Recorrida por las obras del plan hídrico y del Hospital Penna de Bahía Blanca
Buenas tardes ya a todos y a todas. La verdad que una jornada, Fede, muy intensa, hicimos de todo en este ratito desde que llegamos a Bahía. Quiero contarlo, no voy a agregar tanto dato porque recién Federico nos contaba un poco cómo es la marcha, cómo es la evolución del plan de obras. Lo único que voy a decir, para sintetizar lo que escuchábamos recién del intendente de Bahía Blanca, es que hace mucho tiempo, aún sin saber todo lo que se venía de cuestiones complicadas, difíciles, exigentes en lo financiero, en lo económico, todo lo que ocurrió a los argentinos, a los bonaerenses y a Bahía Blanca, pero hace mucho tiempo ya, cuando iniciábamos el primer mandato, nos comprometimos a hacer algo que tenía la intención de dejar una huella, pero hacer una transformación estructural en Bahía.
Yo lo decía, me acuerdo cuando presentábamos las obras para traerle agua a Bahía, decía que, paradójicamente, dos ciudades muy importantes de la provincia de Buenos Aires, una Bahía Blanca, otra la capital de la provincia, La Plata, que se han expandido, que han crecido muchísimo, que en sus planes originales contemplaban, no sé, no más de medio millón de habitantes y su infraestructura, particularmente el acceso al agua potable se planeó y se planificó para décadas, pero teniendo en cuenta esa magnitud, las dos ciudades, Bahía y La Plata, no tienen agua. Hace décadas y décadas que hay problemas de agua en cada momento, que estacionalmente escasea.
Y lo decía con un poquito de bronca, porque la provincia de Buenos Aires, ustedes vieron que es muchas veces contada, narrada, explicada no por los bonaerenses, sino por los canales porteños de cable y de televisión. Entonces, para los canales de cable nosotros tenemos que ser, o el parámetro es la Capital Federal, 200 km2, totalmente asfaltado, con luz, con cloaca, con agua; y de esta manera, al compararnos, no es que uno tenga un anhelo, un deseo ni de parecerse ni de ser la Capital Federal, pero sí muchas veces recorren la Provincia y dicen ‘miren todo lo que falta, miren las dificultades que hay, qué fácil sería ser como la ciudad de Buenos Aires’. Y es de una ignorancia, de una incomprensión de los problemas de los bonaerenses que a mí siempre me dio un poco de bronca.
Entonces, yo ejemplificaba, Bahía Blanca todos saben, más o menos, porque no siempre los porteños saben, pero más o menos saben que queda en nuestra Provincia, no tiene agua. La Plata no tiene agua. Las últimas obras se hicieron hace décadas y contemplando situaciones que se han ido transformando.
Con esa comprensión, de que la provincia de Buenos Aires necesita soluciones estructurales profundas, pero soluciones bonaerenses para problemas bonaerenses, con esa comprensión, y hablando con Federico Susbielles, cuando todavía no gobernaba como intendente de Bahía Blanca, comenzamos a estudiar esas problemáticas y yo dije ‘mirá, Fede, sé que las obras de esta envergadura y lo que vemos acá atrás, son obras que siempre se postergan’, más allá de las explicaciones del por qué, hay un hecho fáctico, empírico, obvio, porque de hecho nunca se hicieron, así que podemos discutir cuáles fueron las causas y los motivos, pero nunca se hicieron.
Yo creo que tiene que ver con que son obras muy costosas, muy costosas, sólo esto que estamos observando acá atrás, junto con la otra cisterna, son 25 millones de dólares. Pero estamos hablando de un plan hidráulico para Bahía Blanca de más de 100 millones de dólares. Muy costosas, relevantes en los presupuestos.
Luego, son obras, al ser de infraestructura social básica, son obras además que tienen un plazo de evolución prolongado. Es decir, que seguramente el que toma la decisión, como decía Fede, de hacerlo, y luego cuando fui electo gobernador tampoco sabía que me iban a reelegir, así que son obras cuyos resultados probablemente quien las decide no los pueda mostrar como producto de la gestión durante la gestión. Entonces, es difícil que alguien que se dedica a la cuestión de la política, pero sobre todo, de la gestión, que alguien decida hacerla, muy cara, carísima, muy larga, y, para colmo, como se trata de obras hidráulicas, van enterrados, buena parte de la obra ni se ve. Ni se ve, a diferencia de construir una plaza, de construir, tal vez acaso, una escuela. Bueno, esto tarda mucho, cuesta mucho, y es prácticamente invisible.
Y además, sus resultados, yo digo algo bastante ingrato de este tipo de obras, ingrato quiero decir desde la perspectiva de asociar resultados con decisiones, ¿no? Es que una vez que ocurren, como son postergaciones tan largas, carencias tan injustas, no tener agua, una vez que se soluciona, se naturaliza rápidamente. A veces se olvida, porque la provincia de Buenos Aires está llena de obras monumentales, importantísimas, que nadie recuerda quién las hizo.
Hace poquito nos acordábamos de Mercante, pero nos acordamos de Mercante cuando no funcionó más o dejó de funcionar por un hecho absolutamente extraordinario, una obra que él había hecho, pero no es que hay un recuerdo claro. Y no es que uno haga las obras para que se recuerde a la persona, me parece que estas obras hay que hacerlas porque es un tema mucho más profundo. Lo que hay que recordar cuando estas obras se hacen, es qué provincia queremos ser, qué bienestar queremos tener, qué dignidad nos merecemos. Pero recordar, también, que por decisiones mezquinas a veces, por decisiones absurdas, acá estamos ante un crédito que se retiró para hacerlo garpar políticamente. Decisiones mezquinas, absurdas, miras demasiado bajas, falta de generosidad, cortoplacismo. Bueno, hay cosas que no se hacen.
Por eso, en esa reunión que recordás, yo la recuerdo muy bien, en Monte Hermoso, Fede me trajo un plan, me lo mostró. Yo dije, ‘bueno, ¿cómo puede ser que Bahía Blanca no tenga agua?’ Y me comprometí con Federico primero, con el pueblo de Bahía Blanca después, a hacer las obras que durante decenas de años se postergaron.
Y no vengo acá ni a pedir reconocimiento, ni a pedir crédito, vengo simplemente a decir: autoestima para Bahía Blanca. A Bahía Blanca le corresponde, hace falta apoyar y acompañar, no a este dirigente, sino a cualquiera que toma las decisiones que hay que tomar y que luego las hace, las cumple contra viento y marea. Fede, nunca mejor usado ‘contra viento y marea’ que lo que nos está costando trabajar para conseguir los resultados que necesitamos en Bahía Blanca.
Estamos recorriendo obras que tienen que ver con dos cuestiones centrales. Primero, la falta de agua y luego la inundación. Bahía atravesó, atraviesa, en conjunto, estos dos problemas. Pero quiero partir de la primera visita que hicimos, porque todavía veo acá a las autoridades y algunos trabajadores y trabajadoras del Hospital Penna. Yo quiero un aplauso inmenso, porque a mí me resulta sencillo decir que nos comprometimos e invertimos 17.000 millones de pesos, 17 millones de dólares en la resurrección del hospital. Pero no es lo valioso.
Lo valioso es el trabajo que hicieron los laburantes que salvaron vidas, el trabajo que hicieron enfermeras, enfermeros, médicas, médicos, autoridades, también pacientes, vecinos y vecinas, la comunidad entera. Si alguien pensaba que nos iban a ganar y nos iban a seducir con ser egoístas, individualistas, vengan a ver lo que pasó tras la inundación. A mí me tocó caminar esos subsuelos y esos pasillos llenos de barro que parecían irrecuperables, ver aparato por aparato, costosísimos, que se habían, también, deteriorado, probablemente no sirvieran más, como efectivamente vimos. Hoy puedo decir, Nico, que tal como prometimos hacer, hoy el Hospital Penna no sólo volvió a funcionar sino que está mejor que antes.
Hoy veíamos también inversiones importantísimas, 270 computadoras para la historia clínica digital que estamos implementando en toda la Provincia, vimos también equipos de imágenes, mamógrafo, equipo de rayos, trajimos también seriógrafo y ecógrafo, perdón, demasiadas cosas. Una inversión muy importante que ayuda a Bahía, ayuda al hospital, ayuda a toda la región, la verdad que un hospital de referencia, un hospital tan querido de la salud pública.
Y voy a traer un hecho que tiene que ver con la coyuntura. Ayer estuvimos reunidos con el ministro del Interior del vecino país de Chile, que vino por los acontecimientos que hubo, por los incidentes que ocurrieron en la cancha de Independiente. Y lo primero que hicieron, más allá de todas las discusiones, las polémicas, las responsabilidades, lo primero que hicieron es agradecer que en el hospital público provincial bonaerense se salvó la vida de los heridos, gratuitamente, con profesionalismo, en la madrugada. Eso no ocurre en otros países, y tampoco ocurre en los países que recurriendo, a veces, a la xenofobia, al odio al extranjero, empiezan, otros países y algunos otros dirigentes, dicen ‘no, si es extranjero no se lo atiende’. Imagínense, imagínense. Así que, a mí me llena de orgullo.
Hoy estuvimos recorriendo el Penna, luego nos fuimos a recorrer un barrio donde estamos haciendo Más Barrios, donde estuvimos haciendo una importante intervención junto con el OPISU. Estábamos poniendo el asfalto, estábamos poniendo un salón de uso múltiples, instalaciones para el deporte, en un barrio que tiene mucha postergación también. Seguimos con esas obras, anunciamos la continuidad y, también, pudimos ver que eso está pasando tal cual como nos habíamos comprometido ahí por la época del tornado, en diciembre, estamos trabajando con OPISU en cuatro barrios vulnerables, acá de Bahía Blanca, obras históricas.
Luego, entregando las combis para las escuelas de educación especial de la Provincia, acá de Bahía, la 507 y 509, ¿no? Se les habían arruinado con el agua, así que acá reponiendo. Y quiero aprovechar para destacar que acá, en provincia de Buenos Aires, a los chicos, a las chicas, a las familias que atraviesan situaciones de tener alguien con discapacidad, lejos de insultarlos, lejos de agredirlos, lejos de ignorarlos o abandonarlos, los acompañamos con los hechos, con inversiones, todo el tiempo. Estos días hemos visto actos de crueldad con familias de discapacitados, con familias de jubilados, no es así como gobernamos en la Provincia. Y luego, también una pala, una retroexcavadora que trajo el Ministerio de Asuntos Agrarios. Y ver estas obras en funcionamiento, saber que el ambicioso plan que lanzamos sigue trayendo resultados, que las obras siguen avanzando, ver también que estamos, lo mencionaba Federico, pero estamos ya trabajando en triplicar la capacidad de 250 sumideros en la ciudad de Bahía, es algo que habíamos comprometido. Luego, que prontito vamos a estar ya con las obras de los puentes, con el puente ferroviario. Luego, también, que en pocas semanas vamos a estar licitando el ensanche del Maldonado, que seguimos con las obras de asfalto.
Bueno, para resumir y terminar. Estamos en épocas donde se ha devaluado, lo decía Federico, muchísimo la palabra, donde al comienzo de esta campaña electoral, de las primeras acciones, por no decir las únicas que tuvo el Gobierno nacional, que tuvo el Partido Libertario, los libertarios con nosotros, fue hacer un video trucho, no sé si lo vieron, donde aparecía yo diciendo algo que nunca dije, una campaña sucia, roñosa. Yo no he venido a agredir ni a polemizar con nadie, simplemente, y por qué lo hago, por respeto a los bahienses, porque todavía Bahía no se ha podido recuperar de una tragedia demasiado profunda como para que uno venga a tratar de sacar rédito político de lo que hace, o rédito político de lo que otros no hacen.
Venimos a cumplir con responsabilidad, como lo hicimos el primer día, como lo hicimos cuando no había elecciones, como lo hicimos, como dijo Fede, cuando habíamos perdido una intermedia, siempre con la misma seriedad, con la misma responsabilidad y el mismo compromiso con Bahía.
Así que, yo lo único que tengo para decir es que es imposible para un gobierno municipal encarar obras como esta, es imposible para un gobierno provincial, también, abordar obras de determinada magnitud, no existe en el mundo, en el planeta. Y yo valoro también la perseverancia de Federico, pero les digo, el Gobierno nacional tiene entre sus premisas no hacer obra pública, lo ha dicho.
Nosotros, quiero decir, al igual que Bahía Blanca seguimos insistiendo, porque no lo podemos entender y no lo podemos entender porque no se puede explicar, porque es irracional y porque es demasiado dañino. No hay gobierno en la historia argentina, miren que hemos tenido gobiernos radicales, peronistas, militares, de varios signos políticos, incluso gobernó el hoy extinto PRO, Juntos por el Cambio, nunca, nunca en la historia argentina hubo un gobierno que tuviera entre sus objetivos y entre sus enunciados principales, cero obra pública. No hubo porque no tiene lógica, porque hay determinada obra que tiene que ser, y que es por naturaleza, nacional, porque depende de créditos internacionales que toma Nación, las provincias podemos obtener autorización del Gobierno nacional para hacer obras. Alguien dirá ‘porque no se quieren endeudar’. No es verdad. Acaban de contraer una deuda financiera de 20.000 millones de dólares, lo dije estando en Bahía. Ojalá un pedacito pequeño lo usaran para la reconstrucción de Bahía o del norte de la Provincia, donde también tuvimos inundaciones. Pero no, deuda para la especulación, no para la obra.
Hay obras que, por su magnitud, sólo puede hacer un Gobierno nacional y por su naturaleza. Las rutas nacionales no tienen ningún sentido, la 3, la 33, que la haga un Gobierno provincial porque atraviesan jurisdicciones. Es tonto pensar que la puede hacer un gobierno provincial como es tonto pensar que un gobierno municipal puede abordar una obra de determinada magnitud o determinado alcance.
No existe que el Gobierno nacional no se haga cargo de determinadas obras, en ningún lado del mundo. No lo naturalicemos, no existe. Porque está mal. Porque hace daño. Por eso lo digo de nuevo, lo dije aquí, yo no me resigno, voy a seguir insistiendo y, de nuevo desde Bahía, voy a pedirle al Presidente de la Nación que se arremangue, que se siente y que labure para arreglar los problemas de Bahía y de la Provincia.
Nos paró 1.000 obras públicas, basta de fake news, basta de videitos, basta de insultos, basta de enojos. Trabajo, inversión, resultado, bienestar, eso es lo que necesitamos y no es un reproche, tenemos que trabajar con el Gobierno nacional. Estoy recorriendo la Provincia por quinta vez entera y me junto con todos los intendentes, me juntaba con el intendente anterior de Bahía y le comentaba que obras íbamos a hacer en Bahía, más allá de nuestras diferencias políticas.
No existe que porque no pensás igual, entonces el otro es tu enemigo. Esa filosofía no sirve, podemos no estar de acuerdo, pero hay cosas en las que hay que trabajar juntos. Ahora les advierto, el Gobierno nacional ha dicho de nuevo que si lo votan va a perseverar y profundizar esta idea de cero obra pública, esta obra de cero federalismo.
Es lo que se ha dicho, no estoy agitando un fantasma, no quiero asustar a nadie, no es una campaña del miedo. En septiembre se juega la continuidad de las obras, también provinciales. Lo digo con la misma responsabilidad que me comprometo con Bahía a hacer las obras que después se hacen. Pero digo, si el Gobierno nacional, ahora en septiembre, en octubre, obtiene un respaldo, un espaldarazo, un cheque en blanco, ¿qué va a hacer? ¿Qué va a hacer? Ya lo dijo, ajustar más, reducir más partidas, sacarle recursos a las provincias.
Ya lo dijo, no vengo a asustar a nadie ni amenazar con nada, digo la realidad, digo la realidad, porque me animo acá en Bahía a decirles que la continuidad de todas nuestras obras está en riesgo si el gobierno de Milei obtiene un respaldo. Lo digo con preocupación porque nosotros pensamos distinto, hemos venido a anunciar una escuela. El otro día, ayer o anteayer, Pablo, inauguramos la escuela número 280 en la provincia de Buenos Aires, en Varela, 280 nuevas escuelas.
Pero fíjense, en la elección anterior, más o menos para esta época, hace dos años, no en el cambio de gobierno, en la elección, inauguramos la escuela número 200. Hoy estamos por 280 escuelas, hay 80 escuelas en el territorio de la Provincia que eran con financiamiento nacional. Están paradas. No es contra Bahía lo del gobierno de Milei ha parado las obras en toda la provincia de Buenos Aires y en todas las provincias, 1.000 obras paró en la provincia de Buenos Aires. Son aguas, son cloacas, son rutas, son escuelas, son centros de salud, son jardines maternales, lo que se les ocurra. Y a veces al 95% de avance.
No mueve la aguja presupuestaria, es ideológico, es conceptual, es filosófico y, créanlo o no, se lo explica diciendo que si alguien necesita una obra, lo suficiente y esa obra es importante, entonces los privados van a poner la plata. Y lo ha dicho varias veces, ‘junten plata, hagan una vaquita’, lo ha dicho, ‘para hacer un puente’. Ha dicho también, quiero que se entienda porque hay que tomárselo en serio, porque los resultados están a la vista, ha dicho para pavimentar una calle interna o como las que pavimentábamos ahora, ha dicho Milei que es posible implementar un sistema parecido al peaje, les prometo que dijo esto, parecido al peaje, donde cada uno que transite por una calle en un barrio pague un poco y contribuya para sostener la calle. A mí me parece, por un lado, como idea obviamente absurda, no existe, pero como resultado es muy grave.
Por eso y sin más vengo a decir que estamos en Bahía observando, recorriendo los avances de las obras a las que nos comprometimos, estamos cumpliendo con Bahía Blanca. Pero estamos, también, observando que en una situación difícil hay que seguir insistiendo, ya lo ha hecho el Intendente, lo he hecho yo, lo han hecho organizaciones de todo tipo, en que el Gobierno nacional no puede desentenderse, piense como piense, tenga la ideología que tenga, no puede desentenderse. Son obligaciones, no es optativo que el Gobierno nacional se ocupe de la salud y de la educación de la población, está en la Constitución Nacional. No es optativo poner los recursos necesarios ante una tragedia, es más, hay recursos que recauda, por ejemplo, del impuesto a los combustibles, que recauda Nación, que tienen aplicación específica a obra hidráulica. Se los quedan, los desvían, no los usan para lo que tienen que usarlos.
Hay una estafa acá, lo digo realmente. Hemos reclamado con los 23 gobernadores de la Argentina que le devuelvan a las provincias lo que le corresponde a las provincias. Si no lo quieren gasta en esto, por lo menos que no nos saquen los recursos que ya están establecidos para que lo hagamos nosotros. Están discutiéndose leyes en el Parlamento, porque por primera vez en la historia, un Gobierno nacional no hace nada de obra y recauda el impuesto al combustible y recauda las ATN, que una parte de las ATN son para la emergencia y los usa para otra cosa y no para la obra. Entonces, uno dice, ‘¿qué pasa, no hay plata?’
Miren, lo que pasó en julio con la tasa de interés, lo que está pasando estos días, 70, 80 de tasa de interés, ¿quién se cree que lo paga? Son títulos públicos. Gastaron en julio solo, 17 millones de millones de pesos. Yo estoy hablando acá de una obra de 25.000 millones. Estoy diciendo 17 millones de millones de pesos en sostener la tasa de interés alta para que no se le vaya al dólar. Son cifras multimillonarias para sostener un esquema financiero.
Yo hoy no vengo, por eso, a discutir el núcleo, el centro, el programa económico, ni siquiera la ideología del Gobierno nacional. Lo único que le digo al Gobierno nacional es denle a la Provincia y a Bahía lo que le corresponde a la Provincia y a Bahía. Cumplan con la Constitución, con las obligaciones y con las leyes. No nos dejen solos de nuevo. Es muy difícil, es mucha carga. Ahora, este Gobierno provincial vuelve a comprometerse con Bahía. Cuenten con nosotros. Muchas gracias.