Presentación sobre la ley de Financiamiento en el Salón Dorado de la Gobernación

Buenas tardes a todos, a todas. Queridos bonaerenses, queridos intendentes, intendentas, trabajadores, trabajadoras, legisladores, diputados, Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, gracias por estar hoy acá. Sé que no son tiempos sencillos, sé que no son tiempos normales, pero justamente por eso estamos hoy reunidos aquí, y es porque la provincia de Buenos Aires enfrenta una situación excepcional, un desafío enorme, y necesita las herramientas claras para poder transitar este tiempo sin desproteger a nuestro pueblo.

El día 3 de noviembre, hace casi un mes, en este mismo salón, presentamos, junto al ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires, el paquete de leyes económicas para el año 2026 que debía tratar la Legislatura. El 26 de noviembre, hace muy poquitos días, fueron aprobadas dos de las tres leyes. Voy a leer el artículo primero, hoy ley, de la Ley de Presupuesto. Dice, ‘se declara en estado de emergencia la situación económica de la provincia y los municipios de Buenos Aires, causada por la profunda recesión y el incumplimiento por parte del Estado Nacional de las transferencias automáticas y no automáticas que, por ley y acuerdos vigentes, corresponden a la provincia de Buenos Aires. Por cuanto dicha conducta vulnera el federalismo fiscal, afecta la autonomía provincial y compromete la continuidad y calidad de los servicios esenciales en detrimento de las y los bonaerenses’. Es el texto de la ley en su artículo primero.

La ley habla de una situación de emergencia económica. Quiero explicar, tal como se ha hecho en el propio artículo y en los considerandos de la ley, a qué se refiere esa emergencia económica. Es una emergencia económica del país y de la Provincia.

Tenemos y estamos transitando una profunda recesión que afecta, en nuestra provincia de Buenos Aires, a prácticamente todos los sectores de la actividad. Cuando uno compara lo que ocurría antes de que se implementara el plan económico que lleva adelante el presidente Milei, encuentra que la actividad económica en nuestra provincia cayó un 5,7%. Que la industria, en valores que tienen poco antecedente, cayó un 10% en este tiempo. La construcción un 25%, el comercio un 8%. Puedo continuar, prácticamente no hay ningún sector que haya quedado igual y menos todavía que haya mejorado. Se perdieron 18.000 empresas en el país y 5.000 en nuestra provincia de Buenos Aires.

Junto con esto, hay una pérdida en la Provincia de 172.000 puestos de trabajo. Estamos hablando de un quinto de millón aproximadamente de puestos de trabajo. Y hay, por decisión política del Gobierno nacional, cerca de 1.000 obras frenadas en todos los rubros.

Le voy a poner nombres. Despidos, suspensiones, cierres de empresas, en casos como el reciente de hace pocos días con pérdida de cientos de puestos de trabajo en Whirlpool, electrodomésticos. En cerámicas, hay varias empresas, menciono ILVA también, que estuvimos con quienes están en esa situación. En pesca, solo algunas, Ostramar. Alimenticias, Molinos, Georgalos, Tía Maruca, Nestlé. Con suspensiones, despidos y a veces cierres. En neumáticos, Pirelli. Automotores, Toyota, Volkswagen. Calzados y textiles, DASH, acá en la Provincia, Alpargatas. Laboratorios como Bagó, papeleras como Kimberly-Clark, termos Lumilagro, lácteas hace pocos días, Verónica, La Suipachense. Hoy leí una nota en el diario donde los despedidos de La Suipachense estaban haciendo rifas para subsistir. Es una situación que se reproduce a lo largo y a lo ancho de la provincia de Buenos Aires y transversalmente en todos los sectores, decía, de la actividad. La industrial, por supuesto, construcción, pero también comercio, turismo. Esto está ocurriendo por imperio de la política económica actual.

¿En qué se traduce para nosotros? Demanda de medicamentos, demanda de alimentos, demanda de acompañamiento económico para pagar el alquiler, para pagar los gastos fijos, que se ha multiplicado por dos, por tres, por cuatro y por cinco en todos los municipios de la provincia de Buenos Aires. Gente buscando trabajo en cantidades que no ocurría hace muchísimo tiempo. Endeudamiento de las familias. Hace poquitos días, reunión de la Asociación de Bancos, nuestro Banco preside, su presidente preside la Asociación de Bancos del Estado, pero de todas las asociaciones, marcando su preocupación, porque estamos en récord de la serie en morosidad en cumplimiento de los créditos bancarios, de tarjetas de crédito. La gente se ha endeudado porque no le alcanza la plata. Hoy estamos en una situación aún peor. No puede pagar el mínimo de la tarjeta, no puede pagar la deuda.

Y encontramos también, esto es también reciente, estos días, aumentos de tarifas, aumentos de boletos, sube todo. Las estadísticas oficiales, con una decisión de último momento, modificaron incluso para atrás los números para marcar que la economía no estaba en recesión, porque si no, técnicamente, con este último número, como marcaban la gran mayoría de las consultoras y nuestros indicadores provinciales, hubiéramos entrado oficial y públicamente en una recesión. Se cambió el número. ¿Por qué se cambió el número? Y lo quiero decir porque no todos son técnicos en la materia ni lo conocen. Simplemente porque lo que tuvo, teóricamente, un aumento en la actividad durante este último tiempo fue la intermediación financiera. La intermediación financiera, que es una diferencia de tasas de interés, un número calculado, no es que haya una actividad en términos de trabajo, producción. La intermediación financiera, si la descontamos, estaríamos con números negativos. Es decir, que hay una recesión. Y en la Provincia, donde el sector financiero no representa una actividad tan significativa, la recesión es notoria. Es decir, mientras hay una fiesta en el mundo financiero, en el mundo real, en el de todos los días, en el de las familias, en los barrios, en cada uno de los rincones de nuestra provincia de Buenos Aires, la vida de la mayoría se vuelve cada vez más difícil. Este supuesto éxito macroeconómico es el que está festejando el Gobierno nacional. 

Sobre una situación de emergencia que marcamos tiene dos factores, además del problema económico que aqueja a nuestra provincia de Buenos Aires, se agrega el asedio financiero ilegal a nuestra Provincia. El intento de asfixiarla. Y hablo de Provincia y de los municipios. Y hablo de nuestra Provincia, pero podría generalizarlo a la enorme mayoría de las provincias argentinas.

En estos dos años, nuestra Provincia fue objeto de una inédita situación donde se habló irresponsablemente de amenazas de intervención. Hay diariamente exclusiones deliberadas en reuniones presuntamente federales y agresiones públicas diarias. Pero a eso se agrega la estrategia de ahogar y asfixiar financieramente a la Provincia. Y en esto quiero decirlo porque hoy es ley de la Legislatura de la provincia de Buenos Aires la denuncia, que la hago extensiva al país federal, estamos todas las provincias con este problema. Se ha quitado, se han restado, se han detraído recursos obligatorios que están consagrados legalmente, que constan en presupuestos, que constan en acuerdos.

No le transfieren a las provincias argentinas y, particularmente, a la provincia de Buenos Aires fondos que tienen que ver con la seguridad, con la compensación del transporte, con las cajas previsionales, los jubilados, con el incentivo docente. En el caso de nuestra provincia de Buenos Aires hemos hecho el cómputo, porque también para la mayoría de estas situaciones de robo a la provincia de Buenos Aires hemos recurrido, y creo que la Provincia no tiene antecedente en esto, a la Corte Suprema de Justicia para hacer el reclamo que corresponde. Pero totalizamos, hasta el día de hoy, desde que asumió Milei, una deuda, un robo, de 13 billones de pesos. Son 13 millones de millones, 12,9. 

Fíjense, porque voy a hablar ahora de la magnitud del endeudamiento, del financiamiento por el que vamos a la Legislatura, sería aproximadamente 9.000 millones de dólares lo que nos debe Milei solamente por fondos que indebidamente retiene y no paga. Con los que, además, disimula un presunto superávit de las cuentas nacionales, porque no paga, no paga a jubilados, no paga a familias con discapacidad, no paga a las provincias y no paga las obras. Todo esto en incumplimiento de leyes, incluso de deberes constitucionales. 

Pero agrego una caída en la recaudación desde que se inició el Gobierno nacional actual, debido a la recesión, pero también a otras maniobras que hemos denunciado los gobernadores. Hay a veces planes que dicta AFIP, ARCA, donde le da beneficios a contribuyentes, a costillas de recursos coparticipables de las provincias sin previa consulta. Como se diría, con la nuestra, con la de las provincias. Esto totaliza, al día de hoy, 3,6 billones de recaudación disminuida, son 2.500 millones de dólares aproximadamente. Es decir que estamos hablando, para decirlo en dólares como se suele calcular la deuda, que solo por estos dos conceptos Milei le quitó a la Provincia de Buenos Aires y a sus municipios, 9.000 millones de dólares en un concepto, 2.500 en otro.

Nos estamos manejando sin esos recursos. Y a pesar de todo, y lo quiero decir con claridad porque es la experiencia que tenemos cotidianamente, y lo sabe, lo juzga y lo conoce el pueblo de la provincia de Buenos Aires, a pesar de todo esto, la Provincia no se detuvo. ¿Por qué? Porque todos quienes estamos acá particularmente, y agradezco, se han venido de todos los rincones de nuestra provincia, los intendentes, intendentas, estamos cumpliendo también un contrato electoral y para eso trabajamos más allá de los ataques y los obstáculos que nos pone el Gobierno nacional.

Y quiero decirlo con claridad también, si la Provincia no se derrumbó, si en estos dos años seguimos inaugurando como hace poco, ya estos días, 200 centros de atención primaria de salud, prácticamente 300 escuelas en los próximos días, si seguimos entregando ambulancias, si seguimos haciendo obra, es porque se ha decidido priorizar y trabajar con muchísima dedicación, con planificación, con eficiencia, pero sobre todo con sensibilidad y con responsabilidad. 

De esta manera, nos cortaron los fondos para los patrulleros, la provincia de Buenos Aires dispuso un fondo de 170.000 millones de pesos este año para la compra de patrulleros y diferentes instrumentos para la seguridad. Continuamos y reforzamos el Servicio Alimentario Escolar, por ejemplo, entre otros tantos programas de acompañamiento en el tema alimentario, el Servicio Alimentario Escolar le da de comer todos los días a dos millones y medio de chicos y chicas de la provincia de Buenos Aires, de la misma manera que con el módulo extraordinario, con el MESA, pueden llevarse alimento a sus hogares.

Continuamos obras que la Nación abandonó, las hemos estado inaugurando los últimos días, centros de desarrollo infantil, diversas obras que de no concluirlas se van a arruinar, se van a deteriorar, las van a vandalizar, se van a perder. Alguno piensa que no terminando una obra que está al 90% ahorra plata, despilfarra capital, despilfarra dinero, desfalca al Estado y a la sociedad. Porque de no terminarse, esa obra se deteriora y se pierde. Obras en escuelas, viviendas, rutas, hospitales, cubrimos también, y son solo algunos de los ejemplos que todos nosotros conocemos, 40% de los medicamentos oncológicos que abandonó Nación. Y, al mismo tiempo, sostenemos en la medida de lo posible y con instrumentos limitados como son los de una provincia, a nuestras pymes a través de créditos, de asistencia técnica, de política industrial activa. Y todo eso lo hicimos guardando la austeridad, cuidando cada peso del Estado, pero sin trasladar esa austeridad a un pueblo que hoy sufre la crisis económica. Austeridad en la política, sensibilidad para la sociedad.

Enviamos a la Legislatura, decía, tres leyes, la de Presupuesto, la Impositiva y la de Financiamiento para la provincia de Buenos Aires. La semana pasada, nuestra Legislatura aprobó las dos primeras leyes, la de Financiamiento continúa pendiente. Por eso, en virtud de este lapso y de esta demora, vengo a responder y a explicar para qué sirve esta ley. Sirve para algo muy simple, sirve para que la Provincia pueda seguir funcionando y pueda cumplir con sus obligaciones sin recortar lo esencial, sin agravar las privaciones de los bonaerenses que están golpeados por el modelo económico nacional. Así que lo voy a aclarar de nuevo, porque hemos escuchado estos días cómo se trató este tema en la prensa. No estamos pidiendo fondos extraordinarios, no estamos tomando deuda para obras faraónicas, no estamos pidiendo nada diferente de lo que pidieron, piden y necesitan las provincias para sostener su funcionamiento y su situación normal. En realidad, esto debería ser prácticamente un trámite, y lo voy a explicar desmontando algunas de las mentiras. 

Primero, la provincia de Buenos Aires, para quienes hablan de gastos desmedidos, para los que hablan de falta de algún criterio que hoy prima sobre las cuentas públicas, quiero decir que la provincia de Buenos Aires, y desafío a cualquiera de los que hablan pavadas, la provincia de Buenos Aires es la que menos gasto público tiene por habitante, por lejos, somos la provincia más austera, a veces a un costo altísimo porque son prestaciones que no llegan. Y de la misma manera, junto con la provincia de Córdoba, somos las dos provincias que menos empleados trabajadores del Estado tenemos por habitante, que es como debe medirse. Es el Estado más pequeño de la República Argentina, el de la provincia de Buenos Aires. Y, por otro lado, la provincia de Buenos Aires contribuye con 38% de los recursos impositivos que se recaudan en todo el territorio, 38%, y recibe, primero por la parte que se queda la Nación y luego por el coeficiente de coparticipación, un 7%, menos de un 7%. Es decir que hay una enorme disparidad, una enorme inequidad y hay una enorme injusticia que ya lleva muchísimo tiempo.

Sobre eso, vienen los incumplimientos del Gobierno nacional. Sobre eso viene, como ha ocurrido, hablaba con los gobernadores, con todos los gobernadores estos días, una caída de la coparticipación de 5 puntos sólo en el mes de noviembre. Es permanente, porque esa recesión en la actividad y esa situación en las ventas, en el consumo, en los salarios, repercute por supuesto en las cuentas públicas.

¿Qué pedimos en materia de endeudamiento? Y lo quiero explicar, por eso lo llamamos financiamiento. La provincia de Buenos Aires cuando la recibimos, tenía una deuda que, en comparación con su producto, producto bruto geográfico, con su producción, era del 9%, el total de esa deuda, hoy es el 6%. Hoy es el 6%. Y la carga de intereses por año representaban el 7,8% del presupuesto, hoy representan el 3%. Hubo un manejo y una administración de una deuda que había que pagar en cuatro años, que había sido tomada y aprobada por la Legislatura en una magnitud muchísimo mayor durante la época de Vidal y no para refinanciar nada, sino para generar un ingreso adicional. Hoy lo que tenemos es un pedido, no de nueva deuda, sino simplemente de los recursos necesarios para atender los vencimientos de deuda, parte del año pasado donde no tuvimos las leyes y parte de este año, que tenemos los nuevos vencimientos, se trata de cubrir los vencimientos. Terminada esta operación, la deuda, si no es por el tipo de cambio o alguna circunstancia macroeconómica, no va a subir ni bajar. Va a mantenerse en los niveles actuales. Es decir, no es nueva deuda, es renovación y es cubrir los vencimientos. Lo que hacen, por ejemplo, la gran mayoría de las provincias. Hace pocos días, la Ciudad de Buenos Aires colocó 600 millones de dólares de deuda en el mercado internacional. Fíjense que es una provincia de 3 millones de habitantes, no de 17 millones. Es un municipio, ¿no? Pero de 3 millones de habitantes, no de 17 millones. 

Así que, lo que estamos diciendo es que necesitamos funcionar. Y, sobre ese funcionamiento, aportar y contribuir al funcionamiento de los municipios de la provincia de Buenos Aires. Estos días hemos recibido muchísimos llamados de municipios que tienen dificultades para atender los gastos corrientes, aguinaldo, su funcionamiento corriente, cosa que ocurría en una dimensión muchísimo menor y, en todo caso, circunstancial y en casos especiales. Está creciendo y se está generalizando, ¿por qué? Porque cae la actividad, caen los ingresos de la familia de las empresas, eso repercute sobre los niveles de ingresos de los municipios, como lo hace sobre la provincia y tenemos el enorme problema de recursos que se contraen y necesidades que crecen, diaria y cotidianamente. Cada uno de los que tienen responsabilidad de gobierno reciben todos los días, diariamente, cada vez más vecinos, vecinas, bonaerenses que tienen dificultades nuevas. Que antes pagaban sus remedios, que antes pagaban sus consultas y ahora tienen que ir al hospital del municipio o de la provincia o al centro de salud en búsqueda de algo que antes hacían por privado y lo hacen a través del Estado y nosotros, lo quiero decir porque conozco a cada uno de los que está en esta sala, representantes políticos, representantes de gobierno, a cada uno de los que está en esta sala. La respuesta, en la provincia de Buenos Aires, por más dificultades que hay, nunca va a ser la negligencia y esa suerte de desprecio del ‘no hay plata’. La respuesta es ‘¿qué podemos hacer para acompañar a los que necesitan, a los que sufren?’.

Por eso, junto con este pedido de financiamiento se ha planteado un fondo a distribuir entre los municipios de la provincia de Buenos Aires. Eso es lo que estamos tratando en la Legislatura. El equivalente al 8% del total de recursos que provengan de la Ley de Financiamiento se distribuirá entre los 135 municipios de la provincia. Con un adicional, producto de las conversaciones de estos días, como los municipios necesitan certidumbre, estamos hablando de un total de 350.000 millones de pesos aproximadamente a distribuir hasta mediados del año que viene, hasta junio del año que viene. Pero hemos resuelto garantizar aproximadamente 250.000 millones de pesos en cinco pagos fijos y determinados por la ley, para que cada uno de los intendentes, para que cada uno de los municipios, pueda contar con esos recursos. Eso más allá del nivel y el volumen que alcance las colocaciones de deuda. De esta manera garantizamos que el primer escalón, el primer mostrador, el primer nivel de gobierno tenga previsibilidad y pueda organizar sus cuentas públicas durante el período que viene.

Por tanto, falta aprobar, y este miércoles tenemos una sesión, la Ley de Financiamiento para la provincia de Buenos Aires. Es lo normal, es lo que tienen todos los gobiernos, no se pide nada extraordinario sino que pedimos poder funcionar, Provincia y municipios, mientras reclamamos lo que nos corresponde y lo que nos sacó el gobierno de Milei a los y las bonaerenses.

Agradezco, por eso, los distintos pronunciamientos de intendentes, intendentas de toda la provincia, de todos los partidos políticos. Agradezco también a sindicatos, a diferentes instituciones que están exactamente en la misma página. Quienes tenemos responsabilidades de gestión necesitamos simplemente, y más en este contexto, las herramientas necesarias para dar respuesta a los y las bonaerenses en tiempos difíciles.

No estamos dispuestos, por eso el pedido a la Legislatura, a afrontar los vencimientos de deuda, de una deuda que no tomamos originalmente, con recursos que se detraigan de salud, de educación, de diferentes áreas del Estado, cuestión a la que estaríamos forzados de no contar con la normativa.

La Legislatura debe decidir en favor de evitar más sufrimiento, en favor del orden económico y social de nuestra Provincia. En realidad, no hay negociación que debiera condicionar algo de esta importancia.

Por eso, con sinceridad, con firmeza, con convicción democrática, le pido a la Legislatura que apoye, que vote esta ley en favor de los intereses de 17 millones de bonaerenses, así contamos simplemente con los instrumentos. Esto es por nuestra Provincia, por la historia, pero sobre todo por el futuro. Muchísimas gracias a todos y a todos.

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