Entrega de reconocimientos “Ecos de la historia”
Muchas gracias a todos y a todas, buenas tardes. La verdad que en medio de la vorágine de lo que son las actividades, es cierto, Juan me comentó que iban a entregar estos premios y pedí formar parte del acto, de los reconocimientos y eso tiene que ver con que yo le asigno una importancia especial a varias cosas que confluyen. En primer lugar, que estamos cumpliendo los 50 años del Golpe, lo cual ya de por sí hay alguna especie de atractivo particular de los números redondos, de las decenas, que permiten contar de a décadas y en ese sentido 50 años es un periodo de tiempo, como bien decía Dora, que históricamente para la historia del país, de la Nación, de nuestro pueblo, es un intervalo no tan grande, pero para quienes tenemos más o menos esa edad, significa también un llamado de atención.
Es medio siglo, ¿no? Medio siglo que ha transcurrido, medio siglo donde pasaron muchas cosas desde el Golpe, después del Golpe, hablaba el Gitano de 43 años ininterrumpidos de democracia, que son las dos facetas o los dos elementos que componen este aniversario, si uno le agrega la cuestión de contexto. Estos 50 años, ya de por sí, los tendríamos como un hito especial, pero mucho más todavía en la situación actual. Una situación que apunta a un Gobierno nacional que ha decidido convertir en política de Estado, obviamente un Estado que está en un proceso de destrucción, con lo cual… autodenominado de destrucción desde adentro, pero eso no le quita importancia que el propio Estado haya asumido como programa el negacionismo, que haya asumido como programa no sólo no seguir con una tradición desde el regreso de la democracia que pone en alto la bandera de la memoria, la verdad, la justicia, sino además ese negacionismo considerado como una reivindicación de la dictadura.
Me parece que se le escapa a quien piense que simplemente han depuesto o desfinanciado, u ocultado o achicado determinadas políticas, significa una idea de olvidar. No es olvidar, ellos hablan de recordar, pero otros aspectos, los aspectos que tienen que ver precisamente con la represión como algo válido, la represión y el proceso entero y el plan económico que traía por detrás o que justificaba, desde su punto de vista, esa salvaje represión. Bueno, de lo que se trata es de reivindicar el proceso represivo, de reivindicar a quienes lo llevaron adelante, de discutir lo que fue el largo camino de los juicios, el largo camino de las condenas, de poner en el tapete la posibilidad de algún tipo de, no sé ya si perdón, reconciliación o directa reivindicación de quienes llevaron adelante la Dictadura militar.
Y además, por eso no debería tampoco sorprendernos tanto esta parte, esta predisposición que tienen a tratar el terrorismo de Estado como una guerra y hablar simplemente de la memoria completa, no debería llamarnos la atención que esa maniobra, en realidad, consista al mismo tiempo en la reivindicación de la política económica de la Dictadura, de sus objetivos y tampoco debería llamarnos la atención que obviamente, salvando las distancias para ser cuidadoso, lo que uno observa es una directa continuidad entre la política económica de la Dictadura militar y el proyecto económico en curso.
Repito, no sólo a nivel de plan económico y de las políticas, sino más profundamente en términos de los propósitos, de los objetivos del país que busca. Eso le da, por supuesto, este contexto peculiar y que resalta la necesidad de conmemorar, de reflexionar, de utilizar la fecha para movilizar, para concientizar.
Pero, además, estoy acá porque me parece muy significativo que el Banco de la provincia de Buenos Aires, que un banco, es un banco público, es un banco también bajo ataque como lo está la banca pública en general y todo lo público más en general todavía, que sea el banco el que le da este contenido a su Gran Premio de Fotografía y Ensayo Histórico 2026.
Ustedes saben que cuando iniciamos el primer periodo de gobierno, el diagnóstico de la situación financiera, patrimonial, los indicadores del Banco de la Provincia eran calamitosos. Nosotros recibimos un banco destruido, destrozado. Así que hubo un proceso y un trabajo de reconstrucción y de fortalecimiento del Banco de la Provincia.
El Banco de la Provincia sufre, como la banca pública en la Argentina, en realidad una suerte de generalización en materia normativa, jurídica, legal, que hace que la banca pública en nuestro país esté sometida a las mismas reglas, a las mismas normas que la banca privada. Eso, por un lado, obviamente le resta instrumentos. Los países que tienen banca pública, comprendida como una banca de fomento, de desarrollo, como una banca con objetivos precisos y determinados, la distinguen no sólo por su carácter propietario sino también por la normativa que debe cumplir.
La banca pública en la República Argentina en realidad no tiene ningún incentivo especial ni ninguna normativa especial para cumplir sus propósitos particulares. Está sometida a la ley de entidades financieras, al igual que cualquier banco privado, lo cual en realidad le da más mérito, por lo menos en esta etapa y en esta gestión, al trabajo, a la orientación y a los resultados que tiene el Banco de la provincia de Buenos Aires. Porque la verdad que cuando uno le pregunta en cualquier extremo, en cualquier lugar de la provincia de Buenos Aires a los productores, a los comerciantes, si puede distinguir la particularidad del Banco Provincia, más allá de su despliegue territorial, porque el Banco Provincia tiene una capilaridad que no tiene ningún otro banco en nuestra provincia. Pero cuando uno pregunta, en todos lados se le reconoce al Banco Provincia, por sus facilidades, por sus programas, por sus tasas, por su acompañamiento al sector productivo, a los trabajadores, a los emprendedores, a las cooperativas, con el microcrédito, son muchísimas las políticas que lleva adelante el Banco Provincia, muchas de ellas también novedosas, originales y que, bueno, me llevan a ser el primer agradecimiento de la noche, de la mañana, de la tarde, que es, ya estamos como el Oscar, que es al Directorio del Banco de la Provincia, a su Presidente, a los funcionarios del Banco de la Provincia, sobre todo a los trabajadores y trabajadoras del Banco que lo hacen posible.
Obviamente, hay una marca registrada en el último tiempo, además de todas las políticas novedosas, especiales y exitosas que adoptó el Banco, hay una que es la Cuenta DNI. Juan, digo Cuenta DNI y la gente aplaude, como si hubiera… Pero vuelvo a lo anterior, todo esto que hace el Banco Provincia, diferencial, distinto, mejor, más potente, más humano también, lo hace sin contar con una normativa ni con instrumentos especiales.
Incluso en otras épocas, el Banco Provincia podía no tener una ley especial que lo marque, la banca pública, pero tenía una colaboración, un acompañamiento desde el Gobierno nacional con sus diferentes órganos y decisiones que le daban más potencia a la banca pública. Por ejemplo, teníamos aquí parte de los depósitos vinculados al FGS, lo cual nos permitía financiar políticas. Teníamos decisiones, a veces, del Banco Central, en el marco general, que nos daban más potencia en materia de costos de financiamiento.
Hoy no tenemos nada de eso. Así que uno mira cualquier banco privado, mira su actividad, mira sus líneas de trabajo, mira sus objetivos, mira su desempeño y se está desenvolviendo con la misma normativa que lo hace el Banco de la Provincia. Sin embargo, es evidente, es claro, que el Banco de la Provincia es distinto a los demás bancos, incluso a la banca pública cuando no es la nuestra.
Eso le da más mérito, permite distinguir todavía más cuando una decisión proviene de acertados análisis, de un trabajo permanente y, sobre todo, de una mejora continua en materia de resultados. Hoy el Banco de la Provincia es el que más crédito da al sector productivo de la provincia de Buenos Aires. El Banco de la Provincia es el que acompaña a los pequeños emprendedores, a las llamadas economías regionales, a la producción primaria, a la producción industrial, al comercio y a la familia de la provincia de Buenos Aires. Todo eso sin ninguna ventaja, sin ninguna normativa especial. ¿Dónde está el secreto? ¿Por qué lo hace el Banco de la Provincia no contando con instrumentos distintos, por lo menos a nivel normativo? ¿Por qué lo puede hacer el Banco de la Provincia y no lo hace la banca privada, que no tiene ningún impedimento que lo podría hacer? El Banco de la Provincia logra todo eso, desde la Cuenta DNI hasta el crédito productivo en todas sus formas, hasta el acompañamiento a los intendentes y a los municipios con leasing. Todos y cada uno de los programas que tienen una mayor penetración y un mejor resultado tienen que ver primero con su propósito general. El Banco de la provincia de Buenos Aires está para generar desarrollo con inclusión en la provincia de Buenos Aires. Entonces, su objetivo no es maximizar el beneficio, el lucro, tener la mayor rentabilidad. Pero después hay otra cuestión que tiene que ver con el uso del excedente; en un banco privado, si tiene ganancia la ganancia va a sus dueños, que son a veces cuando flota en la bolsa, cuando hay acciones son sus accionistas, a veces tienen algunos dueños que siendo accionistas son más conocidos por la envergadura que tiene su tenencia, o hay a veces bancos que no cotizan en bolsas así que tienen propietarios y dueños. Cuando el banco gana plata, cuando un banco gana plata, entonces la ganancia va a sus dueños. En el Banco Provincia, la particularidad es que por estar sometido a la misma normativa y por desempeñarse en el sector financiero, genera un excedente, y hace lo mismo, si uno lo toma así, en realidad que los demás bancos, incluso que los bancos privados, que es darle la ganancia a los dueños. En este caso, el dueño es el pueblo de la provincia de Buenos Aires. Entonces esto le da un resorte, una palanca, una capacidad específica que tiene la banca pública, aun cuando no cuenta con una normativa ventajosa.
Otra cuestión que hace a lo mismo es que el Banco de la Provincia se propuso no sólo actuar, o no estrictamente o restringidamente como una institución sólo financiera, que se dedica a los préstamos, a los créditos, al acompañamiento de diferentes actividades bancarias, sino que, después de muchísimo tiempo de abandono, recuperó otras actividades que tienen que ver también con lo cultural, también con la difusión del arte, también con la capacidad que tiene en sus museos. Es decir, y me gustó como lo dijo Juan, no por una cuestión de beneficencia, ni menos todavía por ese extraño híbrido que se llama responsabilidad social-empresaria, que se le pide a algunas empresas privadas. Bueno, nada de eso, sino por la función que desempeña y por su razón histórica de existir. El Banco de la provincia de Buenos Aires volvió, además de las actividades estrictamente bancarias, a hacer cosas como estas que no se hacían hace mucho tiempo, que es premiar, acompañar, valorar el arte, valorar el ensayo, valorar la fotografía en la Provincia. Así que, eso creo que también hay que festejarlo. Volvió el Banco de la provincia de Buenos Aires a una función más allá de lo estrictamente bancario, pero asociado a la identidad de nuestra Provincia. Así que gracias por esto también.
Y luego, cuando se toman estas decisiones, también ha publicado y republicado obras que estaban, el propio Jauretche, que estaban a veces difíciles de conseguir. Así que, varias actividades que cerca de su función y gracias a su capacidad ha llevado adelante.
Ahora, que esta vez se haya dedicado a los 50 años, que haya puesto como motivo y como lema, ‘Ecos de la Historia: 50 años de Memoria, Verdad y Justicia’, tiene un doble mérito. Primero esto que decía yo del efeméride, ¿no? Por supuesto. Es adecuado, es oportuno, es importante, más todavía en este contexto. Pero, además, por ser un banco. Porque todos nosotros sabemos que el sector financiero tuvo un papel protagónico, principal dentro de los engranajes económicos de la dictadura militar. Que todo el sistema financiero argentino resultó un enorme mecanismo de apropiación de riqueza, de apropiación de trabajo, de apropiación de rentabilidad de otros sectores en la Argentina. Está pasando de vuelta. Está pasando de vuelta, lo llamaba Eduardo Basualdo, ‘la valorización financiera’ en sus diferentes episodios. Recién decía el Gitano ‘el neoliberalismo’. Pero lo vemos de nuevo ponerse en funcionamiento a eso que se ha conocido en la Argentina, que se ha vuelto célebre, como la bicicleta financiera. A veces cuando se habla de bicicleta financiera parece que hay buena rentabilidad y buenos negocios financieros. Es mucho más el mecanismo de valorización, endeudamiento y fuga. Algunos de los ensayos hablaban de esto históricamente. Es mucho más que eso, porque es una especie de gran aspiradora y, sobre todo, gran expropiadora de valor, de esfuerzo, de trabajo de la Argentina a expensas de otros sectores.
Creo que es importante también que el banco reflexione, que el banco ayude a reflexionar sobre los procesos económicos que tuvieron lugar durante la dictadura militar, porque hoy, me permito decir, que se ha puesto de nuevo a funcionar a esa bicicleta financiera. Ha pasado lo que pasó varias veces, que es que se pierde un poco el horizonte de que en la economía no es fácil destruir masivamente valor, no es tan fácil. En una guerra puede ser, pero en la actividad económica, en el desarrollo económico de un país, en su desenvolvimiento, no es tan fácil destruir valor. Entonces uno ve que en la Argentina cierran por miles las empresas. Uno ve que los sectores, sectores enteros empiezan a desfallecer, hasta a veces parece acercarse a su extinción. Sectores diversos en nuestra Provincia, todos tienen algún lugar por la heterogeneidad de la estructura productiva, pero le va mal a los neumáticos, como le va mal a la metalurgia, como le va mal al plástico, al juguete, como le va mal a los sectores de servicios, al turismo, al comercio. Le va mal a todos, y se pierde en empleos de manera masiva. Y cuando se conserva el empleo, hoy salió el número de desempleo y le duró dos días la última mentira de que estaban creando trabajo ¿no?, al gobierno. Pero se pregunta también, ¿cómo tan rápido y tan devastador? Bueno, lo que pasa es que estos modelos económicos, estos fenómenos económicos, son de destrucción de riqueza y de capacidades, son de redireccionamiento estructural de la economía hacia lo primario, hacia la precarización, hacia la dependencia estructural, pero son, sobre todo y en el corto plazo, enormes procesos de transferencia de ingresos, de riqueza y de recursos.
El salario que no alcanza, el sueldo que no está, no es que ha desaparecido, se ha esfumado, se ha desvanecido en el aire y entonces, de repente, dejó de existir. No es así, sino que ha habido un traslado, ha habido una transferencia, está en otro lado, se lo está apropiando alguien. A mí me parece fundamental que sea el Banco de la provincia de Buenos Aires el que ponga el ojo, en una fecha como esta, en un momento como este, en ensayos históricos, en reflexiones, que ponga el ojo en esta cuestión. Porque hoy lo estamos volviendo a vivir. Y obviamente cuando hablamos de Memoria, Verdad y Justicia, nos referimos antes que nada, y sobre todo, hoy vengo de Morón, de haber entregado escrituras, antes de haber inaugurado, hoy nos acompañó Juliana también, inaugurado una escuela, ¿no? Seguimos invirtiendo ahí también, Juan Martín, en el programa Mi Escritura, mi casa. Ya llevamos 150.000 escrituras gratuitas entregadas, 310 escuelas inauguradas y seguimos trabajando. Pero se hizo en el predio donde funcionó la Mansión Seré. Y uno de los ensayos tenía que ver también con la reparación de los legajos. Nosotros estamos desde el Ministerio de Educación, junto con Justicia y junto con Derechos Humanos, el otro día en La Cacha, ayer, que es un sitio de la memoria que recuperamos acá desde el Gobierno de la Provincia, estuvimos haciendo la reparación de los legajos, el comienzo de estudiantes, docentes, que fueron desaparecidos. Lo habíamos hecho ya hace mucho tiempo, en la época en que estábamos en el Ministerio de Economía, como lo hizo mucha gente, yo siendo ministro durante la época de Cristina, reparamos los legajos de los trabajadores del Ministerio.
Y creo que todo este combo, toda esta batería de políticas, de decisiones, de premios por un lado, de homenajes, de reparaciones, tiene que ver con el momento que estamos viviendo, y me parecía muy importante celebrarlo, porque en la provincia de Buenos Aires siguen adelante las políticas de Memoria, Verdad y Justicia.
Así que con esto les agradezco a todos los que participaron, a los jurados, tanta gente, a los premiados, a los no premiados también; a veces el éxito y la pertinencia de una política se mide también por la participación que genera. Así que, que los premios se estén reinstalando, que en esta edición, con esta particular temática, haya habido tanto pero tanto interés y tanta participación, me parece que muestra que vamos por el camino adecuado. Y dicho esto, agradecerles a todos y a todas. Felicitar a los premiados, ya va a estar formando parte de este museo y del patrimonio cultural de la provincia de Buenos Aires, lo que han aportado. Así que con esto digo gracias y nos sacamos las fotos que faltan. Muchas gracias.