupa de nada.
Así que, el sistema impositivo de la Argentina con un gobierno como este deja de ser un sistema de distribución y se convierte en un robo a la provincia de Buenos Aires. Le tienen que devolver. Si no se van a ocupar de nada, que no se lo lleve más Milei y nos lo deje a nosotros que nos ocuparemos de las rutas, de las universidades, de los colegios.
Pero estos hechos, ¿cuál es la solución y dónde está la respuesta? Por eso, agradezco a Mumi habernos invitado hoy a compartir un rato de este encuentro internacional y aprovecho también para saludar a los hermanos, compañeros y amigos de los países vecinos y demás provincias de la Argentina que están sufriendo igual que nosotros esta política de saqueo del Gobierno nacional que ahora, además, es de entrega a un país extranjero. Así que, estamos en esa situación. Pero vuelvo al tema de la identidad.
Porque recorriendo la provincia de Buenos Aires, miren, uno va a los lugares y rincones más recónditos de nuestra provincia de Buenos Aires. Los más lejanos, tal vez, de nuestra capital, lo más del interior profundo o simplemente a los pueblos de la provincia de Buenos Aires, siempre encuentra una vitalidad, una vida artística que sorprende. Porque yo decía, ‘¿cuáles son los elementos que perjudican a la provincia de Buenos Aires?’ Bueno, tenemos muy mala prensa también, muy mala prensa.
Fíjense que se han robado algo que para mí también hay que denunciar. Hay algo que se conoce como los medios de comunicación, la prensa y los canales nacionales, ¿no? Entonces, ¿dónde está la agenda del país en los canales, en los diarios y en la prensa nacional? ¿Pero qué es la prensa nacional cuando uno mira? ¿De qué está hecha? ¿Qué intereses tiene? Bueno, uno prende la prensa nacional, los canales nacionales y te cuentan cómo está el tráfico en el Obelisco. Y te cuentan qué temperatura hace en la Ciudad de Buenos Aires. Y la verdad que uno se va dando cuenta, con el paso del tiempo, que los famosos medios nacionales son medios porteños. Que son medios porteños y que las preocupaciones que tienen, los intereses que tienen, lo que muestra es una mirada porteña de la Ciudad de Buenos Aires. Y fíjense que esa mirada de la Ciudad de Buenos Aires no es generalizado, no es universal, pero suele ser muy despectiva con la Provincia. Muy despectiva con la Provincia.
En la Provincia está lo malo, lo feo, lo sucio teóricamente y ocurren cosas que hay que ir mostrando y patrullando con los canales de televisión y con los móviles a ver cuándo hay un problema en la provincia de Buenos Aires para decir, ‘miren, ahí tienen todos los problemas, ahí hay problemas tal cosa’. Ocultando lo que ocurre en la Ciudad de Buenos Aires, pero eso no me importa. Algo que veo peor. No que oculten cuestiones complicadas, reales, muchas veces que ocurren en la Ciudad de Buenos Aires o que ocurren en otro lado, sino que lo que más me preocupa es que se llame nacionales a unos medios de comunicación que sistemáticamente ocultan las millones de cosas excelentes, buenas, positivas que ocurren en nuestra Provincia.
Es muy raro ver que se hable de lo que ocurre en la provincia de Buenos Aires que no tenga que ver con ‘hubo un asalto, hubo tal problema, se inundó tal cosa’. Y entonces, ocultan la obra que estamos haciendo, ocultan, Mumi, los diarios no hablan de este centro universitario y no hablan de que 1.000 pibes y pibas de Ramallo que no están tan cerca de los centros universitarios de las grandes ciudades van a poder estudiar en su pueblo. Y esa es una noticia y no está en los medios de comunicación porteños.
Pero además, la provincia de Buenos Aires está caracterizada por una enorme riqueza. La riqueza, porque alguno me decía ‘bueno, la identidad’, pero es muy distinto lo que pasa en el norte de la Provincia, lo que pasa en el sur, en el oeste, en el conurbano. Hay muchas identidades distintas, sí, claro, como en cualquier lugar, como en cualquier país, como en cualquier nación, como en cualquier pueblo, como en cualquier grupo humano, hay muchas identidades distintas.
¿Cómo se construye la identidad de la provincia de Buenos Aires? Se construye precisamente en la riqueza de su diversidad. La provincia de Buenos Aires encuentra su riqueza no en que somos todos iguales, sino que somos todos distintos, y que somos un pueblo que en los lugares, en cualquier lugar donde uno va se encuentra una banda de rock, se encuentra un escritor, se encuentra una editorial, se encuentra deportistas. La provincia de Buenos Aires tiene muchísima riqueza material, muchísima producción económica, pero lo más rico que tiene es su gente, su pueblo y su cultura.
Por eso, nosotros hemos hecho de esto un culto. Sí, construimos centros universitarios, la escuela, centros de salud, bueno, hacemos ambulancias, hacemos todo eso, pero también hay un trabajo importantísimo en lo cultural, en la difusión de los hechos culturales, de la producción cultural, de la producción artística.
Y fíjense que los gobiernos como el de Milei, con estos proyectos centralistas, unitarios, con estos proyectos financieros y no productivos, con estos proyectos excluyentes y no inclusivos, con estos proyectos que tienen que ver con la dependencia y no con la identidad nacional y con la soberanía, bueno, siempre se la agarran con la cultura. Siempre se la agarran con el arte.
Y no es un tema presupuestario, lo presentan como un tema presupuestario, pero no es presupuestario. Se han dado cuenta, y en esto hay que reconocérselo, se han dado cuenta de que la identidad nacional, la soberanía nacional tiene un elemento simbólico y cultural fundamental. Crucial. O sea, no es solo tener industria nacional, sino tener una cultura vinculada a la industria nacional, una valorización de la industria nacional. No es solo tener más igualdad y más derechos, sino una cultura, un arte vinculado a esa igualdad y esos derechos.
Por eso la atacan. Por eso, no es por un tema del Fondo Monetario Internacional que vienen contra el Instituto Nacional del Teatro o contra el INCAA. Fíjense, hace un par de años tuvimos, creo, los números son aproximados porque me los comentó el otro día un director de cine, 70 producciones de cine nacional y este año con Milei, con el ataque que hubo en el financiamiento, 7. Y claro, empiezan con si es rentable, no es rentable, si garpa o no garpa, si tiene tantos espectadores como un tanque cinematográfico de Hollywood, esas superproducciones, con 20 actores, con todas las publicidades. Y no, seguramente no. Seguramente dura menos días en cartelera, porque además los cines van buscando aquello que está más publicitado.
Evidentemente, pero la plata que se ahorra del Gobierno nacional no alcanza para nada. No cambia nada, no mueve la aguja y sin embargo atacan, atacan la universidad, atacan la ciencia, atacan la cultura, atacan nuestro cine, porque se dan cuenta de que si un pueblo no tiene una producción cultural propia, si un pueblo no tiene una discusión y un pensamiento crítico propio, está liquidado. Aún si tuviera industria y aun si tuviera bienestar, está liquidado.
Fíjense, Mumi acá en la universidad, en un centro universitario. Ahora, y la derecha hace siempre lo mismo. En todo caso dicen, ‘cerremos toda la financiación, todo el financiamiento para investigación, pero bueno, dejemos lo que tiene que ver con ingeniería, con ciencias duras, y cerremos todas las ciencias sociales. ¿Para qué vamos a tener politólogos? ¿Para qué vamos a tener sociólogos? ¿Para qué vamos a tener historiadores?’. Y a algunos los convencen, dicen, ‘no, eso es improductivo. Una cosa es un tipo que hace una invención, una cosa es un tipo que mejora un procedimiento productivo y otra cosa es un tipo que escribe un libro, escribe un artículo o tiene una producción científica vinculada a lo social’. ¿Cuál es el objetivo? ¿No se lo preguntaron? ¿Cuánto le cambia al Gobierno esto, en términos presupuestarios? Nada ¿Por qué hacen eso?
Porque si nosotros acá no reflexionamos sobre nuestra sociedad, sobre nuestra historia y bueno, va a venir otro a escribirnos nuestra historia. Va a venir otro a contar cómo somos o nadie, o esos centros de investigación, esas fundaciones de la derecha que vienen y te traen una teoría prefabricada y premasticada que nada tiene que ver con nosotros ¿Quién va a contar nuestra historia? ¿Quién va a hablar de lo que somos, de nuestra identidad, de lo que nosotros sentimos, lo que queremos? Y tenemos que hacerlo nosotros.
Por eso, yo creo que, entre las tantas cosas que hay que defender hay que ponerle un énfasis especial en promover, en cuidar, pero además y sobre todo, en defender y resistir desde el arte, desde la ciencia, desde la educación, desde la cultura.
Por eso, en la provincia de Buenos Aires, con todas las dificultades que hay, Mumi, este año fíjense, habían prácticamente cerrado los Juegos Evita, los Juegos Nacionales, prácticamente cerrado, así que no viajaron los pibes. Y fíjense, cerraron los centros de competición, de alta competición y todo lo que tenía que ver con el Cenard ¿Y qué va a pasar? Va a ir desfalleciendo el deporte en la Argentina, el deporte de alta competición necesita inversión del Estado, necesita naturalmente inversión del Estado porque evidentemente si no habría una diferencia entre un pibe que tiene un talento, que tiene vocación, que tiene ganas, pero tiene los medios. Hay ciertos deportes que es muy difícil hacerlos en términos económicos, sostenerlos, por el equipamiento, por el entrenamiento, por el equipo que se necesita. Y entonces, si se retira el Estado lo que vamos a tener es realmente una enorme pérdida de talento, de capacidades, de un capital que es nuestro. Eso es lo que está en riesgo. Y eso es muy difícil de recuperar.
Muchísimos de los pibes y pibas que en la Argentina hoy están descollando a nivel deportivo o a nivel cultural, todos ellos prácticamente refieren a que en algún momento de su trayectoria, de su carrera, apareció el Estado acompañándolos. Apareció el Estado acompañándolos. Si privatizamos eso lo que vamos a tener son nichos de élite donde se desarrollen deportes.
Miren cómo cambia cuando esto es masivo, cuando es colectivo, cuando es general y cuando nos dedicamos, con una perspectiva de igualdad de oportunidades a buscar al que más pone, al que más talento tiene, al que más ganas tiene, al que más se esfuerza. Fíjense qué igualdad de oportunidades hay si solo puede llegar el que tiene billetera porque su familia, porque sus padres. No me voy a quejar de que eso sea así porque está muy bien. El que pueda hacerlo por privado, que lo haga por privado, pero a nosotros nos interesa que los millones de bonaerenses tengan las mismas oportunidades para desarrollar sus capacidades deportivas, artísticas, culturales.
Es un despilfarro. Es un despilfarro. El ataque a la educación pública y a la universidad pública es un despilfarro social, imperdonable.
Hay miles y miles de pibes que quieren estudiar para ser médicos, para ser arquitectos, para ser ingenieros. Y acá hay una mirada que también me parece interesante estando en un centro universitario y ante el desfinanciamiento de la universidad pública que vivimos por parte de este gobierno. Hoy hay paro docente y hay paro no docente en las universidades nacionales, están todas paradas porque se aprobó una ley para darle financiamiento a las universidades. Milei la vetó, se insistió, no la va a aplicar.
Bueno, porque tenemos un gobierno que se ha declarado enemigo de la universidad pública. Entonces es enemigo de nuestro futuro. Miren, miles y miles de pibes y pibas que, uno recorre la provincia de Buenos Aires, en lugares, a veces en parajes, ¿no?, remotos, con problemas de comunicación y todo, y te dicen, ‘yo quiero ser ingeniero, yo quiero ser arquitecto, yo quiero ser médico, yo quiero ser historiador, yo quiero ser sociólogo’. Y evidentemente, si no hubiera universidad pública no tienen ninguna oportunidad de llegar a ese lugar que desean, que quieren, y además todos remiten porque nos hablan siempre de la meritocracia, del mérito, del esfuerzo. Bueno, a uno puede encantarle la pesca y ser el mejor pescador del mundo, pero si te dejan en el desierto con una caña a pescar, aunque le pongas ganas, no va a salir ningún pescado, ¿no?
Entonces, nosotros tenemos que hacer que todos los pibes y pibas de nuestra provincia de Buenos Aires tengan posibilidades de llevar adelante su vocación, de llevar, de canalizar su su también sus perspectivas, sus ganas, su horizonte y nosotros darle el alojamiento y darle el lugar para que eso prospere y ocurra.
De nada sirve, de nada sirve el mérito o el esfuerzo si no hay igualdad de oportunidades. Por eso nosotros, usando una terminología tal vez un poco más antigua, pero no pasada de moda, llamamos a eso justicia social.
Y también me complace decir, porque viendo la delegación, viendo a cada uno de ustedes con todo lo que hizo para alcanzar el objetivo, para llegar a donde llegó, ver lo que ocurre cuando cuando hay posibilidades, ¿no?, de desarrollarse, de juntarse, lo que significa el deporte en nuestras comunidades, viendo todo eso, a mí me llena de orgullo decir que mientras Milei achicaba y cerraba los Juegos Nacionales Evita, nosotros tuvimos récord en los Juegos Bonaerenses, medio millón de inscriptos, 480.000, récord. Y es eso, me parece que hay que ponerlo en valor, que forma parte de nuestra identidad, de nuestra cultura, que hay que recuperarlo, que hay que invertir en eso. Lo dijo muy bien acá ‘la libélula’ Sandra, que tiene que ver, entonces, con el esfuerzo colectivo.
Y yo me quejaba de esta idea, que también es muy de la derecha, es muy mezquina, como siempre, muy egoísta, muy individualista, que dice ‘bueno, si alguien va a la universidad, después cuando se recibe va a tener un mejor salario, entonces que se la pague, que cada uno se pague su universidad’. Lo cual es una gran fantasía porque muchísimos, la gran mayoría, ni siquiera tiene acceso porque no tiene posibilidad de pagársela, aunque después tuviera un sueldo mayor. Pero igual, así y todo la perspectiva es totalmente equivocada. Acá el problema no es mirarlo desde cada individuo, desde cada persona que entonces estudia y después tiene, bueno, el sueldo mayor en determinadas profesiones, ¿no? Después en otras que no es así, o que por situaciones del país, yo me acuerdo en los ‘90 empieza a pasar de nuevo, ingenieros, arquitectos, médicos manejando un taxi, ahora será un Uber, que es cuando el país empieza a desinflarse porque la política económica y los designios del Gobierno nacional van en otro lado que no tienen que ver con el desarrollo del país.
Entonces no es así, no se mira desde la perspectiva individual, porque puede ser que uno individualmente le vaya bien y gane más plata, después, por haber hecho una carrera. Ahora, a mí lo que me interesa es tener una provincia llena de arquitectos, llena de ingenieros, llena de médicos, llena de profesionales. No es un hecho individual, es un hecho social. Por eso, la universidad tiene que ser pública. Y por eso también la universidad pública es un orgullo de la Argentina desde el comienzo, desde épocas de Yrigoyen, ¿no? La Reforma Universitaria que convierte a la universidad que era muy cerrada, decían monárquica, monástica, ¿no? Una universidad elitista y una universidad, además desde la perspectiva intelectual, muy acotada en teorías, en sus misiones. Bueno, eso se abre en el ‘18, en la Reforma Universitaria en la Argentina, pero el gran salto que da la universidad pública argentina y entonces también todo nuestro país es cuando la universidad en el ‘49 se vuelve gratuita. Eso es Perón.
Todo esto, todo este esfuerzo que hemos hecho, toda esta historia colectiva está en riesgo ahora. Así que yo les quiero agradecer, los quiero felicitar porque la verdad que contar con autores de países, de provincias, hacer esto, llevarlo adelante, que la gente lo reconozca, que esté, que sea una parte de la comunidad.
También felicitar al intendente, porque que ustedes hayan podido participar de los Juegos Bonaerenses, que esté acá el encuentro internacional también necesitan de un intendente que labore para su gente.
Pero todo esto, para decir las cosas con crudeza, está en riesgo. Está en riesgo, está en riesgo, la verdad que está en riesgo. Ya no es que estoy agitando un fantasma, ya lo vemos, ya empezó una situación en lo económico, en lo presupuestario para los municipios, para la Provincia, cada vez más complicado. Una crisis que está volviéndose terrible.
Acá en la región, lo que pasa con la industria metalúrgica, pero con la industria en general, lo que pasa con los pequeños productores. Ahora tenemos, Cecilio, naranjas, mandarinas, traídas vaya a saber de dónde, en detrimento de la producción local. De Egipto. Algo anda muy mal, ¿no? Algo está muy mal manejado para que esto sea más barato.
Porque no es que sea más barato, fíjense, con el flete. El problema es que el tipo de cambio está favoreciendo a un sector que no es productivo. Eso es lo que está pasando hoy. Así que está en riesgo, está en riesgo la universidad, está en riesgo el laburo, está en riesgo la salud, está en riesgo la educación pública. Hemos hecho un esfuerzo muy grande, nosotros tenemos un trabajo con las bibliotecas populares, tenemos mucho, tenemos un culto al libro. Alguno dice que el libro está pasado de moda, que ahora vienen los telefonitos, que ahora viene el TikTok.
No, la verdad que no, pero necesita un acompañamiento. Tenemos ferias con las editoriales provinciales, tenemos exposiciones. Después, tenemos también un ministro de Educación de la provincia de Buenos Aires que ha puesto 1.800.000 libros en las escuelas con diferentes colecciones.
¿Se acuerdan cuando nos corrieron con lo de Cometierra? A ver, que lo entiendan de una vez, nadie estaba obligado, estaba en una biblioteca, estaba recomendado para determinada edad, pero además de qué libertad nos hablan si cuando pueden vienen a censurar y a perseguir al que no piense igual que ellos. ¿De qué libertad nos hablan?
Entonces bien y para terminar, todo esto está en griego. Nosotros, desde el Gobierno de la Provincia seguimos trabajando, seguimos invirtiendo, seguimos recorriendo junto con los intendentes, seguimos sosteniendo, aún en esta adversidad, lo que es es fundamental para nosotros en materia de política pública, de política provincial, pero la verdad que el Gobierno nacional ha abandonado todo, se ha corrido de todo, ha desertado en todo.
Y venimos defendiendo, venimos protegiendo, venimos discutiendo, hemos sido insultados, maltratados, no importa. Ustedes saben que nosotros lo dijimos siempre, nos conducimos aún con el que está haciendo tanto daño con respeto. Y yo lo digo siempre, porque si uno tiene razón y está tranquilo con lo que está diciendo, no hace falta insultar y no hace falta gritar, basta con defender lo que uno piensa.
Así que, seguimos en el debate y en la práctica. Pero este domingo tenemos una enorme oportunidad, ¿no? Tenemos una enorme oportunidad.
Hoy estuvimos, también, en Pergamino y en Pergamino estuvimos reunidos en una escuela especial con personas con discapacidad, con sus familias, con quienes los cuidan, los acompañan, con los docentes. La verdad que estamos viviendo una tragedia, con lo que ha hecho el Gobierno nacional.
Porque antes estuvimos en un Parque Industrial reunidos con algunos empresarios pymes que venían a decirme ‘che, hagan algo porque no se aguanta más’. Entonces, la industria, la educación, la discapacidad, los jubilados, la universidad, la cultura, nuestro cine, nuestra ciencia. Está todo en peligro.
Y nosotros, como dirigentes políticos, ustedes saben que algunos cuando llegó Milei dijeron, ‘vamos a acompañarlo, vamos a ayudarlo, vamos a darle apoyo en esas leyes’. Y nosotros leíamos las leyes, como el DNU 70 o la Ley Bases y leíamos y decíamos ‘nada, nada de lo que dice esta ley, podrá ser darle apoyo al Gobierno, pero es destruir a nuestra Nación, porque nada de lo que dicen esas leyes, nada de lo que dice ese decreto es a favor de los que laburan, es a favor de los que producen. Nada, nada, nada, absolutamente nada’. Así que nos hemos opuesto desde el primer día, pero evidentemente no alcanza.
Ahora tenemos una oportunidad enorme que es que los que no estamos de acuerdo con la destrucción del Estado desde adentro, los que no estamos de acuerdo con la entrega y la humillación que estamos teniendo hoy con el gobierno de Estados Unidos, los que no estamos de acuerdo con el endeudamiento, creo que tenemos que trabajar intensamente para que Milei, finalmente, si no nos quiere escuchar a nosotros, escuche a millones de bonaerenses en las urnas.
Así que, quiero felicitar también, acá lo hago extensivo, a la Segunda Sección Electoral, nuestro candidato, es nuestro candidato Diego y a todos los intendentes que han trabajado intensamente porque el 7 de septiembre le dijimos que no a Milei, Milei no escuchó, Milei profundizó lo mismo o peor y dice, ‘ahora vamos a ver en la elección nacional’. Bueno, perfecto, vamos a ver en la elección nacional.
El 26 de octubre, este domingo vamos a decirle a Milei que no se puede meter con nuestros laburantes, con nuestras empresas, con la soberanía, con la educación, con la salud. Que no, que no se puede meter. Muchas gracias.