Entrega de escrituras, patrulleros y ambulancia en Salliqueló

Buenas tardes a todos y a todas. No sé qué puedo agregar después del discurso de Ariel. La verdad que creo que estamos todos emocionados, yo no me esperaba, sé que venimos trabajando muy fuerte. La verdad que Ariel, desde concejal y ahora como intendente, hace un trabajo enorme, fantástico en Salliqueló y no sé cómo hace para acompañarnos a todos lados donde lo necesitamos. Gracias, Ariel, por estar siempre, ahí con la CGT, en la marcha universitaria. Están muy bien representados, es el interior de la Provincia, tiene un protagonismo enorme y está poniendo al pueblo en la discusión de lo que es el destino, el futuro de la provincia de Buenos Aires. 

Hoy una jornada la verdad que emotiva, emocionante. Estuvimos en Quenumá, no sé, tiene 600, 700 habitantes, estaba todo el pueblo la verdad, porque era una obra muy esperada y son esas cosas -permítanme ser un poquito más incisivo- que un libertario no entendería nunca. No, no entendería nunca, no hay cómo. Además, yo soy economista, pero entendamos… La Escuela Austríaca, nadie sabe ni de qué están hablando, y no tiene que ver con nuestras necesidades, con nuestros problemas, con lo que ocurre en el interior. 

Yo digo que es importante, la verdad no hemos venido acá a chicanear a nadie, lo dijo muy bien Ariel, lo decía el arzobispo de Buenos Aires, no sé si lo escucharon en el Tedeum el otro día a García Cuerva, muy, muy clarito con algunos conceptos que era medio universales. Tienen que ver con la con las ideas del Papa Francisco, con su prédica y se lo tomaron como una crítica al gobierno. Entonces yo, que no lo había escuchado porque estábamos a su vez en el Tedeum de la ciudad de La Plata, yo no lo había podido escuchar, y dijeron, tapa de los diarios, ¿no?, ‘el arzobispo de Buenos Aires confrontó con el Presidente’. Lo tenía ahí, ¿no? Y en ese momento acababa de hacer Milei un desplante al intendente, al Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, no le daba la mano. Son actitudes, por eso no quiero ser ni despectivo, pero son infantiles, son cosas que no pasan entre la gente común, entre uno y otro, aún si uno está peleado con alguien, no ocurren, y es el Presidente de la Nación.

Entonces yo dije ‘¿qué le habrá dicho?’. Le habrá dicho que algo de sus perros, ¿qué le habrá dicho para que se enoje tanto? Y lo único que dijo, lo único que dijo si usted lo escuchan, son cosas casi obvias, de sentido común, evidentes, que no podemos construir nada con odio, que en las redes sociales lo de los insultos hay que cortarla un poco, dijo que quiere la paz, dijo que tenemos que abrazarnos y estar entre hermanos, que si alguien piensa distinto no es tu enemigo, lo estoy resumiendo en pocas palabras. Habló de los jubilados. No dijo nada del otro mundo, no habló ni de la figura del Gobierno ni de la ideología, dijo cosas del sentido común. De sentido común, bueno, y también de un posicionamiento que tiene que ver con la solidaridad, que tiene que ver con el amor, con la misericordia, con el querer al prójimo, con que no hay que andar pegándole a los jubilados. Y uno dice, ¿cómo alguien se va a enojar si son cosas obvias? 

Entonces, yo creo que estamos viviendo un momento muy particular en la Argentina. Y tomo lo de Quenumá, nos dicen que todo lo tiene que resolver el mercado y que si hay que hacer una obra pública, lo dijo textualmente porque paró todas las obras públicas. Kato fue ministro a nivel nacional así que conoce uno por uno, 2.300 obras públicas en la Argentina, algunas con un 80, 90% de avance, falta un poquito, no es plata terminarlo, no es plata y paró toda la obra pública en la Argentina. Y alguien le preguntó ‘pero, ¿si se necesita un puente?’ O digamos, una estación transformadora, una línea de media tensión, le preguntaron por un puente y dijo ‘bueno, que los vecinos se pongan de acuerdo y junten la plata, que hagan una vaquita’. 

Y uno dice, yo ya a esta altura no sé por quién nos toma a nosotros, qué parte no entendió, cómo no conoce las necesidades que tenemos en una provincia del interior de la Argentina. Eso me gusta decir, porque algunos preguntan ‘bueno, está Capital y está el interior, ¿dónde está la provincia de Buenos Aires? Porque no es Capital ni el interior’. No, la provincia de Buenos Aires es parte del interior de la República Argentina. Nosotros nos sentimos parte del interior de la Argentina, porque no tenemos esa mentalidad de las finanzas públicas. Somos una sociedad, un pueblo, una comunidad que vive del laburo, que produce, a alguno le va mejor a otros… Pero vivimos de la producción y el trabajo. 

Entonces, yo decía, ¿cómo le puede ir a decir a Quenumá, que hace décadas que espera algo tan básico como si hay una tormenta no se le corte la luz, que no haya alta y baja de tensión que impide que el tambo, o que una unidad productiva, o que en la familia, o que en la escuela, se pueda vivir dignamente, cómo le explica a Quenumá que eso lo va a hacer el sector privado? Si el sector privado a duras penas, en los pueblos de la provincia de Buenos Aires, sostiene su propio negocio y, si tiene un excedente, lo usa para invertir, en ampliar. ¿Cómo va a ser una línea de alta tensión? Sale 5 millones de dólares, muchas de las empresas que vemos ahí, importantísimas, capaz que la inversión es 2 millones de dólares. Estoy hablando de 2000 millones de pesos y es un montón para una inversión de una pyme privada. ¿Quién va a ser una obra estructural? Entonces, ¿qué te decían en el gobierno anterior, en el de Vidal y Macri? ¿Y qué te dicen en este? ‘Bueno, no hay plata para hacer esas cosas’. Es muy cruel, es de mucha crueldad. Porque entonces, ¿qué le estás diciendo a Quenumá? ‘Y bueno muchachos, mudense, no van a tener nunca electricidad’, porque… Claro, 7 millones de pesos, 7.000 dólares por habitante, imposible. No se puede hacer pasando así, si muchos no llegan a fin de mes, y no… Entonces no se puede hacer. Es una mentira y es de una enorme, de una enorme crueldad. Lo dijo una vez el presidente que tenemos hoy, eh, lo dijo la otra vez, dijo ‘el Estado no está para cumplirle los sueños a nadie’. Y, ¿pero entonces qué?  Y es la crueldad de echarle la culpa al que está sufriendo o al que tiene la dificultad, nació, nacieron los pibes, las pibas de Quenumá y les dicen ‘no, mirá, luz no vas a tener nunca’. Y sobre el ferrocarril que se llevaron, y sobre las dificultades que hay o los lugares donde no hay cloaca, también, obras carísimas. ¿Los vecinos de San Martín se pueden hacer la cloaca juntando plata? Si a duras penas muchas veces pueden arreglar su casa y después, ¿cómo hacer para distribuir? Y si juntaras todo, después hay que llamar a una licitación. Yo pensaba, supóngase que es verdad el método de Milei y se ponen de acuerdo los vecinos. Bueno, 7.000 dólares no puede poner cada vecino de Quenumá, ni loco. Entonces tienen que ir recaudando en algún tiempo, ‘borramos el Estado’, como dice Milei.  Entonces tienen que ir recaudando, después que recaudan tienen que contratar una empresa, después de contratar una empresa, tienen que ir pagando de a poco y controlar la obra. Entonces necesitan una AFIP, los vecinos para hacer la obra. Necesitan un Ministerio de Obra Pública, una parte de una Secretaría General que tenga abogados. Después un esquema de control, inspectores, los vecinos además de hacer la obra necesitan todo eso sino no va a pasar, la tienen que ir a perseguir Y después, sobre eso, si incumplen tienen que iniciar acciones, o sea que necesitan un departamento jurídico. 

Entonces yo decía, si eso pudiera pasar, ¿qué van a tener que hacer los vecinos? Inventar algo, Milei, que se inventó hace mucho tiempo, se llama Estado. Se llama Estado y está para solucionar los problemas colectivos que tienen las comunidades, las sociedades. Después siempre, tiene que hacer lo que se necesita y tiene que funcionar bien. Por eso, gracias, Ariel, porque todo esto es lo que necesita Salliqueló y nosotros estamos acá con una listita, con las carpetitas, las famosas carpetitas que lleva el intendente para que se dé una respuesta. Pero fíjense el enorme verso, porque se vota eso, gobierna 8 años y todo lo que estaba en construcción se va a destruir, se va a romper y no va a existir más y va a salir más caro. ¿Y quién le trae la ambulancia en esos 8 años? Si yo fuera de la ideología esa foránea, extranjera, desconocida, de Milei, hoy no estaríamos trayendo ambulancias, patrulleros porque diría, ‘no hay plata’. Porque diría, ‘no hay plata’.

Y el problema no es ese, el problema no es si hay o no hay plata, porque en un día de corrida cambiaria se gastaron 400 millones de dólares, 100 centrales como esta. El problema no es si hay o no plata sino para quién es, sino para qué la usan, si solo la usan para el sector financiero, para las corporaciones, para los amigos de Elon Musk y de Donald Trump, o si la usan, como intentamos hacer nosotros todos los días, para traerle un patrullero al pueblo, para traerle una ambulancia, para hacer la cloaca, para hacer el acceso, ¿para qué la usan? Si para sus amigos y para sus relaciones o para distribuirlas entre la sociedad. 

Por eso es muy importante, sin estación transformadora, sin acceso, hablaba del programa Puentes, Ariel que se fue a estudiar a La Pampa, a la universidad pública, hay que preguntar también a los que quieren privatizar y arancelar la universidad, como los que están ahora, que probablemente ellos y sus amigos pueden pagar una privada, porque tal vez viven en Palermo, en Belgrano y la tienen al lado, ¿qué hacemos con todos los que no pueden pagar? ¿Qué hacemos? Porque ya es un problemón que muchísimas familias del interior de nuestra Provincia no tienen los recursos para mandar a su hijo, a su hija a la universidad, a estudiar a otra ciudad, a estudiar a Bahía o estudiar a Santa Rosa, no tienen ese recurso. 

Imagínense si además hay que pagar una cuota y un arancel porque es privada y un negocio privado, imposible. No tendríamos, en el interior, nadie que estudie. Pero sobre eso, Ariel dijo ‘un Centro Universitario’, estamos en un gobierno nacional, el de Milei, que quiere cerrar las universidades, que no le paga los sueldos, que no le paga la luz, que está cerrando el CONICET, nos deja sin investigadores, está haciendo ahora, no es qué va a hacer, es lo que está haciendo. Fundiendo a la universidad pública que es algo fantástico que tenemos para que un hijo de un pueblo del interior y de una clase media, clase media baja, sectores populares, pueda llegar más lejos que sus padres, que sus abuelos. Bueno, ¿pero qué hacemos con los que tampoco se pueden ir a estudiar a otro pueblo? Entonces, Ariel está trabajando para que acá, en Salliqueló, haya un centro universitario. Cierran universidades, nosotros seguimos abriendo universidades, centros universitarios en los pueblos de la Provincia. Son dos formas de entender para qué estamos y qué hacemos y para qué, también, representamos, nos votaron, nos eligieron. Para que demos respuesta. 

Y la respuesta, acá, no es llevarse bien con los millonarios extranjeros, no es que te den premios desconocidos en países del exterior, no es que te aplaudan en Wall Street los de la Bolsa, es traerle a la gente lo que necesita y hoy necesita salud. Por eso también esa ambulancia de última generación para mí es muy importante y tampoco lo entienden, no lo pueden hacer los vecinos. A veces, el único prestador de salud que hay es el Estado. Te dicen ‘quiero destruir al Estado’. ¿Qué van a romper nuestro sistema de salud, nuestro hospital? Quieren romper el Estado, ¿van a romper nuestras escuelas, van a destruir nuestra educación? Y más todavía, cuando estás en el interior, a veces hay una complejidad que no se alcanza en cada uno de los distritos, entonces tiene que ver cómo trasladarse y tiene que haber una ambulancia. La ambulancia es la diferencia entre la vida y la muerte. 

Por eso hoy estamos distribuyendo acá, ya es la segunda que traemos, pero son 363 ambulancias que distribuimos en toda la provincia de Buenos Aires, y luego 3 patrulleros también, 3 patrulleros, 1 camioneta, 2 patrullas también. Y lo digo porque es la realidad y porque nadie me puede acusar de que estoy mintiendo o exagerando. Cortaron el Fondo de Seguridad para la Provincia. El Gobierno nacional enviaba recursos para que la Provincia compre patrulleros, porque la Provincia es la más grande, es también la más poblada, tenemos mucha heterogeneidad, mucha distancia, entonces necesitamos agentes de Policía. La provincia de Buenos Aires es la que menos gasto público tiene por habitante y la que menos trabajadores del Estado tiene por habitante. No nos pueden venir a enseñar austeridad. Pero no nos alcanza, como Ariel no puede hacer probablemente la cloaca, arreglar determinada cosa, y tiene que estar la Provincia, nosotros necesitamos al Gobierno nacional, pero cuando mirás para arriba no hay nadie, no hay nadie, no hay nada, ni te contestan el teléfono, y si te contestan, te contesta mal, y si alguien te dice que sí, después lo echan.

Porque han echado 140 funcionarios, esto no pasó en la historia argentina. Y nos cortaron el Fondo de Seguridad, y con eso eran 750.000 millones de pesos. Nosotros, cuando llegamos, había 790 patrulleros para recorrer las calles de la Provincia. Hoy, nosotros, con esto que estamos terminando a comprar ahora, con estos 3 que forman parte de una compra que hizo entre el Ministerio y los municipios grandes, son 1.500 patrulleros más, 6.900 patrulleros hoy recorriendo las calles, los caminos, los caminos rurales de la provincia de Buenos Aires, y tuvimos que arreglarnos solos.

Cuando fue a Bahía, ustedes lo vieron a Milei, dijo ‘arréglense con lo que tienen’. Yo confío en que se… Bueno, más vale que confía, porque igual no importa, se va, se va, y no ayuda, y no colabora. Y fíjense lo que dijo Ariel de los recursos nuestros, del recurso que sale del trabajo de ustedes, cuando le cobran los impuestos del Gobierno nacional, cuando cobran el IVA que es nacional, ganancia que es nacional, los patrimoniales que son nacionales, bienes personales, bueno, todos los impuestos esos, que es el grueso de los impuestos. La estructura es positiva Argentina, 85% de los impuestos van para el Gobierno nacional, los cobra el Gobierno nacional, 85%, después hay un pedacito que será aproximadamente el 10, que cobra la Provincia, y el 5 que cobra los municipios, y menos también, así que los impuestos son nacionales. Cobra AFIP, cuando uno compara retenciones, todo esto AFIP, Gobierno nacional. En la provincia de Buenos Aires se recauda el 40% de todos los recursos, de todos los impuestos que cobra AFIP en la Argentina, el 40%, la mitad, más o menos la mitad. ¿De dónde salen? De nuestra producción, de nuestro trabajo, de nuestro consumo, de nuestro patrimonio. Todos esos recursos los cobra AFIP y es algo que pasó cuando se construyó el país federal. Le delegamos al Gobierno nacional para hacerlo más eficaz, para hacerlo con más llegada, bueno, que cobre el Gobierno nacional todos los impuestos en los territorios nuestros, con el trabajo nuestro, pero cobran ellos. De esos recursos que cobran, 40 aportamos nosotros. Pero de ese total, la Nación se queda el 70% y el resto distribuye entre las provincias. De eso que distribuye entre las provincias, a nosotros nos llega el 20%. Para simplificar, aportamos el 40%, vuelve el 7%. O sea que nosotros estamos financiando, con trabajo bonaerense, con consumo, con la vida de los bonaerenses, estamos financiando las demás provincias y al Gobierno nacional. 

Lo de financiar a  las demás provincias tiene una lógica, país federal, provincia más potente productivamente, bueno, distribuimos. Podemos discutir el porcentaje, pero está bien. 

Ahora, ¿por qué le dejamos al Gobierno Nacional parte de nuestros recursos? De eso que toma se queda el 70%. ¿Por qué lo dejamos? Porque este es un país federal, con un gobierno central que después le tiene que devolver algo a las provincias porque ellos tienen que manejar las relaciones exteriores, la defensa. Tienen que manejar determinadas cosas pero además hacer cosas en las provincias, no es que no tiene nada que ver. Se llevan todo pero después hacen rutas nacionales, se llevan todo pero después compran medicamentos que distribuyen entre todos, que es lógico que compre Nación porque los medicamentos oncológicos… Se llevan todo pero después le pagan a los jubilados en todo el territorio nacional. 

Tenemos hoy un Presidente que piensa que no tiene que hacer nada para las provincias, que todo eso es para pagar la timba financiera y lo bisnes, los negocios que tiene con el sector bancario, con los inversores financieros extranjeros, que es para eso y que no tiene que hacer nada. Y no es que lo dice o lo piensa, lo hizo, nos sacó la plata que distribuye entre todas las provincias para los jubilados, la sacó. Los remedios para los jubilados, los sacó, el Fondo de Incentivo de Docente, lo sacó. Las rutas, por ejemplo, nacionales las tiene que hacer el Gobierno nacional, no, paró todo, ni mantenimiento. Y eso hay un fondo específico que sale de cada vez que cargamos nafta en el auto, el impuesto al combustible, va un fondo que ya tiene 175.000 millones de pesos para invertir en la rutas, dice la ley. No cumple la ley, y paró toda la obra en todas las rutas. Nosotros tenemos problemas con las rutas provinciales, son nuestra obligación. Entonces, vamos dándonos un plan. 

Cuando llegamos estaba todo detonado, lo vamos haciendo de a poco, y ahora el 85 y ahora el acceso y seguimos haciendo. Pararon todo y dicen ‘no vamos a hacer más obras’ y tampoco nos la transfieren a la Provincia, y si nos lo transfieren es sin recursos, ‘saquen la plata de no sé dónde’. 

Entonces, es una situación inédita, insólita, se llevan y no ponen nada en absolutamente nada. Y, ¿qué dicen?. ‘Arréglense con lo suyo’, y acá estamos, miren. Es muy difícil, está mal, fuimos a la Corte Suprema, metimos una demanda, ni noticia. Está mal, pero ¿saben qué va a pasar? No vamos a bajar los brazos, no nos vamos a echar para atrás. 

Así que ahí estamos, tomando lo que podemos de obra nacional que abandonó Milei. Y no es contra nosotros, es con todo el interior, con todas las provincias, con toda la Argentina. Por eso la Casa de la Provincia, las cloacas, por eso la cultura y la identidad bonaerense, el matadero de Salamone, es patrimonio cultural de la provincia de Buenos Aires, está en Salliqueló, lo vamos a arreglar, Ariel, lo vamos a arreglar, decilo tranquilo. 

Y por último, para terminar quiero hablar de las escrituras, porque seguramente nos va a ver gente que no está acá, y con los que le entregamos simbólicamente en nombre de los demás las escrituras saben lo que la esperaron, lo que les costó, lo que la sufrieron, algunos que ya se resignaban, ‘nunca va a llegar la escritura’, y acá está. 

Hoy no nos acompaña nuestro ministro de Justicia, nos acompañan sus colaboradores, porque nosotros tenemos un programa que, en base a que falta entregar muchísima escritura, y de nuevo a lo Milei ‘páguenselo ustedes’, pero ¿qué pasa? Sale 2 millones de pesos, y alguno se lo podrá pagar, ¿y qué hacemos con todo el resto, que es la mayoría del pueblo de la Provincia?

Y bueno, ¿nosotros qué hicimos? Teníamos una escribanía que es la Escribanía General del Gobierno de la Provincia y dijimos ‘no, con esto lo que tenemos que hacer es abrir la puerta, recorrer y, en conjunto con los intendentes, darle la escritura a la gente que no puede acceder a la escritura’. Ese es el programa que veíamos recién, Mi Escritura Mi Casa. Que lo que permite es que, en conjunto con cada uno de los municipios, podamos conseguir las escrituras de forma totalmente gratuita para todos los que no la tienen. Por eso, porque la escritura, que parece un papelito, son unas hojitas, el que no la tiene sabe lo que significa, ‘conseguí mi casa pero después no tengo el documento, no tengo el DNI, no la pude registrar’. Y entonces, sin la escritura te castigan el precio si la vendes, puede haber litigio y discusiones por quién es el dueño. Con la escritura vos podés sacar un crédito en el banco, lo usas de garantía. Con la escritura, además, lo más importante, por eso creo que surge la emoción, porque es que se la podés dejar a los que vienen después, como un legado, como una herencia. 

Esto, mucho escucharon hablar de la seguridad jurídica, ¿no? Pero la seguridad jurídica no es solo para las empresas extranjeras, tiene que ser fundamentalmente para nuestro pueblo, para cada uno que tenga su propiedad, sus papeles, su título, que lo tenga. 

Así que convertimos a la Escribanía del Gobierno de la Provincia en una escribanía del pueblo de la Provincia. Esto es conseguir las escrituras que, además, las hacemos bien de familias, otro trámite que también te lo cobran. Eso es parte de esto que estamos haciendo, condonar, es decir, que no tengan que pagar la deuda de cuando no tenían la escritura, es un programa con el que ya vamos más de 130.000 escrituras en toda la provincia de Buenos Aires. Así que yo, Ariel, te quiero agradecer personalmente las palabras, no sabía que ibas a decir todo esto.

Yo creo que estamos en un momento difícil donde nos están queriendo hacer creer que no hay otro camino, que el único camino es la crueldad, olvidarse del otro, y es mundial el asunto, ¿no? Es mundial el asunto, sálvese quién pueda, cada uno por la suya, pisando cabeza, y me parece que la pifian porque, bueno, ganó en el balotaje la vez pasada pero ya la gente va conociendo, y ahora baja la inflación pero no alcanza para los servicios, no alcanza para la comida, no alcanza para el combustible. Y baja la inflación, justamente, porque el dólar está quieto. Y entonces es un dólar que no le sirve al productor rural, es un dólar que no le sirve al industrial. Baja la inflación porque abren las importaciones, entonces ya las cosas que se hacían en la Argentina empiezan a dejar de hacerse, entonces todo el mundo está viendo cómo protege y cuida su industria, de Trump para abajo, todo el mundo menos Javier Milei que liquida nuestra industria. 

Entonces, yo creo que estamos en un momento muy difícil porque baja la inflación porque no hay guita en el bolsillo. Entonces no se puede vender. Y si no hay venta, ¿que van a subir los precios? Pero al mismo tiempo, los comercios no venden, entonces empiezan a tener dificultades. Nos quieren convencer que el único camino es este de la crueldad, es este de no tener derechos laborales, de no poder acceder a la educación pública. Y la verdad que no es el otro camino. Yo creo que nosotros tenemos una obligación en la provincia de Buenos Aires que es explicar que estamos haciendo una cosa distinta, que es difícil, que es con mucho esfuerzo, pero sí hay otro camino y es el camino de la producción, es el camino del trabajo, es el camino de la salud pública, de la seguridad para todos, es el camino de la igualdad, es el camino de los derechos. Así que, muchísimas gracias Ariel, ahí estamos, vamos a seguir trabajando. Gracias a todos, a todas, una enorme emoción. Gracias por dejarnos compartirla. Muchas gracias.

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