Acto con cooperativas en Avellaneda
Compañeros, compañeras, trabajadores, trabajadoras. Está, también, nos acompaña del Sindicato del Vidrio, el Secretario General, creo que anda por acá. Un abrazo grande, un saludo al sindicalismo argentino que aguanta, que resiste. Muchas gracias.
Luego agradecerle a Jorge, a Magui. Como hoy contaba, como recién contaba Jorge, venimos de una reunión ligeramente distinta, pero no tan distinta. Estuvimos reunidos ahí en el Teatro Roma, un templo hoy de la cultura bonaerense. Estuvimos reunidos con ProTejer, que es la asociación, la sociedad de los empresarios textiles de la Argentina.
Y escuchábamos a uno de ellos, al que preside esta fundación, esta organización empresarial, pronunciarse de una manera, creo yo, muy clara, de una manera muy tajante, de una manera muy precisa sobre lo que está ocurriendo hoy con todo el tejido industrial de la Argentina y, particularmente, con el sector textil.
El sector textil está sufriendo una caída en el empleo, una caída en la producción. Fíjense que el gobierno de Milei fijó el dólar. Hay toda una discusión entre los economistas sobre si el dólar está atrasado, está adelantado, está sobrevaluado, está subvaluado, si el dólar está barato o está caro.
Lo que yo sé es que recorremos la provincia de Buenos Aires y todos los distritos turísticos de la provincia de Buenos Aires con los hoteles vacíos, todo muerto y estamos teniendo un récord de turismo de argentinos que viajaron a Brasil, que se van a Chile, que se van a Uruguay.
Así que el dólar es un dólar que le conviene al extranjero, no a la Argentina. Con esta situación abrieron las importaciones totalmente, con lo cual hay un aluvión de importados en la industria textil, pero podemos seguir, la industria del juguete, la industria del plástico, la industria metalúrgica. Está todo, todo importado.
Uno va a los supermercados argentinos, a los supermercados del conurbano, de la capital, de La Plata y encuentra que hay fruta, verdura traída de Brasil, traída de Egipto, traída de cualquier lado del mundo. ¿Qué está pasando en la Argentina? Yo se los digo en unas pocas palabras: Milei está regalando y rifando el trabajo argentino, Milei está rifando la industria nacional.
Tenemos un mundo donde todos están proteccionistas, donde todos cuidan, donde todos quieren proteger hasta el último puesto de trabajo, y a nosotros nos tocó un presidente que quiere liquidar la industria, un vende Patria. Por eso el 7 de septiembre se llenaron las urnas. Por eso el 7 de septiembre le dijimos ‘no’ a Milei.
Y digo ligeramente distinto porque ahí había empresarios de sociedades anónimas. Acá tenemos un compañero que preside una cooperativa. A la derecha argentina, con Macri antes, con Milei ahora, pero siempre le costó muchísimo entender la diferencia entre una sociedad anónima y una cooperativa. Le costó entender o no lo quieren entender. Le querían cobrar impuestos a las ganancias a las cooperativas, ¿se acuerdan? En la época de Macri.
Por eso yo le quiero agradecer el laburo a Gildo, pero también al Chino, al Cholo, al Movimiento Evita, porque están poniendo bien alto, junto con Augusto Costa, junto con Walter, junto con el Cuervo, las cooperativas de la provincia de Buenos Aires. No es lo mismo una empresa que funciona por la ganancia y por el lucro que una empresa que funciona para sus asociados, que son los trabajadores.
Y miren cómo no entienden que hacen todo un sistema para perdonarle los impuestos a los grandes empresarios extranjeros con el RIGI, con no sé qué cosas y todos los días castigan a la industria nacional.
Yo le digo a Milei, si quiere entender cómo funciona la provincia de Buenos Aires, cómo funciona la industria, cómo funciona la Argentina, que venga a esta cooperativa y vea cómo los trabajadores y trabajadoras la recuperaron, pelearon por las fuentes de trabajo y hoy tienen una máquina de última generación hecha con el esfuerzo propio.
Algunos empresarios, esos vivos que cuando juntan dos mangos se los llevan afuera deberían entender cómo los trabajadores tienen que decidir entre llevarse un mango más de sueldo o invertir para tener un futuro mejor. Y si quieren saber cómo se hace, ahí está la inversión, ahí está el horno que vamos a poner en funcionamiento junto con los trabajadores.
No queremos ese país, decía Juan, de timba, de narcotráfico, no queremos ese país. No queremos un país de rentistas o de recursos naturales que se explotan, se extraen, se ponen en un tubo o se ponen en un camión o en un tren, se suben a un barco y se van en el exterior mientras nuestros compañeros, compañeras, mientras los y las bonaerenses no encuentran laburo o no les alcanza para llegar a fin de mes.
Esto es muy claro y es muy importante porque este es el parte agua que tenemos que discutir en esta elección y en lo que viene. ¿Qué modelo de país queremos? Un país de finanzas, un país de especulación, un país de renta y de extractivismo, un país que es colonia como el que busca Milei, o un país como el que queremos nosotros que es mucho más complicado de hacer pero que lo que tiene es más igualdad, más equidad y más justicia social. Es el país del trabajo, de la producción y de la industria nacional. Por eso, esto es un ejemplo para nosotros. Esto es lo que tenemos que multiplicar y reproducir.
El 7 de septiembre fuimos a una elección donde le queríamos poner un freno a Milei Y Milei se pasó toda la campaña diciendo que iba a pintar de violeta la Provincia, diciendo que le iba a poner el último clavo al peronismo, al kirchnerismo; se pasó toda la campaña provocando, insultando y agrediendo al pueblo bonaerense.
Nosotros lo dijimos durante aquella campaña y lo volvemos a decir ahora. No hace falta insultar, no hace falta maltratar, no hace falta andar a los gritos si no si uno habla con la verdad, con la razón, con lo que siente y con el corazón.
Por eso en esta campaña, de cara al 26 de octubre, vamos de nuevo sin estridencia, sin insultos, a llenar la urna de votos para decirle a Milei que los que nos representan son Jorge Taiana, Juan Grabois, son los que están en nuestra lista de Fuerza Patria. Este 26 de octubre nadie se queda en su casa. Esta vez no es con la boleta, es con la birome que le vamos a decir a Milei que hasta acá llegó.
Fíjense. Me tocó ir hace un poquito al extranjero, juntarme con Lula, con Petro, con el presidente de Chile, con el de Uruguay, con el de España, todos tipos que habían sido insultados y maltratados por el presidente que tenemos hoy. Y en todos, la misma preocupación. En todos, la misma preocupación. Me lo decían con angustia, ¿qué pasó en Argentina? ¿Qué le pasó a un pueblo que viene de la tradición del peronismo? Hablaba Jorge de la historia, hablaba Juan de nuestra historia, un pueblo de lucha, un pueblo de sacrificio, pero un pueblo también de ideas claras, de la unidad latinoamericana, de la soberanía nacional.
¿Qué le pasó?, pensaban muchos, porque les hicieron creer entre las consultoras, los bancos de inversión, el Fondo Monetario, que en Argentina estaba pasando algo excepcional que no había pasado nunca en la historia, que no había pasado nunca en el mundo, que se podía hacer un ajuste salvaje, que se le podía sacar a las personas con discapacidad, a los jubilados, a las universidades, a los más débiles, a los más vulnerables. Que además, mientras se les sacaba, porque este es otro rasgo distintivo de Milei, que aplica una política aplicada mil veces pero con alevosía, con crueldad, con sadismo. Deja a la gente sin laburo y se burla y se ríe. Le saca sus haberes a los jubilados y los remedios y además los reprime y los golpea. Y me preguntaban, ¿qué pasa, se puede llevar adelante un plan de miseria como el que lleva Milei, un plan de desindustrialización, un plan de pillaje, de hurto, de robo, de distribución regresiva, un plan tan injusto y además, sobre eso, burlarse, maltratar a los que sufren? ¿Se puede hacer todo eso, y después ganar elecciones? Los habían convencido de que en la Argentina se cambiaba la regla de la sociología y la historia universal, que se podía aplicar un plan de ajuste salvaje y que nuestro pueblo, nuestra gente aplaudía, estaba contenta y estaba conforme.
El 7 de septiembre, lo que pasó en la provincia de Buenos Aires es que le dijimos, no sólo al resto de la Argentina, no solo al Fondo Monetario, no solo al Gobierno norteamericano, al mundo entero le dijimos que este pueblo, el pueblo argentino, el pueblo bonaerense no se va a comer esta mentira, no se va a dejar estafar de esta manera.
No le gusta el 3%, los narcocandidatos, no le gusta la criptoestafa, quiere laburo, quiere educación, quiere salud, quiere vivir bien, con dignidad. Eso pusimos en la urna en septiembre y ahora nos desafían a ver si les vamos a ganar de nuevo en octubre, o si Milei va a repuntar, cambia de candidato, cambia de idea. Pero la boleta tendría que decir Donald Trump, tendría que decir en la boleta de La Libertad Avanza que esto es entregar el país.
Por eso, el 26 de octubre vamos a volver a llenar las urnas de votos por la salud, por la educación, por la dignidad, por la industria, por la producción, por las cooperativas, por las recuperadas, por los compañeros que luchan, por los que laburan, por los que empujan, por nuestras mujeres, por nuestros jubilados, por nuestra universidad, por nuestra cultura, por nuestra soberanía, por nuestra justicia social.
Compañeros, compañeras, el 26 de octubre nadie se queda quieto, nadie se queda en la casa. De acá a la elección a llevar a todos, a convencer a todos, a explicarle a todos. Compañeros y compañeras, felicitaciones, esto que hay acá es un ejemplo para todos. Gracias.