Tercera Conferencia de Verano en Necochea

Muchas gracias, muchas gracias, muchas gracias a todos, a todas. La verdad que, Arturo, volver a Necochea, a Quequén y recibir tanto afecto, tanto acompañamiento a mí me llena de orgullo, de alegría. Sé que es producto del trabajo que se viene haciendo, sé que es producto de la comprensión que hay del grueso de la sociedad de la provincia de Buenos Aires sobre las dificultades y sus causas. Hoy la gente no la está pasando bien. Hemos visto las últimas estadísticas, casi 300,000 puestos de trabajo perdidos desde que llegó Milei. A mí me gusta llevarlo a unidad de tiempo, se pierde con Milei desde que llegó, y eso que se va acelerando, pero tomando el promedio, un puesto de trabajo cada 4 minutos. Es angustiante. Desde que llegamos acá y comenzamos a hablar seguir siguiendo esta tendencia y tomando todo lo que ocurrió, se van perdiendo uno y otro puesto de trabajo y empresas. Desde que llegó Milei se han perdido, aproximadamente, se han cerrado 30 empresas por día. Son números que conociendo las estadísticas, la historia, las series, son absolutamente excepcionales.

Hay pocas etapas de la historia argentina donde esto haya ocurrido de esta manera y eso que tuvimos crisis y que tuvimos también políticas neoliberales, pero lo que está ocurriendo es realmente muy triste, muy penoso, muy duro. Y, sin embargo, creo que lo que se está entendiendo con claridad es que no es producto ni de la casualidad, ni de algún error de cálculo, no es producto ni siquiera de una situación internacional que también tiene sus particularidades, es el resultado y la consecuencia deliberada y buscada de determinadas políticas económicas que se pusieron en marcha desde el primer día en el que asumió Milei.

Y lo digo con la tranquilidad de haberlo dicho siempre, de haberlo marcado allá por marzo de nuestro primer año de la segunda gestión, explicando claramente que si persistían esas políticas, los resultados iban a ser los de siempre. Habiendo mostrado también que no son ni políticas nuevas, novedosas, ni siquiera liberal-libertarias, anarcocapitalistas, que el paquete de política económica que está aplicando el Gobierno nacional es, por supuesto, con particularidades y con bemoles, pero es el paquete de política económica que se ha aplicado durante la época de Martínez de Hoz, que se ha aplicado durante la época de Cavallo, que se ha vuelto a aplicar durante la época de Macri y que hoy, en una embestida más, profundiza y además amplía las mismas políticas. 

¿De qué se tratan? Porque lo digo y no quiero ser con esto reiterativo, menos todavía aburrirlos. Simplemente quiero decir que cuando alguien pierde el laburo, le ocurrió algo grave, terrible, se está destruyendo, sobre todo en épocas donde muchos más lo pierden, se está destruyendo una forma de vida. Genera enormes consecuencias anímicas, por supuesto que afecta no sólo al que pierde el trabajo, a su núcleo familiar, a sus amistades, a su barrio. Cuando esto es masivo, es tremendo desde el punto de vista de la salud mental, es tremendo desde el punto de vista de las condiciones de vida, es tremendo desde el punto de vista de la generación de dificultades alimentarias, de dificultades para acceder a medicamentos, acceder a educación. Se destruyen vidas. 

Llama la atención cómo el Gobierno nacional, cómo Milei, y en esto, me animo a decir, casi por primera vez en la historia, Milei parece festejar cada empresa que cierra, cada puesto de trabajo que se pierde. No sólo festejarlo con esa crueldad y con esa verdadera falta de corazón que lo caracteriza, es peor que eso: creen que están reformando al país, que luego se va, como tantas veces en el neoliberalismo, que esto se va a mejorar después, o que con ideas obtusas, ideas inexistentes, que si acá en Necochea, en Quequén nos quedamos sin actividad comercial, turística, ‘y bueno, tendrán que reconvertirse, era un error de ustedes’, siempre culpando a la víctima. No es la primera vez. 

Les prometo, les aseguro que cada vez que se gobierna con políticas de este tipo se dice lo mismo. Leía el otro día una nota de diario, evidentemente con intención favorable al Gobierno, que decía ‘El gobierno espera el segundo trimestre’. Ya ni capacidad inventiva, ni imaginación. ¿Cuántos años nos tuvo Macri con el verso del segundo semestre, de la luz al final del túnel, de los brotes verdes, de lo peor ya pasó? Son muletillas muy crueles porque intentan generar esperanza y expectativa cuando se van rompiendo y destruyendo cada uno de los pronósticos y las promesas. Miren, en actividad económica este es un gobierno que asumió y devaluó como nunca la historia, generó un desastre salarial, productivo pero dijo va a haber una V. ¿Se acuerdan que se discutía si V, L, qué letra del alfabeto? Bueno, todo para abajo. Después dijo ‘la economía va a subir’, ¿se acuerdan?, ‘rápidamente’, ‘ya está, ya está terminado’. Siempre lo mismo, echándole la culpa a la víctima y prometiendo cosas que no ocurren. 

Me acuerdo cuando estaba en campaña Milei, decía ‘si yo paro totalmente el gasto público, ajusto todo, emito menos dinero, inmediatamente vamos a ir a inflación cero’. ¿Cuántas veces prometió eso? Porque decía ‘la emisión monetaria, la maquinita —como quieran llamarla— es la causa única y exclusiva de la inflación’, lo decía para los economistas ‘la inflación es sólo, siempre, en todo lugar, en todo… un fenómeno monetario y nada más. No depende ni del tipo de cambio, ni el salario, ni de actividad, solo un fenómeno monetario. No emito más, no hay más inflación’. Y dijo ‘bueno, pero tarda un tiempo’. Entonces empezó, ‘12 meses, 18 meses, 20 meses, 24 meses’. Vamos 26. Yo lo voy a repetir porque es indignante: no hay teoría económica que sustente esto, y como se ve, tampoco resultado práctico. Entonces ¿qué dijo? ‘no, pero hay un paper, hay un trabajo, un documento que escribió un alumno, en no sé qué Universidad de no sé dónde, un alumno de un amigo de él que dice que son 26 meses’. 

O sea que hoy estamos, y ya conocemos, el mes pasado, aún cuando dejaron de medir la afluencia turística por pedido de Scioli para que no se sepa a través de las estadísticas oficiales lo que está ocurriendo, selfie en la playa con tres sombrillas, diciendo ‘es el verano más formidable’ o en un fin de semana concurrido ‘bueno, anda todo bárbaro’. Nos toman por tontos. Porque luego, cambiando y modificando los ponderadores, cuestiones técnicas, pero impidiendo una publicación; si hubiera sido en otra época sería un escándalo que duraría. Y bueno, no. 

Aún así, en los últimos meses, siempre para arriba los precios, aún mal medidos. Así que bueno, no está ocurriendo lo que el Gobierno dijo, lo que el Gobierno prometió. Por eso no recorre la Argentina, por eso nunca lo van a ver acá en Necochea, en Quequén. Por eso no lo van a ver realmente compartiendo, mirando, experimentando lo que ocurre. Porque es muy dura la realidad que se está generando y hay un principal, por no decir casi un exclusivo responsable que es Javier Milei y sus decisiones de política económica. 

Y quiero aclarar algo más porque cuando uno habla de estas cosas dice ‘bueno, está destruyendo todo’. No, no, en economía no es así, hay ganadores junto con los perdedores. Lo que pasa es que los ganadores son tan poquitos, los sectores que se benefician con esto. Miren, hasta el sector petrolero que es uno de los designados para que vendamos nuestro petróleo, nuestro gas del subsuelo sin agregarle un átomo de valor que es la idea de un modelo que primariza la economía, que se convierte extractivista, hablan también del agroexportador, sin elaboración, sin consumo local, sin trabajo argentino. Bueno, pero también en el sector petrolero hubo pérdida de puesto de trabajo, que es una de la vedette o uno de los ganadores del momento actual. Minería, petróleo, actividad agropecuaria pero determinada actividad agropecuaria, no toda. Basta ver lo que está pasando con, también actividad agropecuaria en las diferentes llamadas economías regionales. Nuestra provincia Buenos Aires no es Mendoza pero tiene también vino y vid, producción. Nuestra economía bonaerense cuenta con producción de miel, con producción de, también, ovina, porcina, aviar. No es sólo vaca, soja. Bueno, está todo complicado. Consumo de carne, de carne de vaca, de carne bovina: los menores registros de la historia argentina. Un país caracterizado desde la época del gaucho por el consumo de carne de vaca. Bueno, detonado. ¿Qué veo en el diario el otro día? ‘Crece el consumo de ave y de cerdo’. Te esconden que en total el consumo de carne, en general, sumando todo, está en caída libre. 

Así que, es una situación, la vuelvo a describir porque ayer dijeron ‘bueno, ahora sí se va a arreglar porque estamos aprobando la Reforma Laboral’, que han presentado. Una reforma que precariza. Yo siempre lo explico así: es cierto que en la Argentina hay trabajo formal y trabajo no formalizado, trabajo precario, lo hay, existe, ha crecido muchísimo con Milei. Pero existe hace mucho tiempo. ¿Entonces, cómo es la reforma de Milei? Está quienes tienen más derechos consagrados, mejores condiciones y quienes no la tienen, no tienen aguinaldo, no tienen vacaciones, no tienen retribución justa, no tienen cobertura médica, no tienen nada. ¿Qué es lo que está planteando Milei? ‘Bueno, bajemos esto. Bajemos los que están mejor y no mejoremos nada de los que están en peores condiciones’. Es como una igualar hacia abajo, o más precisamente, privar y quitar los derechos que conquistó el pueblo argentino históricamente. Eso nos están planteando. 

Hoy decía Augusto, decía también Arturo, los días que la gente pasa de vacaciones son menos porque no tiene un mango. La extensión, ¿no? De cada una de las salidas es menor. La cantidad de turismo que llega a nuestros destinos, somos el principal destino turístico de la Argentina como provincia, menor también. Y el consumo, muchísimo menor. Reventaron el turismo: 830.000 personas menos veranearon en lo que va de la temporada del año, veranearon en la provincia de Buenos Aires. Y lo decía bien Augusto, una parte habrá elegido por la cuestión cambiaria, habrá elegido irse a otro destino de otros países. Veía el otro día, hay récord de turismo, pero en Brasil, turismo argentino. Hay récord de ocupación, pero en Punta del Este. Y acá tenemos, y lo quiero decir. ¿Por qué todo este esfuerzo, por qué estas recorridas, por qué las políticas provinciales, municipales de promoción, de acompañamiento al turismo? Porque es la quinta actividad económica de la provincia de Buenos Aires, no estamos hablando de cualquier cosa. Y porque es trabajo argentino, trabajo bonaerense, producción bonaerense. Y miren, podrán decir lo que quieran, acusarnos de lo que quieran, siempre nos van a ver del lado del laburante, del lado del empresario nacional, siempre. Y esto implica esfuerzos muy grandes. 

Yo quiero agradecer también y remarcarlo. Hoy a la mañana, simplemente lo menciono, hoy a la mañana hicimos en la Escuela de Policía de la Provincia, en la Vucetich, ahí en Berazategui, cerquita de La Plata, una reunión con intendentes, con el Poder Judicial, lo hicimos también con la plana mayor de nuestra policía, con varios Ministerios que participan de un programa que tiene que ver con lo que hoy se está discutiendo sobre los delitos que cometen los menores de edad.

Acá en la Provincia es distinto, nadie lo dice, pero en la provincia de Buenos Aires hay una ley especial desde el año 2007 que permite, lo quiero decir crudamente, que si un menor comete un delito grave o es atrapado en la comisión de un delito, puede ser encerrado, puede perder su libertad. No es algo que estamos discutiendo y es distinto que en otras provincias. Nosotros tenemos niños, lamentablemente, jóvenes privados de la libertad de edades realmente que conmueve, chiquitos de 10 años, 12 años que han cometido delitos graves y que tenemos los instrumentos en la provincia de Buenos Aires para aplicar medidas de vigilancia, se llaman, que incluyen separarlo de sus hogares y que estén en condiciones de encierro.

Esta ley no nos afecta en ese sentido que dicen, y no es sólo que la tenemos, se aplica porque tenemos un régimen penal juvenil, tenemos también un fuero que se ocupa del tema en la Justicia. Que es lo que comentábamos hoy, no anuncio, sino un avance. Diseñamos hace tiempo y estamos aplicando en la provincia de Buenos Aires, desde el Ministerio de Seguridad pero con el sistema educativo, con el sistema de salud, con los jueces y fiscales, con los intendentes de la Provincia, un programa que se llama Entramados.

Y el programa Entramados consiste, básicamente, que cuando un menor de edad comete el primer delito, seguramente no el más grave si va a tener una trayectoria delictiva, porque cada vez que ocurre un delito con un menor, dicen ‘bueno, pero fue preso, lo soltaron, entró, salió 20 veces’. Bueno, estas cosas pasan. No es responsabilidad ni de la Policía ni del Ejecutivo, están bajo decisión judicial. Pero estas cosas pasan, porque tal vez son delitos primero menores o una riña con un arma blanca.

Ahora, ¿qué es lo que está demostrado? Que cuando un pibe, una piba llega a cometer un delito grave, un homicidio en el extremo, cuando ocurre esto, en general viene de una trayectoria acumulativa delictiva. No se inició matando esa trayectoria, se inició de otra manera, con hurtos menores o incluso con situaciones de violencia. Y está demostrado también que la gran mayoría de los pibes y pibas que terminan cometiendo delitos es porque sus condiciones de vida, sus condiciones familiares son gravísimas, son tremendas. En la gran mayoría su familia de origen no lo sabe contener, porque evidentemente algo ahí ocurre. Entonces, en su familia, problemas de droga, problemas de abuso, violencia. Muchos de los que luego terminan castigados, como lo hacemos en la provincia de Buenos Aires por un delito que comenten, no saben ni el nombre de su padre o tienen su familia más cercana en condiciones de consumo también. No tienen, la familia no lo ha podido hacer. Pero al mismo tiempo eso lo distancia del sistema educativo, de la escuela, del club de barrio.

Entonces, ¿qué hemos instrumentado en la provincia de Buenos Aires hace tiempo y lo estamos profundizando? Un programa, Entramados, donde al primer delito que cometen, por leve que sea, un menor del que conocemos sus datos, su nombre. Bueno, ahí en ese momento, tempranamente, preventivamente, empezar a ocuparnos del problema. No decir: ‘miren, si termina cometiendo un delito gravísimo lo vamos a castigar con todo el rigor de la ley’. Ir antes, porque es ahí donde hay que actuar, hay que evitar que ese delito se cometa, hay que evitar que lo grave ocurra. Y para eso, hoy terminamos de firmar ya con 30 municipios donde funciona el programa Entramados. Eso sí, no es ni motosierra ni ajuste, es política pública. Es presencia de los municipios, de la Justicia, del Gobierno provincial, es presencia del sistema educativo, de las organizaciones como los clubes, es presencia de todo eso. Que no mientan más. Quieren solucionar las cosas, dicen, con efecto de marketing, con más discusión. No es así. Hay que trabajar todos los días, no un ratito en los canales de televisión y en las redes.

Y voy a ser breve, pero como se está debatiendo lo quiero dejar en claro, este año, el año que terminó, es junto con el 2022 el año en donde menos homicidios hubo cada 100.000 habitantes en la historia de la provincia de Buenos Aires, según sus estadísticas. Lo cual 751, 4,3 cada 100.000 habitantes. Fíjense a los que les gusta comparar, porque están todos lados. Se miden los homicidios cada 100.000 habitantes en todo el planeta. Son las estadísticas que se utilizan. No es, obviamente, el único delito, no es por supuesto la única estadística, pero es la más confiable para comparar históricamente y entre países. Y ahí vemos que países cercanos como Uruguay, cuando se compara cada 100.000 habitantes, tiene tres veces más, que Chile tiene el doble. Y tampoco debería extrañarnos, porque tenemos una exministra de seguridad y una ministra actual que dice: ‘soy la mejor ministra porque tengo la menor cantidad de homicidios por cada 100.000 habitantes de toda la serie’. Mientras tanto dicen también, sobre todo cuando están en campaña, ‘pero la provincia de Buenos Aires es un baño de sangre, hay homicidios abultados todo el tiempo’. Es imposible lo que están diciendo, somos 40% de la Argentina, que no nos tomen por tontos. Si la provincia de Buenos Aires no tuviera las mejores estadísticas, imposible que a nivel nacional tengan los mejores números. Si acá se estuviera creciendo y duplicando el peso cuantitativo de nuestra provincia cambiaría el número nacional. 

Por eso quiero decir, y para que vean la crueldad de estos números, que obviamente y tengo que repetirlo cada vez, en cada caso, en cada situación, en cada pérdida, en cada homicidio, en cada muerte, hay algo de irreparable e infinito, no importan los números, los promedios, las estadísticas, no le importa a su familia, tampoco a nosotros, pero así es como se mide la eficacia de las políticas en materia de seguridad. Tuvimos, dije, 751 homicidios en la provincia, pero no son homicidios en ocasión de robo todos ellos. Dentro de esos homicidios, 89 son en ocasión de robo. ¿Qué otros homicidios hay? En riña, intrafamiliar, femicidios, ajuste de cuenta, pero son 89. Fueron el año pasado 89. El año anterior habían sido 120, y eran las mejores estadísticas también de la serie. Y también este año podemos ver que dentro de todos los imputados, estos son las víctimas, pero en los imputados, que por los 751 homicidios fueron un poquito más de 1000, 19 fueron jóvenes que están implicados en la Ley Penal Juvenil. 

¿Cómo no vamos a poder, teniendo 5,2 millones de pibes y pibas de la provincia todos los días en la escuela, en el sistema educativo más grande prácticamente de América Latina, todos los días izando la bandera en una escuela 5 millones de pibes y pibas? ¿Cómo no vamos a poder ocuparnos de los 4.000 o 5.000 chicos y chicas que están involucrados con el delito? ¿Cómo no vamos a tener instrumento? ¿Cómo no vamos a poder hacer un esfuerzo más para evitar que esas trayectorias amateur delictivas pero que comienzan y luego se van agravando, cómo no vamos a poder torcer esa historia, que a veces parece señalada como si fuera un destino inamovible? ¿Cómo no la vamos a poder torcer? Yo digo tenemos que seguir trabajando, tener buenas estadísticas nos muestra que vamos en la dirección correcta. No estamos satisfechos, un solo homicidio sería gravísimo. 

Y digo algo más sobre estos números tan crudos: 89 homicidios en ocasión de robo, el resto son de otro tipo, no tienen que ver con una cuestión criminal directamente vinculada al robo, ni de auto ni de domicilio. 89. ¿Saben cuántos accidentes de tránsito, aproximadamente, no tengo el número final, cuántos muertos en accidente de tránsito hubo el año pasado, contra los 89 en ocasión de robo? 1.300, aproximadamente. Y lo más grave, ¿cuántos suicidios hubo el año pasado en la provincia de Buenos Aires? Las estadísticas son más complicadas, estamos mejorando porque nunca hubo, nadie se fijó, pero estimamos que entre 1.700 y 2.000 suicidios en la provincia de Buenos Aires, siguiendo una tendencia nacional. Y tenemos tasas bajas de vial y también de suicidio.

Así que hay mucho para hacer. Ampliamos nuestro sistema de salud mental, lo saben todos, los centros de salud mental, el Estado provincial y municipal no se había ocupado nunca, nunca con seriedad y planificadamente de la cuestión de los padecimientos vinculados a la salud mental. Por primera vez podemos decir que en cada hospital provincial hay un servicio de salud mental, que estamos abriendo centros, que vamos a las escuelas desde el Ministerio de Salud y que falta un montón. Ahora, no lo va a resolver la mano invisible del mercado, no lo va a resolver el individualismo, necesitamos profundizar, y menos todavía la motosierra. Son inmensas inversiones y estamos orgullosos de un Estado que se ocupa de los problemas del pueblo, de un Estado que acompaña a los que no tienen los recursos para afrontarlo por privado. No es libertad si solo puede ir al psicólogo el que tiene la guita. 

Por eso, hoy que se están discutiendo, porque he hablado de reforma laboral, he hablado de régimen penal juvenil, que se están discutiendo estas cosas, quiero decir que estamos hoy en Necochea también con un anuncio, lo hicimos en San Pedro, muy parecido el otro día, y les quiero explicar a aquellos que no entienden cómo es la realidad, cómo funciona un país, una provincia, una localidad, no lo entienden, o lo entienden y mienten con cinismo. De las primeras veces que me reuní con el intendente de Necochea, con Arturo, me dijo, ‘mirá, tenemos un techo, un techo muy bajo porque no tenemos capacidad eléctrica, no tenemos capacidad para poner ni industria, ni comercios, ni domicilios. Hay una situación donde falta electricidad, falta energía eléctrica, entonces nos impide seguir creciendo’. Entonces yo evaluaba con el intendente los caminos que hay para eso. ¿Qué diría un libertario? ¿Qué dijo Milei con respecto a que no hace nada de obra pública? ‘Y bueno, hagan una vaquita, júntense los vecinos’. Sale 32.000 millones de pesos una estación transformadora, 32.000 millones de pesos, más de veinte o veintipico de millones de dólares, los vecinos que no tienen para el alquiler, para el morfi, los vecinos que no se pueden pagar unas vacaciones o que… ¿De qué están hablando? Es realmente una tomada de pelo, no funciona así. Y dice, ‘bueno, lo otro. Si a un privado le interesa, lo va a hacer y va a hacer la inversión. Y si no le interesa, entonces es que no hace falta’. Es perverso ese razonamiento. 

Nuestra provincia se expandió y se creó con grandes inversiones del Estado, con puertos, con rutas, con ferrocarriles propiciados por el Estado, con líneas de alta tensión, con obras de agua, de cloaca, no es al revés. Es raro, puede haber dimensiones de empresas que crean una ciudad, un pueblo, pero no en la generalidad. Miren si tienen que invertir, celebramos una inversión de 2 millones de dólares de una empresa y le decimos, ‘pero para instalarte tenés que poner los 2 millones de dólares, más veintipico más para poner la estación transformadora y hacetela vos’. ¿Saben cuál es la realidad, por eso habló del cinismo? No vienen, si no hay electricidad, si no hay acceso, si no hay rutas, si no hay logística no vienen, y eso lo hace el Estado y después llega el privado. No estamos discutiendo si Estado o privado. ¿En qué enchastre quieren meter a los argentinos? No hay ningún lado del mundo donde sea solo privado o solo Estado. Es así. 

Vengo a anunciar que el Estado provincial en febrero empieza la estación transformadora que va a permitir que se radiquen más empresas, más hogares, más comercios. No es o el Estado o el privado, son los dos, Milei. Pero hay que tener capacidad, 230 funcionarios públicos echó Milei. No le duran 15 días. Por ineficientes, por caso de corrupción, porque se quieren ir, porque no los… No pueden gestionar nada. Solo timba, JP Morgan, Fondo Monetario, es eso solo. Pero para que crezcan… Recién viniendo para acá me hablaban del agua, de las cloacas, claro. El otro día anunciaba las obras porque no hay agua potable en La Plata, nuestra capital. Cuando se hizo la infraestructura en La Plata, se hizo una gran planta potabilizadora que está ahí en Ensenada, que abastece de agua a La Plata, serían 300.000 habitantes en La Plata, Berisso y Ensenada, en la región capital. Hoy hay 1 millón, 1 millón 100 y esa planta tiene, ¿saben cuántos años? No es difícil. La hizo Juan Domingo Perón, como la mayoría de las obras de infraestructura social básica en nuestra provincia de Buenos Aires, pero que a veces fueron superadas con el paso del tiempo y a veces, y a veces, quedan obsoletas. Nos está pasando que las cañerías en los pueblos, ¿no? Que eran para siempre pero eran cañerías de asbesto, cañerías viejas, hoy están pinchadas, hoy están obsoletas, tienen pérdidas. Porque cuando uno hace obras de esta magnitud dice, ‘bueno, esto va a durar para siempre, 50 años, 60 años, 70 años’. Pero si no hay mantenimiento y no hay inversión recurrente. Lo vemos en las rutas hoy. Me decía un experto, ‘Milei abandonó todas las rutas nacionales, llenas de baches, destruidas’. ¿Saben cuánto va a salir reparar esas rutas por la falta de mantenimiento, por no hacerlo de manera periódica? Siete veces más. Nos dicen que están ahorrando plata, nos están fundiendo. Porque alguien va a tener que venir a arreglar esas rutas nacionales que abandonó Milei. La 5, la 7, la 9, las bajadas, es un desastre, que además trae más accidentes. Hablaba de accidentes viales. Por eso, electricidad, cloaca. Nación. 

Porque hoy tenemos que hacer este transformador, sino el puerto, la ciudad se quedan sin proyección. Pero esas obras gigantescas, tan costosas, en general siempre exceden la capacidad financiera de un municipio, un municipio no puede. ¿Cuál es más o menos el presupuesto? Claro, es medio presupuesto. No, no lo puede hacer el municipio y a veces más, cuando se trata de municipios más pequeños. No lo puedo hacer un municipio, tampoco lo puede hacer una provincia y más una provincia que está sometida, como la nuestra y las otras provincias, a un intento de asfixia económica por el gobierno de Milei que no hace y le quita las provincias para que no hagan y trata de transferirle los problemas, trata de fundirnos y, al mismo tiempo, a provincias y municipios y al mismo tiempo no hace nada, con lo cual salud, educación, infraestructura… ¿Cuántas obras he anunciado que voy a concluir o terminar que abandonó Milei? Todo recae en el Gobierno provincial con menos recursos por los que nos roba Milei, más la crisis que genera.

Esas obras de cloaca, históricamente, las financiaba el Gobierno nacional. Acá había ya un avance importante para que Nación haga la cloaca. Llegó Milei, paró 1.000 obras. Y yo no entiendo a veces porque hay quien dice, ‘no me gusta Milei’. Está bien. Cada uno es libre, piense como quiera, pero después cuando vas te dicen, ‘¿y la cloaca, y la escuela, y el hospital?’. 

Nos han cortado los medicamentos, han cortado toda la ayuda para la discapacidad, han dejado de pagar el Fondo de Incentivo Docente que recarga, también, sobre la Provincia la cuestión salarial; han dejado de cumplir con sus obligaciones, obligaciones de sostener también jubilaciones a las cajas que no se transfirieron, un fondo compensatorio para jubilaciones, obligación de Milei, no optativo, no es caprichoso, obligación consagrada por ley, consagrada a veces por presupuesto también y, sobre todo, por la Constitución.

Yo quiero decir algo: no ocuparse de nada de los problemas reales y cotidianos, ser indiferente a la pérdida de empleo, a los cierres de empresas, no es ya un tema político o ideológico, es inconstitucional. El Presidente está incumpliendo sus deberes, los derechos y garantías que están inscritos en nuestra Constitución. 

Por eso y para terminar, veía hoy por el tema de los debates, veía los canales de televisión, los canales porteños que habitualmente durante la temporada de verano tienen programación de verano, los móviles en los balnearios o en diferentes destinos. Nada, se terminó. Se terminó, no hay más. Ni los móviles, ni los chimentos, nada. 

Estamos a primeros días de febrero y no hay verano. Y yo recordaba que una vez, era después de la pandemia, yo dije una frase con la que me estuvieron chicaneando, gastando, debatiendo, riéndose, hasta diría escandalizándose, yo dije que después de la pandemia había que hacer enormes inversiones de acompañamiento a los sectores turísticos, durante y después, para poner en marcha de nuevo los emprendimientos gastronómicos que habían sufrido, hoteleros, los diferentes servicios, la población misma se había reubicado en medio de la pandemia. Entonces dije, ‘es un verano muy especial, sin Estado no va a haber verano’. Dijeron, ‘¿cómo, el verano?’, como diciendo, ‘no va a haber sol, no va a haber temperatura’. No, no, estábamos diciendo lo que estábamos diciendo, que si el Estado no se ocupaba de fomentar, acompañar, contribuir, invertir, la temporada iba a ser mala, y fue muy buena. Hicimos de todo: promocionamos, generamos programas, como estamos haciendo ahora, también todo lo que podemos, pero con el Estado solo provincial y municipal no alcanza.

Y ahora tenemos un presidente que ha decidido destruir el Estado desde adentro, y ahí tenemos. ¿Qué pasó con el verano, entendido como vacaciones? Muchísimo peor, con un Estado que fomenta o produce una situación donde muchos no pueden veranear, muchos no pueden descansar y otros lo hacen en el exterior por condiciones macroeconómicas generadas.

Así que, yo decía, ‘sin Estado no hay verano’, hoy agrego, con la destrucción del Estado de Milei, con un Estado que patea en contra, y tampoco, peor, no es indiferencia, son decisiones adversas para la temporada. Y repito, para nosotros, por supuesto, para las familias problemas con su descanso, con su etapa de vacaciones, pero también para nosotros es una fuente de trabajo importantísima. Los destinos turísticos durante la temporada alta generan muchas veces los ingresos estacionales que les permiten después, durante todo el resto del año, vivir. 

Es muy grave lo que está ocurriendo. Por eso, yo digo de nuevo, estamos acá para describir, para contar la verdad que oculta Milei, o que quieren esconder, pero estamos también acá para comprometernos una vez más. El Estado nacional desertó, está ausente y va para el otro lado, pero el Estado provincial, junto con los municipios de la provincia de Buenos Aires, hoy me acompañan también intendentes, intendentas de otras fuerzas políticas, González Chávez, San Cayetano, Lobería, Benito Juárez, General Alvarado, Mar Chiquita, Villa Gesell, el Estado provincial, el Estado municipal, los empresarios, los emprendedores, nuestra gente va a seguir trabajando para que aún en este contexto de adversidad, aún con un Milei que trabaja para otros, no para los argentinos, aún así, tengamos la mejor temporada posible.

Muchísimas gracias. Cuenten con nosotros y a seguir trabajando. A no bajar los brazos, quedan dos años de esto nada más. Muchas gracias.

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