Nueva Casa de la Provincia en Saavedra

Buenas tardes, qué lindo. Gracias Matías, gracias Marisol. Gracias a todos los compañeros y compañeras por recibirnos de nuevo en Pigüé, la verdad que una jornada, una recorrida que tiene que ver con cuestiones centrales, como decía Matías, que son obra pública que además se lleva adelante en un momento donde en nuestro país nos quieren explicar que la obra pública no sirve para nada, que hay que terminar con la obra pública. Acá le venimos a demostrar desde Pigüé, desde nuestra Provincia, que sin obra pública no hay derechos. Sin obra pública falta inclusión, falta dignidad. 

Hoy venimos de allá, de Villarino, de inaugurar una escuela, de también crear una institución, una escuela especial para personas con discapacidad, para chicos y chicas que tenían que viajar 20 kilómetros todos los días, de inaugurar un acueducto, también. Ustedes piensen que hay lugares de nuestra Provincia donde no hay electricidad, no hay agua, no hay escuela, no hay salud, o no hay, como acabamos de inaugurar hoy, demostrando que a pesar del individualismo, a pesar de esas políticas y discursos de odio que vienen desde el Gobierno nacional, nuestra Provincia es una provincia solidaria donde los únicos privilegiados son los chicos. 

Así que hoy, un centro de integración comunitaria, el programa Envión, un lugar donde con emoción, con alegría nos contaban las actividades que llevan adelante.

Y nos pasa en toda nuestra Provincia. Recién hablábamos con cada uno de los representantes de las cooperativas, quiero también pedir un aplauso para nuestro Instituto de Cooperativas, lo digo así que es más fácil, para Gildo Norato, para el trabajo que hacen, y quiero hacer un comentario sobre las cooperativas. Hacía las cuentas mentales, me parece que no son muy precisas, pero estábamos hablando recién, sólo con estos 6 certificados y con estos 6 subsidios, estamos hablando de probablemente 300 puestos de trabajo en cooperativas.

Las cooperativas son una forma asociativa de producción, distribución, consumo, son una forma de organizarse muy particular, que tiene que ver con que los trabajadores y trabajadoras se vuelven también dueños, no sólo del producto, sino también del proceso, de sus tiempos y de sus ganancias, de sus resultados, si es que las tienen. 

Y cada vez que viene, como el actual proyecto de Milei, cada vez que viene a gobernar la Argentina alguna expresión de la derecha, alguna expresión del neoliberalismo, se las agarran con las cooperativas. Muchas de las cooperativas de nuestra Provincia, muchas de las cooperativas de la Argentina surgieron precisamente cuando, por procesos económicos neoliberales o de derecha la producción se restringía, caía el consumo, caía la demanda, caían las ventas, y entonces cerraban empresas. Y trabajadores y trabajadoras a lo largo y a lo ancho de nuestro país resolvían tomar el toro por las astas y dejar abierta la fuente de trabajo, y de esa manera, pasaron muchas de ellas de ser una forma de impedir el abandono y el cierre, la destrucción. 

Porque eso hay que tener en cuenta, cuando se cierra una empresa se está perdiendo una fuente de trabajo, se está perdiendo una unidad productiva, pero se está destruyendo inversión, capital, si miramos para atrás; capacidad de creación de ingresos, de ganancias si miramos el presente, pero se está destruyendo también una perspectiva para el futuro que tenga que ver con contener, con acompañar.

Cuando nosotros decimos, desde el peronismo, que el trabajo es el principal ordenador de la sociedad, estamos diciendo también que apoyamos y acompañamos a las cooperativas. 

Así que, cuando vienen estos proyectos de la derecha, pasó en el gobierno de Macri, pasó hoy, lo presentaron varias veces en las leyes, intentan cobrarle impuestos a las cooperativas, que bueno, uno puede discutir sistemas impositivos todo lo que quiera, pero le tratan de cobrar a las cooperativas un impuesto inexistente, porque es el Impuesto a las Ganancias. Y la verdad que lo hacen desde la ignorancia, desde la incomprensión, y además desde la idea de que todo tiene que ser la clásica empresa privada con su propietario. No tenemos nada contra el mundo de la empresa privada, pero lo que queremos decir es que las cooperativas precisamente son cooperativas porque no tienen ganancias sobre las cuales cobrar.

El producido de una cooperativa es propiedad de quienes la llevan adelante, de quienes son sus socios, de quienes trabajan, es una sociedad entre trabajadores que se resuelve en un proceso de producción. Así que lo hicimos, cada vez que ocurrió, lo volvemos a hacer con Milei: basta de atacar a las cooperativas. En la provincia de Buenos Aires, constituyen un actor económico, social. En nuestro municipio muchas veces los servicios básicos provienen de una cooperativa, así que, importantísimo.

Lejos estamos de quienes las atacan, las hemos defendido siempre. Pero hoy estamos acá celebrando que aún en condiciones económicas complicadas para la Provincia, para nuestro pueblo, y diría más, precisamente porque son condiciones tan difíciles y porque cuesta todo tanto, venimos desde el Instituto a tenderles la mano, a ayudar, a acompañar alguna inversión, alguna mejora, a un ahorro de costos. La verdad es que para nosotros las cooperativas son un actor central en la Provincia y lo demostramos no sólo defendiéndolas de los ataques, sino acompañándolas y asistiéndolas hasta donde podemos. Muchísimas gracias a ustedes por lo que hacen desde el régimen cooperativo.

Tenemos acá al intendente de Coronel Suárez, tenemos también, de Daireaux, no intendente pero mucho tiempo Intendente, de Bahía, de Rosales, de Salliqueló. Nos acompañan compañeros y compañeras que experimentan, Matías, los mismos desafíos que tenés vos. 

Y contabas de una manera muy frontal, muy honesta, que cuando planteamos hacer las Casas de la provincia de Buenos Aires, otras épocas también, hubo una discusión, que yo también considero que siempre y cuando no sea chicanera, sino que sea expresar opciones, es precisamente lo que hacemos, política. Así que se pueden tener opiniones divergentes. 

Nosotros desarrollamos esta idea de hacer Casas de la Provincia en diferentes municipios porque al recorrerla, me pasó a mí, pero le pasa a cualquiera, encuentra que hay presencia en los municipios del Estado provincial. Hay agencias, hay sectores del Estado provincial que están en cada uno de los municipios. Eso tiene una historia también, no siempre fue así. Ni siquiera hoy es así en todos lados, sino que se van abriendo agencias de ARBA, se va poniendo una oficina del IPS, se va poniendo algún lugar para el IOMA, tienen su registro civil, tienen a veces delegación del Ministerio del Trabajo. Pero, ¿dónde están? ¿Dónde está el Gobierno de la provincia de Buenos Aires representado en cada uno de los distritos? Y la verdad que ha sido, llamémoslo desprolijo, o peor, caótico. Entonces se alquila una oficina, se toma un lugar de prestado, a veces no es adecuado, a veces es directamente miserable.

No le vengo a echar la culpa a nadie porque a veces se decide y se resuelve abrir una oficina y entonces se busca un lugar y no es el que corresponde o está lejos, o está a trasmano o, como decía recién, es algo que le ceden, que le prestan a la provincia de Buenos Aires. Somos la provincia más grande de la Argentina. Tenemos 135 municipios, 17 millones de habitantes, tenemos 300.000 kilómetros cuadrados, un territorio enorme.

¿Dónde está el Gobierno de la Provincia? Y alguno dirá ‘allá en la capital, en La Plata, ¿dónde va a estar?’ Pero no es así. Nosotros necesitamos tener una presencia del Gobierno provincial en cada uno de los distritos para acercar, para acercar las políticas, las decisiones, los trámites, para acercar la presencia del Gobierno provincial a cada uno de los 17 millones de bonaerenses. ¿Cómo hacerlo? Si era absolutamente arbitrario, desastroso. Bueno, la decisión la están viendo acá atrás. Había que reunir todas las oficinas, todas las agencias provinciales, que hoy tienen también Provincia NET para el pago de servicios, es el Banco, también, estatal de la Provincia. 

Pero el tema es que no es nuestro, del Gobierno provincial, es de los vecinos y vecinas de cada uno de los municipios. Así que, ¿por qué si vivís en La Plata tenés una oficina hermosa, grande, vidriada y si vivís en alguna localidad, en algún municipio más pequeño, más distante, lo que hay es un desastre? 

Fíjense que hay algunas cuestiones que tienen que ver con la salud, con la jubilación, tienen que ver con casarse, con los nacimientos, hechos importantes de la vida donde participa el Estado provincial. Y después vienen los que dicen que hay que destruir el Estado. Dicen, ‘ven, el Estado es malo, es feo, es ineficiente, no sirve, no llega’. Bueno, acá está, esto es el Estado provincial en Pigüé. Así está siendo en toda la provincia de Buenos Aires. Es darle dignidad a los trabajadores y trabajadoras de cada una de nuestras oficinas, de nuestros ministerios. 

Recién estaban, me recibieron aplaudiendo, felices, porque sí, porque corresponde, porque es también dignidad y es respetar la justicia social también darles un lugar de trabajo, y después que los vecinos y vecinas puedan aprovechar un lugar, también, que tiene conectividad, que entonces acerca a la Provincia a cada uno de los municipios a través de la posibilidad de hacer trámites a distancia, para viajar menos, para tener todo cerca, para que esté bien hecho, para que sea eficiente, para que sea también más humano y más cercano. Así que, esa era la idea de las Casas de la Provincia. 

Yo quiero felicitarla también a Marisol. ¿Cómo se llama? ¿Dónde está? Enzo. ¿Dónde está Enzo, también? Muchas gracias, y a todos los trabajadores y trabajadoras. Porque esta, la de Pigüé es impresionante, es muy bella, muy linda, muy grande, muy espaciosa, muy luminosa, pero también está llena de vida. Ahí está el Instituto Cultural, les ponen muestras artísticas, les prestan los salones a diferentes instituciones de la comunidad. Es lo que queríamos, una presencia concreta, directa, permanente y mejor del Gobierno de la provincia de Buenos Aires en cada uno de los municipios. 

Porque, ¿saben qué? Estamos viviendo una etapa donde nos dicen que hay que destruir el Estado, y así van destruyendo cosas, la educación pública, la salud pública, la universidad pública, la ciencia, y ahí van destruyendo la infraestructura. Recién veníamos con Kato viendo el estado de la Ruta 33, una ruta, una arteria fundamental, es un desastre, parece que pasó una guerra. Bueno, tal vez pasó algo peor que una guerra para las condiciones de vida de la población, que es un gobierno que no le importa nada, el Gobierno nacional que no le importa nada y que deja destruir y a alguna le va a poner peaje, peaje sin obra nueva. 

Así que, estamos pagando todos los días las rutas argentinas, las estamos pagando, cada vez que cargamos nafta, un tercio de eso tendría que ser para obras hidráulicas y para obras de vialidad, y sin embargo esa plata está en la timba financiera, literal, la pusieron en títulos, la pusieron en depósitos, la están timbeando y no están en la ruta. 

Por eso digo, esa idea del Estado que no está, que deserta, esa idea de que no hay derechos que garantizar desde el conjunto de la sociedad a través del Estado, que la educación es para el que puede pagarla, la salud para el que pueda pagarla. 

Están destruyendo el PAMI, ¿o no? Destruyendo, sacaron al Remediar. Son las cosas cotidianas y necesarias, y lo peor de todo esto, un modelo que no da trabajo y al que tiene trabajo no le alcanza, que se está endeudando ya todo el mundo prácticamente, 21 millones de endeudados, 6 millones que no pueden pagar la deuda y se han endeudado por necesidad. Dicen, ‘no fue con una pistola en la cabeza’. Pero la verdad es que la deuda hoy responde a la necesidad de las compras básicas, que no alcanza, que no alcanza. 

Así que, ante esta situación, para mí la verdad que es un orgullo, es una verdadera alegría estar acá en Pigüé, acompañando al Intendente, acompañando a la comunidad, acompañando a nuestros dirigentes políticos, para traer más derechos, para traer más respuestas, para traer más soluciones y para traer la presencia de un Estado que como debe ser, se compromete con las necesidades del pueblo. 

Así que para eso vinimos, para eso estamos y quiero decir que todo lo que no hay que perder en situaciones como estas, tan difíciles, son los sueños, es la esperanza, es pensar que puede haber un futuro distinto, mejor, una alternativa. Nos quieren convencer que esto es así, es inevitable, es para siempre. Yo les quiero decir que para que termine esta pesadilla, falta menos, falta menos, pero hay que hacerlo entre todos.

Así que, muchísimas gracias a todos y a todas, felicitaciones, mucha fuerza, cuenten con nosotros, acá estamos, y los necesitamos a todos. Muchas gracias.

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