Acto “Con la fuerza de los trabajadores” en La Plata

Compañeros y compañeras, qué hermoso, qué orgullo, qué emoción, como dijo Robi, qué alegría. Yo decía, son tiempos difíciles para nuestro pueblo, lo sentimos, lo sufrimos, trabajamos para evitarlo en la mayor medida que podamos, pero desde el 7 de septiembre no se nos va la sonrisa porque el pueblo de la provincia de Buenos Aires dio un espaldarazo, dio una muestra de coraje.

Quiero empezar, gracias compañera. Quería empezar contándoles algunas cosas breves. Primero, que el viernes pasado hicimos una reunión multitudinaria donde convocamos a los intendentes del peronismo, 84 si no me equivoco, también a los candidatos de los 50, 51 distritos que no gobernamos, también a los diputados, diputadas, senadores, senadoras, diputados provinciales y nacionales. Tengo que aclarar esto porque estuve recibiendo estos días algún reproche porque faltó invitar algunos compañeros y compañeras que son muy importantes y era un momento para agradecer. Agradecimos también a nuestro Gabinete, buena parte del Gabinete hoy nos acompaña por el trabajo que hicieron, no solo estos seis años, sino durante esta campaña. 

Lo dije y no me van a dejar mentir, cuando asumimos allá por 2019 dijimos que íbamos a gobernar, porque ahí veía un Clio, tal como hicimos la campaña, recorriendo toda la provincia de Buenos Aires. Pero dije, también, que era un gabinete que no se consideraba ni más ni menos que ningún otro compañero trabajador y compañera trabajadora de la provincia de Buenos Aires. Dijimos que iba a ser un gobierno con funcionarios, sí, pero con militantes y eso es lo que se demostró durante estos 6 años. 

Tuvimos la oportunidad, entonces, de agradecer. No invitamos a más porque eran ya 200, 250 y teníamos que hacer una reunión con los candidatos también de octubre, pero nos faltó algo, nos faltaron varias cosas. Y una de esas cosas que nos faltó la estamos cumpliendo hoy, la estamos cubriendo hoy. Yo quiero agradecer por este acto que han organizado las tres centrales obreras de la provincia de Buenos Aires y de la Argentina. Quiero agradecer también porque esas tres centrales están en la lista de octubre. Quiero agradecer también porque en Atenas hay olor y hay aroma a unidad de los trabajadores, porque en Atenas hoy hay aroma también a construcción de futuro. Muchísimas gracias. 

Y quiero agradecer porque hoy, después del 7 de septiembre, de la contundente victoria del 7 de septiembre, algunos andaban diciendo quién era o qué era lo que nos había conducido a la victoria. Yo quiero decir una sola cosa, esa victoria tiene un solo dueño que es el pueblo de la Provincia. Y esa victoria tiene como actor fundamental al movimiento obrero organizado, a los trabajadores y trabajadoras. Así que agradecí a los intendentes, a los candidatos, agradecí a nuestros funcionarios y funcionarias, agradecí a los que estaban presentes el otro día. 

Hoy empiezo estas palabras diciendo gracias a los trabajadores, gracias a las trabajadoras, gracias a su dirigencia que no especuló, que no se guardó nada, que resistió en la calle, en los puestos de trabajo y que hizo una campaña formidable que nos llevó a la victoria. Muchísimas gracias, muchísimas gracias.

Quiero decir también que hoy llegamos a este acto cumpliendo de alguna manera el mandato que tenemos. Hoy estuvimos en Olmos junto al intendente Julio Alak inaugurando el edificio escolar número 288. Miren, el otro día estuvimos en Varela junto, también, a Jorge Taiana inaugurando el Centro de Atención de la Salud número 200 de la provincia de Buenos Aires. Estuvimos entregando la ambulancia número 400. Y hoy, también lo quiero decir, porque hay campaña, sí. Hay un tembladeral en el Gobierno nacional, sí también. Hay, en este momento, intentos y manotazos de ahogado que se ven por todos lados, sí, es verdad. ¿Qué hicimos hoy? Lanzamos un programa, Salud en las Escuelas, para que 150.000 pibes y pibas de la provincia de Buenos Aires de primer grado tengan su control odontológico, tengan su control clínico, tengan su control vacunatorio, tengan sus anteojos si los necesitan.

Miren, me llena de orgullo porque hicimos una campaña llena de gestión y llena de derechos y seguimos presentando programas y ampliando los derechos. Si me preguntan, ¿cómo hay que ganar octubre? Cumpliendo el mandato y ampliando los derechos. Quiero, también, compartir algunas reflexiones sobre lo que significó y lo que representó ese 7 de septiembre. Creo que el 7 de septiembre alguno habló de paliza, alguno habló de derrota histórica porque hace 20 años que no se gana una elección legislativa intermedia en la provincia de Buenos Aires. Pero yo quiero decir que este 7 de septiembre se demostraron muchas cosas de las que hay que tomar nota. Decían que, como pasó en otras provincias, la gente, la sociedad no iba a votar, que iba a ganar el ausentismo, que iba a ganar la decepción, que iba a ganar la falta de participación. Lo que se demostró, la lección que se le dio a Milei el 7 de septiembre es que cuando el mensaje es claro, cuando el mensaje es valiente, cuando la convocatoria es amplia, el pueblo se moviliza, va a las urnas, vota, resuelve y decide. Lo que no resuelven ni los fondos de inversión, ni los grandes medios de comunicación, ni las redes sociales lo resolvió el pueblo en las urnas movilizándose. 

Se decía también que nuestra militancia estaba pinchada, estaba derrotada, estaba apática y desmovilizada. El 7 de septiembre demostramos que la red social más importante, más determinante, más grande de la Argentina es la de la militancia del campo popular. Militaron los intendentes, militaron las organizaciones, militaron los partidos, militaron los sindicatos, militó la gente en defensa propia y en defensa de su futuro.

 Se cayó también, y yo creo que por eso el cimbronazo, el cambio histórico, la vuelta de página de la elección del 7 de septiembre es tan contundente. Se cayó un espejismo que querían construir, un mito, un cuento que los analistas, los columnistas, todos estos que le dan a la derecha siempre la derecha y que dicen, ‘una derecha moderna, democrática, una derecha con un discurso nuevo, una ultraderecha novedosa’. Venían diciendo eso. Ahora, ¿qué demostró el pueblo de la provincia de Buenos Aires el día 7 de septiembre? Demostró que no hay un ajuste que cuente con el apoyo popular. Decían, ‘miren qué novedad, los ajustan, los maltratan, hablan con crueldad, hablan despectivamente, los insultan e igual lo votan a Milei’. Ahí tenés, el pueblo no cambia de idea.

Puede haber discusiones, análisis, pero el ajuste de Milei no cuenta con el respaldo de la provincia de Buenos Aires. El ajuste de Milei fue repudiado y rechazado de la forma probablemente más universal y más legítima que es con los votos y en las urnas. 

Se cayó el espejismo de que la sociedad masivamente había girado a la derecha y a la ultraderecha, que se había hecho nuestro pueblo contra su tradición, contra su historia, contra su cultura, que se había de pronto vuelto libertario, vuelto austríaco. Se cayó también la idea, fundamental para seguir trabajando, de que eran los pibes y las pibas, de que eran los jóvenes los que lo pusieron a Milei ahí. Miren, compañeros, compañeras, fue increíble cómo la juventud consciente, movilizada, nos dio el triunfo del 7 de septiembre, basta de acusar a los pibes y a las pibas de la pandemia, en los contagios, de toda la desgracia, forma parte de un aparato ideológico conceptual. Miren, si nos falta todavía comunicarnos, hablar y llegar a los pibes y a las pibas, no es culpa de ellos, es culpa nuestra, a redoblar el esfuerzo, hablar con todos. Y miren también, porque alguno decía que lo que ocurrió el 7 de septiembre simplemente es que perdió Milei las elecciones. Claro que perdió Milei, claro que perdió Milei, claro que vino a hacer papelones, desplantes, e insultar en nuestra provincia de Buenos Aires, claro que se le dio una respuesta a Milei, claro que se le puso un freno. Pero hubo otras oportunidades, hubo otras ocasiones, donde un gobierno que decepcionó, donde un gobierno que defeccionó, donde un gobierno que traicionó fue repudiado, y lo que aparecía en las boletas, lo que aparecía en los sobres eran fetas de salame, aparecía Clemente, aparecía enojo, puteada, yo quiero decir que es cierto que perdió Milei, tan cierto como que en la provincia de Buenos Aires ganó una alternativa política, ganó el peronismo gobernando, ganaron los intendentes, ganaron los compañeros, ganó una política que dijo ‘la derecha o los derechos’, ganaron los derechos en la provincia de Buenos Aires. 

El 7 de septiembre cambió el aire político, lo hemos recibido y quiero agradecer a los compañeros y compañeras de otras provincias, lo dije esa noche, el 7 de septiembre ganó la provincia de Buenos Aires, pero ganó para todo el país y ganó el peronismo pero ganó también para todos los argentinos y argentinas que están hartos de insulto, de represión y de ajuste, que están hartos de un gobierno entreguista, ganamos todos los argentinos y argentinas. Pero sobre todo, el 7 de septiembre, compañeros y compañeras, había un espejismo, había un mito, había un hechizo, que parecía que Milei era imbatible en las urnas. El 7 de septiembre se terminó la resignación, el 7 de septiembre se terminó el miedo, el 7 de septiembre volvió la esperanza y ahora a Milei se le anima a los tímidos, los de la margarita, los del girasol, se le animan todos los que están en contra, no tienen miedo ya de expresar lo que sienten y lo que les pasa. Y a los que llegan después y llegan tarde, bienvenidos si vienen a articular una propuesta política, a acompañar la resistencia en la calle, bienvenidos todos y todas. 

Y me parece que ese 7 de septiembre se dio un primer, fundamental, importantísimo paso y ese 7 de septiembre le pusimos a Milei sobre la mesa que nuestro pueblo no quiere y no está de acuerdo con el ajuste salvaje, que nuestro pueblo no está de acuerdo ni quiere el sobre endeudamiento al que nos está sometiendo, que nuestro pueblo no está de acuerdo ni quiere la persecución a los líderes de la oposición, como es el caso de Cristina injustamente presa. Por eso, quiero llamar la atención que esa misma noche, si bien por primera vez vimos a Milei reconocer errores públicamente, luego nos encontramos con que era otra estrategia más de marketing, en el mismo discurso Milei dijo que iban a corregir lo que tenían que corregir y en el mismo discurso dijo que no iba a cambiar una coma a este programa económico que está destruyéndole el bolsillo y que está destruyéndole la vida a nuestro pueblo, que no iba a cambiar ni una coma. Y hoy lo estamos viendo, no escuchó a las urnas, no escuchó al pueblo de la provincia de Buenos Aires, no escuchó ni aún con una derrota histórica de 13 puntos contra el que había ganado un balotaje a nivel nacional, no escuchó y dijimos ‘lo que se espera es un cambio de rumbo, lo que se espera es que corrija’, bueno, oídos sordos, indiferencia y profundización de la que ya venía haciendo. 

Por eso, dimos un paso en septiembre, tenemos que dar otro paso en octubre. Y vuelvo sobre esto, ¿cuál es la tarea? ¿Cuál es la tarea? Milei agrede, Milei insulta, Milei ataca a los jubilados y a las jubiladas, es nuestra obligación redoblar la militancia, es nuestra obligación llegar y explicar a todas y todos. ¿Y cuál tiene que ser el resultado? No puede quedar un jubilado, no puede quedar una jubilada, votando a Milei el 26 de octubre. Es nuestra responsabilidad que no voten a los verdugos, que no voten al poder económico concentrado. Hemos visto, y decía, que son tiempos muy duros para nuestro pueblo, para los trabajadores, para los sectores vulnerables, para los profesionales, para los educadores y para los investigadores. No ha quedado un sector sin recibir el garrote del programa económico y de desregulación de Javier Milei, por eso el 26 de octubre no puede quedar ni un investigador, ni un docente ni un estudiante universitario, que le ponga el voto al que viene a destruir la universidad pública. El 26 de octubre no puede quedar un trabajador, una trabajadora, yo sé que hemos visto a sectores importantes a veces votando a Macri y a Vidal, a veces votando Milei. Miren, compañeros y compañeras, es nuestra responsabilidad, basta de echarle la culpa a otro, es nuestra responsabilidad ser claros, ser precisos, ser contundentes, hablar con respeto y con verdad, pero explicar también que no puede quedar un solo empresario pyme, un solo pequeño productor agropecuario votando un gobierno que viene a destruir la producción nacional, no puede quedar uno solo y esa es nuestra responsabilidad y ese es nuestro trabajo. Y no podemos descansar hasta lograr hacernos entender y explicar.
Por eso, para terminar, compañeros y compañeras del movimiento obrero, siempre en los momentos de duda, cuando la dirigencia política a veces no sabe o todavía está discutiendo, a mí me queda la certeza de que los que marcan el camino de la unidad y los principios son los compañeros y compañeras trabajadores, trabajadoras en las calles, en las fábricas, en los pueblos, en los clubes de barrio, en las escuelas, en toda la provincia siempre ha sido igual. El norte lo marca la columna vertebral del peronismo. Por eso, me gusta decir que el 7 de septiembre, en septiembre, hicimos historia; en octubre empezamos a construir futuro. Por eso, también, contra una derecha que nos dice que hay que resignarse, que hay que entregar todo, le vamos a demostrar a este gobierno, desde la provincia de Buenos Aires y los que se sumen en el país, que hay otro camino y que ese camino es el trabajo de la educación pública, es el trabajo de la salud pública, es el camino de la ciencia, la tecnología, es el camino de la producción nacional, es el camino de la industria argentina, es el camino de la soberanía, es el camino de la independencia, es el camino de la justicia social. 

Compañeros, compañeras, enorme fuerza, enorme trabajo hay que poner. Se juega la historia, se juega el futuro, por eso le venimos a pasar también la posta a los candidatos y candidatas que nos representan en la boleta. Vamos a llenar el Congreso de soberanía, de dignidad, de justicia social, de compañeros y compañeras que aguantan todo para representar al pueblo. Muchísimas gracias.

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