Presentación del Fondo de Inversión en Innovación del CFI
Muchas gracias. En primer lugar, agradecerte Ignacio, agradecer a todo el equipo del CFI, agradecer también a quienes llevan adelante el vínculo con el CFI, a Cristina, pero además a cada uno de los ministerios, en este caso al ministerio que encabeza Augusto, agradecerle también a Roberto Salvarezza, a quienes nos acompañan que son también, además de empresarios o representantes de cámaras, a los que representan al sector público, ya sea universidades nacionales u otros organismos.
Muy importante para nosotros este lanzamiento. Yo te digo, Nacho, que creo que este instrumento, este fondo de inversión, un fondo de capital de riesgo, es realmente una novedad. Y es una novedad muy relevante, muy oportuna, muy esperada.
Uno podría decir, en cualquier ocasión que las provincias argentinas, a través de fondos que le son propios, que le pertenecen, decida no utilizarlo en otras tantas cuestiones, cuya relevancia e importancia está demostrada, o que podríamos incluso discutir, pero que se empleen específicamente para la innovación tecnológica, para las decisiones empresarias, para la coordinación entre lo público y lo privado. Además, como decía Cecilia, con una perspectiva no sólo de encontrar la mejor inversión desde el punto de vista abstracto, sino tener un abordaje donde se planteen prioridades, objetivos. O sea, no direccionar las decisiones o la inversión, sino acompañar e invertir en determinadas decisiones que si no lo hace el sector público, no lo hace nadie.
Ya que eso exista, que aparezca, que irrumpa esta posibilidad con fondos relevantes, con una elaboración, con una estrategia, ya es mucho que lo estemos presentando hoy en la provincia de Buenos Aires, y le da también en este marco todavía mayor importancia, porque estamos sufriendo, lo voy a decir, corre por mi cuenta, estamos acá y en parte también por eso. Estamos viviendo una época donde, más allá de las cuestiones presupuestarias, uno, de nuevo, podría discutir también si se va a hacer un recorte, si se busca un objetivo macro, si se persigue como único propósito generar una caída de las erogaciones del Estado Nacional, uno podría también discutir cómo, qué, cuándo, la profundidad que abarca, bueno, se podría discutir.
Pero acá, creo que en la Argentina de hoy se está discutiendo algo mucho más relevante, estructural, profundo, que es el papel del Estado, su vínculo con lo privado, y sigo con esto, las cuestiones que tienen que ver con la soberanía, con la defensa, las que tienen que ver con la integración internacional, con el posicionamiento de Argentina en el concierto internacional, es un concierto que hoy cualquier observador encuentra que se ve bastante desafinado y en proceso de transición, no se sabe ni qué instrumentos ni qué género, lo que se ve es que hay una gran inestabilidad en el marco de una transición a escala internacional, un cambio de era, un cambio de etapa, un cambio de época a nivel geopolítico y a nivel productivo, de matriz productiva mundial, de encadenamientos productivos, de división internacional del trabajo, para utilizar una terminología más clásica, todo eso está en revisión y no está pasando de una manera pacífica, está pasando de una manera turbulenta. Estamos en época de guerras de monedas, de guerras comerciales y de guerras de guerra, así que es un momento no oportuno sino creo yo esencial, obligado para que cada país, los países, las regiones, revisen, rediseñen y piensen qué táctica, por no ponerle más, pero qué táctica va a tener ante los reacomodamientos internacionales.
Creo que cuando uno dice los países tienen que adoptar, en una coyuntura de tanta incertidumbre, tienen que adoptar, decidir determinadas políticas, determinadas prioridades, y también definir, digámoslo muy para bajarlo a la tierra, qué sectores le conviene en esta situación, porque hay un proceso de cambio tan vertiginoso, tan rápido a nivel geopolítico y a nivel tecnológico que creo que es una obligación casi en lo individual, en lo empresarial, todos están viendo qué hacemos con esto que pasa.
Quien no lo hace es sumamente irresponsable, por no decir directamente suicida. Quien no observa lo que está pasando en el mundo, dice ‘che, yo tengo que pensar cómo hago, qué hago, qué me dedico, qué dejo de hacer, en qué me meto más, qué potencialidades tengo, cómo las empleo’, elaborando algún tipo de estrategia para esto, el que no lo hace, la verdad es que está casi condenado a fracasar por su propia impericia.
Eso, como decía recién, le pasa a sectores enteros. Le pasa a empresas, le pasa a familias, le pasa a los trabajadores, le pasa a los estudiantes, a los adolescentes que dicen ‘bueno, hay un mundo que ha cambiado tecnológicamente, que hay sectores ganadores, perdedores’, bueno, se representa esto y toma decisiones racionales y dice ‘bueno, yo pensaba estudiar esto’, hablo de un pibe y una piba, ‘y lo empiezo a pensar porque si no es una posición obtusa, por no decir tonta’.
Cuando lo hace una persona, uno lo puede ver, uno que además yo tengo hijos en edad de también empezar a decidir qué van a estudiar, lo hacemos familiarmente, se hace también con los que uno conoce. Bueno, lo hace todo el mundo, menos uno que es Milei. Menos uno que es Milei, y lo digo con la preocupación y haciéndome cargo de lo que digo. Si uno dice, este es un desafío que tienen empresas, personas, familias, sectores, bueno, lo tienen países. Ahora si un país tiene que decidir una estrategia en un marco de cambio, bueno, requiere un montón de pasos. No estamos haciendo ninguno de esos pasos, están diciendo que lo más conveniente es dejar que eso se resuelva prácticamente solo luego de tomar alguna decisión de subordinación con respecto a otras naciones y a sus intereses, que créanme que cada una de esas naciones, hablo de Estados Unidos e Israel, tienen una legendaria capacidad e inclinación por pensar a largo plazo sus estrategias.
¿Qué vamos a hacer? De hecho lo que está haciendo Estados Unidos, le guste a uno o no le guste, lo que observa es que es producto de decisiones de cómo ubicarse y cómo posicionarse en favor de lo propio en este marco tan complicado.
Bueno, si un país lo tiene que hacer, ¿cómo lo haría? A través de sus autoridades, a través de su gobierno nacional, y además cada una de esas decisiones que se tomen tienen que tener un impacto también en el plan interno, ¿no? Deberíamos decir ‘contamos con todo esto y hay esta oportunidad, hay esto que está decayendo, hay esto que se está potenciando, aparece tal cuestión, tal otra’. ¿Y quién lo va a hacer? El Estado. Entonces acá el problema que tenemos, más allá de esta situación particular, el problema que tenemos es que quienes gobiernan hoy en Argentina piensan que el Estado no sirve para nada, no tiene que hacer nada y hay que destruirlo.
No es cierto que esta sea su actitud práctica y cotidiana, porque la verdad es que cuando deciden perdonarle impuestos casi de forma permanente a determinados sectores o a determinados empresarios, están actuando con recursos que son de todos, aunque digan que están en el marco de un recorte, no cobrar impuestos futuros es lo mismo también que reducir gastos, o que aumentarlos en este caso, es gasto público, encubierto, ¿no? No cobrar impuestos, sobre todo si son sectores que ya iban a hacer una inversión y ahora se les resuelve que esa misma inversión que iban a hacer va a ser exenta con condiciones privilegiadas y especiales. Entonces, no lo dice o dice lo contrario, pero toma estas actitudes. Yo creo que no hay duda que si uno observa, incluso con la mente abierta y sin prejuicios, qué están haciendo todos los países, van todos a contramano de esta idea, de que el mercado resuelve solo, Dios proveerá, veamos cómo es, que si un sector hoy no tiene ventas, bueno, que funda.
Sectores que, doy caso, por ejemplo, estamos viendo que hay un retorno a la energía nuclear importante a nivel mundial, o incluso al petróleo, que había una discusión sobre energías verdes. Nosotros, afortunadamente, durante décadas y décadas, tuvimos un país que con diferentes administraciones, aún con matices, invirtió desde el Estado en determinados desarrollos, por ejemplo, YPF estatal, que querían privatizarla de nuevo, lo han dicho de todas las maneras posibles.
Entonces, la verdad que, de nuevo, no quiero extenderme y tampoco enroscarme con el tema, pero creo que es suicida lo que se está haciendo. En un marco como el que tenemos hoy, decir ‘el Estado no puede hacer nada’, ‘el Estado es el más tonto de todos, se tiene que retirar’, porque si no lo hace el Estado no lo hace nadie, como varias cosas que observamos todos los días, pero además basta con mirar en qué andan todos los países del mundo en la coyuntura actual, de incertidumbre, de riesgo, de novedades, ¿qué hacen todos los países del mundo? Y, toman decisiones a través del Estado para incentivar determinados sectores, para profundizar determinadas alianzas. Lo que no hacen es destruir el Estado, todos se dan cuenta que el Estado es un instrumento poderoso, obviamente que tiene que ser bien utilizado, con eficiencia, lo que no se puede hacer es no tener Estado. Creo que es el peor momento, no se me ocurren otros, hay otros, pero para decir ‘vamos a destruir el Estado’, viendo lo que ocurre a nivel mundial, en cualquier plano y viendo lo que hacen todas las sociedades vecinas y más lejanas.
Entonces, yo creo que tiene ese interés particular en este momento, que es lo que se está detectando, que hay algo que el mercado no está resolviendo, o no está resolviéndolo bien, o con la potencia, o con las características que entendemos las provincias argentinas que se necesitan. Necesitamos, por supuesto, empresas de base tecnológica, proyectos importantes, proyectos exitosos, pero también necesitamos que tengan que ver con sectores clave de nuestras economías provinciales, que lo son también nacionales, ¿no? Pero hay áreas de vacancia, hay, por supuesto, oportunidades estratégicas, hay sectores que tienen determinado grado de maduración, por ejemplo, capacidades propias de base en la inversión público y privada que tenemos en el país. Nosotros somos un país con tecnología aeroespacial, con tecnología satelital, todo eso fue por la acción del Estado. Hoy pareciera que la quieren rematar, o la están rematando, pero la verdad que ha resultado de una acción que hicimos todos y que nos coloca en ocho países que tienen esas capacidades. Sería ridículo venderlas o destruirlas, bueno, estamos viendo, o mal venderlas o destruirlas.
Estamos viendo lo mismo con la tecnología nuclear, algo que posiciona a Argentina en términos continentales y en términos internacionales, y nos pone en un lugar muy importante, teníamos, estábamos desarrollando un reactor con características específicas, era uno de los dos o tres proyectos internacionales, hoy muy demandado, hoy que se está volviendo… Bueno, todo eso parado, liquidado.
Por eso creo que es importante que tomemos determinadas decisiones y yo quiero agradecerle al CFI porque ha sido un trabajo muy serio, muy profundo, un estudio, y que nos pone hoy adelante de una posibilidad que antes no teníamos y de una herramienta que no existía, ¿no?
Evidentemente, en provincia de Buenos Aires, principal provincia productiva de la Argentina, principal provincia industrial, principal provincia agropecuaria, una de las principales turísticas, la principal turística, una de las principales mineras, en materia cultural también. Bueno, nosotros con este instrumento creemos que vamos a poder hacer avances importantes para la provincia y también consideramos que si no fueran en territorio provincial, o de empresas o grupos provinciales, son importantes también para la provincia de Buenos Aires. Esa también es otra mirada que tiene que ver con esta idea de que, bueno, el mercado lo soluciona todo y si no, inventemos determinadas instituciones que no son mercado, por ejemplo, provincias, o no son empresas, compitan entre sí como si lo fueran. Todas cosas absurdas. Lo digo, absurdo, ya hasta me enojo, porque la verdad que han llevado a fracasos tremendos, tremendos fracasos históricamente. No funcionó en ningún lado, entonces nos quieren hacer aplicar medidas o inexistentes o fracasadas, pero bueno, la realidad es esta, es que nosotros tenemos un acervo, un stock, unas capacidades que le podemos sacar mucho más jugo, pero como pasa siempre con proyectos innovadores, el acceso al financiamiento es complicado, es un tema de estudio a nivel internacional, acceder al financiamiento es complicado.
Luego cuando las cosas salen bien uno observa un caso de éxito, lo que muchas veces no se ve, porque son temas contrafácticos, son los miles y miles de proyectos, grupos, empresas, investigadores que tienen fantásticas ideas y luego quedan truncas porque no aparece la posibilidad de motorizarlas con el financiamiento adecuado. Eso también exige el diseño de determinados instrumentos, no es cualquier cosa, esto no es un aporte no reintegrable, se trata de un instrumento distinto y me parece que también le da un potencial y es producto de la experiencia internacional en casos de resultados adecuados.
Así que bueno, es para nosotros muy importante este lanzamiento. Necesitamos y queremos, creo que el 26 está cerrando la convocatoria, sabemos que ya hay interés a esto, ya hay inscritos, ya hay empresas interesadas o sectores interesados. A esto quiero agregar, también para agradecer porque no lo hicimos el otro día en la Expo FITBA, que también es un instrumento que ahora venimos trabajando con el CFI y hemos podido ver en una exposición resultados la verdad que muy, muy valiosos de grupos de universidades, de empresarios, de interacción entre nuestro sistema científico-tecnológico y nuestra matriz empresarial, la verdad que es ejemplar. Así que bueno, esto es más o menos a fin, incluso puede ser complementario, creo que lo va a ser, que va a ser complementario, de la misma manera que quien haya encontrado financiamiento, algún tipo de incubadora o algo así y hoy tenga algo en determinado nivel de madurez, hoy seguramente acaba de encontrar una posibilidad de seguir adelante.
Todo esto son buenísimas noticias para nosotros, para la provincia de Buenos Aires. Vamos hoy a una presentación y luego de esto a darle difusión. Quiero agradecer a todos y a todas por la presencia. Quiero decir que sí, que en todo el planeta se entiende y se sabe que el Estado es fundamental en esto, no en todos los pasos y no en todas las funciones, pero sí que es una palanca, un resorte que permite poner en marcha determinados proyectos que sin un diseño específico y sin presencia estatal, simplemente son cosas que no ocurren.
Así que celebrar que, en una Argentina que va para otro lado a nivel nacional, lo podamos hacer y no es sólo a la provincia de Buenos Aires, sino a través del CFI, que son todos los gobernadores de la Argentina que estamos de acuerdo, por unanimidad, que hace falta un impulso a nuestras inversiones de capital de riesgo para que podamos tener después resultados como los que necesitamos y como los que se merecen, porque sé que hoy es muy cuesta arriba. Así que cuenten con el Gobierno de la provincia de Buenos Aires. Muchas gracias a todos y a todas.
