Nueva Escuela Secundaria en Tandil
Buenas tardes a todos, a todas. La verdad que sí, que me recibió el Director de la escuela diciéndome, ‘no me hagas emocionarme, no me hagas llorar’. Y veo que todos están un poco cargados de emoción, un poco cargados de esa sensación que tiene que ver con una celebración, pero también con un alivio y con recopilar un poco, recapacitar, recorrer de nuevo, todas las instancias, todos los momentos de sufrimiento, de pérdida, de postergación y luego de continuidad y de posibilidad que se han vivido acá. Son 18 años, 19 años creo, 19 años ya, que se esperaba este edificio que estaba acá, que está acá. Y me lleva a, también, contar la historia desde otra perspectiva.
Ya lo hizo el Director desde la mirada de este establecimiento, de esta escuela, del peregrinar por instituciones, por salones que no se correspondían, lo que se tuvo que hacer hasta que el edificio llegó, lo que se sufrió cuando se detenía la obra. Contó también, Flavia, la historia de la educación secundaria en la provincia de Buenos Aires. La verdad que muchos dicen, ‘bueno, faltan edificios’, pero no recuerdan que en el ‘93 recién empezó a ser obligatorio el ciclo secundario en sus primeros tres años y luego en 2006 fue que se hizo obligatorio en seis años.
Estamos ante algo que para la magnitud que tiene la Provincia, para la dimensión que tiene la Provincia, para la cantidad de pibas y pibes, es una especie de proeza, ¿no? Tener que duplicar el sistema educativo obligatorio tal como estaba visto antes, con la primaria y ahora tener otro secundario, un ciclo de seis años. Pero yo quiero contar un poco también las peripecias que llevan a este edificio que tienen que ver con políticas públicas. No vine acá, y fíjense que no es un día para andar ni polemizando, ni disputando, ni discutiendo, menos todavía haciendo política partidaria, están lejos las elecciones. No vengo a hacer eso, pero quiero ser justo con lo que ocurrió.
Cuando yo asumí como gobernador, venía de una etapa muy particular en materia educativa. Era el gobierno de la gobernadora Vidal en ese entonces. Y de nuevo, no tengo hoy nada para reprochar específico, ya lo he hecho, ya hemos discutido, ya vimos en las urnas el resultado, la valoración del pueblo de la provincia de Buenos Aires. Pero quiero decir que fue muy extraña porque hubo en la historia de la Provincia gestiones que construyeron nuevas escuelas. Hubo otras que no construyeron.
Yo asumo en una etapa que veníamos de cierre de escuelas. Menos escuelas en ese período que las que había antes. Porque la gobernadora que me precedió, de nuevo, sin nada personal, simplemente contándoles porque estamos acá, en este momento, viendo esto, y hay que ponerlo dentro de una saga, dentro de un contexto.
Y se habían ensañado con las escuelas rurales. Y las de Delta, que son, digamos, tienen otro nombre, pero son más o menos parecidas. Son lugares que son distantes, que tienen una población reducida, pequeña, incluso particularmente con los jardines de infantes de matrícula reducida, los llamamos nosotros, JIRIMM, que son jardines de infantes que tienen, a veces, cuatro o cinco alumnos en parajes pequeños, remotos.
Y bueno, hicieron las cuentas. Claro, ¿cuándo no? Hablan, se llenan la boca, es muy importante la educación, pero después sacan la calculadora, la lapicera, o agarran el Excel, hacen las cuentas, y dijeron ‘las escuelas rurales van a pérdida’, porque hay que sostener un edificio, el mantenimiento, los docentes, las autoridades, los auxiliares.
Y en términos relativos, comparen, estuvimos el otro día inaugurando una escuela secundaria también en Ezeiza, 1.400 alumnos. Entonces, bueno, con un plantel, con un edificio más grande también, de un plantel más grande, pero bueno, si uno hace las cuentas del costo por alumno y se pone economicista, dice, ‘qué caro le cuesta a alguien’, y como dicen en el Gobierno actual, bueno, ‘no hay nada gratis’, bueno, excepto tal vez un pasaje a Estados Unidos. Pero lo demás, nada es gratis, parece. La educación no es gratis.
Yo, como soy economista, me los conozco de memoria, eh. Me los conozco de memoria, he convivido con estas ideas, que siempre son los números, la teoría, falta la gente, falta lo humano, claro, faltan los pibes, las pibas, De la Canal, falta la familia, eso no está, no aparece porque en el Excel es difícil ponerlo.
Pero fíjense, cerraron 37 jardines rurales. Así asumimos nosotros, y con la infraestructura escolar muy abandonada. De nuevo, no quiero cargar las tintas y no quiero cargar las tintas porque para ser justo después vino algo peor. Después vino algo peor. Porque hoy estamos ante un gobierno que cree, y lo digo, hasta trato de decirlo con respeto, con respeto porque lo han votado, gobierna, alguien acá lo habrá votado, yo quiero respetar a los votados y a los votantes, entonces digo, lo votaron. ¿Y qué dijo? Que hay que destruir el Estado, dinamitarlo. Que hay que aplicarle al Estado la motosierra despiadadamente, ¿no? Porque hay un montón, bueno, estos días vimos, para quién era la justa y para quién no.
Pero quiero hablar de la educación. Es un gobierno que cree que no tiene que haber Estado, pero particularmente no que no pueda haber escuelas rurales porque son pocos pibes, el edificio, muchos docentes en términos relativos, entonces es muy caro. No es eso, están en contra de la educación pública. Creen que no tiene que haber escuelas públicas.
Miren, parece que estoy diciendo algo exagerado, acá hay pibes y pibas de secundario. Hoy, quien gobierna la nación, Javier Milei, piensa que no tiene que haber educación pública, que no tiene que haber salud pública, que todo lo resuelve el privado y el mercado.
Lo trato de decir con respeto, lo trato de decir con humildad, sin burlarme de eso, pero lo quiero traer a la práctica. Acá no había secundaria. ¿Vino a radicarse una secundaria privada? ¿Vino? ¿Y Los Arcos, La Suizo Argentina, alguna gran clínica privada vino? No, no vino. Y no va a venir nunca. Pero no es porque sean malos, miserables, es porque el privado en un comercio, en una producción agropecuaria, pero también cuando pone una empresa destinada y dedicada a la salud, a la educación o a la seguridad privada, el privado tiene un objetivo, que no vengo a valorar porque funciona así y porque en muchísimos planos nos trae a todos, es parte de nuestra vida, de nuestro consumo, viene a buscar ganancia, así funciona lo privado. Lo privado es una persona o un grupo de personas que invierten un dinero con la expectativa de recuperarlo con creces, con ganancias y después pone a funcionar el negocio, hace las cuentas y se fija si el resultado final, ingresos contra gastos, contra costos, da una ganancia. Y si no da una ganancia, retira su capital y lo invierte en otro negocio.
No lo estoy juzgando, funciona así en todo el planeta. Ahora, ¿qué problema hay? Que en salud y en educación, cosas esenciales, que todos sabemos que son esenciales, vitales, mínimas, casi diría mínimas, ¿qué sociedad podemos tener si no hay salud y no hay educación? Bueno, ‘nos dicen que lo tiene que resolver todo el privado’.
Y eso es una enorme mentira. Por no decir un disparate. Acá no va a venir un colegio privado a dar clases. Y no porque no los quiera a ustedes, porque no les guste, porque no es negocio. Porque necesita un mercado de una dimensión determinada y un poder adquisitivo que llegue a poder pagar la cuota, que te cubra los costos, más una rentabilidad. No es tan difícil de entender.
Entonces, salud, educación, seguridad, infraestructura, hablaba del camino rural, todo eso hay lugares donde da plata, lugares donde no. Donde da plata puede ir un privado o no, donde no da ganancia no va a ir nunca un privado. Y lo digo con este tono también, porque nos quieren convencer de que hay que destruir el Estado. Y no es sólo eso, lo están destruyendo.
Cortaron todo. Los fondos educativos en toda la Argentina. Acá hay docentes, el Fondo Incentivo Docente era plata que venía del Gobierno nacional a todos los docentes del país, al bolsillo del docente, no al gobernador, no al intendente, no a la política, al bolsillo del laburante, lo cortaron, nos dejaron toda la obra parada, toda la obra parada en el país y en la Argentina, 1.000 obras paradas, son obras de cloaca, algunas las venimos hablando con el Intendente a ver si las podemos continuar desde la Provincia. ¿Pero por qué las hacía la Nación? Porque hay una dimensión que puede abordar un municipio por su tamaño y por sus finanzas, otra que pueda abordarla una provincia y otra que si no agarra la Nación o un organismo multilateral no lo puede hacer nadie por el costo que tiene. Qué sé yo, alguno habrá ido a ver a la Costa, a ver la autopista que estamos haciendo ahí en la Ruta 11, 180 millones de dólares, pasa un montón de gente, pero lo hace, se hace con crédito internacional o no se hace. Lo digo claramente, porque sino no se termina de entender y lo votaron y lo está haciendo.
Y después de destruir el Gobierno nacional va por los gobiernos provinciales y yo lo escuchaba al Intendente que decía, ‘las tasas municipales las resuelve el Municipio, las controla los vecinos, si no la gasta, si no hace votan a otro o cambian o el Concejo Deliberante no lo vota’, pero es una atribución del Municipio, ¿qué quieren hacer? Van contra todos los Estados, ya fueron por el nacional, contra las universidades, el CONICET, cortaron los remedios para el cáncer, cortaron, ya lo hicieron, no quedó nada, nada, sólo un pedacito del Gobierno que se dedica a sostener la especulación financiera, sólo eso quedó. Y ahora van por los gobiernos provinciales y municipales.
Y lo quiero plantear así, porque esta escuela que está acá, que tanta emoción nos trae a nosotros, que a mí la verdad me llena de alegría, de orgullo y de agradecimiento poder compartir un momento tan importante para toda la comunidad. Esta escuela, lo dijo el Director, está acá porque hay una decisión política, porque nosotros creemos en la educación pública, y los recursos no se los damos a los banqueros, no los usamos para viajar a Nueva York, los ponemos en la escuela, en la escuela de De la Canal.
Y contaba el Intendente, yo ya pierdo la cuenta, lo que hemos hecho, me acuerdo del IPAD, me acuerdo de importantes obras que hemos recorrido, otras que tenemos en curso, cada vez más complicadas pero quiero, más difícil, pero quiero decir que no es que estamos inaugurando esta escuela porque dijimos, ‘bueno, vamos a hacer el spot publicitario, tenemos que ver, nos importan las escuelas rurales’ Hemos hecho una inversión sin precedentes en escuelas rurales, en escuelas técnicas, en escuelas de isla. Nosotros creemos que la educación tiene que ser en todos los niveles y para todos y todas, hayan nacido cerca o lejos, tengan cuna de oro o tengan dificultad económica.
Y es algo sobre lo que hay que replicar porque si ustedes, si en la provincia de Buenos Aires hubiera ganado y hoy estuviera gobernando alguien de la fuerza política que cree que no tiene que haber Estado y que todo lo tiene que solucionar el privado, esto no estaría terminado. Y ya lo vivimos, porque se pararon las obras, después vino este gobierno, estábamos… Devaluación tremenda, de nuevo dificultades con las obras y la estamos continuando. Pero es, para algunos, es el voto, es ese día, el cuarto oscuro, voto, me gusta, algunos dicen que buena parte de nuestra sociedad decide el voto los dos, tres días antes de ir a votar, según cómo ve, cómo le pinte, yo no voy a discutir eso, cada uno es muy íntimo, es muy personal, es la democracia, cada uno decide el voto como quiera, pero sepan muy bien que cuando yo recorro la provincia de Buenos Aires, cuando aún en localidades donde han votado a los que quieren destruir la educación, la escuela, viven en lugares como este, que saben que sin escuela no hay arraigo, no hay posibilidad de quedarse, se tienen que ir y tal vez no sabían, o no esperaban, o decidieron el último día, o les cayó bien, o lo vieron en TikTok los pibes y les pareció gracioso, pero la verdad es que estamos peleando y discutiendo algo muy profundo en la Argentina, en la provincia de Buenos Aires, me animo a decir en el mundo, porque esto es una tendencia de pensamiento de ultraderecha que recorre el mundo. Que recorre el mundo.
Entonces, yo lo quiero plantear con algo muy concreto: a los que les digan que voten para destruir el Estado, yo creo que la cosa se va a tener que dividir entre los que voten eso y los que quieran cuidar el Estado, que es esta escuela. Porque va a terminar pasando, y lo digo con este compromiso, porque las cosas están y las cosas se ven, y después parece que es toda una discusión en un estudio de televisión, pero es mucho más que eso.
Nosotros hoy, hoy de acá me voy a ir para Villa Gesell, vamos a inaugurar otra escuela. Miren, nos está costando mucho porque nos están asfixiando a las provincias, a los municipios, porque la crisis que se vive en el comercio, que se vive la producción, afecta también a los Estados, está muy complicado. Pero hoy es un día importante para nosotros porque venimos de un trabajo que ya lleva seis años. Y en esos seis años construimos aulas nuevas, que a veces te hacen la equivalencia, cada seis aulas nuevas, esta tiene seis aulas, es como si hubiera una escuela nueva. Podríamos haber hecho la escuela, bueno, hicimos las aulas porque son ampliaciones. 1.300 aulas, son como 200 escuelas. Luego, escuelas que se estaban cayendo a cachos, bueno acá se refaccionó, esto es muy lindo, pero hay otras que no se podían transitar, no podían funcionar, 500 escuelas tuvimos que cerrar, reconstruir y volver a abrir, 200, 500. Y hoy con esta escuela, después voy a la de Gesell, pero con esta escuela son 309 escuelas nuevas, totalmente nuevas en la provincia de Buenos Aires.
Por eso, miren, y termino con esto, nos quieren llevar al egoísmo, al sálvese quien pueda, a la ley de la selva, porque eso, fíjense, alguien que tiene todo, que tiene resuelta la vida económica, si no hay escuela tal vez no tiene problema, se va a otro lado, vive en otro lado, no lo sé. No lo sé, pero tiene opciones. Ahora, muchos, muchísimos, millones en la provincia de Buenos Aires, nacieron en un lugar y necesitan tener ahí, tener ahí el jardín de infantes, la primaria, la secundaria y tener cerquita también o la universidad, o también quiero contar, mientras en el Gobierno nacional desfinancian y cierran universidades nosotros ya tenemos abiertos 80 centros universitarios en los municipios que no tienen universidad.
Después podemos discutir un montón de cosas, pero yo creo que esto es central, es importante, con los que estamos discutiendo yo creo que nunca pisarían una localidad como ésta para ver qué es lo que está en juego, porque nos hablaba el Director del compromiso de toda la comunidad, del sacrificio de estudiar en condiciones que no correspondían, bueno, no les importa, ‘arréglense’, ‘reconviértanse’, cierra un negocio y dicen ‘hagan otra cosa’, ‘váyanse a Vaca Muerta’. Están vendiendo, la verdad, buzones a la gente, y creo que la cosa va exactamente por el otro lado. Plata hay, la usan para favorecer al sector financiero. La cuestión es que los recursos se pongan donde más se necesitan que es al lado de nuestro pueblo y junto a nuestra gente. Muchas gracias.