Entrega de escrituras en Mar Chiquita

La verdad que es muy lindo, es hermoso estar de nuevo acá. Decía recién Wini, hablábamos con Pitingo, esta, parece, ahí estamos revisando, parece que es la visita número 17 a Mar Chiquita. Así que, 17 maratones que me preparan de inauguraciones, de recorridas. Bueno, la verdad que muy contento de estar acá. Además, realizando, llevando adelante varias obras, muchos programas que tienen que ver no sólo con programas del Gobierno provincial, por eso me acompañan ministros, me acompañan funcionarios del Gobierno, sino que tienen que ver con pedidos concretos de cada una de las comunidades, con necesidades reales, existentes, que hoy venimos a celebrar haber podido hacerlas. En momentos tan difíciles como estos. La verdad que hay tanto para celebrar y para reflexionar que no quiero venir con la pálida, no quiero venir con una explicación de algo que ustedes conocen, que yo no les tengo que contar, que es lo que está pasando en nuestro país, en todo el país, en nuestra provincia, también con las decisiones que va tomando el Gobierno nacional. 

Cada vez, cada día nos sorprenden con algo más despiadado, más cruel, con algo más, también vamos a decirlo para que se entienda bien en criollo, más vendepatria, ¿no? Porque todos los días nos enteramos de nuevos acuerdos, nuevos pactos ocultos con grandes potencias que no tienen nada que ver con lo que nosotros necesitamos, con lo que nuestro pueblo siente. Hace poquito cortaron los remedios, tal vez no todos lo saben, el programa Remediar existe casi hace 25 años, es un programa con el que el Gobierno nacional de todos, de todas las fuerzas políticas que en este tiempo gobernaron la Argentina, de todas las fuerzas políticas entregaban 100 remedios para los centros de atención de la salud en toda la Argentina y en la provincia de Buenos Aires. Bueno, lo cortaron, como cortaron los remedios oncológicos, como hubo falta de vacunas. Hablo de la salud porque el otro día, con la gravedad que tiene, ¿no? El otro día miraba las estadísticas, creció la mortalidad infantil, creció la mortalidad materna, la verdad que estadísticas que nos van llevando para atrás, ¿no? Teníamos dificultades, teníamos deudas, teníamos problemas, ¿quién lo va a negar?

Pero podemos ir área por área, la verdad que se han desentendido absolutamente de todo, repito, no tengo que explicarlo y, sin embargo, dedico un ratito a esto porque parece que hay alguna gente que no puede distinguir o que no puede discriminar lo que le pasa o las desgracias que tiene, cuál es su origen, cuál es su fuente, así que hay que machacar un poco sobre esto porque la verdad que, repito, había problemas en la Argentina, los hubo durante mucho tiempo, experimentamos crisis, pero hace dos años que todo está peor, el turismo está peor, la producción está peor, la industria está peor, el comercio está peor, el consumo está peor, la gente se ha endeudado, como nunca. 

A veces parece que, claro, uno es opositor, entonces parece que viene a exagerar, pero hagan la cuenta, hagan la cuenta de hasta cuándo les alcanza el sueldo, hagan la cuenta de lo que les salen los remedios, los alquileres, hagan la cuenta de lo que cuesta la nafta, de lo que cuesta todo, y también un ataque muy fuerte sobre la educación pública. Yo recién escuchaba, mientras entregábamos las computadoras, escuchaba un poco lo que cuentan los chicos que la reciben, ¿no? Y dicen ‘yo quiero estudiar psicología, quiero estudiar tal cosa, tal otra, estoy pensando, me voy a seguir capacitando’. Terminan el secundario y quieren seguir estudiando. ¿Y a dónde quieren seguir estudiando? Obviamente en la universidad. Ahora, si uno pregunta, poniendo sobre la mesa lo que cuesta una cuota de una universidad privada, que además no está necesariamente cerca, sino lo que le cuesta también en los pueblos del interior de la provincia de Buenos Aires poder estudiar si necesitan hacer los estudios afuera, si uno le agrega la cuota, es prohibitivo. La verdad que la gran mayoría de los pibes y pibas que estudian, que le ponen garra, después nos hablan de la meritocracia y del esfuerzo. Bueno, ganas tienen, estudian, se rompen el alma y quieren seguir estudiando, pero después hay como una especie de paredón que les impide. Y eso, que todos conocemos, que todos sabemos que existe, sin embargo, el Presidente, Milei y su ideología dicen que no, que está muy bien, que el que puede y el que se lo puede pagar, lo hace, y el que no, no lo hace. Y a eso lo llaman ‘libertad’. Libertad es que el que puede pagarse las cosas, las tenga, y el que no puede pagarlas, bueno, será culpa de él o qué sé yo. Culpabilizan a las víctimas de estas políticas. Y le sacan todo, van privando de todo.

Por eso, yo quería dedicar un pequeño fragmento de esto que tenemos para celebrar, que seguimos haciendo cosas, también para agradecerle a Pitingo y a Wini por su trabajo, de todos los días, porque no saben lo difícil que está llevar adelante las tareas, cumplir con las demandas en condiciones como esta, con cada vez menos recursos y más necesidades y necesidades. El que ya no se puede comprar un remedio, va a la municipalidad, va al centro de salud, va al hospital, y bueno, todo eso recae sobre el Estado. Y decían que el Estado era pésimo, que había que destruirlo, que había que destruirlo. Han destruido el Estado nacional, pero por suerte, por suerte, no han podido destruir al municipio de Mar Chiquita, no han podido destruir al Estado municipal, no han podido destruir al Estado provincial. Por eso hoy tenemos para celebrar escrituras, SUM, tenemos para celebrar equipamiento para ambiente, tenemos para celebrar computadoras para los chicos, tenemos para celebrar que, a pesar de todo eso, seguimos empujando, seguimos para adelante, y lo hacemos porque entendemos bien lo que representamos.

Nosotros representamos a esos pibes y pibas que necesitan la computadora, a esos adultos mayores que necesitan tener el acompañamiento, necesitan su escritura, como pasó hoy, dicen ‘la esperaba’. Bueno, cumplimos un sueño. Bueno, acá está. Al mismo tiempo estas 132 escrituras que estamos entregando, lo que hemos hecho con el salón de usos múltiples, bueno, todas las cosas que se necesitan. Sabemos muy bien para qué estamos y a quién representamos. No representamos ni a los yanquis ni a ningún gobierno extranjero, representamos… No representamos a las corporaciones, ni a los millonarios de la tecnología. Representamos a los pibes, a las pibas, a los abuelos, representamos a laburantes y por eso seguimos empujando para que estas cosas pasen. 

Y bueno, hoy muchas cosas, decía ‘una maratón’. Pero voy a hablar un poquito, dos salones de usos múltiples, dos SUM comunitarios, que lleva adelante el Ministerio de Desarrollo, del Cuervo Larroque. Gracias Cuervo. Gracias Pasco.

Son lugares de encuentro. Y fíjense, nos dicen, voy a hacer la notita en cada punto, nos dicen que el mercado resuelve todo. Bueno, ¿necesitaban o no necesitaban tener un lugar en la comunidad para poder encontrarse, para poder hacer eventos, para poder hacer formaciones? Vaya a saber la cantidad enorme de cosas que se van a hacer ahí, festejar las fiestas del pueblo, tal vez hay casamientos, cumpleaños. Bueno, tienen un lugar que es para todos, para todas. Lo necesitaban. Y el mercado, la mano invisible brillando por su ausencia, ahí está el Estado que lleva adelante una política que es de encuentro, que es para la comunidad. 

Luego las cuestiones que tienen que ver con Ambiente. Nos acompaña Tamara, pero bueno, nuestra ministra Daniela Vilar, que en toda la provincia de Buenos Aires está haciendo estas enormes inversiones que tienen que ver, por un lado, con la cuestión de los residuos, con la cuestión del reciclaje, con la cuestión de la utilización de… Antes se llamaba a todo basura, hoy sabemos que tomar todos los desperdicios, todos los residuos domiciliarios como si fueran basura y enterrarlos o quemarlos, además es muy costoso, además de ser muy malo, pero muy malo para el ambiente, es caro, es costoso y se desperdician recursos, porque hay buena parte de lo que en un hogar se deja de lado, que luego se puede reciclar y convertir también en laburo para las cooperativas de recicladores, y para eso hace falta también equipamiento, hace falta uniforme, hace falta tener las condiciones de trabajo. Sé que acá en Mar Chiquita se trabaja muy bien con eso, así que hoy entregamos un samping, un elevador. 

Y después, para la Reserva provincial, también importantísima, cuando llegamos no era que no tenían infraestructuras las reservas provinciales, o no tenían tractores o camionetas, no tenían uniformes, no tenían equipamiento, no tenían ninguna dignidad, nosotros creemos que el Estado también está para eso, para cuidar el ambiente, así que muchas gracias a Daniela, a Wini, por el trabajo vinculado a esta cuestión, a la separación de los residuos en origen. 

Bueno, la entrega de las computadoras, el Conectar Igualdad Bonaerense. Voy a ser breve en esto pero quiero contar una historia, esta es una política que seguimos llevando adelante, viene de la época del gobierno de Cristina, donde se distribuyeron 5 millones de computadoras en toda la Argentina. Los pibes y las pibas tienen la necesidad, hoy, veíamos el otro día la encíclica del Papa, de León XIV, que sacó una encíclica sobre la inteligencia artificial, las nuevas tecnologías, preguntándose para quién son, a quién le sirven, porque la tecnología, dice muy bien, la tecnología es un avance, da capacidades pero no es neutral. Además, se puede utilizar para generar enormes ganancias de algunos sectores, expulsando mano de obra, dejando a muchos afuera, excluyendo, o se puede usar para el bienestar general, se puede usar para el desarrollo colectivo, hay que ver para qué se usa la tecnología. Tiene que ver con eso, precisamente tiene que ver con eso, que a un pibe, una piba en edad de secundario le viene mejor tener una computadora personal, tener una laptop, es obvio, no hay que explicarlo. Es más, si uno pone en fila a los millones de estudiantes secundarios que tenemos en la provincia de Buenos Aires y les decimos ‘levante la mano el que necesita o el que quiere tener una computadora’, yo creo que la levantan todos, ahora le decimos ‘bajá la mano, bajen la mano’, ahora ‘levante la mano el que la tiene’, y van a ver que es mucho más chiquito, y eso muestra claramente este problema que tiene que ver con la desigualdad.

Está por un lado la necesidad, incluso el esfuerzo, uno dice, ‘¿qué vas a hacer con la computadora?’ ‘Estudiar, vincularme, voy a seguir más adelante con una carrera o voy a montar algún emprendimiento, o simplemente me voy a conectar con amigos, voy a tener mejores relaciones con otros’. Bueno, con todo lo que permite hoy la informática, lo que permiten las computadoras, lo que permiten las redes sociales.

Ahora se habla de los analfabetos digitales, alguien que puede saber leer y escribir, pero si no sabe usar una computadora, o si solo tiene un teléfono, bueno, es distinto, y fíjense que como está organizada la sociedad, y no en la Argentina, en todo el mundo, algunos pueden y otros no pueden, todos necesitan pero algunos pueden y otros no pueden, y eso tiene que ver con condiciones económicas, con la desigualdad, con condiciones económicas. Si fuera por la necesidad o por el deseo, la tendrían todos, pero no todos pueden.

Y eso va generando, fíjense, más desigualdad todavía, mucha más desigualdad. Potencia, multiplica la desigualdad, porque si la familia no puede acceder, después los pibes no la tienen y ahí empieza a haber ya oportunidades y situaciones distintas entre el que tiene los instrumentos y el que no lo tiene, como la universidad, como los estudios, el que lo hace y el que no lo hace. O sea que la desigualdad genera, produce, engendra más desigualdad, y eso hay que pararlo, hay que cortarlo en algún punto.

Miren, nosotros creemos que todos los pibes y todas las pibas de la provincia de Buenos Aires necesitan una computadora, por supuesto que hoy tenemos las dificultades que tienen que ver con la asfixia presupuestaria, con la crisis económica, pero acá estamos, para las escuelas rurales, para las escuelas también de islas, para las escuelas especiales. Para algunas escuelas estamos pudiendo sostenerlo, y yo creo que es muy importante que valoremos que esto, tener la computadora, tener el instrumento para seguir desarrollándote, para seguir estudiando no es ni una dádiva ni un regalo, es un derecho, es un derecho en la provincia de Buenos Aires, que lo que genera es que iguala un poco más la posibilidad de las oportunidades.

Y aprovecho, yo escuchaba, los pibes y las pibas quieren seguir estudiando, así que vamos a decirlo también desde acá para que quede claro y para el que no se dio cuenta o lo dudan, quieren destruir la universidad pública y gratuita; quieren destruir la universidad pública y gratuita que es tan importante en la Argentina. Nosotros no estamos de acuerdo, hemos marchado, lo hemos expresado de todas las maneras posibles, pero hacemos algo más, hoy acabamos de entregar unos diplomas del programa Puentes, nos acompaña Colo Brardinelli que es parte del Ministerio de Gobierno con las computadoras de Carli Bianco, gracias a Carli desde acá, también, por el trabajo.

Porque nosotros no sólo no estamos de acuerdo con que cierren las universidades, las achiquen o las privaticen y las arancelen, lo que va a dejar afuera un montón de pibes de pibas, sino que además sabemos que en el interior de la provincia de Buenos Aires estudiar es más difícil todavía, aunque la universidad es gratuita. Estudiar es más difícil porque queda lejos y porque hay que irse de tu casa, de tu barrio, de tu localidad, de tu pueblo para estudiar lejos. No todos pueden, es una barrera económica y geográfica por la distancia. Además, muchas veces irse a estudiar quiere decir que después no vas a volver, quieras o no quieras originalmente. Porque a veces es por la propia dinámica de la vida, conocés, te pones en pareja o encontrás un laburo en otro lado, lejos de donde vivías y entonces te cambia, te tuerce el destino que tenías; ni mejor ni peor, pero te lo tuerce y a muchos no pueden estudiar.

Así que se nos ocurrió llevar adelante un programa, que es este programa Puentes, que permite hacer centros universitarios en el interior de la provincia de Buenos Aires. Lo hemos hecho en muchos ya, que permite cursar algunas carreras, varias carreras, como el diploma que entregamos recién de marketing con inteligencia artificial en conjunto con las universidades públicas. Entonces se puede estudiar ahí donde estás, donde vivís, donde naciste. Esto permite no sólo que los pibes y las pibas estudien, sino que también gente adulta, gente más grande que quiere terminar, que quiere hacer una carrera, que quiere agregar, lo estaba viendo recién, importantísimo.

Ya tenemos 81 centros del programa Puentes, pero un sólo municipio que tiene dos, que es Mar Chiquita. Dos sedes del programa Puentes, un récord mundial, pero que el resultado es este, la alegría de recibir un diploma universitario habiendo estudiado cerca de tu casa y que sea más fácil y que sea más accesible. 

Así que, importantísimo. Dicho sintéticamente, Milei cierra universidades, desfinancia, achica, recorta, nosotros seguimos abriendo centros universitarios a lo largo y a lo ancho de la provincia de Buenos Aires, con toda la dificultad que esto implica.

Y por último y para terminar, las escrituras, porque además ahora van a seguir entregando escrituras. Las escrituras tienen que ver con un programa que también lanzamos al comienzo de nuestra gestión, este programa Mi escritura, mi casa. Hoy nos acompaña Inti en representación del ministro Mena, así que muchas gracias al Ministro también. Juan Martín. 

Es un programa que lo que viene a hacer es solucionar, también, una ausencia. Y vuelvo con esto de que el mercado resuelve todo y el Estado arruina todo, que es lo que dice Milei. El mercado resuelve todo y el Estado lo arruina todo. Miren acá, miren este caso. La escritura, claro que se puede conseguir por el mercado, porque en una escribanía vas a hacer el trámite y acá nos acompaña, que varias de estas escrituras también son de nuestro Ministerio de Vivienda. Gracias, Silvina Batakis. Y también quiero agradecer, porque esto sería imposible desde La Plata y aún si venimos, si no hubiera un equipo de Tierras acá en el municipio de Mar Chiquita, también le agradecemos. Casa por casa, laburando, generando los trámites.

Pero bueno, como decía, en una escribanía uno va y dice ‘quiero mi escritura’ y bueno, puede que la consiga. Lo que pasa es que sale 4 millones, 5 millones de pesos. No todos lo pueden pagar.

Ahí está el mercado. Resuelve, genera, llamémosla, libertad bastante mal entendida, para el que tiene la plata. La libertad para el que tiene la plata. La libertad de mercado, la libertad de comprar y vender. Pero no es una libertad muy seria, muy real. Porque hay muchísimas, pero muchísimas familias en la provincia de Buenos Aires que no pueden afrontar por privado la búsqueda de su escritura.

Y tienen el mismo problema, la misma necesidad y, de nuevo, una desigualdad muy grande que impide que accedan a lo que es un derecho también, tener la propiedad de la casa. Con la propiedad de la casa primero no se discute más si hay alguna disputa judicial, algo de quién era, de quién es. Ya está, tenés el documento de identidad de la casa, la casa es tuya, está en la escritura. 

Después de eso, por supuesto también, sirve con la escritura para conseguir un crédito, usarla de garantía. Es decir, que con la escritura, con tu casa, con tu bien, teniendo la escritura podés conseguir otras cosas también.

Así que tiene ese valor, tiene el valor también fundamental de que se la podés dejar a los que vienen después. Esto creo que es lo que más emoción genera, la cuestión de la herencia, del legado, de tener certeza de lo que es tuyo es tuyo. Y bueno, acá una pequeña lección para Milei, el mercado fracasó en esto, fracasó. Ahora, con estas estamos llegando a 150.000 escrituras entregadas gratuitamente por el programa Mi escritura, mi casa. 

Y ahí donde el mercado no pudo, abandonó, bueno, llegó el Estado, hizo realidad el derecho a la escritura. Así que bueno, felicitaciones a todas las familias que están recibiendo hoy la escritura. 

Para terminar agradecerles de nuevo por esta visita, por el afecto, por acompañarnos y decirles que en realidad, lo escuchaba recién al Cuervo, a Wini, buena parte de las cosas que nos pasan tan complicadas con los ingresos, con el salario, con los despidos, con la actividad económica que va mal no se puede solucionar desde un municipio o desde una provincia porque es la política económica, así que lo que hay que hacer es seguir trabajando para que dentro de dos años, menos, podemos cambiar el rumbo que tiene la Argentina. Y que a partir de eso se puedan recuperar los derechos que se están perdiendo, se pueda defender nuestra soberanía, se pueda trabajar para dar laburo, vivienda, para dar acompañamiento. Así que bueno, muchísimas gracias a todos y a todas. Muchas gracias.

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