Congreso Sindical de Sanidad en Córdoba

Buenos días a todos, a todas. La verdad que es impresionante ver desde acá a tantos compañeros y compañeras de todos los puntos del país. Recién me había comentado Héctor que era así, lo acabo de experimentar en persona, ‘soy de Chaco, soy de Entre Ríos, soy de Jujuy, soy de Santiago del Estero’. Bueno, entonces empiezo por ahí, acá con el compañero en provincia de Buenos Aires, empiezo en el rol más institucional, saludar a los compañeros y compañeras, trabajadores y trabajadoras de la sanidad de todo el país, saludar a este Congreso, saludar y felicitar a las nuevas autoridades electas por 4 años más. Felicitaciones. 

Y después, compartir algunas reflexiones. Primero un poquito de los antecedentes. La verdad que varias veces Héctor me había invitado, así que nadie diga que esto es por la ocasión, por el momento. Me había invitado varias veces a acompañarlo y acompañarlos a ustedes en sus congresos, este es muy importante por la situación en la que estamos. Y justo hoy tenemos en Córdoba, la verdad que teníamos la fecha esta, hoy nos vamos a ir de acá a Cosquín a firmar un convenio también entre la provincia de Buenos Aires y lo que es la fiesta folclórica de Cosquín. Algo muy importante que tiene que ver con la cultura, con nuestra cultura nacional, popular.

Luego vamos a estar un rato más por acá y después vamos a irnos a la ciudad de Córdoba, a la capital. Bueno, es la excusa de una presentación de un libro, pero vamos a firmar varios convenios con la Universidad Tecnológica Nacional también. Así que tenemos una jornada. Esto para contarles que, a partir de la posibilidad de estar acá, hemos agregado varias actividades, pero para mí es central para mí compartir algunas reflexiones y algunas palabras. 

No saben lo importante que es la Argentina hoy, y casi diría en el mundo, como está el planeta hoy, como está políticamente la cuestión de la guerra, de las ultraderechas. Estuve hace un tiempito en España reunido con presidentes de Latinoamérica, con Petro de Colombia, con Sheinbaum de México, con Lula de Brasil, pero también con presidentes y representantes de muchísimos países europeos, entre ellos el Presidente de España, y les puedo asegurar que el mundo está atravesando un momento de incertidumbre, un momento de turbulencia, un momento de transformaciones profundísimas que nosotros vivimos en la Argentina, un poco como ocurre con cualquiera que viva intensamente su realidad nacional.

 En Argentina la política es un hecho de conversación, no sólo entre compañeros, militantes, sino en cada uno de los hogares. Es un país donde la política tiñe todo, pero les puedo asegurar que lo que pasa en la Argentina es un caso, un correlato, un ejemplo más de cosas muy graves que están pasando en todo el planeta, con guerras, con una ultraderecha de la que nuestro presidente es un exponente más, uno de los más caricaturescos, pero un exponente más de un grupo que está pretendiendo modificar la política mundial, la concepción del Estado, las reglas de juego internacionales.

Y empiezo así porque este es un congreso de un encuentro sindical y uno siempre recuerda las palabras del General Perón cuando decía que la política es, antes que nada, política internacional, y que no nos podemos comer la curva tampoco de que estamos luchando contra un personaje, contra un grupito, contra una interna, contra algo difícil de explicar y bastante desquiciado, pero que es solo argentino, que es un problema solo argentino. 

Así que mi primera conclusión para traerles y compartir con ustedes es que estamos en un momento, en una etapa, en una transición en la economía y en la política mundial muy particular y muy profunda, donde se está volviendo a discutir todo, que las Naciones Unidas, que el Fondo Monetario, que las reglas del comercio internacional, todo está en discusión, absolutamente todo está en discusión. 

Ahora, les puedo asegurar que en el planeta entero, que los sectores que están defendiendo a los trabajadores, que están defendiendo a los hogares, que están defendiendo los derechos, en todo el planeta hay un ojo puesto en lo que pasa en la Argentina, porque esa ultraderecha lo tiene a Milei como una especie de exponente que anda paseando por el mundo contando las supuestas maravillas que está haciendo en nuestro país y con nuestra gente; cómo todo anda bien, cómo todo se cumple según el plan. Y me tomé la atribución de en nombre de la provincia de Buenos Aires y más en general, en nombre del peronismo y en nombre del movimiento obrero argentino decir que lo que está haciendo Milei en la Argentina no es maravilloso, no está buenísimo y no anda bien. Es una catástrofe.

Me parece que esto enmarca y encuadra lo que estuvieron hablando hoy. Repito, el modelo sindical argentino, el modelo de participación que viene, obviamente, en una tradición ya muy larga, desde el primer peronismo, desde antes del primer peronismo, como causa incluso de ese cambio en la Argentina, bueno, el modelo sindical argentino siempre ha sido cuestionado por quienes no quieren que los trabajadores se organicen, no quieren que los trabajadores reflexionen, tengan representación, se defiendan. Bueno, siempre ha sido cuestionado porque teóricamente es algo que está separado de las tradiciones, de la discusión, que está separado de las tradiciones democráticas. Por eso yo saludo y festejo que democráticamente estén reunidos, estén pensando, estén meditando y tomen resoluciones políticas y resuelvan también quienes los representan. Un saludo a la democracia, un saludo a la participación, un saludo al federalismo, en medio de tanto ataque. 

Decía recién que hay una catástrofe transcurriendo hoy en la República Argentina, una catástrofe que quieren ocultar cada vez con más dificultades, cada vez con más dificultades, porque durante, yo diría que hasta fines del año pasado, si me permite periodizar, hasta fines del año pasado había alguna posibilidad de que instalaran los medios de comunicación, el Gobierno, su vocero, que todo estaba bárbaro, que todo estaba perfecto y que en todo, en todo caso, requería un poquito más de paciencia, un poquito más de espera. Me parece que a esta altura del partido quienes transitamos, quienes vivimos otras experiencias parecidas a esta, cuando oíamos hablar de los brotes verdes, ¿se acuerdan? en la época de Macri, de ‘la luz al final del túnel’, del ‘segundo semestre’, de ‘lo peor ya pasó’, esa la han repetido, bueno yo creo que van dos años y pico de Milei y se le están cayendo absolutamente todas las caretas y creo que quienes votaron o quienes confiaron en el gobierno actual, están hoy dudando, mirando, preguntándose cómo puede ser que los hayan llevado por este camino. 

Es un modelo, no me voy a extender mucho en esto porque ya lo deben haber hablado, pero quiero decir, es un modelo que en primera instancia, en la primera capa, quiere cambiar la correlación de fuerzas, quiere cambiar la estructura productiva y económica de la Argentina. Es un modelo que ha venido a vender al mejor postor las riquezas naturales de nuestro país y que ha convertido de nuevo a Argentina en un lugar, en un espacio de acumulación y de especulación financiera. Poco más que eso. 

Cuando vemos cómo va la economía y nos dicen, ‘bueno pero dio crecimiento’, ‘tal estadística dio crecimiento’, ya ni eso, pero cuando dio crecimiento y uno lo ve en las barritas verdes y rojas de los sectores que crecen y los sectores que caen, encuentra que en términos de producción, minería, petróleo, son prácticamente los únicos sectores que han tenido una evolución positiva, algo de agro comparado sobre todo con la sequía del 2023, que fue la peor sequía en 100 años. Bueno, tres sectores, primarios, vinculados a condiciones naturales y un cuarto sector que son las finanzas, la intermediación financiera. 

Entonces uno observa que quieren vendernos que a la Argentina le va bien y la Argentina crece y que vale la pena el esfuerzo y el sacrificio de millones, extraerles hasta la última gota de sudor y de esfuerzo a millones, porque va bien, porque crecen 4 sectores, uno de ellos el financiero. Pero cuando uno lo mira, Héctor, en términos de empleo, cuando uno mira en términos de empleo, lo que ve es que aún los sectores que en producción crecieron, y esto es prácticamente la primera vez que pasa en la historia argentina, que se empieza a ver momentos como que la economía crece, pero el empleo cae, en esos sectores, aún los beneficiados de este modelo, el empleo cae, ni siquiera se sostiene. 

Sabemos que son sectores que no son los más relevantes en términos de creación de puestos de trabajo, pero la novedad es que se ve un crecimiento, a veces en actividad económica, que no viene acompañado por ningún aumento del empleo.

Nosotros sabemos bien, lo aprendimos desde hace mucho tiempo, lo repetimos y lo decimos, y se lo decimos acá al gobierno de Milei, de nuevo, una vez más: gobernar, Presidente, Milei, es crear trabajo. Es crear trabajo. Y eso es lo que no está pasando ni va a pasar en tanto y en cuanto continúen con esta política económica.

Hablé de cuatro sectores, todos los demás, todas las demás ramas de la producción, lo que absorbe la gran mayoría de los puestos de trabajo en la Argentina, está para atrás. Desde los 2 años, un poco más de 2 años que llegó Milei, para atrás. Y no recupera, y la economía no crece en V corta, ni fantásticamente, no crece.

La industria, la construcción, el comercio, las actividades que más trabajo absorben, pero además, la educación, la salud, los empresarios, las empresas privadas de salud, todo para atrás, todo, absolutamente, todo para atrás. Entonces uno se pregunta, ¿a dónde va esto? Y yo digo una respuesta, esto tiene una lógica de un cambio, un intento de cambiar la matriz productiva de la Argentina, de cambiar la orientación que tiene nuestro país, por lo menos desde la década del 30, sobre todo a partir del peronismo. Quieren convertir a la Argentina en un país de materias primas.

Y esa idea productiva, esa idea de matriz productiva, como les decía recién, no sólo no genera empleo, o el que necesitamos, sino que además, tampoco tiene las mejores condiciones de trabajo, las mejores condiciones de salario, históricamente, lo sabe absolutamente todo el mundo. ¿Cómo son las sociedades? Porque hay, existen, sociedades en donde lo único que funciona bien es el extractivismo, lo único que funciona bien son unos pocos sectores que están conectados al comercio internacional. ¿Cómo funcionan esas sociedades? Es una sociedad en dos andariveles, en dos capas: un sector muy pequeño, diminuto, asociado al comercio mundial, a las grandes corporaciones, a los capitales extranjeros, a la especulación financiera que le va bien y vive prácticamente atrincherado, y enormes masas, enormes, la enorme mayoría del resto de las poblaciones que viven en condiciones deplorables, sin derechos, sin vivienda, sin salud, sin educación, sin prácticamente nada. Salarios muy bajos, sin protección laboral. Y digo esto, no para dar una conferencia de modelos productivos, digo porque lo que tienen en la cabeza, el proyecto que tienen en la cabeza, es un proyecto que buena parte de los países periféricos, emergentes, tanto de nuestro continente como de otros continentes; como puede ser África, algunos de estos modelos existen y se consolidaron y duraron y vienen de muchísimo tiempo atrás.

El problema en la Argentina es que esto implicaría dar un giro de timón fuertísimo a un país que tiene materias primas, por supuesto, que necesita producirlas, explotarlas, exportarlas, de ser posible, generar riqueza petrolera, minera, agropecuaria. Claro que lo tenemos y tenemos que generar eso. Pero necesitamos un país que no sólo se ocupe de la extracción de materias primas, tiene que ser un país que a esas materias primas le ponga trabajo argentino, que a esa riqueza natural le agregue lo más poderoso y lo más fuerte que tenemos, que son las capacidades productivas de desarrollo y trabajo de los trabajadores de nuestro país.

Y eso es lo que se quiere torcer. Por eso hablan del modelo agroexportador como un paraíso perdido. Por eso hablan de que quieren ser como Perú, como Paraguay. Y yo no tengo nada para decir en contra de esas sociedades. Lo que digo es que nos encantaría escuchar, no que nos quieren llevar a ser como Irlanda, ni siquiera como algún otro país. Los argentinos lo que queremos es sacarle todo el potencial que tienen al trabajo, a la naturaleza, a los recursos y al desarrollo argentino. El trabajo argentino con industria argentina, con producción argentina, con cultura argentina, con ciencia argentina, con empresarios argentinos, con inversión en la Argentina.

Compañeros y compañeras, nos quieren exportar un modelo extranjero, nos traen a especialistas de nuevo los escuchamos pregonar que nuestro país no sirve, que no sabemos hacerlo, que hay que andar copiando, que hay que andar terminando con lo que se conquistó con tanto esfuerzo. 

Por eso, me parece que hay que comprender bien, tenemos producciones vinculadas a los recursos naturales, afortunadamente sí, tenemos litio, tenemos tierras raras, tenemos petróleo, tenemos gas, tenemos una pampa húmeda, pero también un país que en todos sus rincones tiene capacidades productivas vinculadas a lo agropecuario, a las economías regionales. Tenemos un potencial de riqueza inmensa, pero tenemos también una industria.

Y tenemos también, que no lo quieren entender porque es lo primero que quieren liquidar, una capacidad científica, tecnológica, de producción de conocimiento que es de excelencia y cuyo principal motor ha sido el sistema universitario, la universidad pública, gratuita, de calidad de Argentina, reconocida en todo el planeta, menos por los que están en la Casa Rosada y en el Ministerio de Educación. Por eso aprovecho para convocarlos en cada provincia y en cada lugar este 12 de mayo a defender la universidad pública en las calles.

Y miren compañeros y compañeras, tenemos un sistema de salud que tiene muchísimas dificultades, las ha tenido, pero quiero agregar que el sistema de salud en todo el planeta, en todo el planeta, está atravesando desde hace un tiempo demasiado prolongado una crisis profundísima vinculada a los medicamentos, a industrias que son cada vez más concentradas, a nuevas tecnologías que implican costos y costos desde el punto de vista de la atención de la salud, que muchas veces los sistemas que pretenden y buscan dar respuesta universal no pueden, aún los que tratan de hacerlo de modo privado no alcanzan. Y esta es una crisis en Europa, en Estados Unidos, en América Latina, en, también, Asia, en todos los continentes hay dificultades con el sistema de salud, por supuesto, es difícil. 

¿Qué tenemos nosotros de diferencial? Una tradición, una historia de trabajadores y trabajadoras de la salud que son de excelencia a nivel mundial. Son ustedes, son los que laburan, son los que a miles de metros de altura y en todos los puntos cardinales dan respuesta a los problemas de salud de nuestro pueblo. Es esa conciencia y esa comprensión. Y lo digo acá, entiendo los sistemas de salud tienen elementos públicos, privados, las obras sociales, por supuesto, pero en Argentina estamos los que sostenemos que la salud es un derecho, que nadie puede ser sometido al abandono, al desprecio, al olvido, dejado de lado.

Y digo esto porque traje para compartir números que saben mejor que yo ustedes, que tienen que ver con lo que está pasando hoy con todos los subsistemas. Lo hablaba hoy con el ministro Kreplak, que manda también un saludo, pero cómo está crujiendo, cómo está en crisis, cómo está tensionándose cada vez peor el sistema de salud en todos sus subsistemas, en el sistema de las prepagas, lo más privado, donde ha habido un aumento vinculado a estas ideas de la desregulación que ha hecho que se haya quedado afuera de ese sistema una parte importante, a través del aumento de las cuotas, a través de la imposibilidad de pago. Un sistema de obras sociales que mirando el otro día lo que comunicaba la propia Confederación General del Trabajo, un sistema de obras sociales donde vemos que los aportes de los trabajadores no alcanzan en un 80% a cubrir la prestación mínima obligatoria. Un sistema también de clínicas, de sanatorios privados que encuentra que en estas condiciones, y más allá de lo que podamos discutir o podamos diagnosticar, en estas condiciones no se puede sostener el funcionamiento. Y un sistema público al que todas estas dificultades se le descargan también y de pronto vemos que en dos años, más allá de una historia, de discusiones, de orientaciones, de ideas, de transformación, más allá de todo eso, en estos últimos dos años cada uno de los elementos del sistema de salud entró en crisis.

Y a veces uno mira, incluso, vídeos de gente que dice ‘bueno tengo la empresa hace 80 años, funcionó, pasé tal crisis, pasé tal otra, las viví todas y ahora estoy fundiendo, entonces bueno’ y cuenta que están quebrando, que están fundiendo. 25.000 empresas, quebraron y fundieron en la Argentina. Y yo lo dije cuando inauguramos las sesiones porque me obsesionaba este intento que tiene la derecha, y más aún este gobierno, de trasladarle la responsabilidad, como si fuera la culpa por los desastres que están ocurriendo, a su víctima. Empresario pyme, gran empresario, empresario nacional que no puede producir más, que no puede sostener y le dice ‘no, invertiste poco, te ubicaste mal’ y dice ‘pero estoy hace 70 años, 80 años’. Y es masivo y es generalizado. Un laburante que pierde el laburo, ‘bueno, tendría que haberme formado de tal manera’. Siempre se puede estar mejor, siempre puede esforzarse, pero el que se levantaba a las 6 de la mañana, se sigue levantando a las 6 de la mañana y la diferencia es que antes tenía laburo y ahora no tiene laburo, el que antes vendía y ahora no vende. 

Entonces, lo dije varias veces y lo vuelvo a repetir, al empresario, al laburante, al pequeño productor, la culpa no es de ustedes. Acá el problema no es el laburante, el productor, el empresario pyme nacional, acá el problema es Milei y su política económica. 

Por eso creo que hay que hacer un gran trabajo. Quería hablar muy brevemente del problema de salud, del sistema de salud, pero por supuesto, si entre los principales elementos de este gobierno y su política está el congelamiento de los salarios, pisar los salarios, reprimir los salarios. Han planteado cuántas veces, empiezan cada año y dicen ‘este año paritaria cero’, y no homologan y no acompañan a los gremios que aún siendo privados y por la actividad que tienen, junto con los empleadores llegan a un número y no lo homologan. Los salarios bajos es un elemento central de todos estos programas. La idea esta de que el salario es el culpable de la inflación, que el salario es el culpable de tal cosa, de la falta de productividad, de todo, entonces planchar los salarios para que no se vaya a precios, para qué sé yo. 

Abrir las importaciones, pisar el dólar, es la política económica de este gobierno, y ¿qué es lo que empezó a pasar? Salarios bajos, jubilaciones pisadas, provincias a las que pretenden ahorcar y fundir, entonces el mercado interno, la demanda está pinchada; y lo que queda de demanda, abren las importaciones y ponen un dólar barato, con lo cual pareciera que si quieren fomentar algo es que los argentinos compren productos, pero no de trabajo argentino, el extranjero.

¿Cuál es el resultado de esto? ¿Qué estamos viendo? Han desregulado así que los costos, yo tengo los números, los aumentos de los remedios, los medicamentos desregulados, los aumentos de las prepagas, los aumentos de los servicios que tienen que ver con lo tecnológico, todo para arriba y los salarios para abajo. Entonces se hace insostenible, no es que fue por un error, por una distracción, por una equivocación o por algo complementario, es el centro del modelo. Y el resultado es que la salud sea algo para unos poquitos que la pueden pagar por privado y todo lo demás se achique, quiebre o no funcione. Y decían ‘venimos a privatizar todo’. ¿Cuál es el resultado? ¿Cuál es el resultado? 320.000 laburantes se quedaron sin trabajo, y los que lo conservan con sueldos en caída. Entonces los aportes, los aportes al sistema de las obras sociales caen y los costos crecen, y los medicamentos sin control, sin regulación, sin ninguna mirada de cuidado, sin ningún cuidado y se empieza a hacer insostenible. 

¿Y a dónde va? ¿Y a dónde va todo aquel que pierde…? Lo escuchábamos, miren, en el cierre de Fate el otro día, por ejemplo, para tomar una de las 25.000 empresas que cerraron. En el cierre Fate, me comentaba un compañero de San Fernando, tenían antes una cobertura de salud, no la tienen más. ¿Dónde van? Al hospital municipal, a la salita, al centro de atención primaria, al hospital provincial. Acá nos acompaña el intendente de Mar Chiquita, pero lo vemos… Muchas gracias, Wini, por venir. Todo descarga sobre el sistema público y no es que anda bien, todo tensionado. Tenemos hoy un crecimiento de aquel que no puede pagar la prepaga, o el que se compraba un remedio y ya no lo puede hacer, o el que tenía una obra social y ya no la puede sostener porque perdió el empleo. O la propia situación, la crisis inducida de las obras sociales. ¿Dónde van? Bueno, al sistema público. Decían que venían a privatizar. Cada vez más atención recae sobre el sistema público. ¿Qué hace con el sistema público el Gobierno nacional? ‘No tengo nada que ver’, dicen. ‘Problema de las provincias, problema de los municipios, problema de alguna sociedad de fomento, problema de otros. No tengo nada que ver’. Y sobre eso, vaya el repudio y vaya la denuncia, están cortando el Programa Remediar que les suministraba remedios a 20 millones de argentinos. No se puede ser más despiadado, no se puede ser más cruel. 

Así que tenemos una situación de catástrofe. Está marchándose a una catástrofe. Y lo que andaba… Lo que teníamos dificultades, lo que había que corregir, bueno, ya se destruyó. Y lo que andaba bien se deteriora, lo vemos en todos lados. Y, para colmo, el que conserva el salario, el sueldo no le alcanza, porque con este modelo no le alcanza. Con lo que han subido los alquileres desregulados, el combustible desregulado, los remedios desregulados, todo desregulado. Pobreza para la familia, pobreza para los trabajadores, concentración de la riqueza en pocas manos. Eso es lo que estamos viendo. Y no se lo tengo que explicar a ustedes.

Hoy me parece que hablaba de discutir o de reflexionar sobre si la culpa es de la víctima, con lo que está pasando, cuando hay millones de víctimas. Y no es así. Es el modelo económico, es este gobierno, son sus decisiones políticas. Ahora también digo, es nuestra obligación, es nuestro deber, es nuestra tarea militante ir a discutir en cada hospital, en cada clínica, en cada centro de salud, pero también en cada barrio, en cada escuela, en cada plaza, en cada esquina, que esto que está pasando no es el único camino posible para la Argentina. Que hay alternativa al modelo este de hambre, de entrega y de saqueo. Que hay alternativa. Ahora, compañeros y compañeras, tenemos que construirla nosotros. Tenemos que explicarla nosotros. 

Así que, hoy vuelvo a agradecer. Me parece que estamos atravesando una situación muy difícil, sumamente complicada, que ustedes la ven todos los días, mano a mano, y que es algo tan crucial y tan grave como la enfermedad, como la muerte, o como la posibilidad de tener un acompañamiento. Bueno, hoy lo estamos viendo. Así que, más grave y más complejo no puede ser. Tenemos que comprender esa gravedad y es necesario que todos los sectores que buscan representar y forman parte del campo popular entiendan eso, que el problema que tenemos es grave y lo que requiere es una respuesta de construcción donde no estemos discutiendo entre nosotros, sino que vayamos con la gente, le expliquemos lo que hay y empecemos a construir una alternativa que nos saque de acá. Esa es la tarea que tenemos. Ese es el trabajo que hay que hacer.

Y la salud, el sistema de salud de la Argentina, es algo que, por supuesto, hay que mejorar y discutir, pero hay que cuidar y preservar. Es algo que no se repite. Uno ve países muy avanzados en términos económicos, muy desarrollados, muy prósperos, y encuentra que no hay una respuesta de este tipo. Y yo creo que el acceso universal a la salud, que fue planteado en nuestra República Argentina hace bastante tiempo, pero algunos se olvidaron, bueno, nosotros no nos olvidamos porque ayer estábamos conmemorando otro aniversario del nacimiento de Eva Perón, que tanto tuvo que ver la compañera Evita con la universalización de la salud, con una mirada solidaria. Pero hay que cuidarlo y hay que defenderlo. Estas cosas no se las regalan a ningún pueblo. Hay que cuidarlo y defenderlo. La salud es un derecho. Hay que cuidarlo y defenderlo. 

Y no es menor, como pasa con la educación, con algunas áreas fundamentales, no es menor que demos esta discusión contra fuerzas que ideológicamente quieren convencernos del sálvese quien pueda, del egoísmo, del individualismo, de ser… Mencionaba recién al Papa Francisco, ¿no?, de darle la espalda al otro, de esa cultura que termina excluyendo. Bueno, nosotros estamos desde la otra vereda, nosotros estamos en la cultura del encuentro, pero además estamos con la solidaridad y estamos con algo muy importante, y digo, para los que se llenan la boca hablando de libertad, estamos con algo muy importante: para tener libertad, para gozar de la libertad, tenés que tener tu derecho a la salud, tu derecho a la educación, tu laburo, tus condiciones razonables de laburo, poder acceder a tu vivienda. No hay libertad sin justicia social. Y eso hay que decirlo, repetirlo y explicarlo, porque la otra libertad es libertad de mercado, es libertad de enriquecerse a uno dejando de garpe a todos los demás. 

Por eso, compañero Héctor, por eso, a ustedes que han venido acá a organizarse, a pensar, creo que tenemos muchísimas tareas por delante. Creo que no puede ser más oportuno juntar fuerza entre compañeros y compañeras a ver cómo le damos más impulso. No podemos dejar que nadie baje los brazos. El peor enemigo que tenemos es el desencanto, es el desinterés, es la desmotivación, es la desmovilización, es que nos ganen porque instalan el egoísmo, el individualismo entre los pibes y pibas, entre nuestra población, entre los adultos mayores. 

Tenemos que pelear contra eso, y esa tarea y esa discusión y esa pelea se da con organización política. Esa pelea se da con militancia, esa pelea se da desde las organizaciones sindicales, desde las organizaciones libres del pueblo, desde el peronismo, desde los partidos del campo popular.

Compañeros y compañeras, hay que explicarle a toda la Argentina que lo de Milei es un experimento a escala mundial, es un experimento de la ultraderecha que están llevando adelante, que fracasó y que lo de Milei le queda poco, que vamos a ir a las urnas, que vamos a ir con una mejor propuesta, que vamos a hablar con todo el mundo, que vamos a defender la salud, la educación, el trabajo argentino, que vamos a defender la cultura, la universidad, que vamos a defender a nuestros trabajadores, que vamos a defender los derechos, que vamos a defender lo que es nuestro, que vamos a defender nuestra historia, que vamos a defender las Islas Malvinas, que vamos a defender a nuestros abuelos, que vamos a defender a nuestros pibes, que vamos a defender a nuestra Patria. 

Así que compañeros, compañeras, muchísimas gracias. Mucha fuerza. Les agradezco en serio por el acompañamiento, el apoyo, yo cuento con ustedes, cuenten conmigo, vamos a estar construyendo lo que se viene después, un futuro mejor para la Argentina. Muchísimas gracias.

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