Nuevo CDI y Centro Universitario Puentes en Benito Juárez
Buenas tardes a todos, a todas. Efectivamente, Julio, está bajando el sol, hace frío, ¿no? Bueno, a ver, Milei, escuchá, zona fría, hace frío. Cuánta crueldad, ¿no? Cuánta crueldad, cuánto abandono.
La verdad que Julio decía, hoy un día para festejar, no para quejarnos, así que quiero decir que hemos tenido una recorrida por diferentes obras, hemos estado viendo hoy también obras que nos falta terminar, como la Casa de la Provincia, pero quiero decir, está un 68% me dice Kato, y a pesar de Milei, a pesar de que no ha aparecido el famoso, ¿cómo era? Eso, para la provincia… A pesar de eso que Julio lo anda buscando, a pesar de eso, y a pesar de que, y ahora hablando seriamente, que el Gobierno nacional ha decidido abandonar, ¿cómo nombrar a todo lo que ha decidido abandonar? A la educación, a la salud, a las personas con discapacidad, ha decidido abandonar a los vecinos y vecinas de toda la Provincia, al aparato productivo de la Provincia, a los laburantes de la Provincia y del país. A pesar de eso, Julio, estoy en un municipio donde queda muy claro que hace falta un Estado que labure, que esté presente, solidario y que acompañe. Julio, felicitaciones.
Felicitaciones por el Centro Universitario. Nos acompaña también la Rectora de Bahía Blanca, de la UPSO, Andrea Savoretti. Muchas gracias.
Y a veces se pierde, uno tiende a naturalizar, lamentablemente hay una tendencia a naturalizar las cosas que andan bien, que funcionan, que naturalmente también se instalan en la vida de los pueblos, de las sociedades, y parece o que siempre estuvieron o que siempre van a estar. Yo creo que eso es algo a lo que tenemos que prestar atención, pero me decía Julio que en el Centro Universitario tienen a 600 hoy estudiantes que están haciendo algo que durante décadas y décadas y décadas no es que parecía, era imposible hacer en Benito Juárez, que era llegar a tener un título universitario, o terciario, en el pueblo donde vivís, en el pueblo donde naciste, en donde querés estar.
Había que irse, muchos no lo podían hacer, y esto forma parte del programa Puentes que hoy, junto con este centro universitario, al que le damos acompañamiento, hoy hicimos también la inauguración de la ampliación, pero junto con el de Benito Juárez, y también un mensaje para el Gobierno, decía yo de la crueldad, pero también el Gobierno nacional, un Gobierno que cree que porque predican ellos el sálvese quien pueda, el andar aplastando cabezas, el de la competencia entre unos y otros, pero abandonar al que está más complicado, yo quiero decir que también hoy celebramos que este centro universitario es uno de los 81 centros universitarios que estamos haciendo funcionar, siguiendo también tu ejemplo, Julito, en toda la provincia de Buenos Aires. 53 nuevos, con obra nueva, una política de inclusión, una política de igualdad de oportunidades, una política de arraigo para que los pueblos del interior de nuestra Provincia tengan las mismas posibilidades que lo que tiene aquel que vive en una de las grandes ciudades cerca de una universidad.
Luego, el hospital. Yo no puedo reproducir, ustedes lo conocen bien a Julio Marini, bastante, ¿no? Hace un tiempito, pero la emoción, la garra que le pone y el amor que le pone, porque me decía ‘no, no, pará, te tengo que ir a mostrar cada una de las habitaciones porque les cambiamos las ventanas, le pusimos…’. Gobernar, representar y gestionar es también una cuestión de sentimiento, hay que ser, porque unos piensan que es un Excel, una planilla de cálculos, la eficiencia, un técnico, pero no, sobre todo en nuestra provincia de Buenos Aires, donde Julio contaba con el ejemplo de un edificio, como ustedes vieron que hay árboles muy antiguos que cuando se los corta y se ve cada una de las, ¿cómo se llaman? Las vetas, los anillos, se ve la historia de cuando hubo una tormenta muy grande, cuando hubo inundación, cuando hubo sequía, y se puede leer ahí la historia; bueno, en el edificio que tenemos acá atrás, en el CDI también se ve un pedacito, una porción, como si fuera una parábola de la historia argentina reciente, una obra que se anuncia como dos jardines, que después viene un gobierno neoliberal, de derecha, uno de esos gobiernos que tiran para atrás. Fíjense, el país es el mismo, pero a veces… El país es el mismo, se llama Argentina, no se llama Estados Unidos, no se llama Israel, se llama Argentina. Mismo país, misma provincia, y a veces las obras se anuncian, se empiezan, se terminan, y otras veces se interrumpen, se abandonan, ¿vieron? Y siempre son esos gobiernos, los gobiernos de derecha, que vienen con el discurso del sacrificio eterno para algunos, otros siempre, siempre se llenan de guita, la pasan bárbaro. No hablo sólo de funcionarios, hablo de sectores económicos, de intereses, de sectores de poder, porque cuando dicen que no hay plata en un país de un día para el otro, no es que de repente no se pueda hacer nada, se saca de un lado y se pone en el otro.
Cuando uno ve que va el Presidente de nuestro país, lo aplauden en la bolsa de Nueva York, en Wall Street, uno dice ‘no lo deben aplaudir por el peinado, por la ropa, deben estar haciendo enormes negocios, deben estar ganando mucha guita’. Guita con la timba financiera que no está en las obras que faltan, nos han sacado obras de salud, de educación, de infraestructura, de rutas para los pibes y pibas, nos han sacado a nosotros y a toda la Argentina. Y la verdad que esa plata se saca de un lado y se pone en el otro, se pone en el endeudamiento, se pone en la tasa de interés, y hoy tenemos a todas las familias, todas, una proporción enorme endeudadas, y muchas ya que no pueden pagar deudas que tomaron, no para comprarse un bien de capital, un electrodoméstico, para vivir, para la nafta, para la ropa, para los servicios. Las familias se están endeudando, no porque haya un boom de prosperidad, porque la gente está queriendo viajar, ampliar la casa, están endeudándose para la vida cotidiana.
Es decir que el superávit que dice tener Milei es el déficit de las familias, lo está pagando el pueblo, lo están pagando los jubilados, lo están pagando los laburantes, lo está pagando el interior de la Argentina, de la Provincia, lo estamos pagando todos. Y hay otros que se están recontra enriqueciendo.
Acá hay una historia de una obra que se empezó, que la cambiaron, después vino otro gobierno, la paró y parada, parada, parada, y después volvió un gobierno nacional con intención, bueno, estaba Kato de ministro ahí, dice la historia que Kato la inició, después vino Milei, la pararon. Kato vino a la Provincia y la terminó.
Y, bueno, pero con un gran esfuerzo, y yo sé porque hemos estado recorriendo, Julio decía ‘hoy no vamos a pedir más obras’. Pero sé que hacen falta, sé que hacen falta, así que yo les quiero transmitir, y para terminar brevemente, este mensaje. El problema que estamos teniendo todos los argentinos, los laburantes, los comerciantes, los empresarios, los municipios, las provincias, todos lo estamos teniendo, es que nos han puesto en una especie de compresor, de licuadora, y nos están exprimiendo los recursos a todos. Y cada vez es más difícil, y cada vez es más difícil terminar una obra, me decían recién en la Argentina hoy terminar esta obra, traer las becas, quiero agradecerle también que no está, tenemos varios ministros, no está el Cuervo Larroque, pero es el que trajo las becas también, con Ayelén. Así que, falta muchísimo.
Hablábamos de la Casa de la Provincia, la empezamos, obviamente cada cosa que empezamos la terminamos, la queremos terminar también, pero el problema que hay es que el ajuste nacional recae sobre Provincia, recae sobre las familias, y entonces el que antes podía comprarse un remedio por privado, en la farmacia, ahora no puede, las farmacias casi no están vendiendo por privado, nadie puede comprarse el remedio, entonces es o por la obra social, o es en el centro de salud, o es en el hospital municipal. O sea, que recae sobre el Gobierno municipal, el Gobierno provincial, a esto recortan los remedios de PAMI, recortan el Remediar, un programa de 25 años con medicamentos para distribuir a 20 millones de personas, lo cortaron de un día para el otro. Entonces, desde el Ministerio de Salud, Nico, largamos nuestro programa de Medicamentos Bonaerenses que no consigue sustituir todo, pero estamos produciendo desde el Estado remedios para los y las bonaerenses.
Y es todo así, es tapar agujeros, es aguantar lo que se nos cae encima. Y a veces me dicen, ¿qué se puede hacer? Y bueno, lo voy a decir porque es la realidad, lo que hay que hacer es volver a tener un gobierno nacional que se ocupe de los problemas reales de nuestra gente, que esté con la cabeza puesta, no en premios de vaya a saber qué, en conferencia no sé dónde, en no sé qué cosa, sino que esté con la cabeza puesta en lo que se necesita realmente.
Nosotros, en el interior de la provincia de Buenos Aires contamos con, acá nos acompañan también dirigentes, intendentes, ex intendentes de pueblos del interior de la provincia de Buenos Aires, hay que ponerle, decía, mucha garra, hay que tener mucho coraje, hay que tener perseverancia. A veces te dicen cualquier cosa, Julio, no te calentes, acá está la obra que tenía que estar, la empezamos nosotros y como tenía que ser la terminamos nosotros, Julio.
Así que, seguimos empujando, hay que poner mucha fuerza, no hay que bajar los brazos, porque tenemos un pueblo hermoso, un pueblo con, la verdad que una cultura valiosísima, a pesar de que nos quieran insertar otras cosas.
Hoy es un día especial, hoy estuvimos también tomando la promesa a la bandera, lealtad a la bandera nacional, lo estuvimos haciendo con Pichi Fisher, acá cerquita. Así que, lo que quiero decir para terminar es que todos cuando teníamos la edad, en cuarto grado, prometimos la bandera, algunos parece que se olvidaron, pero prometimos también dejar todo por nuestra Argentina. Muchas gracias.
