Entrega de equipamiento informático para hospitales municipales y provinciales
Buenas tardes a todos, a todas. La verdad que mi satisfacción con esto, mis felicitaciones al equipo del Ministerio de Salud, al equipo del Ministerio de Economía. Cuando nosotros llegamos a la provincia de Buenos Aires, había crédito internacional disponible para la Provincia, incluso la gobernadora Vidal había firmado varios acuerdos con organismos multilaterales de crédito, de esos que invierten en equipamiento, en infraestructura de largo plazo. El problema que tenía es que no pudo ejecutar absolutamente nada. Creo que logró ejecutar solo un 7% de todo el crédito que había contraído.
Así que, a mí me llena de orgullo no solo el hecho de seguir trabajando, gestionando, que tiene sus complejidades, porque muchas veces estos organismos requieren unidades ejecutoras especiales, reglamentación que no es estrictamente lo que utiliza el Estado cuando hace sus licitaciones, sus compras o diversas cuestiones y después la rendición de cuentas, las auditorías. Es decir, que tiene un grado de exigencia que requiere modificar de alguna manera o adaptar de alguna manera procedimientos habituales de los ministerios para poder recibir la asistencia, los créditos y poder ejecutarlo.
Tengo una lista inmensa, pero entre los varios rubros quiero mencionar, yo tenía entendido que eran los centros de atención primaria de la salud que habíamos inaugurado, que eran 188. Acabo de leer 190. Así que, 190 centros de atención primaria de la salud en la provincia de Buenos Aires, ambulancias, bueno, equipamientos básicos. Pero hoy también con la alegría adicional que este Gobierno, como comentaba Nico, sin hacer de esto alarde ni bandera, sino poniendo el trabajo, sin dedicarnos a hacer grandes anuncios o querer instalarnos en el marketing o en la publicidad en determinado lugar con respecto al uso de nuevas tecnologías, la verdad que todas las áreas del Gobierno vienen haciendo importantísimos avances.
Entre ellos hay hitos históricos, me parece a mí que más conocidos, así que vale la pena nombrarlo, que tiene que ver, por ejemplo, con la primera billetera digital argentina que es del Banco de la Provincia, la Cuenta DNI, es la primera billetera digital que tuvo nuestro país, banca pública, banca privada, bueno, la primera fue del banco del Estado de la provincia de Buenos Aires. Y hoy es una especie de marca registrada que acompaña a buena parte de nuestra sociedad. Digo solo un comentario, cuando visitamos localidades o pueblos, distritos o municipios pequeños, el porcentaje que a mí me gusta ver de población que tiene, cuenta con Cuenta DNI es extraordinariamente elevado, llegando a veces al 70% de la población total de un distrito del censo los que usan la Cuenta DNI. Simplemente para mostrar que desde el comienzo pusimos al uso de las nuevas tecnologías, de lo digital como una de las prioridades en términos de, llamémoslo, mejora, modernización, adecuación a estas disponibilidades que hay.
Después, hoy presentaba el Ministro de Gobierno Mi PBA, que es un portal para el acceso al que se van a ir agregando nuevas prestaciones de diferentes ministerios, pero que va a permitir, a través del teléfono, acceder al Gobierno a través de diferentes prestaciones.
También, debo decir que son grandes inversiones, como en este caso, muchas veces poco visibles, porque lo que lleva el desarrollo, lo que lleva la infraestructura tecnológica, bueno, a veces simplemente se observa a través del acceso de superficie, pero es un trabajo enorme. Es un trabajo enorme, es una inversión enorme. Nosotros, por ejemplo, el otro día estuvimos con Pablo López en un congreso que se realizó acá, en el Teatro Argentino, sobre el uso de datos georeferenciados, datos espaciales para las políticas públicas junto con el Instituto Geográfico del Estado nacional, que hoy se encuentra también sometido a un ataque de motosierra ¿no?, pero de pérdida de profesionales, de capacidades y de desinversión, pero con especialistas de todo el país para la aplicación de las tecnologías, para que se entienda mejor GPS, geolocalización, mapas o políticas que en tiempo real tienen además un correlato geográfico, y que luego se reflejan a través de estos nuevos dispositivos. Estuvimos ahí, pero también festejando que la provincia de Buenos Aires es la primera, y no sé si la única, que tiene su propio Data Center. Y esto es importante porque todos escuchan hablar de la nube, imaginan que es la información personal, privada, propia, íntima que está en la nube, ¿no? Y a veces uno se acostumbrado a naturalizarlo, pero un poco asusta, ¿no? Que información sensible se encuentre a disposición de empresas privadas o de organismos extranjeros, cuyos niveles de seguridad de acceso o cada tanto nos enteramos acuerdos de determinados Estados, por ejemplo, el Estado norteamericano que tiene acceso a muchísima información a través de su agencia de seguridad.
Esto pasó en 2001, pero bueno, ¿qué pasa si los datos propios, privadísimos están, a través de alguna ventanita, disponibles para quien los use comercialmente o algún otro tipo de uso, que bueno, que no ha sido autorizado.
Un gran lío a nivel internacional, lo que nosotros decimos y puede sonar una palabra ajena a esta cuestión, pero yo creo que es aplicable, tremendamente aplicable, es tener una nube, o sea, un Data Center propio de la provincia de Buenos Aires, acá en la provincia de Buenos Aires, para mí es soberanía. Para mí… Porque nos cercioramos de que toda esa confianza queda vigilada y garantizada por el Estado, no por otras agencias privadas o tal vez públicas, pero no nacionales.
Así que son muchísimas las inversiones que estamos haciendo en materia de digitalización, que las aplicamos en cada área de Gobierno, en ARBA, bueno, en Economía, toda su división estadística que que hemos dado saltos altísimos, debo decir saltos que en términos relativos son casi infinitos porque no había nada de nada, ¿no? No había nada de nada, o sea, en porcentaje crecimos infinito en casi todas las áreas porque venimos no del uso del papel en lugar de la computadora, sino la falta absoluta de aplicaciones tecnológicas para para las políticas públicas en la provincia de Buenos Aires.
Y bueno, lo de hoy para ir al grano presentando un avance, ¿no, Nico? Porque todas estas áreas además forman parte, todos estos programas, de una planificación que ha tenido diferentes hitos y diferentes etapas. Lo que vamos mostrando son avances que a veces son avances, la explicación sería que lo cuantitativo se vuelve cualitativo, ¿no? Cuando ya das un avance de determinada magnitud, cambia el carácter de lo que estás presentando y eso es un poco lo que estamos haciendo hoy.
Conocíamos y sabíamos hace tiempo que estaba disponible la HSI, la Historia de Salud Integral, que es una especie de historia clínica, me gusta decir porque se entiende mejor, digital, disponible desde cualquier lado de la provincia, con la que empieza a contar todo y toda bonaerense.
Entonces bueno, uno como usuario, o como paciente, o como papá o como individuo, sabe el lío que es el hecho de atenderse con diversos especialistas, hacerse estudios, hacerse exámenes, quién no ha tenido, por lo menos en mi generación, como una de las recurrentes dificultades, bueno, dónde dejé la radiografía, dónde quedó tal estudio, dónde estaba, el cajón, la cosa, y la verdad que eso representa una anécdota de un lado, una pelea familiar del otro a veces, pero un gran impedimento, una gran limitación, porque el conocimiento, la información acerca de nuestro historial médico, clínico o de nuestros estudios o de nuestra situación termina estando en soportes a veces de papel o a veces este material específico que puede tener un estudio de determinado tipo, y bueno, y se va convirtiendo en una carpeta que envejece, se pierde, se deteriora, se arruina. Ahora, ¿cuál es la consecuencia? Que cuando uno necesita disponer de esa información muy específica, que uno no se puede acordar y no conoce y, sin embargo, tremendamente vital y descriptiva de su situación, bueno, no la tiene. No la tiene. Cuando la necesita y donde la necesita probablemente no la tiene accesible, entonces vamos a buscar dónde… Te piden la radiografía y hay que ir a buscar en algún lado. Yo digo para cuestiones sencillas, a veces es mucho más sofisticado y ni hablar de diagnósticos sucesivos o intervenciones sucesivas o consultas que quedan en algún lado, tal vez en una fichita de un médico. Que ni siquiera lo comparte y lo socializa. Entonces, después si uno cambia de profesional, cambia de lugar o es atendido, como decía Nico, de emergencia ante una situación que te agarra de manera imprevista en algún lugar donde no estás habitualmente, bueno, no tenés. Seguro no te llevaste a un viaje todo lo que vas a necesitar. Así que la utilidad de esto es evidente. ¿Qué necesitamos? ¿Cómo se resuelve esto? Bueno, hoy se dispone de tecnologías que permiten hacerlo. Antes no había, antes no había. Ahora están.
Y, sin embargo, para que quede muy claro, si esto tiene que estar de manera general, universalmente accesible y de una manera útil para el paciente, útil para el ciudadano, útil para la persona y que no sea parte de un tironeo de la apropiación de determinada información o del uso, porque puede tratarse de un privado, que entonces empieza a contar, lo voy a decir sin culpar a nadie, pero uno también sigue yendo a veces a un lugar, a un especialista, un médico, una clínica o un consultorio en particular porque ahí tiene toda la historia y queda cautivo. No estoy atribuyendo esto a la mala intención, sino justamente a cómo funciona el sistema, pero entonces no podés cambiar o no podés atenderte en otro lado, si lo necesitas o es urgente o si por algún motivo eso se vuelve necesario.
Y luego, quién es dueño de esa información y quién tiene acceso a la información. La información mucho se dice, ‘estamos en la sociedad de la información, lo más valioso que hay es la información y su procesamiento’. Ahora la información propia sobre parámetros vitales, condiciones médicas, la propia uno no la tiene. Está distribuida, desperdigada y, a veces, directamente inaccesible. Que puede pasar, a uno le pasó, un médico que de pronto cierra el consultorio, se va y se lleva esa fichita, esa historia clínica de la que no quedó nada y son consultas y consultas, estudios que estaban reunidos en un lugar ajeno.
Entonces, esto también es recuperar, de nuevo, soberanía sobre la propia información del individuo, control sobre esa información, dominio sobre la información y, después, accesibilidad con grado de confidencialidad y privacidad que sean adecuados a algo tan sensible. Voy a decirlo porque con todo lo que expliqué me parece que queda claro, pero hay que machacar con esto porque estamos en época de terraplanismo. El único ente, el único actor, el único instrumento que puede garantizar el acceso con privacidad y al mismo tiempo con accesibilidad, si me permiten la redundancia, a la información propia, el único que lo puede hacer, que existe, se llama Estado. Si el Estado no lo hace, no lo va a hacer nadie, y no porque una porción del sistema sea público y otro privado, sino porque naturalmente esto se trata de un derecho que hay que garantizar de una forma adecuada, el derecho al acceso a los datos, a la información y con los debidos niveles de confidencialidad y de accesos.
Entonces, yo creo que esto viene a resolver un problema histórico, digamos, inveterado, pero, al mismo tiempo, urgente y hoy asequible, accesible porque existe la tecnología, pero requiere muchísima inversión y muchísimo laburo. Es fácil de decir, hasta alguien podría compartir ‘lo tiene que hacer el Estado’, pero te va a decir ‘bueno, ¿pero cuándo el Estado va a invertir toda esa plata, va a poner los equipos, cuándo va a modernizarse de esta manera, cuándo va a generar esta instancia?’.
Yo creo que es muy importante, que es un hito histórico. Obviamente, lo empezamos a probar de manera piloto, luego avanzamos un poco, hoy podemos decir que tenemos 4 millones de HSI, de Historia de Salud Integral, que son números que deben superar, bueno, más que toda la población de Uruguay hoy cuenta con entradas en la HSI, para que se entienda la dimensión y la escala que tiene la provincia de Buenos Aires. Nos falta, pero el avance es de una envergadura realmente importantísima. Se vuelve, se empieza a volver, como para pasó con la Cuenta DNI, se empieza a volver y es la idea, que se vuelva moneda corriente, que hasta se naturalice.
Y esto requiere un montón de trabajo, de difusión, de promoción, que se hayan dado 20 millones de turnos también es trabajo, y no quiero avanzar demasiado más en esto, también como en el portal de Mi Salud Digital, pero empezar a dar turnos para el acceso a la salud en instituciones públicas, en una red integrada. Y bueno, ya este es un avance tremendo. Me acuerdo que lo anunciamos acá, en un hospital acá en La Plata, en el Ludovica, anunciamos que íbamos a empezar a utilizar dispositivos y mecanismos digitales para acceder a turnos en instituciones públicas.
Algo que, si existía, era de una manera muy limitada y tal vez por teléfono, y esto viene a disputar la idea de que la única manera de acceder a lo público es a través de una cola, a través de a veces un esfuerzo muy grande, y una enorme incertidumbre acerca de si cuando llego después voy a lograr o no ser atendido. Esto se puede ordenar.
Tenemos acá las prestaciones y acá quienes las necesitan, y tal vez concuerdan uno con otro la necesidad y nuestra posibilidad, pero está mal orientado, mal coordinado, mal organizado y entonces tenemos problemas gravísimos, como horarios en el que tenemos disponibilidad pero no va nadie porque no sabe había, y otro donde dice llena porque hay determinada cultura, determinada predisposición.
Lo que estoy diciendo parece evidente, pero de nuevo, por más evidente que sea, hay que ordenarlo, hay que acomodarlo, hay que mejorarlo y eso requiere un enorme nivel de inversión, pero, al mismo tiempo, cambios organizativos bastante complicados.
Esto también pasa y en cualquier forma de organización humana, diría, hay determinadas inercias, determinadas modalidades, esto se hace así, se hizo así siempre, entonces cambiarlo y transformarlo requiere un esfuerzo enorme, a veces mucho más que hacer algo nuevo que empieza de cero. Transformar una cultura organizacional aún cuando sea para bien de todos los que intervienen, requiere un esfuerzo muy grande y requiere además comunicarlo, explicarlo, porque tener turneras digitales pero que nadie sepa que existen, es lo mismo que no tenerla.
Entonces, esto es un proceso que requiere perseverancia, que requiere obstinación y que requiere, como decía, una planificación, una planificación que se vaya cumpliendo.
Así que yo decía, 4 millones de entradas en las Historias de Salud Integral, pero 20 millones de turnos ya otorgados a través del sistema digital. Obviamente, con el volumen que tiene el sistema. Pero de nuevo, pasamos de hacer algo piloto, pasamos de instalarlo y que funcione, a que se empiece a convertir en una modalidad, en una forma de uso que se vaya convirtiendo en la norma y en lo habitual. Así que otro avance también.
Luego lo de imágenes, que bueno, uno que recorre permanentemente el interior de la provincia de Buenos Aires, a veces localidades más pequeñas, el hecho de que haya un centro de diagnóstico a distancia es una mejora enorme, porque no se necesita que al lado de cada aparato haya de guardia un especialista disponible permanentemente cuando hace falta hacer determinado estudio, que con localidades pequeñas, poblaciones pequeñas, a veces eso no ocurre y en lugares también de otra dimensión también pasa.
Entonces, otro uso de la tecnología obvio, evidente, pero que requiere una inversión enorme, una puesta en funcionamiento y un cambio cultural también, que a veces cuesta, ¿no? Porque a veces la costumbre es ‘voy al médico, tiene que haber una persona de carne y hueso’, y lo del acceso digital o el acceso a distancia cuesta un poco, es una barrera que va a haber que ir atravesando, por lo menos si esto se maneja con responsabilidad, no sustituir una cosa con la otra, sino integrarlas, diferenciar, segmentar, integrar y, entonces, mejorar la prestación.
Yo creo que el Centro de Diagnóstico a Distancia lo que permite es que tenemos un equipamiento, lo estamos haciendo en toda la Provincia, también a veces invisibilizado por quienes no les gusta contar lo que ocurre realmente en la provincia de Buenos Aires, donde hay cosas malas o deficientes, y hay cosas buenas y excelentes. Bueno, hay un recorte, a veces sobre todo de la prensa y los canales porteños, que se obstinan en mostrar una parte y no la otra. Estamos haciendo una enorme inversión y un enorme avance en materia de instalación de equipos muy costosos, el otro día rayos X, mamografías pero resonadores, tomografía, la verdad que muchísimo en materia de diagnóstico por imágenes, en lugares donde era impensado, ¿no? Que agiliza, también por la integración, para permitir que si uno hace una gran inversión tenga un uso, una utilización adecuada. Así que a veces en centros regionales eso implica coordinar entre diferentes municipios, o con el privado y el público, con el municipal, el provincial, bueno, todo un esfuerzo muy grande. ¿Pero esto qué permite? Que si te hacen en un lugar rayos X pero no está el especialista, que se pueda digitalizar y que haya un centro de diagnóstico donde puede haber una respuesta más veloz para esos estudios. Así que eso también.
Un avance enorme en la receta electrónica. La receta electrónica, otro avance que ya está está funcionando, bonaerense. Y la cuestión que ya es el anuncio, no es simplemente poner un poco en conocimiento los avances que hemos tenido, las modificaciones o la extensión y la expansión de cosas que ya hacíamos, sino también, ya teníamos algo, pero ahora lo de telemedicina.
Lo de telemedicina, Nico, la verdad que es una excelente noticia, ¿no? Se va a poder acceder a consultas médicas a través del sistema a distancia, telemedicina, de lunes a viernes de 8 a 20 a partir de hoy en la provincia de Buenos Aires. Así que telemedicina para los y las bonaerenses, un nuevo derecho podríamos decir, que es importante marcarlo.
Y luego, el esfuerzo en materia de inversión, porque para hacer todo esto no puede ser que en un centro de atención primaria de la salud, en un hospital municipal, aún en un hospital provincial en algún servicio, no estén los equipos, entonces también había que hacer un enorme avance en materia de informatización, ¿no? Y otros equipos que también se agregan.
Yo ahí quiero agradecer al Banco Mundial, a través de su representante, porque esto que estamos haciendo, que son 5.000 computadoras, 300 impresoras multifunción, 300 térmicas, impresoras térmicas, 400 lectores de DNI, 400 mini PCs, esto nos va a permitir tener una capilaridad y un avance más grande, se hace con un crédito del Banco Mundial de 50 millones de dólares, que bueno, para el que pregunta dónde va la plata, acá va la plata. Lo que pasa es que parece que la que se festeja es la que toma el Gobierno nacional para meter en la timba financiera.
Yo quiero decir, acá nosotros hemos tomado un crédito pero va para las historias clínicas y para la atención médica de 17 millones de bonaerenses. Y va a estar presente, hoy nos acompaña el municipio de Ituzaingó, de La Plata, de Roque Pérez en representación de muchísimos municipios donde va a haber computadoras, donde va a haber impresoras, donde va a haber un avance tecnológico. Así que sí, sí, hay deuda que está bien utilizada y otra que se la fuman en bancar la timba financiera. Así que hay que mostrarlo bien. Hay que mostrarlo bien.
Para terminar, creo que tenemos que seguir insistiendo, Nico, estas presentaciones, Pablo, estas presentaciones que a veces vienen a sintetizar, a poner blanco sobre negro importantes avances que si no los contamos en detalle, y no los contamos en sus alcances y la mejora que representa, y bueno, probablemente pasen de largo. Pero a mí me llena, por eso decía, de satisfacción, de orgullo y de tranquilidad que en la provincia de Buenos Aires, mientras el Gobierno nacional no está, se borra y deserta, seguimos avanzando para darle un mayor acceso y un mejor derecho a la salud a los y las bonaerenses. Así que, gracias, Nico. Gracias a todos, a todas por estar. [yotuwp type=”videos” id=”ovkUd44ORyg” ]