Jura de la nueva directora General de Cultura y Educación, Flavia Terigi, en la inauguración de la nueva escuela primaria de San Vicente

Buenas tardes a todos, a todas. Empiezo por el contenido más local y más vinculado a la infraestructura que tiene este acto. Así que, hoy estamos haciendo algo que en la Argentina de hoy, que en la Argentina que tiene este Gobierno nacional, que ha parado todas las obras, que está en contra de la educación pública, de la inversión pública, que está en contra del Estado como elemento que permite ampliar los derechos. En la Argentina de hoy, inaugurar una escuela la verdad que es un acto a celebrar, un acto heroico y un acto que tiene que ver con reafirmar principios, caminos, direcciones y convicciones. 

Así que, creo que no hay mejor lugar para hacer este paso de mando, que en un acto de inauguración de una escuela, frente a la comunidad educativa, en un distrito además como San Vicente. Quiero hacer un pequeño comentario sobre esto. San Vicente es el municipio, el partido, de los 135 que tenemos, que más creció entre el censo anterior y el último censo. Forma parte de una región geográfica de nuestra provincia de Buenos Aires que ha tenido un crecimiento demográfico por migración interna, por migración también de países vecinos, que ha resultado en su evolución, en su desarrollo desbordante con respecto a las capacidades que tiene cualquier gobierno y cualquier Estado de dar una respuesta, de dar una contención, de efectuar una planificación. Siempre lo hablamos con Nicolás. La verdad que hoy que se está discutiendo de nuevo si todo mercado o todo Estado; si hay que destruir, como dice la máxima autoridad del Gobierno nacional, si hay que destruir el Estado desde adentro, evaporarlo y entregarle a las familias, a los individuos, toda decisión y toda capacidad de hacer. Bueno, acá tenemos un ejemplo claro: en nuestra provincia de Buenos Aires, por diferentes circunstancias, se abandonó durante mucho tiempo la planificación territorial, se abandonó también el desarrollo de la infraestructura social básica, que tiene que ver con el crecimiento demográfico. ¿Qué es lo que ocurrió? Y bueno, negocios privados, loteos, apertura de calles, luego mudanzas y, finalmente, aglomerados urbanos muy densamente poblados, muy extensos, en zonas antes rurales, pero que carecen de los servicios básicos esenciales, de las prestaciones básicas, prácticamente de todo. Lo vemos en buena parte nuestra provincia de Buenos Aires, cuando vino el neoliberalismo a poblar la Argentina sin Estado ¿Qué es lo que ocurrió? Y, la gente, las familias, la sociedad se fue abriendo camino, se afincaba. Pero luego vemos el resultado y no hay escuela, no hay hospital, no hay asfalto, no hay luminaria, no hay cuartel de bomberos, falta todo. No hay agua potable, no hay instalación eléctrica y, luego, vienen los mismos neoliberales, los defensores del mercado, luego de que el mercado ya actuó, después de la fiesta vienen y nos echan la culpa a nosotros. ‘¿Cómo acá no está la escuela? ¿Cómo acá no está el hospital? ¿Cómo hay tanta gente viviendo y no hay asfalto y no hay luz?’. Bueno, el Estado llega tarde y a veces llega mal o a veces no llega.

Yo tengo para celebrar a un intendente, Nicolás Mantegazza, que el día mismo que asumió, con este enorme desafío, tuvimos algunas reuniones. Las tuvo con el gobernador, con los ministros a ver qué podíamos hacer para dotar a San Vicente de aquello que le faltaba y la verdad que cuando me llegaron, porque hemos abierto hasta un Centro Universitario, hemos hecho muchísimo, pero cuando veíamos desde el punto de vista de la necesidad, por ejemplo, cuántas escuelas faltaban, cuál era el déficit. Porque de nuevo, para recordarle, si es que entra esto en esas cabezas y en esa falta de sensibilidad, ¿qué es lo que pasa cuando no hay escuela en una zona densamente poblada? Y bueno, los pibes y las pibas, las familias, tienen que afrontar la escolarización enviando a sus hijos a escuelas lejanas, donde muchas veces no hay vacantes porque se sobreimprime una cantidad de nuevos alumnos que no están contemplados en la oferta educativa. Y bueno, tienen que viajar muy lejos a veces para conseguir la vacante. Y depende ¿de qué? No de la libertad, no del deseo, quiere mandar a la escuela, aparentemente nadie les impide hacerlo, pero a veces muchas familias no disponen de los medios económicos para afrontar los viajes. El otro día, con estos aumentos del transporte que el Gobierno actual, y de la nafta y del combustible, que el Gobierno actual oculta, me encontré en la puerta de una escuela a un grupo de madres que estaban ahí sentadas. Yo pregunté si estaba pasando algo, me dice ‘no tenemos para volver a casa, para hacer el ida y vuelta. Traemos a los chicos a la escuela, nos tenemos que quedar desde que subió Milei’. 

Así que, ¿qué pasa si no hay escuelas? Si no hay escuelas, algunos tienen los medios, otros no los tienen. No es el deseo, no es la voluntad, no es el mérito, no es el esfuerzo. Es una libertad, esa de ir a la escuela, si no tenés la escuela, es una libertad inventada, dibujada. Es mentira, es trucha, es una estafa. Para que haya libertad, para que haya posibilidad de llegar, de acceder; para que haya algo parecido, lo más parecido que podamos a la igualdad de oportunidades, tiene que haber un Estado presente que haga posible que aquellos que no disponen de los medios, que no disponen de los recursos tengan igual acceso, o cercano en las capacidades de acceso, a aquellos que los tienen.

Por eso, Nico, concluyo este tramo diciendo que cuando veíamos cuántas escuelas hacían falta, yo me agarraba la cabeza. Cuántos edificios faltaban en San Vicente para empezar a resolver este problema de un crecimiento poblacional que se dio espontáneamente, por el mercado y que no tenía un acompañamiento de la infraestructura y del Estado. Y me habló de muchas escuelas. La verdad, te voy a decir la verdad, Nico, porque lo dijo Alberto recién, cuando hicimos la campaña allá por el ‘19, no prometimos porque sabíamos que la situación era muy difícil. No prometimos ‘acá una escuela, acá un hospital’, afrontamos la realidad que nos venía fijando las prioridades. Pero en aquel momento decía ‘no, es demasiado’. Hoy estamos inaugurando el edificio escolar número 26 en San Vicente. Tremendo. Un logro del municipio, de su gobierno, de las familias, del sistema educativo. Un logro, también, permítanme decirlo, de toda la provincia de Buenos Aires. Hoy inauguramos la escuela 26; una escuela inmensa, hermosa. Una escuela con su laboratorio, con sus salones, con sus aulas. Una escuela para cerca de 500 pibes y pibas que antes no tenían el edificio cerca y tal vez no iban a poder acceder finalmente a la educación básica. 

Así que, importantísimo para mí hacerlo. Importantísimo también, le digo a los egoístas, le digo a los que creen solo en el individualismo, que acá festejamos en San Vicente estar inaugurando la escuela número 26 del distrito. Pero festejamos más porque es la 293 que inauguramos en toda la Provincia. Esto ocurre a lo largo y a lo ancho del territorio bonaerense. Y a mí me gusta hacer una cuenta para hablar de cantidad de escuelas, me gusta hacer una cuenta que suma los nuevos edificios como estos, flamantes. Acá hay el equivalente a 12 salones, serían casi dos escuelas, con ascensor, con laboratorio, una escuela. Pero estas son las escuelas nuevas, los edificios nuevos, también hay escuelas que hemos inaugurado nuevamente, reinaugurado porque estaban en unas condiciones de precariedad, porque estaban para cerrar, demoler y hemos reinaugurado, hecho de nuevo, a veces desde sus cimientos o partes muy relevantes del edificio. Esas son 530 reinauguraciones. A eso sumamos 1320, 1321 aulas nuevas, que son aulas que anexamos a edificios existentes, pero que si las tuviéramos que agrupar como si fueran escuelas de 6 salones, tendríamos como 200 más. Yo sumo, y en lo que va de gobierno y a pesar de lo que ocurre con un Gobierno nacional que nos paró 80 edificios escolares y 1000 obras, a pesar de eso, vamos inaugurados el equivalente a 1000 escuelas en la provincia de Buenos Aires, 1000 edificios escolares. Esa es la ampliación de la infraestructura escolar, 8500 obras en escuelas. La verdad que se ha invertido mucho, se ha invertido mucho y falta y falta, por supuesto que falta. Siempre lo hemos dicho, hay que seguir trabajando. Pero celebro, Nico, que sigamos ampliando derechos, ampliando el sistema educativo.

Y hoy, terminado este segmento, quiero hablar del acto que estamos realizando. Hoy estamos despidiendo a un Ministro de Educación, Director General de Cultura y Educación, Ministro de Educación para nosotros de la provincia de Buenos Aires. A mí me tocó compartir con Alberto Sileoni también allá por los años ‘14 y ‘15, en el Gobierno nacional con Cristina de Presidenta, yo fui Ministro de Economía, Alberto Ministro de Educación. Compartimos otro gabinete y fue, si me permitís Alberto, amor a primera vista. Fue realmente una época de muchísimo trabajo, en circunstancias muy distintas, ante la realidad nacional. Bueno, los ministerios del Gobierno nacional tienen la particularidad de que en volumen, en recursos es mucho más, pero en experiencia diaria, cotidiana a veces es más lejano.

Hoy acá, cuando Alberto aceptó asumir como Ministro de Educación en nuestro Gobierno en la provincia de Buenos Aires, iniciamos un trabajo que fue como el de hoy. Que fue un trabajo que consiste, por supuesto, en planificar, en pensar, en invertir, en diseñar políticas con la complejidad que tiene el sistema educativo. Pero Alberto desde el primer día, su equipo desde el primer día, se dedicó a recorrer palmo a palmo la provincia de Buenos Aires. Gobernamos caminando, gobernamos recorriendo, visitando, observando, escuchando y trabajando. Por eso a mí me gusta decir que es un gabinete de excelentes, excelentes profesionales, de gente preparada, pero es un gabinete, lo vuelvo a decir hoy, a pesar de que tenemos a la derecha nuevamente atacando con estas cosas, es un gabinete militante, de militantes, en el que me incluyo. Y recorriendo, escuchando y haciendo este ejercicio de planificar el sistema educativo, de transformar el sistema educativo, siempre atendiendo, siempre haciendo, dando lugar a quienes más lo conocen. ¿Quiénes son los que más conocen el sistema educativo bonaerense? ¿Serán los organismos multilaterales, las consultoras? ¿Será alguna fundación extranjera que hace algún informe? ¿Será algún genio de la Torre de Marfil? No, los que más conocen el sistema educativo bonaerense, nuestra escuela pública, son las maestras, los maestros, los auxiliares, los directivos, los inspectores, son las familias, son los estudiantes.

¿Cómo repensar y cómo llevar adelante un proceso de transformación? Y bueno, dándoles participación. Eso, Alberto, he sido invitado y estuve en alguno de los Cabildos Abiertos de la Educación que se llevaron adelante. Hemos tenido importantes logros pero hemos dado también varias batallas. A veces pasa por ahí también, no es necesario ganarlas sino darlas, sino afrontarlas. Por eso creo que lo que resume este período, lo que va a venir también, es la defensa irrestricta de la escuela pública. Y defenderla es analizarla, es pensarla, es conocerla, y como siempre, a mí me gusta la palabra modificarla, transformarla, cualquiera que sea, pero lo que quiero decir es que no se puede hacer, no se puede transformar, no se puede cambiar lo que no se conoce y menos todavía se puede transformar realmente lo que no se quiere, lo que no se estima, lo que no se ama.

Así que Alberto creo que la escuela bonaerense tiene para reconocerte antes que nada esto, el amor a la escuela pública. Aprendí muchísimo de Alberto, la verdad que disfruté muchísimo. Es un tipo ahora en lo personal que además de ser…Un día dije ‘prócer’. Me dice, ‘no, no’. Y además estábamos ahí en el salón que era el que ocupaba Sarmiento, entonces bueno, pero es un hombre con un compromiso enorme. Pero además quiero decir, porque esto pasa en nuestro gobierno y yo me enorgullezco de eso, es una de las mejores personas que conozco. Así que, esto obviamente es un homenaje, es un reconocimiento. Voy a decir algo, no es una despedida. Alberto va a seguir. Se ha comprometido, veremos cómo, veremos dónde pero va a seguir trabajando en lo que hemos decidido hacer que es contribuir a que este país tenga una alternativa política de cara a lo que se viene. Así que mi enorme, mi enorme agradecimiento Alberto y no es una despedida, vamos a seguir trabajando. Y luego una bienvenida sí, a la nueva ministra de Educación de la Provincia, Flavia Terigi, compañera.

Yo pedí Flavia, te voy a decir. Pedí que me imprimieran para repasar porque había visto algunas versiones por ahí, por allá. Pedí el Currículum. Era una Biblia, prácticamente, una persona que se ha dedicado muchísimo pero muchísimo con mucha seriedad con muchísimo compromiso a estudiar la educación, a pensar a reflexionar, a proponer, a discutir a debatir. Decía recién Flavia que no iba a eludir las discusiones y los debates porque nos dicen que estamos atravesando una batalla cultural en este momento. Miren yo veo que lo que hay son agresiones, que lo que hay son prejuicios, que lo que hay son mentiras, pero si vamos a dar una discusión, si vamos a dar un debate sobre la educación pública, sobre su realidad, sobre su desafío, la verdad es que yo lo agradezco y me siento realmente muy conforme con tener que dar esta discusión. ¿Vamos a discutir de nuevo si las escuelas sirven o los pibes y las pibas tienen que educarse en su casa? Discutámosla. No tengo ninguna duda de que la sociedad, de que el pueblo argentino cree en la educación pública y la defiende. Que no está de acuerdo con esas barbaridades, con esos sinsentidos, con esas ideas extranjeras totalmente ajenas a nuestra realidad y a nuestra cultura. Bueno, Flavia ha dado estas discusiones viene de ser Rectora en una Universidad de la que yo fui también durante algún tiempo profesor, en la Universidad General Sarmiento, universidad pública del conurbano bonaerense. Esas universidades que se abrieron durante la época de Cristina que decían ‘¿para qué abren tantas universidades?’ Lo dijo Macri, después lo dijo Vidal, después lo repiten los que están ahora, ‘¿para qué abren tantas universidades si la verdad que la gente humilde, la gente con problemas económicos no va a la Universidad?’ Así como Alberto lo invitaba al Presidente si quiere saber de qué se trata la escuela pública, a que venga esta escuela o a cualquier escuela de la provincia de Buenos Aires a ver cómo no le duran un minuto sus prejuicios y sus mentiras, también se lo puede invitar a cualquier Universidad como la que presidía hasta ayer, prácticamente, Flavia Terigi, a ver cómo la Universidad pública Argentina gratuita y de calidad está llena de primeros de primeros estudiantes, de primera generación de estudiantes universitarios. Lo ha dicho Alberto, desde los 3 años hasta los 23 años aún si no contás con recursos como en otros países, se necesita desde los 3 años a los 23, 24 años podés ser contenido, acompañado y preparado para la educación pública y gratuita Argentina. Eso se llama movilidad social ascendente, eso se llama igualdad de oportunidades, eso se llama trabajar para el pueblo. 

Así que Flavia nos van a esperar, nos esperan discusiones, desafíos, nos espera un sistema que es complejo, que es enorme. Hoy comentaba, lo decía con Alberto, la provincia de Buenos Aires tiene 17 millones de habitantes, el sistema educativo bonaerense tiene 5 millones, 5 millones de pibes y pibas que todos los días izan la bandera en la escuela pública. Si fuera una provincia hecha de pibas y pibes que van a la escuela sería la segunda provincia más grande de la Argentina, la segunda provincia más grande de la Argentina, es enorme, es desafiante, es complejo. Flavia yo te quiero agradecer haber aceptado compartir con nosotros este desafío. Bienvenida al gobierno de la provincia de Buenos Aires.

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