Apertura Cumbre Federal de Logística

Empiezo de nuevo agradeciendo al panel, al CFI por la importancia que le asignamos en la provincia de Buenos Aires a estos encuentros, a esta segunda Cumbre Logística, pero sobre todo al trabajo que se está haciendo, que probablemente no sea tan visible, lo vamos contando pero no es tan visible, que tiene que ver con una estrategia federal logística para la Argentina. Es un trabajo en el que venimos colaborando y, a través de la participación de las provincias y de la articulación a través del CFI, se va consiguiendo que ese plan, esa estrategia, se vuelva para todos nosotros cada vez más una realidad en términos de objetivos, objetivos provinciales que luego deberían ser también objetivos nacionales. Así que muchísimas gracias, la verdad que convalida el trabajo que se viene haciendo, la enorme convocatoria. Gracias también a los participantes, al auditorio, al sector privado, a las cámaras, obviamente a los representantes de las diferentes provincias, de diferentes organismos, creo que también nacional alguno. 

Y contesto tu pregunta, la provincia de Buenos Aires tiene dimensiones extraordinariamente grandes, tenemos 307.000 kilómetros cuadrados de superficie. Cuando uno observa los números que caracterizan a la provincia de Buenos Aires, concentramos con los 17 millones de habitantes, cerca del 38% de la población nacional, pero en materia productiva también, nuestra provincia representa el 36% del PBI. El 50% de la industria argentina se desarrolla en la provincia de Buenos Aires y el 41% de la producción agropecuaria, son números fabulosamente grandes. Y en términos de materia logística, voy a decir unos poquitos datos que también me impresionan, 27 puertos entre los provinciales públicos y los privados, 27 puertos tenemos. Tenemos el litoral marítimo más extenso de la Argentina, tenemos 30 astilleros y más de 100 talleres navales en la provincia, una red vial de 40.000 kilómetros, 15.000 kilómetros de vías ferroviarias, de ese tendido hoy está en funcionamiento menos de la mitad, 6.000. Tenemos también una cobertura de red de ducto del 70% de gas y petróleo, somos la principal provincia en materia de refinería y de petrolera también, pero de valor agregado sobre los hidrocarburos. Así que es de una dimensión gigantesca.

Muy brevemente también voy a decir que la provincia de Buenos Aires tiene su propio plan de infraestructura, su plan logístico y hemos hecho inversiones históricas en rutas, en caminos rurales. Digo simplemente algunos números y valores: 4.991 kilómetros de rutas intervenidas, 1.571 kilómetros de caminos rurales, 143 obras hídricas en la provincia de Buenos Aires. En nuestra gestión es donde más hemos trabajado en obras hídricas importantes, el curso del Salado, el dragado del río Salado avanzó en nuestra gestión más que nunca, lo mismo con algunas cuencas como la del Luján, donde hemos hecho importantísimas obras. Y puedo seguir así. 

Quiero agregar algo sobre la cuestión portuaria para referirme más que nada a la infraestructura, también un plan de inversión en infraestructura básica portuaria en los consorcios de gestión pública, público-privada, 75 millones de dólares en infraestructura intraportuaria. 236 millones de dólares en dragados y en las terminales privadas, inversiones de cerca de 700 millones de dólares en un periodo de 5 años. Así que estamos desarrollando un plan provincial de infraestructura.

Quiero hacer un comentario ahora general, de contexto, para entender dónde se enmarca lo que nos planteamos acá en el CFI, una estrategia, una estrategia logística para la Argentina, una estrategia logística federal. Se enmarca, y no me voy a extender, en un momento donde se está reconfigurando el orden mundial, no se le escapa a nadie que está habiendo importantes conflictos de todo tipo: comerciales, guerras comerciales, guerras de monedas, guerras financieras y guerras de misiles que están ocurriendo a lo largo y a lo ancho del planeta, que tiene que ver con una discusión de hegemonía a nivel mundial, pero también una discusión tecnológica, porque estamos en medio de una revolución tecnológica. Su forma más visible probablemente sea la cuestión digital, las redes y, particularmente, la inteligencia artificial, pero también estamos viendo una revolución en la robótica, que viene avanzando a pasos agigantados y que indica que va a haber un reemplazo tecnológico muy grande a nivel mundial y un reordenamiento de las cadenas de valor, de la división internacional del trabajo, para llamarlo así, en el próximo tiempo como no se veía hace mucho, o como venía ocurriendo, pero de manera más silenciosa y oculta, y hoy se ve de manera estruendosa y a través de crisis. 

Así que es un momento crítico para el planeta, para cada una de sus regiones, para nuestro país, Y, evidentemente, para ir a nuestro tema, la logística desempeña un papel clave. Quien lo duda puede darse cuenta que tenemos discusiones y disputas a nivel tecnológico, matrices productivas, decía energéticas, agrego financieras, económicas, tarifarias, pero que buena parte hoy de los conflictos están expresando en la logística: lo del estrecho de Ormuz, lo del tráfico de la energía, del petróleo, pero hay disputas en torno al Canal de Panamá, a los puertos, y obviamente la región de Malvinas no puede separarse del Estrecho de Magallanes y cuestiones también logísticas. Es decir, que hoy se está reconfigurando el mundo en materia productiva, en materia de hegemonía, de dominio, de áreas de influencia, y también logística.

Lo de la importancia del tráfico de las mercancías, del movimiento de los bienes, se pudo ver muy bien porque hace un tiempo se lanzó una iniciativa desde China, que es la nueva Ruta de la Seda, se la conoce, que es una cuestión eminentemente de infraestructura logística que incluye puertos, pero es una planificación que realiza una de las grandes potencias mundiales para ver cuál va a ser el intercambio de mercancías desde la perspectiva de la infraestructura necesaria. Pero al mismo tiempo, en estos últimos días, también desde Estados Unidos, con esta idea del corredor Andes-Atlántico, se empiezan a plantear grandes programas de infraestructura a nivel global, donde, a mí me gusta decirlo así, o planificas o te planifican. Porque la Argentina es parte de esos planes globales. La pregunta es qué estamos haciendo nosotros, qué oportunidades aprovechamos, qué oportunidades dejamos pasar, y qué cosas se hacen y qué cosas no se hacen. En un momento de tan veloz y tan vertiginosa transformación, y también quiero decir, tan accidentada y tan compleja, la verdad que Argentina, cada provincia pero Argentina como un todo, no puede privarse de tener una idea, de tener una perspectiva, un plan, en materia de infraestructura, de logística. No se puede dejar de ese lujo. Por eso creo que no solo es tan importante, sino especialmente oportuno en la coyuntura actual.

A nivel provincial, local, porque yo entiendo que hay hoy, o hubo hace tiempo, una escuela que mira mucho el desarrollo local, pero estas cuestiones son mundiales, luego regionales, nacionales, y después locales. Lo que no quiere decir que no tengamos que tener un abordaje local, pero tiene que haber una idea global. Se está discutiendo dónde nos vamos a posicionar en esas nuevas cadenas de valor y en su reconfiguración, y me gustaría decirlo más brutalmente, en la cadena alimenticia, que está modificándose en el último tiempo, si Argentina va a ser presa o si va a participar de los lugares donde se acumula el mayor valor dentro de las cadenas.

Ahí, decía a nivel local, en la provincia de Buenos Aires. Quiero plantear un elemento más que tenemos en cuenta en nuestros planes de infraestructura y de logística que tiene que ver con la integración, con la salida de la producción, pero tiene que ver con una materia, también, que está hoy en todas las discusiones, que es la cuestión del arraigo. Que involucra a todas las provincias, en el caso de la provincia de Buenos Aires, por sus dimensiones y sus características, a mí a veces me gusta plantearlo así, porque a veces uno con una visión parcial y bastante, creo yo, dislocada, puede pensar que la provincia de Buenos Aires es solo su cinturón, el cinturón industrial, o el gran Buenos Aires, o el conurbano. La provincia de Buenos Aires tiene un territorio y una división política donde de los 135 municipios, 100 son lo que conocemos como el interior, son más bien población vinculada no solo a lo rural, pero principalmente rural, 100 municipios y si solamente la provincia de Buenos Aires fuera el interior de la provincia de Buenos Aires, tendríamos 4 millones de habitantes. Seríamos aún así, la provincia más grande o compitiendo. Así que para nosotros la logística tiene que ver también con el arraigo, con la posibilidad de que quienes nacen, tienen su familia, sus afectos en el interior, en pueblos del interior, a veces pueblos muy pequeños de la provincia de Buenos Aires, a veces no, puedan desarrollar sus actividades, su vida, y bueno, generar su cultura y su perspectiva en el lugar donde nacen. En eso, en materia de arraigo, tenemos muchísimas políticas que llevamos adelante, que tienen que ver desde cuestiones vinculadas a la conectividad a través de rutas y a través de diferentes caminos rurales y en donde podemos también autopista y en donde podemos también ferrocarril. Pero bueno, además de eso, en cada localidad generar un polo de desarrollo. Y quiero ser muy claro con esto porque también estamos en medio de discusiones muy nodales, muy profundas acerca de cómo se va a generar el desarrollo y de dónde va a provenir.

Hoy cuando observamos la situación mundial, vemos que hay una disputa, donde los países, los Estados nacionales tienen un papel protagónico y yo diría cada vez mayor. Si uno observa tanto tomando estas dos potencias, China como Estados Unidos, recientemente con la administración de Trump en su segundo mandato, observamos que uno de los puntos centrales es presentar una estrategia de seguridad nacional, una estrategia tecnológica. El gobierno nacional se plantea estrategias, posicionamientos estratégicos, inversiones críticas, inversiones claves, e intenta potenciar y mancomunar esfuerzos privados y públicos para que esto se lleve adelante. Hay enormes novedades en ese sentido, en el marco de la disputa internacional actual. Por ejemplo, volvieron las políticas proteccionistas, los aranceles, las tarifas que hace tiempo no existían y simplemente estoy haciendo una descripción, una observación, aparecieron como un instrumento de industrialización, particularmente en Estados Unidos. Este sector lo quiero cuidar, lo quiero proteger, no sólo voy a tener una política de crédito, voy a tener también aranceles para que no ingresen productos importados. Estrategias e instrumentos de la política industrial, que hasta hace poco eran mala palabra y no existían, puestas en marcha por la principal potencia mundial. 

Para mí esto es importante. ¿Por qué tomo palabras, conceptos de Martín, de Rogelio, de Elías? Me parece que es central darse una perspectiva nacional de planificación. Tenemos que saber hacia dónde queremos ir, después se puede corregir, necesitamos que esa estrategia sea público-privada, necesitamos que sea democrática en términos de amplia, que incluya a los diversos sectores involucrados, que es toda la sociedad, pero particularmente al sector privado. Tenemos que discutir estas cosas, tenemos que proponérnosla. Repito, si no planificamos nosotros, vamos a ser presa y parte de la planificación de otros para los intereses de otros. Esto no quiere decir que nuestros intereses sean contradictorios y confronten con los intereses de otros países u otras regiones. Todo lo contrario, pero nosotros tenemos que saber qué nos conviene y para dónde queremos ir. 

Creo que la mejor forma de expresarlo es que no podemos pensar que el interés nacional, que el interés colectivo de la Argentina va a tener su mejor evolución si se somete a intereses que no son propios.

En ese sentido, un plan logístico es más que un plan logístico también. Y lo vemos en cada una de nuestras provincias, lo comentaba recién Martín. Hicimos la infraestructura vial y se empiezan a radicar empresas, pero luego falta la energía y hay que hacer la infraestructura energética, después la colectividad para que haya internet y para que haya acceso a las redes. Y luego de eso también tiene que haber escuela, universidad, policía, tiene que haber salud. Es decir que la planificación tiene que ser integral. Yo creo que es importante darse una mirada desde la logística porque es obvio que sin acceso y sin conexión es imposible desarrollar aún zonas que tienen enormes riquezas.

Así que vendría a ser el esqueleto, pero sobre ese esqueleto hay que poner el músculo, hay que poner los órganos. Hay que asociar una estrategia logística con una estrategia productiva. Hay que asociar una estrategia productiva con una estrategia en educación, en ciencia y tecnología. Y esto no quiere decir, y me parece que ahí hay uno de los debates centrales, y cuando uno mira la experiencia internacional, incluso hablaba Rogelio de sus parientes, de sus antecesores, de su padrino creo que era, bueno, del abuelo, el desarrollismo, pero cualquier expresión política en la Argentina de la historia del desarrollo nacional y de la industria nacional, tenía en cuenta que no había que decidir si hacíamos todo por privado o todo por el Estado, eso no existe más. Ni siquiera en los países más centralizados, en los países que ponen incluso una perspectiva que parecería ajena al capitalismo. Bueno, pero no es así. No existe el desarrollo que se pueda hacer, que se pueda generar o pensar solamente desde el Estado, pero tampoco solamente desde lo privado. Hay que encontrar una articulación, hay que buscar una articulación. Y tiene que ser una articulación virtuosa, tiene que ser una articulación sobre todo en tiempos de cambio, consensuada. 

Es fundamental que tengamos un plan que permita una Argentina más integrada y una Argentina más federal. Y hoy estamos sufriendo, no me quiero extender en esto, hoy estamos sufriendo la interrupción de toda la obra pública desde el nivel nacional. Y lo decían los colegas, lo dijeron con claridad: no podemos, hay cosas que exceden a una provincia. Es importante la provincia, por supuesto, pero exceden a la provincia. No hay soluciones provinciales para estrategias nacionales. Es muy importante que entonces, quienes pensamos que la infraestructura social básica es de vital importancia para el sector privado… Y aquí, muy breve, cuento una anécdota: el otro día inaugurábamos junto con una cadena de supermercados una inversión privada en la Ruta 11, un mayorista. Y estaban muy orgullosos los representantes de una empresa que tampoco es argentina, nos agradecían la colaboración del Gobierno provincial para todo lo que hicimos que tenía que ver con autorizaciones, poder poner la inversión en marcha. Y nos hablaban de una inversión relevante en la Costa Atlántica, 2 millones de dólares. Esa inversión se hizo sobre una ruta que convertimos en autopista, que es la Ruta 11, el Corredor Atlántico. Es una inversión de cerca de 180 millones de dólares. Y decía el privado: ‘no podríamos haber hecho esto si no se hubiera hecho primero la infraestructura vial, y luego la energética, los transformadores que necesitamos poner’. Eso en ningún lado del mundo con una perspectiva de integración y con una perspectiva también de tener en cuenta un equilibrio regional, en ningún lado del mundo se puede hacer solamente por privado. Tenemos que entenderlo: no es solo el privado, solo el Estado, son los dos, para eso se necesita pensar estrategias, pensar el mundo actual y en eso quiero agradecerle muchísimo al CFI porque nos da un ámbito donde podemos compartir estas ideas y seguir trabajando. 

Hemos presentado proyectos importantísimos entre ellos, y con eso cierro, porque aprovecho este auditorio, hoy la Argentina está partida en materia de logística marítima y fluvial, por agua, porque hoy para ir desde los ríos argentinos más importantes hasta el mar argentino, hace falta pasar por jurisdicción extranjera. Porque hoy no tenemos unificada la vía navegable troncal con los puertos de la provincia de Buenos Aires y más al sur, hace falta recorrer el canal Punta Indio, ir a aguas compartidas pero pasar por jurisdicción de Montevideo. La verdad que es muy importante, como todo lo que tiene que ver con la logística para el desarrollo, para la integración, para el arraigo pero también para la soberanía, que podamos hacer una obra central que forma parte de nuestra planificación, que es el canal Magdalena que va a unir nuestro litoral fluvial con nuestro litoral marítimo. Es fundamental, es una obra logística pero les va a cambiar la vida de la Argentina y a todas las provincias que estamos acá también. Muchísimas gracias.

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