Recorrida por la obra de una nueva escuela secundaria en Lomas de Zamora

Muchas gracias. Buenos días a todos, a todas. Empiezo contando que cada vez que voy a un municipio, ayer estuvimos en Necochea, también con Alberto. Cada vez que voy a un municipio, me arman una especie de fichita con las obras, con las cosas que hicimos y dice acá, no sé si con todo rigor, porque se saltean algunas, cuentan la cantidad de veces que fui a cada municipio, que estuve. Siempre que vengo, no cuenta, Fede, no vale si alguna vez nos reunimos por algún tema político o por algún tema… Es cuando venimos a hacer un acto, son actos, son inauguraciones, son recorridas, es lo que hemos hecho en el sistema vial, lo que hemos hecho en los hospitales, en los centros de salud, en los jardines de infantes, en las obras en las escuelas. Es lo que hemos hecho en la reserva ambiental. Es lo que hemos hecho durante todo este tiempo y me lo acumulan en estos años. 

Y dice acá, Fede, que yo, creo que va a haber que constatar el número, que esta es la visita número 52 a Lomas de Zamora. Medio centenar de veces, Fede, hicimos esto. Por eso ya nos sale con naturalidad, ya es una cosa casi familiar. Pero para mí es nuevo estar hoy acá por varias cuestiones. Primero, porque es un barrio donde hemos inaugurado un jardín de infantes. Es un barrio, como contaba Fede recién, me lo había contado, por las cuestiones del acceso, de esta disputa, pero es un barrio que de alguna manera refuta, discute, se contrapone, contradice todo el sistema de ideas de los libertarios, de Milei. 

¿Qué dice el gobierno nacional? Y bueno, hablar de lo que la gente dice, de lo que escribe, de lo que piensa, la verdad que es un tema que puede llegar a ser interesante, pero no imprescindible. La verdad que Milei puede pensar lo que quiera, puede ser austríaco, de ideología europea, asiática, no importa. El problema es lo que hacen. El problema es lo que hacen. A nosotros, en la provincia de Buenos Aires, con un discurso que observa y que afirma que la sociedad, que la población, que los argentinos y argentinas no quieren educación pública, que no les sirve, que no quieren salud pública, que no les sirve, es más, que piensan, según esta idea, de manera mayoritaria, que hay que privatizar las escuelas del Estado, pero peor, que hay que cerrar las universidades públicas. 

Porque hay que ir al hueso. Quieren un país sin universidad pública y gratuita, quieren un país sin escuela pública. Lo dicen, tienen un sistema de ideas, tiene un discurso, una ideología, que afirma que está mal la educación pública, que está mal la salud pública, que la sociedad se arreglaría mejor sin eso. Es más, que estamos haciendo un daño, que hoy acá estamos haciendo un daño, porque la obra pública no tendría que existir, la educación pública no tendría que existir. Hoy no sé qué estamos festejando. Para las ideas de Milei esto es un sacrilegio. Esto es, como además les gusta hablar con lenguaje bíblico, es casi un pecado. Estar invirtiendo dinero público, porque esto se hace, claro que sí, con contribuciones, con impuestos, con tasas. Cobrar impuestos es un robo, hacer escuelas es obra pública ‘no, no hay que hacer’, y la educación pública es mala porque tiene mala calidad. 

¿Qué hacemos acá? ¿Qué insensatez estamos festejando hoy? Si uno se toma en serio lo que piensa Milei y lo que quiere para la Argentina, no hay más escuela pública, este edificio no existe. Si yo estuviera pintado de violeta, acá no habría una obra. Si Fede fuera libertario acá no se está construyendo una secundaria, acá hay un baldío. Y lo digo con la autoridad, y lo digo con la certeza, de que no hablamos sólo de ideas, de discurso, de marketing o de insensateces. Hablamos de realidades. 

En la provincia de Buenos Aires, cuando asumió Milei había 80 escuelas en construcción, con recursos del Gobierno nacional. Y muchas de ellas, por el tema administrativo, por el tema de la implementación, los llamamos convenios tripartitos: Municipio, Provincia y Nación. Pero no se pueden continuar, no hay forma de terminar esas escuelas, las pararon pero ellos tenían una responsabilidad que figura en el contrato, no nos transfirieron los contratos ni siquiera, nada. O sea, hay en la provincia de Buenos Aires 80 escuelas como esta que se está construyendo y que estamos celebrando, 80 escuelas paradas por Milei. No estoy hablando de teorías, estoy hablando de daño, el mismo daño que cuando cortan los medicamentos para pacientes oncológicos o los medicamentos del programa Remediar, o el Fondo de Incentivo Docente, o cuando nos sacan las patrullas de seguridad que estaban comprometidas en leyes y no las cumplen porque no están de acuerdo, o cuando nos quitan la plata para los jubilados de la Provincia, además de sacarle los remedios a los jubilados de PAMI, además de todo eso, nos quitan el Fondo Compensador para la Caja de Jubilaciones. 

Y vuelvo con esto, porque esto lo vamos a estar discutiendo estos dos años. Hay un modelo que dice ‘no a la obra pública’, pero dice ‘no a la educación pública’, ‘no a la salud pública’; dice ‘no a la seguridad pública’, en el extremo, porque están desfinanciando las Fuerzas Federales de Seguridad, no han comprado ni patrulleros. Nosotros hemos estado presentando con fondos propios. Nos sacaron y no hacen. Y uno dirá ‘bueno, pero estás cargando las tintas, estás chicaneando’. Dijo ‘vengo a destruir el Estado desde adentro, no quiero Estado, soy anarcocapitalista’, quiere el capitalismo pero con una suerte de anarquía, o sea, sin Estado. Y yo creo que hay que reflexionar porque me parece que a veces vemos los resultados de estas cuestiones y se le atribuyen a otra, a otros factores, a otra causa y nos perdemos el nexo causal. 

Milei está haciendo un daño extraordinario. Está haciendo un daño que son 1.000 obras paradas, está haciendo un daño que sacaron los recursos para seguridad. Después van a venir a señalar la seguridad, cómo está la seguridad en la Provincia, pero al mismo tiempo nos sacan los fondos, nos sacan los fondos para salud. Es una especie de proceso de destrucción de capacidad y de destrucción de esperanza y de sueños. 

Y me parece que hay que tomarlo en cuenta por sus resultados, porque esto se va a ir agravando. Las rutas nacionales, donde no han invertido un mango dicen, ‘hay que privatizarlas’. Como si hubieran inventado la pólvora. Vivimos en la Argentina, se privatizó YPF, la destruyeron. Se privatizó Aerolíneas, se paró la empresa, todo por el piso. Se privatizó Aysa, no había una sola obra. ¿Qué nos están vendiendo? No son espejitos de colores, son espejitos de colores que ya nos vendieron antes, sabemos que son espejitos de colores y los traen de nuevo. Esto es lo que está pasando. 

A mí me parece que hay que tomar nota de esta cuestión porque va en un deterioro. ¿Y por qué digo que esto es una refutación? Porque, ¿qué dice Milei? ‘La gente no quiere educación pública, son ustedes, alguna dirigencia, por sus ventajas, que además después no terminan las cosas, entonces son ustedes que tiene ahí un negocio, o un discurso, o algo, y van con esto, pero la gente no quiere educación pública, la gente sabe que la educación pública no sirve para nada y no la quiere, y no quiere la obra pública, y la gente quiere arreglarse sola y que no la jodan y que nadie se meta y todo se va a resolver por privado’, eso es lo que nos dicen. 

Por eso digo que acá, en Nueva Esperanza, venimos también a decirle a Milei que todo el edificio de ideas que construyó, todas las líneas de marketing que tiene, todos los inventos discursivos que hace, son mentira. Acá, en Nueva Esperanza, esta escuela se está haciendo porque la pidió la comunidad. ¿Cómo que nuestro pueblo no quiere obras, no quiere educación pública, no quiere salud pública? ¿De quién habla? ¿Para quién gobierna? ¿Qué está haciendo? Es muy importante, porque son realidades y son futuros que cambian. Esta escuela, nos decían, la obra tardará 18 meses, algo más, y va a haber una escuela llena de pibes. Si gobierna Milei en la provincia de Buenos Aires, si gobierna Milei en Lomas de Zamora, no hay escuela. Y hay pibes con este problema, viajando dos horas, si pueden, para ir a buscar una secundaria lejos de acá. Son dos realidades distintas. 

No estamos discutiendo TikTok, redes sociales, estamos discutiendo la vida de nuestro pueblo, su perspectiva, sus posibilidades, quién está adentro y quién se queda afuera. Porque nos venden que todo se resuelve por privado. Y que la libertad es que, si vos querés, compres lo que quieras. Esa es la libertad. Cualquier otra cosa no es libertad. Libertad es que, si vos querés, bueno, tenés una enfermedad, sos libre si podés ir y pagarte la operación. ¿Cuántos pueden hacer eso? Por privado. ¿Cuánto sale? ¿Cuánto sale una prepaga? ¿500 lucas? ¿600 lucas? ¿700 lucas? ¿Un palo para una familia, una prepaga? ¿Quién puede pagar eso? ¿Quién puede pagar la educación privada? ¿Quién puede? Son muy pocos. Hablamos de una minoría ínfima, que tiene resuelta la libertad a través del mercado, porque tiene los recursos. Quiere viajar al exterior, quiere irse, no sé qué, quiere comprarse no sé qué, puede, es libre, sí. Ahora, todos los demás pueden porque no está prohibido, pero no pueden porque no tienen los recursos. Así que yo quiero decir, hoy, viendo como en todo el país, en todo el país, por responsabilidad de Javier Milei, están paradas las obras de escuelas, las obras de ruta, las obras de hospital, está todo parado. Acá en Loma de Zamora, en provincia de Buenos Aires, seguimos construyendo escuelas. Y no son palabras. Y no son palabras. 

Y veía ahí en la mímica, decían: ‘bueno, ahora falta la primaria’, falta un montón. Falta un montón. Nuestro compromiso es trabajar con este edificio educativo y después ver cómo encaramos los que faltan. Pero depende, decía Alberto, los números son fabulosos, pero cada vez más complejos. Nosotros, decía Alberto, 292 escuelas en los que va este gobierno, dos años de pandemia, varias de ellas acá en Lomas, en todos los distritos de la provincia de Buenos Aires, donde falta una escuela, un proyecto de una escuela, y la queremos hacer. Después, 530 escuelas que se caían a pedazos, hubo que cerrarlas, reconstruirlas. Yo las cuento como inauguraciones porque estaban para clausura, 530 más, y 1320 aulas, que en equivalente son como 200 escuelas. Les voy a decir el número que yo tengo en la cabeza porque es un esfuerzo colectivo de toda esta sociedad. Y se garantizó y se verificó en las urnas. Estamos acá con Fede, con Alberto, con Sol, con la compañera Ministra de Ambiente, Daniela. ¿Y por qué estamos acá? Porque llegamos hasta acá y construimos el equivalente a 1000 nuevas escuelas en la provincia de Buenos Aires. 1000 nuevas escuelas. 1000 nuevas escuelas. Nunca había ocurrido. Y queremos seguir así, pero cada vez es más difícil. 

Cada vez es más difícil porque hay un Gobierno nacional que se ha propuesto ahorcar y asfixiar a los gobiernos locales, municipales y provinciales que hacen este tipo de cosas. Por eso estamos en una discusión tan complicada. Por eso, cuando hubo una reunión de todo el planeta para discutir el cambio climático y las cuestiones de ambiente, el Gobierno nacional prácticamente no existió, pero estuvo la provincia de Buenos Aires a través de la Ministra, estuvo en Brasil, estuvo en la COP30. Hicimos acá la sesión preparatoria. Un trabajo enorme. Y se reconoce que mientras Milei niega, refuta, desconoce, se reconoce a nivel internacional que la provincia de Buenos Aires sigue trabajando a favor del cuidado del ambiente, que tiene políticas públicas, que tiene presupuestos, que estamos cerrando basurales, que estamos discutiendo el cambio climático, que estamos llevando adelante una tarea, realmente, como decía, que nos propusimos, pero se hace difícil con el Gobierno nacional, no sin colaborar, en contra, directamente en contra, en contra de estas cosas.

Así que hoy, muy feliz de poder recorrer esta obra, felicitaciones. Felicitaciones por haber acompañado y escuchado a los vecinos y vecinas. Felicitaciones, porque este se va a tomar cuando inauguremos la obra, cuando inauguremos la obra se va a tomar como un logro colectivo, que es lo que realmente es el Estado. El Estado termina siendo el instrumento, el modo de llevar adelante las realizaciones colectivas. Por eso, hoy muy feliz de estar acá y quiero decir una palabra, porque es verdad, nos queda, ayer estábamos en Necochea, decía, ¿qué hacíamos en Necochea con Alberto Sileoni? Inaugurábamos otra escuela. Gracias, Alberto. Este es tu trabajo, el de los equipos. Yo, de nuevo, ni me quiero poner, ni me quiero poner ahora muy emotivo, pero sí quiero decirlo, la verdad que a mí me tocó ser ministro de Economía a nivel nacional y el ministro de Educación de aquel entonces, de Cristina, era también Alberto Sileoni. Y yo decía, tenemos un ministro que es de lujo, un ministro que su nombre no solo es respetado por todos, reconocido por todos, sino que también es un militante incansable, ha recorrido esta provincia de punta a punta, la conoce como la palma de la mano y ha generado, en cada uno de los distritos, una revolución educativa en la provincia de Buenos Aires. Así que ya habrá ocasión de hacer un acto. Alberto va a pasar a otras funciones. Así que yo lo único que tengo para decir, hoy públicamente, es que tengo el privilegio, tengo el orgullo de haber acompañado, de haber acompañado a un grande que nos va a seguir acompañando. Muchas gracias.

Privacy Preference Center