Inauguración distribuidor vial Autopista Buenos Aires – La Plata

Buenos días a todos, a todas. En primer lugar, darle el carácter a este acto, de inauguración tan importante para La Plata. Está enmarcada en un hecho realmente… No importa, no importa, ya me acuerdo, en un hecho triste, tristísimo, que es lo que ocurrió durante el día de ayer que fue la muerte, el fallecimiento del Papa Francisco.

Ayer estuvimos en la Catedral, acompañando a nuestro Arzobispo de La Plata y al pueblo de La Plata. La verdad que era impresionante la cantidad de gente que se dio cita para despedir al Papa Francisco. Se lo va a recordar por muchas cosas, la verdad que es hasta difícil enumerar la cantidad de transformaciones, de cambios, la valentía que tuvo Francisco en un mundo que a nivel internacional, a nivel ideológico, está espantoso.

Estamos transcurriendo, se hablaba en aquella época, de una noche neoliberal. Ahora estamos en una noche oscura en todo el planeta de ideas reaccionarias, de ideas retrógradas y la luz que teníamos era la del Papa Francisco. Pero se lo va a recordar como el Papa de los vulnerables, el Papa de los postergados, el Papa de los trabajadores.

Así que, este homenaje que le estamos haciendo hoy está enmarcado en los 7 días de duelo que resolvimos poner ayer para la provincia de Buenos Aires, pero no podíamos suspenderlo, precisamente, porque no se trata de un acto, de un encuentro, lo que podríamos decir partidario, un encuentro por fuera de las actividades que el Papa Francisco nos hubiera pedido que hiciéramos. Es decir que esto vale, como se dijo ya, como homenaje al Papa y hoy estamos parados encima de una arteria que va a ser la arteria principal de la ciudad de La Plata y que va a llevar el nombre ‘Papa Francisco’.

Así que, la verdad que un día de recogimiento, un día de reflexión, pero también un día de realizaciones para nuestra provincia y nuestra ciudad.

Recién, hablando con nuestro ministro de Transporte, que decía ‘mirá la cantidad de obras que hay en La Plata’. A Julio le gusta enumerarlas y me dice ‘mirá que voy a tardar un rato largo’, ¿no? Porque la verdad que se está haciendo muchísima obra en la ciudad de La Plata. Y alguien podrá señalar, ‘bueno, pero comparando con otros distritos’, la verdad que La Plata venía muy postergada. La Plata venía abandonada, ¿no? Por un gobierno municipal que tenía la cabeza puesta en otras prioridades que no eran precisamente las necesidades del conjunto, de los sectores populares, de los barrios. Estaba puesta la cabeza… 

Y para recordar al Papa Francisco y sin ponerme en este momento confrontativo, pero sí decir que se puede pensar una ciudad desde la perspectiva del negocio privado o se puede pensar una ciudad desde la perspectiva del desarrollo, de la inclusión, de las necesidades de su pueblo. Así que, Julio, lo que estamos haciendo es indemnizar a La Plata por esa época de abandono.

Lo hemos hecho también firmando el final de un diferendo que había hace mucho tiempo entre el Gobierno provincial y la ciudad de La Plata, que tiene que ver con la tasa de capitalidad. Es algo que debo decir que no lo hicimos ahora porque sea Julio Alak, un amigo y compañero el intendente, sino porque sabemos que cada centavo, cada peso que el Gobierno de la provincia de Buenos Aires destine a la ciudad de La Plata se va a emplear para el beneficio del conjunto. Así que, felicitaciones Julio. Cerramos un capítulo conversando, acordando, muy importante.

Quiero decir que Julio tiene en la cabeza, a mi me… La verdad que me sorprendió y me llenó de admiración. Tiene en la cabeza el desarrollo, el despliegue, las necesidades urbanísticas, pero sobre todo sociales, económicas, productivas de la ciudad de La Plata, las tiene tatuadas en su cerebro, las tiene tatuadas. Es, sin lugar a dudas, Fernando, un hombre que conoce y siente, conoce y siente los temas sensibles y relevantes para la ciudad. Siendo ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires, la verdad que hacíamos reuniones para hablar de su ministerio y no podíamos dejar de hablar de La Plata, de los proyectos, de las obras inconclusas.

Entre las obras inconclusas, entre la perspectiva que tenía la ciudad, está este distribuidor, está esta arteria, una arteria productiva, una arteria inclusiva, algo que va a permitir, además no solo desarrollar La Plata, sino también lo que es la región capital, es un camino que abre perspectivas, que abre rutas, que va a generar, como toda obra pública, vale la pena decirlo porque hay que machacar sobre esto en el marco de las discusiones estériles y un poco pavotas en las que nos quiere meter la ideología que impera en el Gobierno nacional.

Nos dice que en la Argentina, en la Provincia, tenemos que decidir entre dos modelos. Nos dicen, entre dos modelos, que la discusión más importante es resolver cuál de los dos modelos queremos asumir. Uno sería 100% Estado y otro sería 100% mercado. Esto nos dice el Presidente de la Nación, leyendo libros, bibliografía, ideología de otras épocas que ya terminaron, que ya pasaron, que no existen. Nos habla de un mundo imaginario y de discusiones, yo decía, estériles, pavotas, pero también inexistentes. En ningún lado del planeta, nadie está discutiendo esto, nadie está discutiendo si queremos todo mercado y todo Estado, simplemente porque esas dos realidades, esos dos polos no existen, me animo a decir, no existieron nunca, pero menos todavía ahora. Y es fácil demostrar que esto es una verdadera tontería.

Acá estamos inaugurando una obra pública que desarrolló el Estado, que hizo el Estado, pendiente, por eso Joserra y a toda la gente de AUBASA, a la gente del ministerio, a la gente de Vialidad, a la gente de OPISU, a la gente de Seguridad, a la gente por supuesto de Vivienda, a todos los ministerios de la provincia de Buenos Aires, es una obra integral, con un enfoque integral que necesitaba la ciudad de La Plata, que formaba parte del contrato original cuando esto era una empresa privada, Walter, cuando esto era una empresa privada estaba resuelto hacer esto, no se cumplió, en el 2001 se detuvo, por eso Julio hablaba de 25 años de deuda con respecto a esta obra estratégica para la ciudad de La Plata, 25 años.

Y es una obra pública, la hace el Estado. ¿Qué va a pasar a partir de hoy, de la inauguración? Bueno, va a abrir muchísimas oportunidades para el sector privado. Se van a radicar negocios, se va a valorizar la propiedad, se va a desarrollar diferentes emprendimientos. Fíjense, obra del Estado, inversión del Estado, que facilita y posibilita y permite el desarrollo de inversiones privadas. No es una decisión real entre todo Estado y todo privado, tiene que ser el Estado, los privados, y falta un pata que son los trabajadores, los que construyen un país para todos y para todas.

Eso era un saber convencional ya en la Argentina, nosotros lo llamamos peronismo, pero el Papa Francisco lo convirtió en un saber universal: que no hay desarrollo posible sin inclusión, que la economía tiene que estar al servicio del hombre. Y son ideas sencillas de entender, fáciles de explicar, excepto para el que tiene presuntas anteojeras ideológicas que no le permiten ver la realidad que nos circunda como es el Presidente de la Nación, como es el Presidente de la Nación.

A veces uno le dan ganas de decir ‘abra los ojos Presidente  y observe en qué país vive, en qué planeta vive y las cosas que están pasando’, y luego se da cuenta que no es un tema de ideología, es un tema de intereses, un tema de favorecer a unos pocos contra las mayorías. Y a mi hoy, que estamos homenajeando también al papa Francisco, me resuena una frase muy cruel, despiadada, que utilizó el Presidente, que dice que el Estado, en esa guerra imaginaria contra molinos de viento ¿no?, que lleva contra un modelo que no existe, que nunca existió y que nadie defiende, que está en su cabeza. Pero el Presidente de la Nación decía que ‘el Estado no está para cumplirle los sueños a nadie’, dijo el Presidente. Presidente venga acá y vea cómo el Estado trabaja para cumplir con los sueños, con los proyectos, con las aspiraciones, con los deseos de un pueblo que necesita un Estado presente. Él decía, ‘el Estado no está para cumplir sueños’, eso es mentira. Eso es mentira. Para lo que no está el Estado, y es una advertencia, es para convertirse en la pesadilla de millones de argentinos.

Ese es el problema que tenemos hoy, no puede haber un Estado que reprima, que persiga, que quite, que discrimine, no puede haber un Estado que se dedique a eso, que es tan presente como el que combaten. Favorecer la timba financiera como han hecho con el acuerdo con el FMI. No es la mano invisible del mercado, es el Estado que facilita, garantiza ganancias enormes a un sector todopoderoso, minúsculo y pequeño.

Por eso hoy estamos celebrando al papa Francisco a través de esta obra, a través de la mejora en las condiciones de vida de aquellos que tal vez habían pensado que esto nunca iba a ocurrir y que estaban con dificultades, más en una situación económica como la que se ha generado, autoinfligida, como la que ha generado la política del gobierno de Milei. Bueno, en una situación como esta yo creo que nosotros tenemos que sentir esto como un impulso para seguir trabajando, para no detenernos un solo día.

Va a costar cada vez más, va a ser cada vez más difícil, pero con esta obra y con lo que estamos haciendo, estamos preparando la Argentina que viene después, la Argentina donde va a volver la producción, el trabajo, la Argentina donde va a volver la inclusión, los derechos. Esa Argentina es la que estamos preparando con esta obra, así que muchísimas gracias por todo el esfuerzo, muchísimas gracias a los laburantes, muchísimas gracias a los vecinos y vecinas que hoy nos acompañan, que están celebrando también que a partir de hoy se va a vivir un poco mejor. Y bueno, a seguir poniendo todo, a no bajar los brazos, a  no desfallecer, a seguir empujando, a no responder provocaciones. Hoy nos ilumina también el papa Francisco desde el cielo. Muchísimas gracias. [yotuwp type=”videos” id=”06RALkSQe2c” ]

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