Ronda de negocios de empresas bonaerenses en Ituzaingó
Muchas gracias, buenos días. Bueno, voy a empezar hablando de qué nos reúne hoy. Ustedes ya lo saben, pero como nos ven de otros lados lo quiero comentar. Esta es una política que lleva adelante el Ministerio de Producción, junto al Ministerio de Desarrollo Agrario también. Es una política nueva de este gobierno, lo de las rondas de negocios. Se inició desde, prácticamente, el comienzo de la gestión. Y la verdad que lo que busca, lo que busca, es que se generen conexiones, articulaciones, que se generen vinculaciones entre empresarios, entre pymes, entre productores, emprendedores, cooperativas de… Lo vamos haciendo por municipios, pero también abarca la región. Y bueno, genera un espacio que naturalmente no se da. O no se da en esta envergadura y no se da de esta manera, y con este orden y con esta organización.
Quiero decir, cualquier empresario, cualquier empresa evidentemente tiene su red de proveedores, sus clientes. Forma parte de un circuito productivo, forma parte también de una cadena de valor. Esto es obvio y se va forjando de manera, llamémoslo, individual, como átomos. Y es una tendencia obvia y necesaria para cada una de las empresas, generar estas vinculaciones porque esa es su propia vida productiva. Hasta ahí es lo que puede hacer y hace normal y naturalmente el mercado, el libre albedrío, la libre actividad, lo individual, por llamarlo así. ¿Qué problema había? Bueno, hay muchísimas oportunidades más que las que permite encontrar y ver simplemente la capacidad individual de cada empresa en su lugar particular, en su mundo local, sus vinculaciones y sus relaciones.
Iniciamos esta ronda de negocios para permitir, para que se genere un polo de atracción, un contexto y un espacio, donde se puedan generar nuevas, mejores, más potentes vinculaciones entre nuestro sistema productivo. Y se puedan cerrar acuerdos, se puedan mejorar determinadas posibilidades de costo, se puedan explorar nuevos productos. Todas actividades que indudablemente en Argentina, en nuestra Provincia, en cualquier país del mundo, hace naturalmente un privado. El privado emprende su negocio, busca sus proveedores, hasta ahí es normal, busca sus clientes, analiza alternativas, ve tecnologías, pero bueno, hasta donde llega, por decir así, el alcance de su mirada. Que es, sobre todo para la pyme, sobre todo para la pyme local, es limitada. Está circunscrita a determinados círculos. Y le cuesta, tal vez a una gran empresa que tiene una gerencia de marketing, que tiene una gerencia financiera, que tiene una gerencia también para los clientes, que tiene, bueno, una estructura inmensa que se ocupa de explorar, de analizar, o contrata a consultoras.
Bueno, la pyme bonaerense, la pyme argentina, muchas veces tiene una actividad artesanal, personal, a veces familiar. Y esto depende, termina dependiendo, esas vinculaciones, seguramente no son las mejores y no son las óptimas, ni son todas, sino que de alguna manera depende del azar o de, ‘me encontré con tal, lo vi a tal, conozco a tal’. Y al empresario pyme, que eso es lo que quiero hablar ante ustedes hoy, el empresario pyme la verdad que es una figura, llamémosla híbrida. Híbrida, porque obviamente es el dueño de la empresa muchas veces, pero también las empresas tienen esquemas de propiedad y gestión separadas cuando son grandes. Hay unos que son los propietarios, los accionistas, a veces tienen un consejo de accionistas, luego tienen también una gerencia o un gerente general. Bueno, eso no pasa en la pyme. En general no pasa en la pyme por una cuestión de escala. Y también tiene diferentes niveles gerenciales, tiene todo un staff.
A veces la pyme, teniendo un éxito enorme, y teniendo, alcanzando altos niveles de ventas, innovaciones, bueno, a veces genera un volumen muy grande de negocio, pero no tiene, no puede tener, por su naturaleza, esa estructura. Fíjense, en las empresas donde la gerencia, la gestión está separada de la propiedad, el propietario, llamémoslo el empresario propiamente dicho, el dueño, es un empresario puro en ese sentido. Y luego contrata trabajadores muy calificados, a veces excelentemente bien pagos, que hacen la tarea de gerente financiero, de gerente operativo, de gerente general, de gerente de venta, de gerente de compras. Esa es una estructura de una gran empresa. La pyme rara vez, casi nunca, respeta esta división teórica. Y no lo hace por muchísimas cuestiones.
Yo decía la palabra artesanal’. Bueno, la verdad que las pymes a veces son artesanales, familiares, y están llevadas adelante por el empuje de sus propietarios, de sus dueños, que son los emprendedores, que son los empresarios, pero que al mismo tiempo tienen que desempeñar muchísimas funciones. Eso algunos no lo entienden bien. Y es la naturaleza, es una característica de la empresa bonaerense. Nosotros tenemos grandes empresas, pero tenemos un conglomerado inmenso de pequeñas y medianas empresas que se acogen a estas características y a esta descripción.
El propietario es a la vez trabajador de su propia empresa. Hace las veces de gerente financiero, de gerente de compra, de gerente de producción, de gerente de planta. A veces todas esas tareas reunidas en una, dos, tres personas.
Entonces ahí está cuando uno habla con el empresario pyme, que dice, ‘bueno, yo pago la quincena, pero también estoy par a par, estoy codo a codo con los trabajadores’. Mientras el empresario tiene, decía, una figura, que en términos de la teoría de la organización, de la teoría económica, es híbrida, es compuesta, porque no es el dueño puramente. El dueño puramente es el que solamente vive de la rentabilidad de la empresa y recibe como retribución la ganancia.
Ahora, ¿por qué en las pymes no funciona así? Y, por una cuestión de facturación, por una cuestión de escala, a veces por una cuestión casi de estructura técnica y productiva. Entonces, ¿qué termina pasando? El que es el dueño, y debería recibir como ingreso la ganancia pura, termina haciendo trabajos que, en una empresa más grande, son parte de los trabajos remunerados de empleados. Es a la vez las dos cosas. Tiene un rol gerencial, un rol directivo, y también es propietario. Entonces, es una figura híbrida.
Uno debería preguntarse, perdónenme que lo diga así, pero me parece que vale la pena reflexionar, porque se habla mucho de los empresarios argentinos, pero esto que estoy diciendo no se tiene en cuenta y no se entiende. No se entiende, se pasa por alto. Y hay un discurso, y lo digo con todas las letras, del Gobierno actual contra el empresario argentino, particularmente contra el empresario industrial argentino. Les han dicho parasitarios, prebendarios, que viven de quitarles recursos a otros sectores. Y la verdad que no es así. No es así en su fuente de ingresos, en su actividad, y no es tampoco así en la figura misma de los empresarios.
Los empresarios de una pyme son también trabajadores de la pyme. Y muchas veces, se puede explicar de varias maneras, decía yo, pero hay una muy sencilla. La rentabilidad, la ganancia, el flujo económico de la pyme no les permite, no les permite contratar todo ese organigrama de las funciones clásicas que debería tener la empresa. No puede. Es más, si contratara un gerente de ventas, un gerente de finanzas, un gerente financiero, un gerente general, un CEO los llaman hoy, un CEO. Bueno, si contratara todo eso, tal vez ¿qué? ¿Funden, no? ¿No es así? Entonces terminan desempeñando varias funciones. Es el dueño, es el que toma la decisión última, como si fuera el directorio de la empresa, pero es también el gerente. Y a veces mucho más que eso. Hacen tareas ni siquiera solamente gerenciales. Tienen que hacer tareas cotidianas, diarias, de cosas que en otra empresa de otras dimensiones, de otra magnitud la haría seguramente un trabajador asalariado, empleado. Eso remite también a la forma de su ingreso.
Analíticamente, conceptualmente, teóricamente, hay un ingreso, una parte del ingreso, que es la ganancia. Y otra parte que son los salarios. Son dos cosas distintas. Si ustedes leen un libro de micro, un libro de macro, un libro de organización, son dos cosas distintas. La ganancia de la empresa proviene del resultado económico de la empresa, mientras los salarios son una parte, llamémoslo de la estructura de costo de la empresa. Pero como decía recién, en una pyme, muchas veces la escala, el nivel de facturación, la propia organización impide. Y uno habla con un empresario pyme que, tal vez, si pudiera hacerlo de esta manera, se liberaría tiempo, no digo para el ocio, tal vez para otros emprendimientos, como si fuera un gran dueño, podría tener otras empresas. Pero no, tiene que estar todo el día trabajando, todo el día presente en su propia firma.
Entonces, me parece que hay una clave, dicho así, parece claro, pero las consecuencias son muy grandes. Por eso yo quiero hacerlo y lo he hecho siempre, absolutamente siempre. Los empresarios pyme de la provincia de Buenos Aires, los que hoy están sufriendo esta espantosa política económica, son empresarios, son propietarios, pero también son laburantes de su empresa. Ustedes, laburantes de su empresa, los que están todos los días. Y eso es lo que se ve, eso es lo que dicen y eso da otra cabeza. Cuando son empresas familiares y pequeñas, conocen por nombre a los empleados, a los administrativos. Es decir, dicen empresa familiar, pyme familiar, pero no es sólo en la estructura de propiedad, es en el funcionamiento de la pyme.
Por eso, cuando uno lee en el diario que el Gobierno nacional dice, ‘bueno, si una empresa no funciona, que se achique y que reduzca la planta’. ¿Cómo va a reducir la planta? En una pyme, ¿cómo haría? Se pueden echar, ¿cuántos? De una pequeña empresa. No es que se suspende un turno, como en una gran compañía, una automotriz, suspende un turno. No, el proceso productivo está de tal forma organizado y estructurado en vinculación a la actividad que hace que no se puede hacer eso. Por eso, al empresario pyme, en general, despedir, prescindir de un empleado, de varios empleados que lo acompañan, lo he escuchado, lo escuchamos siempre, representa una enorme pérdida, porque además los trabajadores forman parte de una experiencia. Una experiencia que es el propio proceso de crecimiento de la organización. No está escrito en un manual, es un modo de trabajo, es una forma de relación, es una vinculación económica, pero también afectiva, funciona así. No se puede echar un tercio… Leemos todos los días, ¿no? ‘Echó, el otro día, en tal planta, tal gran empresa, echó 150 personas’. Es una parte, una porción de la planta personal. No pasa así en una pyme, no se puede prescindir. Porque en general, cada uno tiene una función. Si pierden a uno, se pierde en el eslabón del proceso productivo y no funciona más. Y por otro lado, lo he visto. Prescindir de un trabajador con el que se ha hecho toda una trayectoria, decía recién, una experiencia común, un aprendizaje, un vínculo. A veces te dicen, ‘no, yo soy padrino de los hijos, o somos casi familiares’. Esa es la pyme bonaerense.
Y por eso, cuando vemos cómo funcionan estos hechos económicos que estamos viendo, el ciclo económico, bueno, la pyme no lo puede absorber así, la pyme aguanta. Y cuando dicen, ‘los empresarios argentinos se van a vivir al exterior’, por alguno, ¿no? Y los que ganan lo invierten y lo timbean. Yo los invito a los que desprecian a nuestra sociedad, a nuestra cultura, a nuestro modelo productivo, que vengan a ver lo que hacen los empresarios pyme productivos de la provincia de Buenos Aires. Que vengan a verlo. A ver si conocen y visitan una pyme y ven todo el esfuerzo que se pone para comprar una máquina, para expandir, para poner en lugar, para abrir, para modificar, para conseguir un crédito, con garantías personales. Es muy distinto. Es muy distinto cómo funciona.
Así que, bueno, yo quiero referirme, y sé que esto es, digamos, previo al comienzo de lo que venimos a hacer, así que no me quiero extender. Tendría bastantes cosas para compartir con ustedes, pero la verdad que pretendo ser breve. Primero, sobre la ronda de negocios, que parten de esto. Incluso de la representación, llamémosla gremial, empresarial. El empresario pyme lo que te dice es, ‘bueno, sí, yo querría ir a discutir, pero estoy todo el día laburando. No tengo tiempo, no puedo viajar a otro país, no puedo ir a la tele, no puedo…’. Entonces nos está faltando también una voz que represente y que cuente las penurias que está atravesando el conglomerado, la red de pymes que tiene la provincia de Buenos Aires, la red más grande del país, conurbano e interior de la provincia de Buenos Aires. Pero les cuesta hacer oír su voz porque no tienen, una gran empresa puede contratar un vocero, puede tener uno que haga estas tareas representativas políticas, pero la pyme no, hacen todo los mismos. Y no hay, no hay, no tienen tiempo para organizarse, para discutir, para plantear. Muchas veces esa es una limitación también. Porque falta una voz que la represente en el debate público. Cuando dicen ‘hay que terminar con la industria’, ese es el discurso del Gobierno: ‘Argentina para qué va a tener industria’. Y bueno, estaría bueno también que haya una voz más potente de lo que representa, porque hacen una caricatura para denostarla, lo crean para denostarla. Entonces, ahí yo veo que esta actividad tiene esta importancia, que también muestra una cuestión, como decía recién, que es práctica, es empírica, es cotidiana, es de observación, pero también es conceptual, que tiene que ver con el papel del Estado. Nosotros, la verdad que tenemos un Banco de la provincia de Buenos Aires, muchísimas pymes bonaerenses, es el principal prestamista productivo. Hay otra banca privada, hay otra banca pública, pero el Banco de la provincia de Buenos Aires está en todos los rincones de la provincia de Buenos Aires. Es además porque dicen ‘no, el Estado no puede innovar, el Estado no puede avanzar en la tecnología, el Estado, la frontera del Estado nunca va a llegar’. Bueno, la primera billetera digital de la República Argentina es Cuenta DNI, la que usamos todos en nuestra provincia de Buenos Aires. Así que que vengan a hablarle a otro, y que vengan a hablarle a otra provincia, o a otro país, o a otros empresarios de lo que podemos hacer y no podemos hacer. Porque es el que presta, el Banco de la Provincia, es el que presta, y presta más, y presta mejor, porque el Banco de la Provincia es un banco público y pretende ser una especie de banco de desarrollo. Y la banca de desarrollo, la banca pública es distinta a la privada. Sé que nos acompañan bancos privados y lo agradezco muchísimo, pero hay una diferencia sustancial, porque el banco público no tiene un propietario que tiene que obtener un beneficio. Eso da una característica distinta, le da un poco de potencia más, porque en lugar de estar generando rentabilidad para otro, lo que genera de ganancia lo vuelca a su propia actividad. Entonces la rentabilidad, algunos dicen, ‘bueno, el banco privado tiene dueños y los dueños se quedan con la rentabilidad’. Lógicamente, funciona así. Bueno, la banca pública también tiene un dueño que se queda con la rentabilidad, el dueño es el pueblo de la provincia de Buenos Aires, son ustedes los dueños del banco de la provincia. Por eso es que vuelve en forma de acompañamiento, de beneficios. Es eso, está reconociendo una propiedad que es colectiva, que es social, que es bonaerense.
Esta ronda de negocios es parte del rol del Estado. Decía, la banca pública, los programas que tiene cada uno de los ministerios, el FOGABA, tenemos una batería de políticas que ahora en esta situación tenemos que profundizar hasta donde nos da la capacidad de una provincia, ¿no? Pero estamos en eso, tratando de acompañar a los empresarios bonaerenses, a la industria nacional, a la empresa argentina, a todos los rubros. Pero esto es también parte del rol del Estado. Por eso yo decía, a la pyme le cuesta a veces generar vinculaciones, conocer, tener ese tiempo. Entonces esto permite nuclear, esta ronda de negocios permite nuclear a diferentes empresas, a diferentes rubros, y entonces eso permite un intercambio fluido. Es una política que lleva adelante el Ministerio y que, mirá, Pablo, la hemos hecho en muchos municipios, pero en Ituzaingó esta es la cuarta ronda de negocios que hacemos. Felicitaciones, la cuarta. Y tienen que ver también con el trabajo en conjunto entre niveles de gobierno. Pero hemos hecho ya 114 rondas de negocios, alcanzamos a 24.500 pymes, hoy hay 333, me parece que es el número, y eso permitió que hubiera entrevistas, esta modalidad, ya 91.000, cerca de 100.000 entrevistas. Y eso ha permitido que muchas veces se conozcan, se enganchen, generen un vínculo, confianza, oportunidades, empresarios, empresas, sectores que de otra manera no hubieran podido hacerlo. Y eso también es un rol del Estado. Esto no pasa, fíjense, no es ni avasallante, ni ponerle la bota encima a nadie, ni imponer nada, es simplemente un papel del Estado que yo reivindico, como decía Pablo, en una sociedad estratégica, con el sector productivo, con el sector empresario, con el sector privado, que es facilitar, ayudar, acompañar, cuidar, generar oportunidades. Esto creemos que es fundamental, es una política nueva, está funcionando muy bien, así que los felicito y les agradezco.
Quiero distraerles un segundo más la atención para retomar el hilo, brevemente, de lo que decía Pablo. Hace poquito estuvimos ahí en Costanera, en Parque Norte, hablando en CAME, había 1.000 empresarios de todo el país, pyme, pero bueno, yo me siento muy cómodo hablando con los empresarios, con las pymes bonaerenses. Y yo quiero decirles algo porque hay una discusión, hay una realidad y hay una discusión. ¿Cuál es la realidad? Y, que la economía está espantosa. Nos quieren decir que la macro está bien y la micro está mal. ‘Hay un equilibrio macro, pero hay algún problemita con la micro’. ¿Qué macro va a andar bien si las empresas no venden, si no hay laburo? ¿De qué parte de la macro estarían hablando? ¿De qué parte de la macro? Porque, desde que subió Milei, desde que ganó Milei, midiéndolo… Hay varias formas de medirlo, voy a hacerlo sencillo, las cuentas sueldos, que es la forma habitual de pagar sueldos, bajo esa modalidad, 500.000 menos, medio millón de cuentas sueldos menos. Después, las estadísticas ya formales, esto es estadística oficial también, pero es una. Medio millón de personas, de individuos que no cobran más a través de cuentas sueldos, o sea que se han precarizado, y 300.000 puestos de trabajo formales perdidos. Son números de catástrofe, son números que hay que remontarse a cosas como la pandemia, como grandes crisis que tuvo la Argentina, 2001. Además, con las familias y las empresas muy endeudadas, se multiplicó por cinco el endeudamiento de las familias, y por cinco el incumplimiento de los endeudados. Ya empezó a salir en el diario, 7 millones de familias, personas; muchos de ellos jóvenes, que andan buscando el primer empleo, ya endeudados y ya con un registro, con una trayectoria de incumplimiento, o sea que ni empezaron, y ya están cinco casilleros atrás; ni empezaron su vida laboral, su vida en el sistema productivo, y ya están atrás.
Muy cruel, es muy cruel lo que está pasando, se perdieron 26.000 empresas. Los que están acá, junto con los pymes que hay, son sobrevivientes de esta política económica, son sobrevivientes, y lo digo con la tranquilidad de saber, que hay algunos sectores que en el promedio parecen levantar con respecto a 2023, y digo ¿cuáles? Uno es el sector agropecuario, comparado con 2023, que fue la peor crisis por la sequía productiva de los últimos 100 años, entonces bueno, sí, está mejor y puede tener cosechas altas, pero, sobre todo, algunos sectores de lo agropecuario; el pequeño productor, las economías regionales, llamadas ‘economías regionales’, pequeños productores no, no les va bien, están también con las mismas dificultades, ahora explico por qué. Después el sector petrolero, el sector minero, y algo que se conoce como intermediación financiera. Entonces es un modelo que prioriza sectores extractivos y sectores financieros, y la verdad que uno puede pensar y puede hasta decir, ‘está bien que crezca’, no sé, Vaca Muerta se recuperó junto con YPF y se puso a funcionar, venía creciendo, sigue creciendo, venía invirtiendo un montón, y entonces ahora, hay estímulos enormes para el que ya tenía las mejores rentabilidades, y no hay ni una ayuda, ni una soga que le tiren al que tiene los mayores problemas.
Pero, ¿por qué tenemos problemas? Esos sectores crecen, pero no generan empleo. En nuestra provincia de Buenos Aires prácticamente no están, ¿de qué va a vivir el pueblo argentino? ¿De qué van a vivir las familias argentinas? Bueno, acá hay una idea, por eso decía que hay una discusión; este es el diagnóstico, 26.000 empresas, no tengo que decir mucho más, cierran 26.000 empresas, se pierden 300.000 puestos de trabajo formales, que son los mejores pagos, los que tienen coberturas, bueno, todo eso es lo que estamos viviendo, y es una catástrofe de magnitud histórica la que estamos viviendo.
Pero tiene por detrás una idea de modificar el rumbo de la matriz productiva de la Argentina y de la inserción internacional de la Argentina. Por eso decía, quieren un país sin mercado interno, un país sin industrias. Si eso es así, hay enormes sectores y enormes contingentes de argentinos y argentinas, de bonaerenses, que no van a tener lugar en un modelo de enclave, en un modelo de producción minera, petrolera, extractiva, o incluso, solamente primaria. Yo recuerdo, además lo estudiamos los que nos dedicamos a la economía, que Martínez de Hoz decía también que ‘tenemos que volver al modelo agroexportador’. ¿Qué problema había? Sobraban 10 millones de personas, y ahí éramos 25 millones, y la tecnología agropecuaria no era tan tecnificada como ahora, donde la cantidad de empleo que absorbe el sector agropecuario es todavía menor que en aquel entonces. Incluso los sectores que han crecido, han expulsado empleo, han expulsado empleo, esto no genera trabajo, y no es sin querer, ni es un error, es el rumbo económico. Esa es la polémica o la discusión que quiero tener con ustedes, es el rumbo económico, deliberadamente así, esta política económica, con decisiones del Estado, venían a dolarizar, a destruir el Banco Central, no sé qué cosa, están haciendo otra cosa, están aplicando un modelo con el mismo staff, los mismos funcionarios que tuvo la época de Macri, creo que 6 de 8, 6 de 8 y el jefe de Gabinete.
O sea, que acá no hay algo que uno pueda decir, ‘bueno se va a corregir, va a funcionar mejor, ya viene el repunte’. Cuando empezó este gobierno decían ‘en tres meses repuntan’, ¿se acuerdan? ‘En V corta’, discutimos eso al principio, nosotros decíamos ‘no, no, y no. No va a pasar’, y no porque uno sea pesimista, o derrotista, o lo disfrute, miren los problemas que tenemos quienes tenemos responsabilidades de gobierno, de alimentos, de remedios, la gente no puede pagarse ya… perdieron la obra social, si la tenían, las obras sociales no cubren lo mínimo, no puede pagarse la prepaga, no puede comprarse un remedio, no puede comprar alimentos, se ha quedado sin empleo, los jóvenes… Es un desastre social también, pero es deliberado, esa es la discusión que quiero dar, y quiero dejar mi parecer sobre esto, es deliberado, es el objetivo, van bien las cosas para ese programa común, aunque acá hayan los problemas que tiene cada uno de ustedes todos los días, pero van bien para este programa económico, para este rumbo económico. ¿Por qué? Lo decía Pablo, si a mí me dan la tarea, la misión, ‘desindustrializá la Argentina, destruí el tejido productivo’, más o menos haría esto, no lo haría nunca, pero sería esto. ‘Abrí, dejá un tipo de cambio, dejá un tipo de cambio desfavorable para la Argentina y abrí las importaciones indiscriminadamente’. ¿Qué va a pasar? ¿Qué esperan que pase? Bueno, eso en general, pero le agrego, en un momento mundial, en un momento de la economía mundial, donde todos los países están haciendo lo contrario, donde el propio y admirado por Milei, Donald Trump, pone aranceles enormes para defender ramas productivas, que la ideología de Milei diría ‘son poco competitivas’, ‘le falta productividad’, ‘le falta tecnología’, ‘ciérrenla’, ‘es más barato comprar autos de afuera’, ‘cierren Tesla’, ‘cierren las grandes compañías’; bueno, todo, prácticamente todo. ¿Qué hizo Trump? No estoy defendiendo, estoy describiendo, protegió las industrias que pensaba que daban trabajo, generaban salario o eran estratégicas. Y eso mismo está haciendo Europa, y eso mismo están haciendo todos los países del mundo, cuidar lo propio. Es más, hay países que tienen una estructura productiva primaria, primaria o extractiva, y hacen lo imposible por desarrollar industria, ‘a ver, ¿cómo hago para desarrollar mi industria? Para tener industria acá, industria propia’. Trump haciendo un esfuerzo enorme, para traer lo que se fue a China, al Sudeste Asiático, de vuelta a Estados Unidos. A nadie se le ocurriría destruir lo que ya tiene, es más, uno puede decir siempre, ‘se tiene que mejorar’, ‘se puede mejorar’, ‘falta tal cosa, falta tal otra’. ¿Qué instrumentos creo para que eso sea posible? No destruirlo, lo que va a costar, porque fíjense, además, que un país sin industria, un país sin un entramado como el que tenemos nosotros, tampoco necesita universidad, ciencia, tecnología, por eso se la quieren llevar puesta, no necesita Comisión de Energía Atómica, no necesita INTA, INTI, CONICET, no necesita eso, si es una economía de enclave, si van donde está el recurso, lo sacan, lo ponen en un tubo, lo suben en un barco y se lo llevan, con tecnología extranjera, trabajadores extranjeros, insumos, o pocos o descalificados, insumos traídos desde el exterior, maquinaria traída desde el exterior, y bueno, queda un país muy pequeño, un país espantoso. A nadie se le ocurriría teniendo industria, destruirla, mejorala, es mucho más difícil, si no te gusta, elegí sectores, trabajá. Y bueno, a los únicos que le han dado beneficio, RIGI, Super RIGI, recontra RIGI, son a las industrias que tienen bajo valor agregado local, a industrias que no tienen que ver con nuestro entramado productivo, las industrias… Son esas. Entonces, además es muy injusto. Pero, de nuevo, dólar atrasado en términos relativos, hay toda una discusión, no lo voy a hacer teórico, pero si ir a veranear a cualquier lado afuera, es más barato que veranear en la Argentina, y hasta hace unos años no era así, no es porque acá empeoró la productividad del sector turismo y mejoró muchísimo afuera. Hay un tema cambiario ahí. Si vas a un pueblo de frontera de Argentina, todos cruzan a comprar los mismos productos, hasta argentinos en el exterior. Bueno, ahí hay un tema cambiario, ahí hay un tema cambiario. Y si en eso, abrís las importaciones pero le agregás tarifas a valor internacional de energía que producimos en el país. Si le agregás tasas de interés, mirando lo financiero no lo productivo, entonces alta, generás un negocio financiero. Y si le agregás salarios bajos.
Y quiero hacer ante este público, ante ustedes, esta discusión porque ustedes la conocen. Uno puede decir: ‘bueno, los salarios’, siempre hemos discutido en la Argentina, pero si los salarios son bajos, el empresario a veces siente que tiene una mejora en los costos. Si los salarios son relativamente bajos, tiene una mejora en los costos. Ahora, si eso es la macro de sueldos bajos, entonces lo que pasa es que lo que gana, porque sus costos en términos relativos se reducen, lo pierde en términos de ingresos. Yo siempre hago la cuenta. Supongamos que uno paga, en una empresa se paga el 30% de salarios y los salarios bajan a la mitad. Entonces yo tengo un beneficio en el balance de haber bajado la mitad del 30%. Ahora, si bajan los salarios a la mitad y las ventas son la mitad, gano un 15% en los costos, pierdo un 50% en los ingresos. Y eso es lo que está pasando. Salarios, jubilaciones, ingresos en general bajos. No hay demanda, no hay mercado interno, no hay venta. Hay una vida miserable para la mayoría e imposibilidad de ustedes para vender. Y es el modelo, no es la falla del modelo, es el modelo. Este gobierno todos los años: paritaria cero. Y bueno, habrá una discusión, siempre hay un balance, un equilibrio, pero si no vendo, no produzco. Entonces, abren las importaciones y matan el mercado interno. Es imposible. Tarifas altas, tasas de interés imposibles.
Es una política económica que destruye el aparato productivo, destruye el comercio, destruye el turismo, destruye todos los sectores, bueno, la construcción ni hablar. Y toda la cadena de valor que es enorme, asociada a la industria de la construcción, ¿no? Entonces, es una política deliberada. ¿Por qué digo esto y con esta pasión? Porque me preocupa que alguien diga: ‘bueno el rumbo está bien pero el Gobierno hizo tal cosa, tal funcionario, tal…’ O sea, que se convenzan de que esto, que va a fundir todo el aparato productivo, que va a fundir las pymes argentinas y bonaerenses, que va a fundir al comercio, que va a fundir, lo vemos por todos lados, es el resultado forzado, forzoso, de la aplicación de esta política económica cuyo objetivo es llevarnos a un país primarizado, precarizado, y agrego más, subordinado a otros intereses que no son los nuestros. Todo eso junto.
Es un tema también de soberanía. Entonces, yo digo, y quería reflexionar con ustedes, porque aún cambiando al Presidente, alguno de sus ministros, pero siguiendo con la misma política económica, va a ser lo mismo. Va a ser lo mismo. Porque empiezan las cuestiones de los funcionarios, las denuncias, las cosas, ‘bueno, esto no, pongamos otros que hagan exactamente lo mismo’. Y se genera un consenso. El consenso de los que ganan con esto, y los que quieren porque, además, se diversifican, entonces si no les funciona más el emprendimiento industrial, se van a la minería, se van al petróleo, son grandes empresas. Hay un sector que puede diversificarse, pero la pyme bonaerense, la pyme nacional, no. La pyme nacional es la que vive en nuestra provincia, la que trabaja en nuestra provincia, la que invierte en nuestra provincia, y lo voy a decir con todas las letras: la que tiene la posibilidad de hacer crecer a nuestra provincia y a nuestro país. Hay una oportunidad inmensa que se está desperdiciando. Hay un verdadero suicidio para el país, matando las pymes, la ciencia, la tecnología, la universidad.
Por eso, termino con esto. Nosotros que estamos acá, no tenemos todos los instrumentos y todas las posibilidades que nos gustaría, porque el problema es nacional, no provincial, es de la política económica, pero sí les vengo a decir, de nuevo, una vez más, cuenten con nosotros, acá estamos. Muchísimas gracias. Mucha fuerza. Mucha fuerza. Y este país hay que sacarlo adelante. Muchas gracias.