Lanzamiento Expo FITBA 2026
Muchísimas gracias a todos, a todas. La verdad que, como decía Augusto, una satisfacción, una alegría, un orgullo poder recorrer hoy los 13 proyectos, los 13 puestos que tiene, los 13 stands en esta exposición de FITBA, donde se ven algunos de los resultados, algunos solamente de los resultados del trabajo que se viene haciendo, de esta línea de financiamiento, de esta línea de política que lleva adelante el Ministerio de Augusto y que, bueno, ahora estamos por entrar en la quinta edición.
Me parece que el solo recorrido de los stands, de los puestos y de los puestos de las universidades explica para qué estaba diseñada, para qué estuvo pensada y concebida esta política y también, de alguna manera, comprueba, verifica su éxito.
La idea del Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires era precisamente poder unir demandas, necesidades del sector productivo, del propio Estado, de cooperativas, de pymes, con nuestro sistema científico, tecnológico, universitario. Una tarea que, según algunos trasnochados y según algunas teorías económicas, ocurre de manera espontánea y ocurre de manera invisible y, llamémosla, automática, sin ninguna intervención de nadie. Pero que en la práctica nos muestra una enorme saga de frustraciones, de ineficiencias, de falta de conexión, de falta de vinculación entre un sistema científico que efectivamente poseemos, un sistema universitario que tenemos y que funciona y un sistema productivo, empresarial y el propio Estado, que también tiene su funcionamiento y durante mucho tiempo la mano invisible resultó ser, en realidad, absolutamente una fantasía. No estaba, no es que era invisible, sino que no estaba y no funcionaba.
Reencontramos esta problemática como una oportunidad inmensa, que tiene que ver con una política más general, una línea de trabajo más general, una concepción más general de nuestro gobierno, que es que el Gobierno de la provincia de Buenos Aires e incluso el sector privado de la provincia de Buenos Aires, muchas veces, tenía una relación de ajenidad con el sistema científico y universitario que también estaba operando con asiento, solemos decir, en nuestra provincia de Buenos Aires.
Es decir, estaban los científicos, estaba la universidad, estaba el sistema productivo, estaba el Estado y faltaba conectarlos. Faltaba conectarlos, pero no era solamente una cuestión de plantear, ‘bueno, júntense, véanse las caras, reúnanse, conozcanse’, sino que hacía falta un instrumento, una política de Estado con financiamiento, que diera lugar a la identificación de demandas, de necesidades, de usuarios, de adoptadores, con aquellas capacidades que teníamos, a veces latentes, en el sistema científico, en nuestros investigadores, en el sistema universitario y que, simplemente, por la falta de espacio, de ámbitos, pero al mismo tiempo de inversión pública, no terminaba teniendo un vínculo del todo virtuoso.
Es decir, es una política que se basa en una vacancia, que se basa en una ausencia y al mismo tiempo en una potencialidad. La identificamos y después hacía falta desarrollar un instrumento, una línea de acción, un programa y poner los recursos correspondientes para que esto finalmente ocurriera.
Estaba de un lado la necesidad, del otro lado la capacidad, faltaba juntarlas y ponerle el ámbito y los recursos. El FITBA cuando se diseñó, cuando se planteó, originalmente apuntaba a esto, sabíamos que era una política nueva, sabíamos que el Gobierno de la provincia de Buenos Aires durante mucho tiempo había estado separado o indiferente ante esta problemática y también ante esta posibilidad, y había que retomar, encontrar un protagonismo, construir un camino y el FITBA es lo que efectivamente hizo.
En este momento podemos decir que ya hemos invertido más de 10.000 millones de pesos y hemos conseguido que 3.000 investigadores y otras tantas empresas, cooperativas, municipios, dependencias del Gobierno provincial tuvieran respuestas y soluciones efectivas a problemas reales y existentes.
He recorrido recién algunos, porque no he podido con los de universidades, algunos de los proyectos financiados, de los stands de proyectos financiados por FITBA. Voy a leerlo, acabo de ir uno por uno, pero voy a hablar de la fertilización inteligente con la aplicación de inteligencia artificial para el agro de Verion y la Universidad Nacional de Quilmes; la resina bonaerense para impresión en 3D, para aplicaciones dentales de NUXEN y la UNLP; el sistema de monitoreo para la eficiencia energética de Cademsa y la Universidad de Lomas de Zamora; el simulador VR para industrias de oil y gas, de ENOD y la UNTREF; la vacuna contra la influenza aviar H5N1 de Cassará y la UNSAM; alimento nutricional en base a frutos secos de Las Quinas y la UNLu; robot open source para laboratorios de TECSCI y UNSAM; etilómetro bonaerense para el control vial del Ministerio de Transporte y la UNLP; el sistema bonaerense para monitoreo de recursos hídricos de la Autoridad del Agua y del INTI, que aprovecho para darle nuestro apoyo, nuestra solidaridad y el agradecimiento al INTI ante los ataques y el desfinanciamiento del Gobierno nacional. Lubricante biodegradable con nanotecnología de West Lubricantes y UNAHUR; energía automotriz a partir de olas de Elektrogen y la UTN de Pacheco; diagnóstico molecular para dengue, SARS-Covid, etcétera, de PB-L, productos biotecnológicos y la CIC; después luminaria bonaerense, de Strasplas y la Universidad de Lomas de Zamora y son muchísimos proyectos más que se han llevado adelante y que muestran la posibilidad, la potencialidad de una conexión, de un vínculo virtuoso y de una aplicación virtuosa de diferentes innovaciones basadas en problemáticas, necesidades concretas, reales, existentes de nuestro sistema productivo por un lado, de nuestro gobierno, de los gobiernos municipales por el otro.
Y bueno, ¿qué puedo decir? Básicamente felicitar, básicamente reconocer el trabajo que se ha hecho de esta enorme comunidad de investigadores, universidades, pymes y cooperativas, gobierno, del Estado, agradecerle también a los trabajadores de la Subsecretaría y a todos los que hicieron posible que esto ocurriera.
Y decir que es un programa que era necesario, como tantas cosas que a veces están en el aire, simplemente hay que encontrarlas y bajarlas a la tierra. Luego, decir que cuando lo lanzamos eran otros tiempos, otra era prácticamente, una era donde la ciencia, la tecnología y la universidad era una prioridad también, un interés también del Estado nacional.
Hoy tenemos que, de nuevo, expresar nuestro repudio, nuestro más fuerte repudio, pero sobre todo nuestra tristeza por el desastre que está generando el Gobierno nacional con el sistema universitario, científico y tecnológico. Es algo que destacó históricamente a nuestro país, que nos hizo conocidos y reconocidos a escala internacional y que hoy está siendo atacado con el intento evidente y deliberado de destruirlo por parte del gobierno de Javier Milei, a través del desfinanciamiento, por un lado, y del ataque en lo simbólico, en lo cultural por el otro.
Vemos que esto tiene una gravedad de la que somos solamente en parte conscientes. Creo que, afortunadamente, buena parte de nuestra comunidad, de nuestra sociedad ha detectado acá ese ataque y ese riesgo y ese peligro, por lo tanto también participamos como Gobierno provincial de la defensa de las universidades públicas y del sistema científico-tecnológico a través de manifestaciones, a través de la lucha en diferentes planos, a través del acompañamiento, a través también de nuestros testimonios y a través de los hechos. Yo creo que cada una de estas innovaciones, cada uno de estos resultados debería ser también un llamado de atención para el Gobierno nacional.
Obviamente, si tuviéramos, como tuvimos en algún momento, políticas públicas con la capacidad, con la espalda del Gobierno nacional funcionando en todo el territorio argentino, tendríamos muchísimo más de esto que tenemos acá. Me han mostrado cómo se ha mejorado la eficiencia, bajado los costos, cómo se han generado puestos de trabajo, cómo se han generado innovaciones que hoy nos dan capacidad de exportación o de sustitución de importaciones, que nos da obviamente mayor potencialidad como provincia y como país. Todo esto es lo que hoy y cada día está desperdiciando y atacando el Gobierno nacional. Cada uno de estos proyectos que hacemos muestra que esto podría reproducirse a una escala muchísimo mayor si fuera con recursos y con intervención del Gobierno nacional. No ocurre por una decisión política del gobierno Javier Milei, así que en ese sentido creo que hay una lucha, que hay una discusión, que hay una disputa, pero también hay una muestra real, concreta, efectiva de cómo, cuando se trabaja bien, cuando se trabaja a conciencia, cuando se invierte, los gobiernos, en este caso el Gobierno provincial, las universidades, el sistema científico, nuestras pymes, nuestros gobiernos, nuestros Estados locales y el Estado provincial dan resultados concretos que le mejoran la vida a la gente de la Argentina a través de productos, a través de empleo, a través de capacidades industriales y tecnológicas, finalmente a través de la defensa de la soberanía. Es eso lo que finalmente estamos haciendo acá y lo que, finalmente, está dilapidando el gobierno de Milei.
Así que, cuando vemos algunos de estos proyectos, iniciados, ¿no, Roberto? Desde la CIC ahora pero desde el Gobierno nacional anterior, y después abandonado el financiamiento, abandonado la línea de trabajo de manera definitiva, es decir, inversiones o posibilidades y potencialidades que se desperdician, que se pierden. Bueno, la verdad que hay varios de esos proyectos abandonados desde Nación que hoy podemos continuar desde el Gobierno provincial, hasta donde nos dan nuestras posibilidades, más con el ataque, sufriendo el ataque en materia de asfixia a la que nos está sometiendo a todas las provincias, a las universidades, a todo el sistema el Gobierno nacional. No es sólo no hacerlo, no es sólo abandonarlo, no es sólo desertar, sino también impedir, a través de políticas de deudas pendientes que no nos pagan y asfixia presupuestaria, junto con la caída de la economía en su conjunto, que se nos hace cada vez más difícil.
Por eso vale más, Augusto, vale más, Carli, en este momento, el anuncio a la quinta convocatoria para continuar en el 2026 con financiamiento del CFI. Así que agradecerle al CFI, a Cristina Álvarez Rodríguez, por 3.500 millones de pesos. Vamos a estar convocando por quinta vez al Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires, hoy con resultados concretos para mostrar de cómo funcionó, cómo fue exitoso lo que venimos haciendo.
Así que a esto se agrega, lo último que digo, las líneas nuevas, las que tienen que ver con los centros pyme por un lado, y la que es un fondo aparte, pero que también es muy importante resaltarlo. La primera convocatoria al Fondo de Innovación en Ciencias Sociales y Humanidades, FONICS, que permite trabajar con desarrollo productivo, desafíos provinciales, son tres líneas, y gobiernos locales e investigadores, equipos de investigación, a universidades, a centros de estudios que tengan que ver con ciencias sociales y humanidades. Va a ser una línea por 300 millones de pesos, a la que yo le doy una importancia particular porque dentro del ataque en general a los intelectuales, a la investigación, a la ciencia, a la innovación, a la universidad, hay un ataque, una línea de ataque concreto y furioso hacia las ciencias sociales y las humanidades, ¿no? Incluso con alguna sutileza, que a veces ni siquiera aparece, pero cuando hay alguna sutileza se discrimina entre aquella ciencia e investigación que tiene que ver con las ciencias duras o con la aplicación directa a la industria y la que tiene que ver con las ciencias sociales y las humanidades, tratando de decir que eso sería peor o sería más inútil según la perspectiva libertaria o la perspectiva de la derecha.
Yo quiero decir que es fundamental que sigamos pensando, que sigamos estudiando, que sigamos investigando, que sigamos produciendo en Argentina pensamiento crítico. Eso tiene que ver con las ciencias sociales, con las humanidades, y que ese pensamiento crítico se pueda aplicar tanto al aparato productivo provincial, como a las políticas de Estado y de gobierno, del Gobierno provincial y los gobiernos locales. Así que esta línea, esta convocatoria para el Fondo Específico para Ciencias Sociales y Humanidades, que es nueva, permite también mostrar que en la provincia de Buenos Aires la ciencia, la innovación, la universidad y el trabajo en el desarrollo y en la aplicación a las políticas de gobierno y al sistema productivo son, en la provincia de Buenos Aires, políticas de Estado y lo siguen siendo.
Así que algo para celebrar, algo para mostrar la diferencia y el contraste, acá nos importa la universidad, nos importa la ciencia, nos importa la investigación, y no sólo lo decimos sino que también, como demuestran los resultados y como demuestra la continuidad de las políticas en las peores circunstancias posibles, no sólo lo decimos, sino que además lo hacemos. Muchísimas gracias.