Encuentro Multisectorial sobre Marina Mercante, Industria Naval y Vías Navegables en Ensenada

Compañeros y compañeras, venimos recorriendo ya un mes largo de campaña propiamente dicha, tuvimos allá por el 19 de julio el cierre de las candidaturas, tuvimos nuestra boleta, nuestra lista. 

Empiezo por acá, también en respeto y para ser frontal con los compañeros y compañeras, veníamos de una época, después de haber perdido las elecciones del 2023, de mucha discusión interna, de mucha discusión y debate al interior del campo popular, del peronismo, algunos decían, ‘bueno, ¿pero qué discuten tanto?’ Mi respuesta es, que pero por supuesto que después de una derrota electoral a escala nacional hay que darse el tiempo, hay que darse el espacio, hay que darse el lugar para discutir, para debatir, pero no sólo para pasar factura, que no sirve para nada. Particularmente lo que había que hacer y vengo a reivindicar es que es necesario que el campo popular, el movimiento obrero y el peronismo repiense, prepare y estructure una oferta electoral, una fuerza política que pueda volver a gobernar la Argentina. Cómo no vamos a debatir, cómo no vamos a discutir, si necesitamos mirar de cara al pueblo y explicarle qué es lo que vamos a hacer cuando recuperemos el país. 

Eso para empezar, en segundo lugar, nos pidieron, y me ha pasado en las calles de toda la provincia de Buenos Aires, me ha pasado en las fábricas, me ha pasado en las escuelas, en los barrios, que nuestro pueblo decía, ‘bueno, está bien que discutan y debatan’. Pero venimos ahora a tener una elección central, importante, que lo entendió el pueblo, una elección donde tenemos un gobierno como nunca hubo, como nunca hubo, un gobierno títere, títere de intereses empresarios, títere de intereses extranjeros, títere de las grandes potencias, un gobierno títere hecho de títeres, que lo que está haciendo es un daño enorme, es un daño inmenso, en el corto plazo porque la guita no alcanza, porque se pierden las fuente de trabajo, porque los jubilados no tienen los remedios, porque los haberes son bajísimos, porque a los discapacitados les sacan todo, porque atentan contra nuestra universidad. De corto plazo estamos sufriendo muchísimo, pero lo que es grave y que hay que comprender, son los efectos y las consecuencias de mediano y largo plazo que implica la política que lleva adelante Milei. Pocas veces se ha visto un gobierno que, como el actual, como el actual, resigne y entregue la soberanía nacional, un gobierno que diga explícitamente que admira a Margaret Thatcher, poniendo en juego la memoria y pasándole por arriba a lo que significa para nosotros el orgullo de unas Malvinas que sabemos que siempre fueron, son y van a ser nacionales. 

Pero es un gobierno que en un momento de muchísima turbulencia internacional, de cambio, de alineamiento de las grandes potencias, de verdadera decadencia del centro imperial que tenía el planeta, en momentos tan importantes como este, cuando cada uno de los países está diciendo que quiere defender su industria, su fuente de trabajo, que tiene para defender su patrimonio, su futuro, pocas veces se ha visto que, en el medio de una situación como esta, aparezca un gobierno absolutamente entreguista, que pone en riesgo el trabajo argentino, la industria argentina y lo que significan los grandes orgullos de nuestro país, nuestro territorio y su soberanía; que pone en riesgo la universidad, la ciencia, la tecnología, a los pibes, a las pibas, a la historia.

Así que, creo que el momento es dramático. Una de las grandes ventajas que tiene el Gobierno actual es que le hizo creer a buena parte de nuestro pueblo, a buena parte de nuestra sociedad, que esta elección no importa tanto, que es una elección para bajar los brazos, para ausentarse, que es una elección donde votará otro, que no importa. Ha logrado sacarle relevancia y trascendencia a esta elección. 

Por eso yo digo que este congreso y esta reunión a mí me parece central, importantísima tenerla, porque lo que se está discutiendo en la Argentina de hoy son nuestros próximos 100 o 200 años; se está discutiendo si vamos a tener o no vamos a tener una forma de unir nuestro litoral fluvial con nuestro litoral marítimo. Se está discutiendo ahora, el 7 de septiembre, la viabilidad y la posibilidad del canal Magdalena. Por eso, como bien dijo Juan Carlos, como dijeron los compañeros, es importantísimo conocer, comprender y analizar, para después defender.

Entonces hoy, en esta reunión, nos tenemos que llevar la certidumbre, la certeza de que el 7 de septiembre se va a votar un montón de cosas, pero entre ellas si vamos a poder hacer o no el canal Magdalena. Yo me comprometo, me comprometo a llevar a todos lados esta visión, porque se discutía acá, hemos dado una lucha, lo recordaba Juan Carlos, lo decía el ministro, Walter, nos reunimos con el sector, venimos trabajando intensamente con el sistema portuario, con la industria naval, venimos trabajando con la pesca, pero nos veíamos venir un ataque despiadado a los derechos de los trabajadores en general y a este sector en particular. Ahora voy a retomar por qué, pero qué es lo que estamos discutiendo acá, qué es lo que venimos a discutir el 7 de septiembre, que a algunos les parece que es una elección más y desdoblada y provincial, venimos a discutir lo central y lo importante, venimos a discutir que Argentina vuelva a tener una flota mercante.

Por eso, me parece que el ataque a los trabajadores en general, obviamente, tiene como contenido el neoliberalismo, el ajuste, la redistribución regresiva de la riqueza, la apropiación de los recursos nacionales, pero que vaya con especial inquina y con especial dureza contra los trabajadores que operan y que trabajan en nuestros puertos, en nuestra industria de barcos, los que trabajan en nuestras capacidades de exportación, de importación, tiene un contenido especial, tiene un contenido especial y yo les voy a explicar por qué. Porque hace mucho tiempo que la Argentina, en diferentes gobiernos y en diferentes circunstancias, viene poniendo en riesgo y entregando soberanía. Eso es cierto, pero quiero decir que los trabajadores del sector de la industria naval, los trabajadores de los buques, los trabajadores de los puertos, han sido siempre los guardianes de esa memoria y los defensores, también, de una perspectiva de soberanía y futuro. A mí me llena de orgullo que, además de defender y de organizarse y de resistir el decreto 340 o cada una de las normativas, o lo que pasa con quienes cuidan los barcos, bueno todo eso lo defendemos, pero me parece tremendamente importante que como producto de estas reuniones, de las capacidades de comprensión, de las capacidades de planificación, de articulación política del movimiento obrero, salgan de estas reuniones las leyes que necesitamos para recuperar la soberanía en nuestros mares. 

Por eso, vuelvo sobre el punto. Esta elección es importantísima y lo más duro que nos está pasando es que la están invisibilizando, la están escondiendo y le están haciendo creer, a alguna parte de nuestro pueblo, que no importa ir a votar o no votar. Lo quiero decir por la negativa y después por la positiva. Este 7 de septiembre, Milei, el gobierno o uno de los gobiernos más cipayos y entreguistas que hemos tenido, viene a buscar un cheque en blanco en las urnas, viene a buscar un espaldarazo y un acompañamiento, por acción o por omisión.

Si la gente no va a votar, van a votar pocos, ya empezó a decir también, empezó a hablar del fraude. Cuando la derecha habla del fraude no es porque tenga una comprensión, una investigación, un indicio o una sospecha de que va a haber fraude, es porque está diciendo que no va a querer reconocer la derrota en las urnas. Nosotros ya lo vimos a nivel internacional y nos lo están avisando. Pero les quieren hacer creer a las familias, a nuestro pueblo trabajador, a los sectores medios, a los comerciantes, a los industriales, a las pymes, a los pequeños productores, le quieren hacer creer a todo el mundo que no importa si votar o no votar. Esa es la principal batalla que tenemos que dar, porque yo creo que a Milei cada vez le queda menos cuerda y cada vez se le ven más los hilos y cada vez se le ven más las costuras. Ya es muy difícil. Hizo una campaña para ganar mostrándose como lo nuevo, lo original, como lo distinto y hoy vemos que está ahí y que se mantiene ahí porque es un empleado de los intereses concentrados que siempre han querido manejar nuestro país, porque es el que hace el fronting y el que pone la cara por unos que se están llenando de guita y que se están robando los recursos de nuestro pueblo. 

Por eso, a mí me parece que Milei viene a buscar un cheque en blanco y a que haya baja participación. Nos dijeron a los dirigentes políticos, ‘bueno, hagan lo que tengan que hacer pero que haya una expresión unitaria, que haya una sola boleta’. Esto no quiere decir que las discusiones o las polémicas o los debates hayan terminado, quiere decir que caracteriza al peronismo, en todas sus expresiones y al campo popular, una comprensión del momento histórico, una responsabilidad, una responsabilidad que tiene que ver con que esta elección, lo que venimos a hacer es a pararlo a Milei, a decirle basta. ¿Y cómo lo quiere hacer nuestro pueblo? Con un instrumento, lo quiere hacer con un mecanismo que es una boleta que van a poner en la urna que dice Fuerza Patria, pero lo que dice en realidad es ‘hasta acá llegó Milei’. Ya no vamos a estar ni pasivos, ni como espectadores sino que ganamos la calle, las urnas y votamos en contra de esto. 

Pero también votamos a favor y eso es lo más importante que quiero decir. Por eso, la importancia de separar y desdoblar las elecciones de la provincia de Buenos Aires. Alguno pregunta, ¿por qué? Tiene que ver con cuestiones del modo de votar, tiene que ver con cuestiones políticas, pero tiene que ver también con que, por primera vez en muchísimo tiempo, en nuestra democracia, con una pequeña excepción pero poco importante, es la primera vez que el Gobierno nacional y el Gobierno bonaerense tienen expresiones políticas tan distantes y tan diferentes. 

No es raro que queramos votar un día distinto, no es raro porque queremos discutir también lo que estamos haciendo en la provincia de Buenos Aires. Milei dijo que viene a destruir el Estado, que viene a destruir la educación pública. Nosotros, en la provincia de Buenos Aires, como decía Mario, con los intendentes, más allá de las dificultades, mientras Milei va contra la educación pública seguimos abriendo escuelas, seguimos invirtiendo en universidades, seguimos bancando a los pibes y a las pibas, bancamos la investigación. Milei les quita los remedios a los pacientes oncológicos, hacemos remedios estatales bonaerenses para que tengan los que están sufriendo. Milei para 1.000 obras en la provincia de Buenos Aires, seguimos acá con Mario, con Fabián, haciendo vivienda, haciendo ruta, mejorando la infraestructura. Milei corta, corta y deja pudrir los alimentos, y en la provincia de Buenos Aires, todos los días le damos de comer a 2 millones y medio de pibas y pibes que necesitan. Milei le corta los recursos y reprime a los discapacitados, y en la provincia de Buenos Aires seguimos asistiendo, abrimos escuelas para los pibes y pibas que tienen dificultad y nunca le vamos a dar la espalda y nunca le vamos a decir, ‘no hay plata’ a los que necesitan una mano y un acompañamiento del Estado. 

Por eso, compañeros, compañeras, hay que quebrar y romper ese inmovilismo, esa decepción, ese desinterés y esa indiferencia, A ver si lo entienden de una vez, nos gobierna el peor gobierno de la historia argentina y tenemos ahora una oportunidad de oro para pararle la mano. Y eso lo vamos a hacer el 7 de septiembre llenando las urnas con la boleta que dice Mario Secco, Fabián Gagliardi, Verónica Magario, la que dice Katopodis y, en octubre, la que dice Taiana, la que dice Moyano, la que dice Yasky y tantos compañeros y compañeras que nunca le van a aflojar, que nunca van a traicionar y que siempre van a dar la cara.

Así que mucha fuerza, muchas gracias. A militar, a buscar, a pelear y a vencer. Muchas gracias.

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