Presentación MDF Mujeres y Diversidades
Compañeras y compañeras y algún compañero que nos acompaña, no saben qué hermosura, qué belleza ver todo este entusiasmo, toda esta alegría, toda esta felicidad, toda esta militancia de las mujeres, no saben la fuerza que da. Gracias por el compromiso.
Voy a empezar agradeciendo a tanta gente, ya lo hemos hecho, ya los han nombrado pero voy a empezar con quienes me precedieron en la palabra. Está cumpliendo este municipio 225 años, hace poquito lo festejamos con un intendente que hizo y que hace historia de Ensenada.
Gracias Mario, y a través de él, a los intendentes e intendentas que nos acompañan. Y después, la verdad que me hubiera quedado escuchando más y más discursos, más y más intervenciones como las que acabamos de oír.
Miren, no volaba una mosca. No estamos acá para hacer barullo, no estamos acá solamente para tocar el bombo, estamos acá para encontrarnos, reflexionar y empezar a construir otra Argentina y eso es lo que hizo Cristina, eso es lo que hizo Teresita, eso es lo que hizo la compañera Estela, eso es lo que hizo la vicegobernadora Verónica Magario.
Llevamos desde esto que llamamos Movimiento Derecho al Futuro una breve historia, una muy breve historia, podríamos decir que empezamos en mayo del año pasado. Lo hicimos, creo que fue un 24 de mayo acá en Los Hornos, un encuentro también con comisiones, de reflexión, donde esperábamos 1.000, 2.000, 3.000 compañeros, se nos llenó, se desbordó, quedaba lejos, era imposible llegar pero se llenó de compañeros y compañeras que fundamos el MDF de la provincia de Buenos Aires.
A fin de año, en un encuentro también de la Provincia sostuvimos que para lo que se venía, que lo que está viviendo nuestro país, nuestro pueblo no alcanzaba con el peronismo, había que ir más allá del peronismo, no alcanzaba sólo con la provincia de Buenos Aires, había que ir más allá de la provincia de Buenos Aires. Después de eso, formamos el MDF de la Ciudad de Buenos Aires. Después de eso, fundamos el MDF de la cultura, los artistas. Después de eso, fundamos el MDF de la educación; fundamos el MDF también de la ciencia, de la universidad. Fundamos el Centro de Estudios Derecho al Futuro. Estamos hoy en un momento fundacional, juntamos compañeros y compañeras, invitamos, abrimos. Lo hablábamos con Mario, hablábamos de un lugar pequeño y nos dijeron las compañeras, ‘ojo que está queriendo venir gente de todos lados’. Y entonces extendimos y Mario puso este polideportivo hermoso, en este polideportivo recién nos decía, caben adentro 5.000 compañeras, afuera tenemos también las que no pudieron entrar. Desbordó, explotó. ¿De qué explotó? De alegría, explotó de entusiasmo, explotó de militancia de las mujeres y las diversidades de toda la Provincia, de los 135 municipios y muchísimas gracias también porque vienen de lejos con dificultades pero están representadas hoy todas las provincias de la República Argentina.
Como saben, nos mueve una convicción que está aquí, la convicción de que hay otro camino. Este es un paso más, importante, fundamental en ese camino, un camino que estamos transitando, pero un camino que mientras lo transitamos lo estamos construyendo y ese camino, sépanlo, va tomando mucha fuerza, se van sumando cada vez más compañeros y compañeras, argentinos y argentinas que van saliendo de la desmovilización, que van saliendo de la decepción, de la apatía, que van saliendo del quietismo. Estamos en movimiento y las mujeres hoy largan su parte central, fundamental del Movimiento Derecho al Futuro. Estamos construyendo lo que nos propusimos en un contexto espantoso, terrorífico.
Ya van más de dos años de este experimento de la ultraderecha internacional que se llama en Argentina Javier Milei. Me parece que acá no lo votamos, ¿no?
Pero además del desastre social, además del aumento del desempleo de los cierres diarios y cotidianos de las empresas, además de entregar nuestra soberanía, además del autoritarismo y de la represión, además de los curros y de las cascadas. Alguien decía que Milei no cuida el empleo, cuida un empleo que es el de Adorni, que no hace obra pública, hizo una obra pública con la de todos y es una cascada.
Pero además de los insultos, además de todo eso va quedando claro que este gobierno no vino sólo a aplicar un ajuste económico, vino a intentar cambiar con ese nombre de batalla cultural, el alma de nuestro pueblo. O en todo caso podemos decir que para aplicar su ajuste y su proyecto necesitan cambiar el alma, la cultura, la tradición de nuestro pueblo. Quieren instalar a la crueldad, quieren instalar al autoritarismo, quieren instalar al sálvese quien pueda, al odio al otro, al desprecio al diferente. Ese experimento de desintegración social tiene un capítulo central y por eso se llenó ese acto, y por eso se llenó el MDF de Mujeres, porque un capítulo central es el ataque sistemático contra las mujeres y las diversidades, contra sus luchas que son nuestras luchas, contra sus derechos, contra sus conquistas.
Milei basó su primer año de gestión, además de su campaña, de una burla permanente al movimiento de las mujeres, por eso las convirtió en uno de sus blancos sistemáticos y favoritos. Miren algunos ejemplos: eliminó en la Casa Rosada la Galería de las Mujeres; nosotros acá en La Plata en la Casa de Gobierno abrimos la Galería de las Mujeres bonaerenses y argentinas y lo estamos haciendo en cada uno de los 135 distritos de la provincia de Buenos Aires. Cerraron una, abrimos 136 galerías de homenaje a las mujeres bonaerenses.
Eliminó el Ministerio Nacional de las Mujeres. Miren, es un orgullo, digan lo que digan es una convicción, es una certeza, tenemos en la provincia de Buenos Aires el primer Ministerio de las Mujeres y hoy el único de toda la Argentina. Gracias, Estela, gracias compañeras y gracias a todo un gobierno que horizontalmente incluyó las políticas de mujeres en cada uno de los enfoques.
Por eso, mientras Milei niega la violencia machista en la provincia de Buenos Aires con las dificultades, con los problemas económicos, reforzamos cada una de las políticas para cuidarnos.
Abandonó toda la obra pública, toda la obra de infraestructura. En la provincia de Buenos Aires con nuestros recursos, pese a la dificultad, junto con estos intendentes, ya llevamos inaugurados 40 centros de desarrollo de los que había abandonado Milei. Desfinancia con crueldad todas las políticas de salud sexual y reproductiva. En la provincia de Buenos Aires tenemos 600 consejerías y 120 consultores inclusivos de diversidad sexual. No nos asustan, no nos intimidan y no nos paran.
Podríamos enumerar más contrastes y más políticas. Pero yo quiero antes de eso ir a algo más general. Miren, les digo a mis compañeros peronistas varones, tengamos más humildad, demos menos lecciones desde las redes y tengamos en cuenta que desde que llegó Milei la vanguardia de la resistencia, de la oposición a este modelo la tuvieron siempre las mujeres. Lo muestran en las calles, en los sindicatos, lo muestran en los barrios, en las fábricas, en las universidades, pero sobre todo compañeras, lo muestran en las urnas. Son, fueron, son las que más rechazo tienen a estas políticas del odio, del desprecio y del abandono.
Cuando hay ajuste, cuando hay violencia, cuando se pierden los derechos son las mujeres y lo hemos visto dolorosamente en la Argentina, las que primero sienten el impacto, pero sobre todo, las que primero se organizan para enfrentarlo. Estuvieron, dije, a la cabeza de la resistencia de estas políticas, estamos hoy acá para que también vengan a ponerse al frente de la construcción de otra Argentina, de la construcción de otra alternativa colectiva, democrática, popular.
La derecha busca convencer a la Argentina y a las fuerzas políticas de que la igualdad llegó demasiado lejos, de que las mujeres, como decían recién, se pasaron dos pueblos o tres pueblos.
Miren, se equivocan profundamente. Se equivocan los que piensan así, porque yo creo que es exactamente al revés, falta muchísimo para conquistar en materia de dignidad, falta mucho por hacer en materia de igualdad, falta mucho para hacer, también, en reconocimiento. Por eso, todavía, para los que dudan, hay demasiada violencia, demasiada injusticia, demasiada brecha salarial, todavía hay demasiadas tareas invisibilizadas, demasiadas mujeres sosteniendo hogares enteros en soledad, demasiadas diversidades expulsadas o discriminadas. Déjenme decir algo sobre una confusión que a veces veo, porque es importante que lo comprendan todos: a Milei hay que ganarle, no hay que imitarlo en nada, ni en su violencia, ni en el ninguneo, ni en la discriminación.
La extrema derecha no tiene nada, pero nada para enseñarnos. No hay nada para copiar, no están generando ningún orden, no están generando ningún equilibrio, al contrario, están causando caos, están causando una inmensa angustia, un inmenso dolor en toda la sociedad. No nos van a convencer de que el problema principal es Milei y sus secuaces pero que están bien sus políticas.
Compañeras, en ningún aspecto vamos a copiar ni la política macro y mucho menos la intolerancia. Cuando atacan a la educación sexual, al feminismo, a la diversidad están atacando en realidad una idea de sociedad, una sociedad más libre, más igualitaria, más humana. No se trata, entonces, de un debate en redes sociales entre peronistas, progres o alguna otra etiqueta, se trata de la vida, se trata de las privaciones, se trata de la violencia y se trata de humillaciones que todavía existen y que son una vergüenza.
El camino que vamos a recorrer, el que estamos construyendo se propone, como pedían, como decían y como empezamos a hacer en la Provincia, se propone reconocer esas tareas inmensas, cotidianas de millones de mujeres trabajadoras. Trabajadoras en las casas, en las escuelas, en las universidades, en las fábricas, en los comercios, en las oficinas, en las escuelas, en las universidades, pero también en cada uno de los lugares, en cada uno de los hogares cuidando, sosteniendo, formando. Y esa economía invisible que sostiene una sociedad entera en Argentina y en el mundo que durante década fue ignorada o naturalizada, les digo, ni Perón, ni Evita, ni Néstor, ni Cristina dijeron nunca que alguien se pasó dos pueblos por exigir simplemente más justicia, más dignidad y más derechos.
El relato de este Gobierno, su relato oficial está basado en la mentira sistemática. Dicen que el país crece, mentira; dicen que baja la pobreza, mentira; dicen que no hay brecha salarial, mentira; dicen que no hay desigualdades, mentira. Pero las mentiras más peligrosas son otras: dicen que no hay alternativa, dicen que el sufrimiento es necesario para crecer, dicen que esto es una tragedia natural o algo parecido a un terremoto por el que hay que pasar inexorablemente. Es mentira.
Lo que pasa hoy en la Argentina es el resultado de decisiones políticas y, por lo tanto, también se puede cambiar con otras decisiones políticas. Por eso digo que nuestro principal adversario es la resignación, lo vemos en toda la Argentina. Miren, lo he visto en Córdoba, lo he visto en La Rioja cuando fuimos, lo vi en Tierra del Fuego, en Formosa, en Chubut, en Santa Fe, lo veo acá también, lo veo en este microestadio.
Miren compañeros, compañeras, se está empezando a encender la fuerza colectiva, se está empezando a encender el compromiso militante, se está empezando a encender la vocación del triunfo del pueblo. Por eso hay que salir a buscar ampliar, a convocar, abrazar, hablar con todos, a escuchar. No hay que encerrarnos, no hay que perder el tiempo en internas. Hay que ser humildes y generosos. Por eso la construcción, dijimos, más allá de alguna identidad política, más allá de la provincia de Buenos Aires porque no alcanza. Necesitamos construir una fuerza nacional amplia, federal. Necesitamos que esa fuerza no tenga ni centros ni controles remotos. Necesitamos una construcción donde cada provincia y cada sector tenga voz, tenga participación y tenga voto.
Ya sabemos que en la Argentina de Milei se vive mal. Nuestra tarea no es contarle a nuestra gente el sufrimiento que vive todos los días. Nuestra tarea es ofrecer una salida, nuestra tarea es construir una alternativa, nuestra tarea es demostrar que hay otro camino en la Argentina y que estamos dispuestos a recorrerlo.
Hoy ponemos un ladrillo más en nuestra construcción nacional y federal. Por eso les pido, miren, simplemente: hay que salir a recorrer cada provincia; hay que salir a recorrer cada barrio; hay que salir a recorrer cada escuela, cada fábrica; hay que salir a tocar timbre, a escuchar; hay que salir a abrazar, a acompañar. Tenemos que salir a la cancha a pelear y a disputar el futuro de la Argentina, el futuro de nuestra Patria.
Por eso compañeras, así con este fervor, con este compromiso, lo dijimos y lo repetimos: paz, democracia y peronismo. Necesitamos construir una Argentina en la que vuelva a reinar el amor y la igualdad, en la que vuelva a ponerse en el centro la alegría de nuestro pueblo, por una Argentina justa, libre, soberana. Por eso, muchas gracias, mucha fuerza, los quiero mucho, las quiero mucho. ¡Viva Perón! ¡Viva Evita! ¡Viva Néstor! ¡Viva Cristina!