Inauguración del laboratorio del Hospital Materno Infantil de Azul
Bueno, buenas tardes a todos y a todas. La verdad que muy feliz de estar acá, venimos de Olavarría, pero ayer estuvimos en Morón, Ituzaingó, Avellaneda.
Bueno, venimos de hacer, como lo describía muy bien Nico, algo que alguno descubrió ahora que andamos recorriendo la Provincia y dice ‘ah, bueno, están de campaña’. La verdad es que hemos hecho, desde aquel tiempo que recordaba recién Nelson, las recorridas por toda la Provincia con el Clío, pero también con muchísima militancia, con muchísima dirigencia que comprendió que para cambiar una provincia tan grande, para transformarla, tan extensa, tan heterogénea, tan diversa, pero a la vez con una identidad… También, además de toda esa heterogeneidad y diversidad, con un tronco común, con una identidad propia que a veces es difícil de asumir. Nelson, me llamó la atención que recordaras eso porque es un poco, son dos factores, lo que dijo Nico, lo que dijo Nelson, son dos factores que hacen a las particularidades, las modalidades que le quisimos dar a la gestión.
Yo cuando después de esa campaña, recordarán también porque ahora andan dando vuelta encuestas de cara a la elección, esa campaña que hicimos en los años 18, 17, 19, era una campaña donde las encuestas todos los días decían que no se podía ganar la provincia de Buenos Aires. No sé si recuerdan, eran las épocas donde Macri andaba más flojo porque ya se había mandado todas las macanas, se había venido el Fondo y todos decían ‘hay un plan V corta’, que era Vidal. Y Vidal iba a ganar tranquila, iba a ganar tranquila la Provincia y si quería podía ganar la Nación, y nosotros íbamos a perder acá en la provincia de Buenos Aires por 5, 10, 15 puntos y no nos vieron venir. No nos vieron venir, porque empezamos a cambiar un poco la forma de hacer política en esta provincia tan particular, ¿no? Una provincia que es obviamente determinante en la Argentina, la madre de todas las batallas, pero está muy desfinanciada, está también muy abandonada, está partida.
Había momentos donde decían ‘lo único que se puede hacer con la provincia de Buenos Aires es dividirla en pedazos, fragmentarla’, ¿recuerdan, no? Y a todo eso, nosotros antepusimos una forma de gobernar la Provincia, obviamente, más esmerada, no voy a decir más sacrificada, pero sí con más dedicación que la que se le puso hasta ahora, que consistía en dos cosas, digo yo. La primera, que gobernar a esta provincia era algo imposible de hacer desde la torre de Marfil, ¿no? Desde el Palacio de Gobierno. Peor, la provincia de Buenos Aires venía más atrás, ¿no? Porque había quienes quisieron gobernarla y no solo de nuestra oposición, sino también otras experiencias, desde la Ciudad de Buenos Aires, ¿no? Gobernar la provincia sin pisar La Plata ni siquiera. Entonces, nosotros dijimos, ‘no, esta provincia, para comprenderla, para gobernarla, para empezar a transformarla, lo que hay que hacer cotidianamente, diariamente y como método es recorrerla. Es estar, pisar, compartir, conocer.
Y eso no quiere decir que el gobernador, bueno, yo no sabía que íbamos a volver a ganar, que íbamos a seguir, pero muy importante y yo quiero reivindicar, además, porque me acompañan hoy varios ministros, me acompaña Cristina Álvarez Rodríguez también, me acompaña Silvina Batakis, bueno, Nicolás Kreplak, todos todo el tiempo en el territorio y a veces decimos, ‘no se transforma lo que no se conoce y no se conoce lo que no se ama’. Así que la verdad es que era importantísimo cambiar una forma de gestionar desde arriba y desde afuera y hacerlo recorriendo el territorio.
Y la otra cuestión que me parece muy importante, es lo que decía Nelson, ¿no? Esta es una provincia que a veces por su importancia, por su centralidad se ha tratado de relegarla, de disminuirla, ¿no? La Provincia, todos reconocen la envergadura, el volumen, pero en la provincia de Buenos Aires hay una campaña permanente para decir que todo anda mal, que todo que todo es negativo, ¿no? Y me parece muy importante que a casi 6 años de Gobierno, de cara a una elección, reivindiquemos el orgullo que tiene para nosotros la identidad de la provincia de Buenos Aires. Llamarnos bonaerenses, como un entrerriano, como un santafesino y me parece que se va se va instalando, pero se hace de partículas, se hace de pequeños avances.
Por eso hoy hemos venido Azul, un distrito que había sufrido mucho, que Nelson cuando asume se encuentra quebrado. Era un distrito quebrado, con mucha necesidad, con muchos desafíos porque el sistema de salud, pero también las cuestiones que tienen que ver con la infraestructura, la falta de asfalto, bueno, había mucha deuda, mucha necesidad y, sin embargo, había habido en esto de prolijidades o abandonos, y entonces no había recursos.
Cuando cada vez que Nelson agradece, porque los primeros meses que eran muy difíciles, que no había ni lo mínimo para sostener el funcionamiento, el pago de los sueldos, de los haberes y él me agradece, yo quiero agradecerte a vos porque pusiste la cara. Pusiste el cuerpo, diste las peleas, diste las discusiones, diste las batallas y me parece que estamos dando vuelta una historia, acá en Azul, que tiene mucho que ver con el sistema de salud.
Y como vienen elecciones y se están discutiendo varias cosas a la vez, hay cuestiones muy profundas que están hoy en discusión, sobre todo con un gobierno como el de Javier Milei, ¿no? Javier Milei, esto se expresó muy claro con el tema del Garrahan, pero el abandono que ha hecho el gobierno nacional, de una responsabilidad que tiene con respecto a ocuparse, atender, acompañar, invertir en salud, lo ha hecho en muchísimas áreas, lo ha hecho en educación, lo ha hecho en infraestructura, lo ha hecho en producción, el otro día echaron al secretario de Pymes, al responsable de Pymes, y después, ya que lo habían echado, cerraron el área. No le importa, no les interesa tantas cosas.
Pero digo, el abandono en materia de asistencia con medicamentos para cuestiones como enfermedades oncológicas, pero también con equipamiento, no han comprado un solo equipo más para los hospitales de todo el país. Lo que han hecho en términos del Plan Remediar, lo que han hecho también en abandono de la regulación. Yo lo escuchaba ayer, si me permiten una pequeña apostilla, del odio que me da, ¿no? Lo escuchaba ayer, en base a una cuestión que hubo con medicamentos, se sabe, es una causa que hay ahora, pero lo escuchaba a Sturzenegger, el que es el ministro del abandono, ¿no? El ministro de los ricos y de los poderosos, porque lo que hace es correr al Estado de cualquier función que tenga que ver con regulación, con equilibrar, con balancear a veces relaciones de poder, es el ministro de ‘hagan lo que quieran con tal de ganar plata’, pero hablaba del ANMAT y del Estado, y decía, ‘bueno, la verdad que es raro porque hubo medicamentos que adulterados, medicamentos con problemas, medicamentos que no funcionaron’, y dicen ¿cuál es el problema? Que acá ANMAT dice que controla y controló mal. Reconocía, como echándole la responsabilidad a su compañero, si lo podemos llamar así, del propio gobierno, que es responsable, pero decía, ‘no, acá el problema es el Estado’. Fíjense qué paradoja, lo que dice es que se controló mal o se reguló mal o se supervisó mal, pero el problema es el Estado y lo que decía era, ‘porque el Estado promete que va a controlar y no controla’. Entonces, uno dice, ‘bueno, controlá’. Pero no, la solución era que entonces el Estado no tenía que decir nada porque si no, generaba la confianza de que se iba a controlar lo que no se controlaba. O sea, no sé cómo, con qué voltereta estrafalaria, llegaba a la conclusión de que hay que destruir el Estado. Hay que destruir el Estado, porque si no la gente confía en que el Estado controla o regula alimentos, medicamentos o algo y lo hace mal, entonces mejor que no haya Estado y, después, los empresarios van a ocuparse de cosas que, evidentemente, la conclusión básica era la contraria a la que llegó.
Entonces, todo esto para decir que el abandono por parte del Estado nacional, de su función regulatoria, también de la inversión, también del papel rector que tiene el Estado nacional en materia de salud, de educación, pero particularmente en el caso de la salud, para decirlo con todas las letras, que el Gobierno nacional se desentienda, abandone y deserte en el área de salud es criminal, es criminal y tiene hondas y profundas consecuencias. Y está basado en una ideología, en unas ideas, en unas expresiones que son absolutamente falaces, son mentiras, son mentiras y se puede comprender acá en Azul.
Hoy, cualquiera que vea lo que estuvimos recorriendo hoy, cualquiera que lo experimente, si reflexiona un poquito, puede darse cuenta fácilmente de que esto de sostener que la salud, la educación, la propia infraestructura social básica en realidad no la tiene que hacer el Estado, el Estado no tiene que hacer nada de eso porque el Estado con su accionar lo que hace es impedir que los privados desenvuelvan su actividad, hagan lo que saben hacer. Y lo he escuchado decir a Milei, ‘bueno, si algo no es rentable, entonces no importa’. Porque alguien le dijo, ‘bueno, pero, a ver, si un privado tiene que venir a hacerse cargo de las inversiones de salud, lo que tiene que hacer lógicamente después es recuperarlas’. No es algo para reprochar que un privado cuando hace una inversión busque recuperarla, es la lógica de lo privado, recuperarla con un plus, que es la ganancia.
Ahora, ¿cuál es la realidad que observamos en nuestra provincia de Buenos Aires? Si en lugar de andar viajando por los países del mundo, recibiendo premios desconocidos de gente dudosa, recorriera un poco la provincia de Buenos Aires, se daría cuenta que en 80 o más distritos, el único prestador de salud es el Estado, es el Estado. Es el Estado el que precisamente lo hace, no para impedir que el privado venga, sino es exactamente al revés, aparece el Estado porque ningún privado va a poner una escuela rural, un centro de salud, de atención primaria de la salud en un barrio. Ningún privado va a comprar una ambulancia que necesita Azul, si no es que después la puede cobrar. Puede cobrar cada viaje, puede cobrar cada servicio y entonces la puede comprar, pero evidentemente no sirve.
En buena parte de la provincia de Buenos Aires el problema que tenemos, por escala y por recursos, es que no es negocio, no es negocio para un privado invertir en educación, invertir en salud. No porque no lo puede hacer, lo hace si tiene ganancia, y si no hay ganancia, no lo hace, es la realidad. Entonces, si se retira el Estado, como pide Milei. Si viene un topo y nos destruye este hospital o nos destruyen las escuelas, no es que entonces va a venir un privado y poner la clínica de Los Arcos, o poner la Suizo-Argentina y hacer una enorme inversión en Azul o en cualquiera de los pueblos de la provincia de Buenos Aires. Lo que va a pasar es que va a haber desprotección y abandono para el pueblo de nuestra Provincia.
Lo que estamos discutiendo acá es que si el Estado se retira, se corre, se desfinancia o se destruye, entonces de la salud del pueblo de la Provincia no se encargaría nadie. Para mí es un orgullo estar trayendo la ambulancia, el equipamiento, las inversiones que Azul necesita, que espera hace muchísimo tiempo, como la licitación para poner en marcha la obra acá del hospital. Nadie le prohibió a un empresario hacerlo, pero si no viene el Estado, no lo hace nadie y los dejan solos.
Por eso, creo que es una elección donde va a haber que reflexionar mucho y ver los buzones que nos trató de vender Milei y cómo le trató de decir a un pueblo como el nuestro que nos íbamos a salvar con egoísmo, con individualismo y haciendo negocios. No es así. La provincia de Buenos Aires tiene un pueblo solidario.
Por eso, lo que está en juego en esta elección, porque yo quiero ser muy respetuoso del voto de cada uno. Hoy lo decíamos, uno mira en la televisión y dice, ¿cómo puede ser que el presidente de la Nación se esté peleando con un pibe que tiene autismo? ¿Cómo puede ser? ¿A dónde llegamos? ¿Cómo puede ser que los responsables del área de discapacidad le digan a los padres de un pibe o una piba discapacitada o discapacitado ‘eso no es un problema del Estado’? ¿Cómo puede ser que estén golpeando y reprimiendo jubilados todos los miércoles? ¿Cómo puede ser que hayan dejado de pagar los medicamentos oncológicos? ¿Cómo puede ser que hayan dejado de distribuir computadoras y libros en las escuelas? ¿Cómo puede ser que hayan abandonado las rutas nacionales y 1000 obras en la provincia de Buenos Aires?
Escucho un montón de gente decir ‘¿cómo puede ser?’, indignarse, enojarse tomando el mate, atragantándose, mirando la televisión, y yo les digo, bueno, eso está ocurriendo. Ahora lo que hay que hacer es tomar la palabra a través del voto y decirle a Milei que esa no es la Argentina que queremos, que no creemos en eso. Basta de indignación y de enojo para adentro, hay que sacarlo para afuera y hay que decirle en las urnas, no estamos de acuerdo con que le peguen a los jubilados, no estamos de acuerdo con que abandonen a la salud, a la educación, a la universidad a la ciencia, al INTI, al INTA, no estamos de acuerdo. Y si alguno anda por ahí diciendo, ‘no voy a ir a votar o no sé, o dudo’, hay que convencerlo de que ahora la decisión está en el pueblo. Que ahora la dirigencia, nosotros, discutimos, nos peleamos, nos decían, ‘andá al Pacto de Mayo, votenle la ley Bases’, miren, identidad bonaerense, nos pueden ver de cualquier manera, no nos van a ver arrodillados.
Y lo digo de esta manera porque sabemos que mucha gente votó a Milei y vio la motosierra, muchos pibes y pibas se vieron atraídos, ‘miren qué extraño, qué estrafalario, viene de afuera de la política’, hoy es el gobierno y son las decisiones que están destruyendo nuestra industria.
Vengo de Olavarría, 30% cayó la construcción, tenemos la peor temporada turística, tenemos a los comercios todos con la soga al cuello, tenemos a los emprendedores, a los laburantes que no llegan a fin de mes. Esa es la Argentina de Milei y ahora tenemos una oportunidad, lo dijo muy bien, lo dijo muy bien Nelson, yo no he visto que la salud de la gente se arregle con una motosierra, se arregla con una ambulancia, Milei. Se arregla con un ecógrafo, se arregla con la guardia y eso es inversión, eso es compromiso.
Yo hoy, recorriendo el hospital pediátrico, la verdad que dije que en momentos tan difíciles lo mejor que tenemos es a nuestros laburantes, lo mejor que tenemos es a nuestra gente y cuando les decía ‘che, el 7 de septiembre hay que decidir si queremos cuidar la salud, la educación, la producción, el trabajo’, les decía eso y les hablaba de la salud pública y de todo el esfuerzo que se hace, lo difícil que es para una provincia que quieren fundir. Y lo que me contestaban los laburantes, las laburantes, los directivos es ‘quedate tranquilo, nosotros vamos a defender y vamos a cuidar’.
Así que, el 7 de septiembre nos pidieron a los dirigentes políticos que hiciéramos una sola boleta, hay una sola boleta y es la de Fuerza Patria, que es la que defiende a Azul, la que defiende a la Provincia, la que defiende a nuestra gente, la que defiende a la salud pública, a la educación, a la seguridad, a la producción y al trabajo.
Así que ya saben, ponerle freno a Milei con una boleta, defender lo que tenemos con la misma boleta: Fuerza Patria. Muchas gracias.
Relacionados
Presentación del Operativo Verano 2026 en Punta Lara, Ensenada
5 de diciembre de 2025
Marcha de las Madres de Plaza de Mayo en homenaje a Hebe de Bonafini
4 de diciembre de 2025