Nueva Base de la UTOI en Florencio Varela
Buenos días a todos, a todas. Una visita importante, Andrés, hace rato que venimos trabajando en la cuestión de la seguridad en la provincia de Buenos Aires con un enfoque absolutamente distinto al que nos encontramos cuando llegamos. Estamos trabajando en todos los aspectos y en todos los flancos que tienen que ver con la cuestión de la seguridad y que abarcan desde la inversión, que como hemos dicho varias veces, no es una cuestión solamente de blá blá o de discurso. Son hechos reales, visibles, tangibles.
Quiero decir que cuando llegamos a la provincia de Buenos Aires, hoy ustedes ven aquí despliegue de fuerzas especiales del cuerpo de UTOI, la capacitación que tienen, desde los uniformes al equipamiento que traen. Pueden ver allí los nuevos móviles con los que van a contar en esta base. Y pueden ver de esa manera que lo que era al nosotros asumir esta responsabilidad, lo que era abandono, lo que era desinversión, lo que era también desinterés y maltrato institucional por determinadas fuerzas políticas que las vemos todo el tiempo llenarse la boca con el tema de la seguridad, de la mano dura, de cómo hay que hacer. Tienen las recetas para todo, tienen las soluciones para todo. Ahora, cuando les toca gobernar, cuando les toca dar la cara, cuando les toca poner los recursos, siempre lo mismo. Ajuste, abandono y falta de política. Lo vemos hoy en las fuerzas nacionales, por eso a mí me llena de orgullo decir que había 600 y pico, y poquito, agentes de la UTOI cuando llegamos a la provincia de Buenos Aires, hoy tenemos 3.000 de la UTOI y entre fuerzas, diferentes cuerpos, fuerzas especiales, hemos logrado, con un trabajo muy intenso, que quiero agradecer al ministro Javier Alonso y quiero agradecer también a los responsables de la Policía de nuestra provincia, cuerpos especiales, 12.000 agentes hoy funcionando en toda la provincia de Buenos Aires.
En un momento, y me tocó experimentarlo, estábamos a la espera, podría decir casi permanente y siempre inconducente, de que el Gobierno nacional nos proporcionara asistencia con Gendarmería, con Prefectura, con fuerzas nacionales. Y ese era el tema en la provincia de Buenos Aires, porque no había cuerpos capacitados, no había despliegue territorial, y entonces cada tanto, a veces, el Gobierno nacional proporcionaba agentes de Gendarmería, que aparecían, ustedes lo vieron, recuerdan esas épocas, pidiendo documentos, por ejemplo, en alguna arteria, en alguna rotonda, y que cuando venían, era muy difícil coordinarlos, era muy difícil integrarlos con el accionar de municipios y de Provincia. De forma tal que estaban los agentes federales y muchas veces si encontraban algún delito, era difícil que eso tuviera una respuesta conjunta.
Y peor que eso, y lo hemos visto, estaban las fuerzas federales, y por cuestiones normativas, jurisdiccionales, operativas, si escuchaban que a pocas cuadras había un problema, un llamado a la Policía, fuera de estar desintegrados de nuestro sistema de emergencias, de llamadas y de alertas, no podían concurrir. Entonces tenían la paradoja de que estaba ocurriendo un delito a dos cuadras, donde estaba la Gendarmería y seguía la Gendarmería pidiendo documentos a los autos que pasaban.
No estoy simplemente haciendo una descripción o una crítica, estoy diciendo que la provincia de Buenos Aires se cansó y se hartó de depender de ayuda del Gobierno nacional, que no llegaba nunca. Formamos nuestros cuerpos especiales, hoy tenemos bases en toda la Provincia, los hemos equipado, los hemos capacitado, están caminando por las calles de los barrios más complicados. Es presencia permanente, constante, y como decía, no sólo una reorganización estructural del abordaje policial en la Provincia, sino también una novedad absoluta en materia de integración y de trabajo conjunto con los municipios.
¿Por qué digo esto? Porque hubo una enorme controversia en la historia de la Provincia entre aquel accionar de la Policía, aún de la Policía bonaerense, más vinculado a lo local y lo que era producto del comando que funcionaba de manera centralizada, desde La Plata, desde Puente 12. Había una desarticulación entre el abordaje municipal y el abordaje provincial. Estaba disjunto, estaba separado y traía muchísimas dificultades.
Hemos visto en la provincia de Buenos Aires, a veces, enfrentamientos subterráneos y disputas entre los cuerpos más locales y los cuerpos provinciales. Hemos visto también, al término del Gobierno que me precedió, enfrentamientos armados entre fuerzas federales y fuerzas provinciales. Hemos visto cualquier cosa.
Faltaba un diseño nuevo, faltaba una reorganización, faltaba una inteligencia puesta al servicio de dar respuesta a necesidades, a problemáticas que conocen mejor que nadie quienes son responsables de los territorios, los intendentes. ¿Pero qué pasaba? El intendente tenía un imperfecto manejo, una imperfecta comunicación y una imperfecta articulación con las fuerzas provinciales. Resolvimos esto de una forma, creo yo, virtuosa, con un proceso de descentralización operativo que tiene que ver con una novedad, también algo que afectaba a la propia provincia de Buenos Aires. Los diferentes cuerpos, dependencias de la Policía provincial, DDI, Comando de Patrullas, la Comisaría de la Mujer, todo esto estaba ordenado muchas veces con un comando centralizado. Y entonces funcionaba también desarticulado entre sí el accionar de la Policía bonaerense.
Resolvimos crear jefaturas en cada uno de los distritos. Esas jefaturas permiten coordinar un plan operativo, un plan estratégico de cada uno de los municipios en coordinación con los intendentes municipales. El secretario de Seguridad del municipio coordina con el jefe de la estación y a través de esa coordinación se genera un plan de seguridad para el distrito, que todos esos planes conjuntos conforman nuestro plan provincial.
Es un cambio sustancial, filosófico. A veces dicen ‘todo tiene que ser municipal y nada provincial’. Se implementa, funciona mal y entonces se va exactamente para el otro lado: ‘todo tiene que ser provincial y nada municipal’. Había que buscar una forma de resolverlo y la forma de resolverlo es esta. Y está funcionando. Es la descentralización operativa con un comando único provincial. Y de esa manera nos permite que en cada uno de los distritos se responda a las necesidades propias específicas y se pueda hacer junto con los intendentes municipales. Lo que permite darle una integralidad que supera muchas veces a las obligaciones y las posibilidades de las propias policías. Lo dice nuestro ministro permanentemente, el abordaje de los problemas vinculados a la seguridad tiene que ser abarcativo de diferentes aspectos y agencias del Estado municipal y provincial. No es sólo llegar con la Policía cuando ocurre el delito. Es evitarlo antes de que ocurra y eso hay que hacerlo con políticas integrales que llevamos adelante ahora virtuosamente con cada uno de los municipios y especialmente tengo que decir con el municipio de Florencia Varela. Gracias Andrés, por ese trabajo conjunto, por esa generosidad, por esa preocupación, por dar siempre la cara, por estar siempre presente, por trabajar con el Ministro, con la Policía, con el Gobernador, con los diferentes ministros.
Pero hacía falta y con esto quiero terminar porque sería demasiado extenso. Lo que estamos haciendo hoy parece una simple inauguración pero forma parte de un sistema y forma parte de una política. Es una expresión más, un hecho más, un hito más en los avances que vamos dando. Eso jerarquiza a nuestra policía, pero además le da los instrumentos tecnológicos que antes no tenía. Contábamos con cerca de 700 patrulleros para todo el Conurbano bonaerense cuando llegamos, 700 patrulleros para cubrir una cantidad de cuadrículas que excedía totalmente las necesidades mínimas. Y estaban abandonados, destruidos, estaban ya con un rodaje superior al conveniente.
Y bueno, hoy con esta entrega de patrulleros estamos llegando aproximadamente, por muy poquito, a los 10.000 nuevos patrulleros entregados en nuestra gestión. Lo mismo pasaba con el armamento, con el equipo, con los chalecos. Todo desactualizado, todo vencido, todo inutilizado. Había pistolas que por desuso no funcionaban. Así que cuando nuestros agentes de la Policía de la Provincia, que arriesgan la vida todos los días, tenían que hacer uso, en un extremo, de su armamento reglamentario, no estaba aprobado ni estaba con un proceso de reentrenamiento para generar capacitación continua.
Y luego lo que decía tecnológico. Esos patrulleros que circulaban por nuestra provincia no tenían lo que nosotros, quienes no formamos parte de la fuerza, llamamos GPS. No tenían una geolocalización, el AVL, que nos permitiera tener el lugar preciso donde se encontraba cada una de las patrullas. Hoy en nuestros comandos, tanto locales como centrales, podemos ver dónde está cada patrullero de la provincia de Buenos Aires.
El 911, cuando alguien llamaba para una urgencia, si yo lo cuento parece mentira, había algún llamado y luego había que transferir el llamado a la Policía local o al Comando de Patrullas, preguntar si había un patrullero, identificar de dónde había salido el llamado. La verdad, totalmente desactualizado, totalmente anacrónico. Hoy tenemos que cuando alguien llama al 911, por acuerdos que firmó nuestro ministro con las compañías de teléfonos móviles, directamente salta en la pantalla la geolocalización del llamado.
Acá, Andrés, que vos tenés una zona rural también, te tenían que explicar, ‘bueno, la tercera tranquera, ahí doblás a la izquierda’, todo de una complejidad y un tiempo, una demora y una inexactitud absoluta. O sea, no sabíamos de dónde provenía el llamado, no sabíamos dónde tenían los patrulleros, era muy difícil dar una respuesta. Hoy tenemos el sistema multiagencia, que nos permite identificar el lugar donde proviene la emergencia y nos permite conocer dónde están las patrullas y de una manera muchísimo más rápida y eficaz, dar la respuesta correcta.
Pero además, cuando los municipios se integran al sistema multiagencia, el propio sistema de seguridad municipal tiene acceso a toda esta información en tiempo real. El intendente puede saber en este momento, a través de sus funcionarios, dónde está ocurriendo un llamado, dónde se está produciendo un hecho, dónde están los patrulleros en la cercanía, cuál va a ser la respuesta y, luego, el informe de cuánto se demoró, cuánto se tardó, cuál fue el resultado, todo eso por sistema.
Quiero decir algo para que quede claro en criollo: se acabaron las zonas liberadas en la provincia de Buenos Aires. Se acabó esta discusión. Después podemos dar una respuesta mejor, peor, dependiendo de la situación. Y esto protege a nuestra policía. Esto protege a nuestra fuerza policial, porque si no, siempre era la misma discusión. Hoy tenemos un informe forense preciso de cuándo, en qué momento exacto se produjo el llamado, cuál fue la respuesta, a quién se le cursó el pedido, qué recorrido hizo el patrullero, si estaba o no estaba cerca. Hemos tenido discusiones, incluso televisivas, no pasaba ningún patrullero. Y podemos demostrar cuáles eran los circuitos, cuáles eran los recorridos, dónde estábamos. Y una integración muchísimo más adecuada con el sistema judicial de nuestra provincia de Buenos Aires. Tenemos mesas, tenemos un trabajo continuo.
Yo quiero agradecerle a los representantes del Poder Judicial porque estamos trabajando de manera conjunta. Ya no es tirarse la pelota, fuiste vos, fui yo. Estamos trabajando de manera conjunta. Muchísimas gracias.
Así que han sido muchos avances. Acabo de recorrer una base, Andrés. Una base que tiene las instalaciones adecuadas, dignas, que tiene el espacio, decía, los dormitorios para los agentes cuando se necesitan, el estacionamiento para las patrullas, la armería, la parte administrativa. Tiene los recursos informáticos y tecnológicos para poder cumplir con su tarea.
Estamos inaugurando esta base hoy y puedo decir que en el tiempo que estamos, desde que llegamos, hemos incrementado la cantidad de bases y de presencia territorial como nunca antes en la historia de la provincia de Buenos Aires. Así que hoy estamos en cada lugar con agentes que han sido reclutados y que son de familias de Varela. Así que son cambios. ¿Cuánto tiempo, Javi? Javier, estuvimos discutiendo que tienen que ir al lugar de dónde son. Eso, por supuesto, que es central.
Y le hablo ahora a quienes se desempeñan y a quienes han tomado la decisión de conformar nuestras fuerzas policiales. Había una época donde había un desmanejo absoluto y un desconocimiento. Entonces se reclutaban a los futuros agentes, a los cadetes de nuestra policía en algún lugar de la Provincia y luego se desempeñaban en otro lugar muy distante, con viajes para poder cumplir el servicio, pero también en terrenos que a veces no conocían. Forma parte del entrenamiento, necesitamos que conozcan todas las geografías y las realidades provinciales. Pero forma parte también de una respuesta que tiene que ver con lo humano, con lo familiar, poder llevar adelante, a veces, una repatriación prácticamente de los agentes de nuestra policía. Pero para eso necesitamos el trabajo de reclutamiento que llevan adelante, junto con el Ministerio, cada uno de los municipios. Porque hace falta que se haga un esfuerzo para buscar a aquellos jóvenes que quieren formar parte de nuestra Policía de la Provincia, ir en un trabajo conjunto, también de búsqueda de esa vocación que tienen en nuestra provincia, por suerte, tantos jóvenes que después van a estar recorriendo los barrios, arriesgando su vida, cuidándonos. Así que vaya un enorme agradecimiento hoy.
Me lo decían los agentes, ‘estamos bien acá, estamos mejor acá, tenemos lo que necesitamos’. Bueno, es lo mínimo que le puede dar la provincia de Buenos Aires, el pueblo de la provincia de Buenos Aires, a quienes nos cuidan todos los días. Muchísimas gracias.
